Frida Belmont, una madre soltera que trabaja como Guardaespaldas y que por juegos del destino ahora tiene que dar protección a un reconocido actor, que no es otro que el padre de su hija.
Mauricio De la Fuente, un Actor que se ve obligado a recibir custodia ya que se encuentra en peligro por amenazas a su padre.
Luego de este reencuentro, situaciones del pasado y algunas verdades saldrán a la luz.
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VERDADES QUE SALEN A LA LUZ (PARTE 1)
FRIDA
Lo último que esperaba era que Val se despertara, ahora estoy en un problema, padre e hija se vieron por primera vez. Nunca pensé que este momento iba a llegar, él se desapareció y no supe más de él y yo no hice nada por buscarlo. Cuando se fue entendí que no me amaba, que
solo fui un juego para él y al no tener el apoyo de mis padres me di cuenta de que estaba completamente sola, a golpes aprendí que no contaba con nadie.
Cuando llegué al Santa Teresa aprendí sobre amistad, sobre hermandad y sororidad. Por
primera vez supe lo que es tener una familia y ahora Vale y yo tenemos hermanas, tías, sobrinos, primos.
Quizás ha llegado el momento de que mi hija conozca a su padre, y de que Mauricio sepa
que tiene una hija de 15 años. No les voy a mentir sobre quienes son.
Primero tengo que hablar con Mauricio, no pienso caer en un drama de exigir una pensión y tampoco le voy a negar el derecho de conocer y convivir con su hija, si es que él lo desea. Yo no soy como otras mujeres que le lloran al padre de sus hijos para que les preste atención y los mantengan.
Valeria nunca me ha preguntado sobre quien es su papá, ese tema nunca se habló, decidí no mencionarlo, puesto que no tenía nada que decir, no quería explicarle la verdad, ni de su padre, ni de sus abuelos.
Pero el destino tiene planeado otro juego.
VALERIA
Me era imposible dormir, hace mucho calor y me levanté como pude (ya me retiraron el yeso y me pusieron una férula, lo cual me alegra porque me permite tener un poco más de movilidad. Es más cómoda y puedo ir al sanitario con más facilidad) para abrir la ventana, necesito un poco de aire.
Estaba comenzando a dormitar cuando escuché voces, una de ellas, la de mi mamá, miré el reloj de mi celular, ya era muy tarde para visitas, así que, si alguien viene a esta hora es por alguna emergencia o algo así. Intenté no hacer caso,
pero la curiosidad fue más fuerte, así que tomé mis muletas y caminé hacia la sala, allí estaba mi mamá hablando con un hombre, me pareció que lo he visto en algún sitio.
-¿Qué pasa, mamá? -pregunté-
Mi madre me miró y me dijo: -Nada mi amor,
regresa a dormir, son cosas de trabajo-.
-Si ma- contesté, antes de ir a mi habitación, fui a la cocina por un poco de agua, pues también tenía mucha sed, desde allí pude percibir que aquel hombre me observaba con curiosidad. Yo también lo miré por un momento y fue cuando recordé donde lo había visto antes: en la televisión, es un actor, Maurizzio Fontain. -Buenas noches -le dije- el solo me observaba.
Me dirigía a mi habitación y de pronto el hombre me dijo -¿te ayudo?- a lo que me negué. Cerré mi puerta y me dispuse a dormir, espero poder, porque la mirada del tipo me inquietó mucho. No puedo describir lo que me causó, solo se que no
fue miedo.
MAURICIO
No sabía a ciencia cierta como llegué hasta aquí, solo se que la extraño demasiado, no debería de ser, pero ya no soporto más. Necesito verla.
Cuando llegué al departamento de Frida y me abrió la puerta me quedé perplejo, tenía
puesta un camisón de satén con tirantes que ponía en evidencia sus pezones, era la primera vez que la veía vestida de esa forma y era realmente sexy. Se veía tan sensual, tan deseable, tan… mujer. En el tobillo derecho observé un tatuaje de una caricatura que le daba un toque de inocencia a su aspecto.
Nunca imaginé que esta noche, me encontraría esta sorpresa, no había pasado por mi cabeza el hecho de que hubiera seguido con su vida después de mí. Cuando vi a la jovencita en muletas decirle “mamá” mi cabeza dio mil vueltas. Solo la vi por un momento ya que Frida le ordenó regresara a su habitación, sin embargo, algo en ella me llamó la atención, algo se me hacía familiar.
