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La Que Siempre Fue Villana

La Que Siempre Fue Villana

Status: En proceso
Genre:Triángulo amoroso / Traiciones y engaños / Aventura de una noche / Malentendidos / Embarazo no planeado
Popularitas:5.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Claudia Reveca Díaz

Me llamo Araceli Durango, y toda mi vida me han señalado como la mala del cuento.
La manipuladora.
La egoísta.
La que destruye todo lo que toca.

Y quizá tengan razón.

No nací siendo un monstruo…
Pero cuando te enseñan desde pequeña que el mundo solo respeta a los fuertes, aprendes rápido a ocultar tus heridas detrás de una sonrisa afilada. A empujar primero antes de que te empujen. A tomar lo que quieres, incluso cuando no deberías.

Durante años construí mi reputación:
la mujer que nadie podía engañar, la que siempre ganaba, la que controlaba cada pieza del tablero.

Todo iba bien… hasta que Yubitza Sandoval regresó a mi vida.

La chica que una vez llamé amiga.
La única que vio mi vulnerabilidad.
La que, sin saberlo, presenció el día en que dejé de ser víctima y me convertí en la villana que todos temen.

Ahora, Yubitza aparece con una sonrisa que me hiere más que cualquier golpe del pasado, dispuesta a demostrar que no soy tan invencible como aparento. Su regreso reabre las puertas

NovelToon tiene autorización de Claudia Reveca Díaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

cinco años

Araceli

Han pasado cinco años desde el nacimiento de Maximus.

Cinco años desde que lo sostuve por primera vez entre mis brazos y entendí que ya no había vuelta atrás. Que mi vida, mi cuerpo, mis decisiones y hasta mis pecados girarían en torno a él.

Cinco años observando a Elías intentar...siempre intentar...ser parte de algo que ya no le pertenece.

No puedo decir que dormir en habitaciones separadas me haya dolido, al contrario, me dio espacio. Silencio, tiempo para pensar, para trazar líneas invisibles que nadie más ve. Las noches solitarias se convirtieron en terreno fértil para mis planes, para el futuro que estoy construyendo con precisión quirúrgica.

El futuro de Maximus.

Desde pequeño entendí algo que Elías jamás comprendió: el amor no se demuestra con promesas, sino con presencia. Y Elías siempre llega tarde, a todo a las decisiones importantes, a los momentos clave, a la vida misma.

Diego, en cambio, siempre estuvo.

Diego se especializó en pediatría y no fue una casualidad. Fue una elección consciente, casi devocional. Se convirtió en el pediatra de cabecera de Maximus, en su padrino, en esa figura constante que aparece en cada acto escolar, en cada consulta médica, en cada fiebre nocturna y en cada logro pequeño que, para un niño, significa el mundo.

Maximus corre hacia él con los brazos abiertos. Lo llama con una sonrisa que no se ensaya. Confía en él sin miedo.

Y yo observo.

Observo a Elías quedarse de pie, un poco más atrás, con esa expresión de frustración contenida que ya se ha vuelto familiar. Sus reclamos son constantes: que no lo incluyo, que no le aviso con tiempo, que lo excluyo deliberadamente. Y tal vez tenga razón. Pero eso ya no me importa.

Porque no estoy criando un hijo para que sea amado a medias.

Estoy creando un imperio, uno tan grande, tan sólido, que nadie jamás pueda dañar a Maximus. Ni siquiera su propio padre.

He aprendido a moverme en silencio, a cerrar acuerdos sin levantar sospechas a crecer sin pedir permiso. Mientras Elías se aferra a lo que cree que perdió, yo avanzo. Siempre un paso adelante.

No necesito gritar ni exigir, mi venganza no es ruidosa. Es lenta, precisa, casi elegante, verlo frustrarse, verlo reclamar un lugar que ya no sabe ocupar… eso me confirma que hice lo correcto.

Maximus no necesita un padre que llega tarde.

Necesita un mundo que lo proteja.

Y yo se lo estoy construyendo.

No tardé en entender que el poder real no se hereda: se toma.

Mientras Elías seguía viéndome como una extensión de su apellido, yo me convertí en algo que nunca anticipó. Dejé de ser la esposa conveniente, la mujer que acompaña, la figura silenciosa en cenas de negocios. Tomé las empresas Durango con la misma determinación con la que tomé a Maximus en brazos el día que nació: sin pedir permiso y sin intención de soltar.

