Crystal logra su sueño de entrar en una de las empresas más reconocidas del país, cuando pensó que todo estaría bien, se reencuentra con Tomas, su amor de instituto y el hombre que rompió su corazón, a partir de este momento todo en su vida comienza a ir cuesta abajo.
Tomas no espero volverla a ver, ella dejo un gran vacío en su interior, no sabia si quería mantenerla por odio o porque aún la amaba, así que la contrato como su asistente personal, y decide hacerle la vida imposible.... podrán superar su enemistad, y eliminar este sentimiento de odio y transformarlo en amor?. Los invito a leer mi novela Recuerda porque me amabas.
*Prohibido el copyright©️, historia original y derechos reservados al autor.*
NovelToon tiene autorización de Lizeth Suarez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 3: Noche de Fiesta
Una semana después..
Tomas:
"Quieres ir a la fiesta del sábado?" pregunto a Crystal que camina a mi lado mientras revisa su agenda digital.
"Tengo que estudiar" dice sin levantar la mirada, suelto una carcajada, esta mujer es una obsesiva por el estudio.
Ella levanta su mirada y me mira mal "Que" dice soltando su mano de la mía, pero yo vuelto a entrelazar nuestras manos.
"Es solo que" le quito su móvil y extiendo mi mano para que no lo alcance.
"Tomas lo necesito" Crystal trata de alcanzarlo, pero no se lo permito, me río de ella, y salgo corriendo, ella me persigue "Eres un niño?, entregámelo Tomás"
"Por una vez en tu vida, suelta el control, Crystal, ven conmigo a la fiesta" le sonrió y le pongo mis mejores ojos suplicantes
Ella se cruza de brazos y suspira irritada "Te dije que no puedo"
"Porque no, quiero salir contigo últimamente has estado muy ocupada y no nos hemos podido ver" le digo serio. "pasa algo... hay alguien más?", esta vez mi voz suena algo débil. Temo que sea así se ha estado portando rara estos últimos días.
"Por supuesto que no, siempre te he sido fiel" responde enojada, enseguida se arrepiente lo noto en su mirada.
Me acerco y le entrego el móvil, me quedo observandola y ella a mí" Entonces que pasa, porque creí, que te gustaba y actúas como si no"
"No tenemos que salir todo el tiempo Tomás, no todas las parejas son iguales" hay algo detrás de su mirada tranquila, lo sé.
"No te creo" mi voz suena controlada, pero por dentro me siento estallar. Que es lo que me oculta.
"Tomas... si iré, lo siento, solo he estado algo ocupada con algo más, y no vuelvas a pensar que no me gustas...yo siento muchas cosas por ti" Crystal se acerca me abraza y me da un beso. Luego dice mirándome "Confía en mí, no estoy haciendo nada malo"
Cierro los ojos y suspiro, no manejo muy bien los celos, sobre todo con Crystal. Hace poco un chico trató de sobrepasarse con ella y explote golpeándolo, me arrepentí de inmediato, la mirada de Crystal ese día fue de miedo, por lo que ocasione.
"Lo siento, si no quieres ir, podemos hacerlo luego" no quería presionarla, después de ese incidente, ella había atraído una gran atención por mi culpa y sabía que no le gustaban las multitudes y los chismes a su alrededor.
"Iré, quiero hacerlo, solo cálmate y recuerda que estoy contigo y solo contigo" asentí, me separé y volví a tomar su mano, retomando el camino hacia su casa.
Crystal:
Ser la novia de un popular no era sencillo, si siendo solo amigos atrajimos una gran atención, siendo su novia fue toda una revelación en la escuela.
No fue tan malo, y lo acepté por Tomás, pero ese día en que sus celos lo dominaron. Sentí miedo, no por Tomás, confiaba en él, solo era el hecho que no sabía como manejar esta situación.
El motivo por el que no he podido salir con él, es porque mi gran amigo de la niñez Antón, dos años mayor que yo. Me visito por sus vacaciones y se quedaba en mi casa.
Así que no sabía cómo reaccionaría Tomás, pero pensaba decírselo justo esta noche en la fiesta.
Me encontraba de pie en el espejo admirando mi vestido floreado, que estaba por encima de mi rodilla, tuve que mostrárselo a mi padre para saber si obtendría su aprobación, después de muchas excusas, él aceptó por intersección de mi madre.
Decidí acompañarlo con una chaqueta de Jean y tenis. Jamás me había vestido así. Pero viendo mi reflejo me sentía hermosa, y quería seguir haciéndolo. Sonreí emocionada, no podía esperar a ver la mirada de Tomás.
La verdad no salía mucho a fiestas, pero lo haría por Tomás y por mí, ya que como dijo mi madre me estaba empolvado aquí encerrada.
Solté mi cabello y cayó en ondas, en ese momento tocaron el timbre " Crystal ya llego tu romeo" grita mamá, negué, bajé antes de que dijera algo más imprudente.
Baje las escaleras corriendo y lo vi tan impresionante como siempre. Vestía una camisa negra pegada a su cuerpo, dejando ver sus musculosos brazos y su pecho fornido. Sus pantalones y zapatos eran del mismo color.
Tomás me observo de arriba abajo con una emoción muy conocida para mí, atracción "Estás hermosa" dijo sin importarle la presencia de mi madre.
Alguien se aclaró la garganta y supe que era mi padre "Hola señor soy Tomás el novio ..."
"Si sé quien eres" lo interrumpió mi padre, observo de arriba, abajo a Tomás analizándolo "Ya sabes que Crystal no es cualquier chica…" Mire apenada a Tomás mi padre podría ser esnob y chapado a la antigua. Pero oh sorpresa yo era su hija y viva imagen de él, así que no podía juzgarlo, era muy parecida a mi padre.
"Lo se señor, sé el gran regalo que tengo justo a mi lado" me acerqué a él y tomo inmediatamente mi mano
Mi padre rie sin gracia "Estos jóvenes de ahora...de eso nada, con palabras dulces no vas a convencerme, necesito acciones..." iba a decir más pero gracias a Dios mi madre intervino denuevo gracias a Dios, ya nos estaba poniendo nerviosos.
"Ya déjalos, ser felices acaso no recuerdas que tu eres igual a su edad" mi madre suelta una carcajada.
Mi padre la mira enojado " No es lo mismo..."
"Papá ya nos vamos" dije tirando de la mano de Tomas, temía que nos diera otro discurso como lo hizo con mi hermana mayor, esa primera vez que trajo un chico a la casa.
"Señor, señora, buenas noches" se despide Tomás, con un gesto elegante de su parte.
Mi padre niega no conforme, pero me acerco y logro calmarlo con un beso en su mejilla. Le digo al oído " Ya sabes que puedes confiar en mi, llegaré a tiempo" me separo de él y puedo ver confianza en su mirada.
"Muy bien los espero a las 11" dice mi padre. Tomas y yo asentimos, aunque no creo que se acostumbre a llegar a esa hora, pero mi padre confiaba en mi, así que seguiría al pie de la letra su orden.
Tomas y yo salimos de la casa rumbo a la fiesta.
excelente historia muchas gracias, Dios te bendiga siempre