En un mundo donde el poder corrompe y la sangre siempre se paga con más sangre, la paz no es más que una mentira bien contada.
Ella creció entre sombras, bajo las reglas de una familia donde la mafia dictaba cada paso.
Ahora sigue el mismo camino hasta que un enemigo de su familia aparece para arrastrarla a un infierno de verdades que duelen, pactos rotos y recuerdos que jamás murieron.
Entre la oscuridad del odio y la fragilidad del amor, deberá elegir: ¿vale su alma mas que la venganza… o ya es demasiado tarde para salvarla?
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Capitolo 19
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Fui a mi puesto de trabajo, caminé por la organización en camino al lugar donde estaba esa división. Iba segura de lo que iba hacer allá, me ponía contenta que bruno confiara en mí, porque con esto tendría acceso más fácil a todo lo que tuviera que ver con él y su pasado.
Mientras iba hacia allí. Me crucé con una mujer envuelta en una figura elegante. Un vestido negro perfectamente entallado, un sombrero amplio, gafas oscuras y aura arrogante que llenaba todo el recibidor sin necesidad de hablar.
Allí la reconocí, era Erika quien choco su mirada con la mía. Yo mantuve una expresión fría. Pero por dentro sentía mi mundo arder cuando veía los ojos de esa mujer.
—Nos volvemos a ver, vindicta.
—Desgraciadamente, sí.
—El odio es mutuo, sí. Pero… ¿Qué haces tu vestida así?
—Tu marido me ubico en otra división, ahora tendré misiones especiales.
—No te hagas ilusiones, así de rápido como asciendes, decaes. No confió en ti así que mantente con cuidado si no quieres salir perjudicada.
Erika siguió su camino, pero yo solté la controversia con solo unas pocas palabras.
—Perjudicada no saldrías tu con todo lo que has estado ocultando a toda la mafia?
Ella se detuvo y se acercó a mí con confusión.
—¿De qué hablas?
—Crees que no se de tu historial? ¿De tus episodios de ira, tus lesiones?
—Ruhig sein, ¿Qué sabes de mí?
—No me costó tanto investigar la mitad de tu vida. Se que ocultan eso de todas las mafias. Pero quien sabe… ¿Qué tal que se inicie un rumor sobre ese tema?
—¿Qué buscas, vindicta?
—Niente, si estuviera buscando algo no estaría metida aquí sabiendo que en cualquier momento puedo morir.
Por un momento sonreí y volteé mi cabeza a un lado para hablar.
—Aunque…. Puede que desde ahora saques de mi camino a esas mujeres que intentaron molestarme en el comedor.
—acaso quieres chantajearme?
—No, pero si puedes hacer eso, puede que no cuente nada. Tengo que irme estoy en mi horario laboral y no es bueno que me retrase con mis asuntos. Buona giornata.
Me retire contenta de que conseguí que Erika se asustara. Seguí mi camino hasta llegar al centro de entrenamiento noté a varios reclutas allí en filas mientras seguían las ordenes de un hombre un poco mayor al acercarme me di cuenta que era Klaus Becker, el hermano de bruno que al verme así se sorprendió.
—Vindicta, le luce mucho ese traje.
—Nada comparado con el que tenemos en la mafia de mi familia.
—Ustedes también tienen buen gusto, mi hermano me aviso que usted estaría aquí, pero no pensé que la ascendiera en esta división tan pronto.
—Los hechos ocurridos en el comedor, y con la experiencia que tengo me ascendió aquí.
—Esta división no es fácil, aquí no tendrá ningún privilegio.
—De eso no hay problema.
Klaus me explico un poco de lo que haría de ahora en adelante yo miraba de reojo a todos porque me miraban algunos con respeto otros con envidia, pero yo no ponía atención a cosas tan insignificantes.
Me pusieron en tercera fila y allí empezaron a explicarnos nuestros deberes, empezamos con nuestros calentamientos, nuestras horas de descanso. Luego cada uno paso hacer un juramento cortando su mano para que la sangre cayera en un arma que se le asigno a cada uno.
Cuando fue mi turno acerque mi mano derecha en la que una pequeña cortada que no me hizo inmutarme. Luego me entregaron un arma bañada en oro para poner una gota de sangre en ella.
Todos me observaron porque era extraño que no reaccionara a ningún dolor, al terminar todos pasaron al área de combates. Miré a mi alrededor y solo me senté en una banca sola hasta que vi de lejos a Klara lo que me pareció extraño ella se me acerco feliz.
—¿Qué haces aquí, Klara?
—Al ascenderte también lo hicieron conmigo, desde hoy estaré junto a ti.
—Me alegra mucho de verdad.
A lo mejor podría utilizar a Klara para mis planes necesitaba mantenerla a mi lado.
—Estoy muy emocionada, ya viste como todos te vieron cuando te entregaron el arma.
Yo la seguía mirando me recordaba a la mía.
—es parecida a la que tengo en Palermo, espero usarla con inteligencia.
—me alegra que vayamos pronto a Berlín, es una ciudad muy bonita espero que te guste.
—puede ser bonita, pero el peligro siempre nos acecha Klara.
La mujer a la que aquella vez enfrente estaba allí por Klara descubrí que se llamaba Anneliese. Era conocida además de Adelaide la novia de Markus.
—ten cuidado con esas dos, una se cree mucho por ser la novia del Boss y otra porque es solo la amiga.
—ya me enfrenté a ellas, además si fueran mafiosas la cosa seria diferente. Pero contra mí no podrán.
—¿te parece si luchamos un poco? Estoy un poco aburrida aquí.
—Hecho.
Nos levantamos y fuimos a los tapetes para empezar a luchar, cuerpo a cuerpo. Esquivábamos, contraatacábamos, las dos éramos muy agiles, todo iba bien hasta que sonaron las alarmas y nos volvimos a ubicar en nuestros puestos.
Klaus nos dio una ordenes en grupos tendríamos que hacer guardia en la organización. A cada uno se le asigno un lugar. Mientras yo hacía guardia en la segunda planta una mujer con unos papeles me vio y me llamo.
—necesito que pongas estos documentos en la oficina de la jefa Erika.
—¿Por qué yo?
—porque eres la única que está aquí, ve y haz tu trabajo.
Yo solo rodé mis ojos agarre los documentos y fui hasta la oficina de Erika, al entrar note como esta era extravagante deje los papeles encima del escritorio, pero note algo en ellos. Unos tenían recortes antiguos de noticias de mi familia, en otras logre observar la foto de bruno y mi padre juntos, pero esto no era lo que más me impacto. Vi la foto de mi madre con unos rayones con un uniforme de porrista junto a Erika entonces allí supe que ese era el pasado que tanto me querían evitar saber.
...CONTINUARÁ ...