Me volví directa, cruel, si era necesario, aprendí que en los negocios la compasión es una debilidad que otros usan en tu contra. No dudé en despedir, en cerrar tratos incómodos, en romper alianzas que ya no servían. Los números me respaldaron, los resultados hablaron por mí cuando las palabras ya no eran necesarias.

Las empresas Durango crecieron bajo mi mando. Expansión, adquisiciones, contratos internacionales, cada decisión fue calculada, cada riesgo, medido, no hubo errores impulsivos, solo movimientos firmes. Los mismos hombres que antes me ignoraban ahora bajan la voz cuando entro a una sala. Me escuchan, me obedecen.

No soy una esposa de adorno.

Soy la mujer que sostiene un apellido que creían suyo. La que transforma poder heredado en poder real. La que entiende que el dinero no solo compra seguridad, sino silencio, lealtades y futuros blindados.

Elías nunca lo dijo en voz alta, pero lo vi en su mirada: le incomoda que yo no lo necesite. Que no dependa de él. Que no esté esperando migajas de atención o validación. Mi independencia es otro recordatorio de su atraso, de su incapacidad para llegar a tiempo incluso a su propio lugar.

Trabajo pensando en Maximus, cada contrato firmado, cada empresa absorbida, cada cifra en ascenso tiene su nombre escrito, aunque nadie más lo vea. Estoy construyendo algo que lo proteja cuando yo no esté, algo que lo haga intocable en un mundo que devora a los débiles.

Y si para eso debo ser dura, lo seré.

Si debo ser temida, también.

Porque nadie volverá a decidir por mí.

Y nadie, absolutamente nadie, dañará a mi hijo.

Elías

Cinco años.

Cinco malditos años intentando acercarme a mi hijo como si fuera un extraño pidiendo permiso para entrar.

Siempre llego tarde, eso es lo que todos parecen pensar. Como si fuera una elección, como si no luchara cada día contra muros invisibles que Araceli levantó con una frialdad que todavía me desconcierta.

Los veo juntos a Maximus y a Diego, veo cómo mi hijo lo busca, cómo confía en él, cómo lo llama con naturalidad. Y duele, duele de una forma que no sabía que existía.

Diego está en todo, yo apenas llego.

Cuando reclamo, Araceli me mira sin emoción. Como si mis palabras no tuvieran peso, como si ya hubiera decidido que no soy parte de esta historia.

Intento explicarle que quiero estar, que necesito estar. Pero cada vez que doy un paso, ella ya dio tres hacia adelante. Siempre fuera de mi alcance.

Maximus me mira con curiosidad, no con rechazo… pero tampoco con necesidad. Y eso es lo que más duele. No me necesita, no como yo necesito ser su padre.

Siento que el tiempo se me escurre entre los dedos. Que me estoy convirtiendo en una figura borrosa en la vida de mi propio hijo. Y no sé cómo detenerlo.

Araceli no me grita.

No me reprocha.

No me lanza palabras cargadas de odio ni me recuerda mis errores.

Y eso es peor.

Porque en su silencio entendí algo demasiado tarde:

ella ya ganó.

La veo moverse por la casa con esa calma impenetrable, con la seguridad de quien no espera nada de nadie. No hay súplicas en su mirada, no hay reclamos escondidos entre frases educadas. Solo distancia, una distancia que construí yo mismo, ladrillo a ladrillo, con cada ausencia, con cada excusa, con cada vez que elegí no estar.

Cinco años atrás… todo parece borroso y, al mismo tiempo, brutalmente claro.

Nuestro matrimonio nunca fue amor, fue un acuerdo, un pacto por honor, por apellido, por conveniencia. Yo acepté sin cuestionar, convencido de que cumplir bastaba, no pensé en Araceli como mujer, mucho menos como alguien que pudiera sentir. La vi como una pieza más en el tablero que mi familia había diseñado.

Y cuando quedó embarazada, en lugar de acercarme, me alejé.

No supe cómo manejarlo, no quise aprender.

Mi mundo estaba roto entonces, Yubitza se había ido, llevándose con ella lo que yo creía mi único amor. Me dejó vacío, resentido, incapaz de ver más allá de mi propio dolor. Y necesitaba un culpable, alguien a quien señalar, alguien sobre quien descargar todo lo que no quería aceptar.

Araceli fue ese blanco fácil.

La culpé por existir, por ocupar un lugar que nunca quise compartir, por recordarme a diario que había elegido mal. No me importaron sus silencios, ni su vientre creciendo, ni la soledad que seguramente la rodeaba. Me encerré en mis viajes, en mis negocios, en mi papel de víctima.