La chica se movía con dificultad debido a sus muletas, así que le ofrecí ayuda, pero amablemente me dijo que no. Luego, quedamos solos Frida y yo.
Frente a frente.
Nos metimos a la cocina, donde ella me preparó un café.
-Así que tienes una hija -rompí el silencio-
-Si, ella es mi vida entera -mencionó orgullosa-
-Y… ¿Qué edad tiene? -pregunté curioso-
-Tiene 15, cumple 16 años en tres meses.
-¿Cómo se llama?
-Valeria, Valeria Belmont Martínez -me dijo-
-¿Por qué tiene tus apellidos? ¿y su papá? -cuestioné-
-Su padre nunca supo de mi embarazo -mencionó mientras daba un sorbo a su te de
arándano con menta-
-Hasta ahora, -le dije, mirándola a los ojos-
-Hasta ahora -confirmó-
En ese momento en mi cuerpo recorrió una sensación extraña, no sabía cómo describirla. Había recibido la noticia más especial de toda mi vida.
-¿Por qué no me dijiste que estabas embarazada?
-¿De verdad me estás preguntando? -mencionó-
-Yo me estoy enterando hasta este momento ¿por qué me dices eso?
-Eso no fue lo que me dijeron cuando fui a tu casa
-Eso no es cierto, ¿Cuándo fuiste a mi casa?
Frida estaba en silencio y me observaba, tenía una mirada de tristeza y decepción.
-Fuiba tu casa el 29 de noviembre de 2007 -dijo irónica-
-Imposible. En ese tiempo yo no estaba en el país, pero ¿a qué te refieres con que eso no fue lo que te dijeron? Por favor, ¡habla! -supliqué-
Cuando me enteré de mi embarazo fui a buscarte a tu casa, me recibió tu padre y me dijo que tú ya sabías todo, que le habías comentado que no estabas dispuesto a cargar con un hijo que no era tuyo y que no querías verme ni saber de mí.
-Pero… eso no es verdad -le dije desconcertado-
-Mencionó que le habías dicho que mi padre te amenazó con matarte si no te casabas conmigo, pero que tú eras muy joven para comprometerte y que el no iba a interceder para el matrimonio, porque yo era una cazafortunas y una serie de insultos que no voy a repetir. -Frida
seguía con la mirada triste, se notaba que le dolía recordar- También me dijo que, como tu padre, siempre te iba a creer y que, si tu asegurabas que no era tu hijo, entonces no dudaría.
-¡Nada de eso es cierto, Pequeña!. Ahora es tiempo de que me escuches y que sepas cual
es la verdad.
Que paso kn lizzi ?
y pq el padre odiaba tanto a sus hijos Mauricio y Marco?
Ahora después de todo lo que paso por su culpa Frida se acuerda que es su hija y le nació el amor
El sabia de su existencia y le fue más fácil dejar que otro se haga cargo de criarla a la mala pq cuando volvió en vez de hacerse cargo se fue.
después de años y por darle trabajado durante años se cree que todo está bien.
No me pareció justo que lo haya recibido así de bien por lo menos tendría que haberle costado un poco ganarse el amor y perdón de Frida
Ahora ella tiene que contarle a su hija la clase de madre que fue Antonieta kn ella y no ocultarle nada después que la chica decida si la quiere en su vida o no.
Si la vieja maldita no hubiera aparecido en la empresa y se hubieran reencontrado no le decía nada a ella y la seguiría tratando kmo una empleada pq así fue kmo l trato más allá que le decia que la veia y era kmo una hija
Espero que Frida nunca la perdone
Ella por permitir todo lo que le hizo el desgraciado del padrastro y él por no hacerse cargo de ella cuando volvió.
Por más que él se allá enterado que se habia vuelto a casar eso no le quitaba responsabilidad de hacerse cargo de su hija el sabía de su existencia antes de desaparecer.
ayudarla después de grande sin decirle que es su verdadero padre es una porquería
La madre no merece perdón absoluto y el no merece que lo llame padre sino que lo siga llamando por su nombre solo por agradecimiento por la ayuda recibida