Nunca pensé que ella también estaba perdiendo algo.

Nunca me detuve a ver que, mientras yo huía, Araceli se estaba convirtiendo en otra cosa. Más fuerte. Más fría. Más peligrosa. No la vi crecer porque nunca miré.

Hoy lo entiendo.

Yo no fui un esposo ausente por accidente, fui egoísta, cobarde, me refugié en mi dolor para no asumir responsabilidades. Me repetí una y otra vez que no era mi culpa, que todo me había sido impuesto, que yo también era una víctima.

Pero no lo era.

Fui culpable cuando no la acompañé a una sola consulta.

Fui culpable cuando no estuve el día que nació mi hijo.

Fui culpable cuando decidí llegar tarde… siempre tarde.

Maximus.

Pronuncio su nombre en silencio y me duele el pecho. Lo veo correr hacia Diego con una sonrisa que nunca me dedica. Lo llama sin pensarlo, confiado, seguro. Yo soy el hombre que aparece después, el que intenta compensar con regalos, con promesas que no sabe cumplir.

Soy el padre que siempre llega cuando el partido terminó.

Cuando la función acabó.

Cuando el aplauso ya no importa.

Araceli no me lo reprocha. Y eso me destruye más que cualquier grito.

Porque sé que ya no me necesita.

Porque sé que mi hijo no me espera.

Porque sé que el lugar que perdí no lo ocupa otro… simplemente dejó de existir.

Y yo…

yo solo soy el hombre que entiende todo demasiado tarde.

1
Ales🌷🍃
Que Araceli la destruya.
Ales🌷🍃
Esperando que Araceli ya no tenga dudas sobre Diego. ¡Apoyándolos! 🩷
karencitha
esta Yubitza dice que viene a recuperar a Elias la fortuna y lo que por derecho es de ella utilizando a su hija que ridícula si quiere a Elias que se lo lleve a Aracelis le da igual no lo necesita ni ella ni su hijo
además de que fortuna habla si ella no tiene dendo caerse muerta será la fortuna de La familia de Elias y eso dudo que los padres del permitan eso y menos la acepten a ella y a esa niña ya que para ellos su único nieto es Máximo y su único heredero y ellos no creo que caigan en la manipulación de una niña en cambio Elias yo creo que si ya que su hijo no la ve como padre más bien como un extraño así que este si caerá en la trampa de Yubitza
lastima que esta mujer use asu hija y le enseño de pequeña a manipular solo la usa como una herramienta para subir de estrato y habría camino
a diferencia de Aracelis ella no utiliza a su hijo ni lo obliga a estar con su padre ella solo deja que su hijo sea feliz y tenga una vida normal como un niño mientras ella lo protege y además no solo tiene a la mamá si a los abuelos maternos y paternos que lo quieren y a un padrino que lo quiere lo protege y es capaz de hacer cualquier cosa por el incluso destruir a quellos qué quieran acelerar daño o a destruir su paz

así que Yubitza no la tendrá fácil y espero que Aracelis no caiga en su trampa y mas bien le haga creer a la Yubitza que sus planes están saliendo bien y ojalá ella descubra que en su casa hay una espía una traicionera que se vendio
Kim Nava
desgraciada pero bueno con ella Elías irá descubriendo su verdadera cara
que no es la persona que el cree solo espero Araceli no caiga en sus juegos si ella no necesito a Elías en el momento que debía ser no lo necesitará ahora
Kim Nava
wow no espere esto de Diego
solo espero sea correspondido por Araceli
Kim Nava
wow que giro es que aquí los dos son culpables ella por saber que hizo su disque amiga y todo lo que le hizo su madre y su absurda venganza que la llevó a sufrir más pero también la hizo fuerte y el por ser hijo de papi y mami que hace todo lo que se le diga por muy vien el desde un principio hubiera opinado pero a el también le importo más el que dirán
Kim Nava
espero Araceli deje todo eso atrás y pinga límites con esa disque madre que tiene y de una vez que deje al imbécil de Elías
que se vaya con su gran amor y será la peor Araceli ahora tiene algo que proteger y no dejar que sea Tratado como a ella la trataron
Aracelis Durango
Ahora resulta que La Buena Villana regresa con hijo incluido y va a jugar la carta de que se fue porque la obligaron y cuando Elias se entere de que tiene una hija con su supuesto amor se va dejar engatusar por la niña, lastima que esa madre haya enseñado a la niña a manipular solo por venganza. Yubitza habla de utilizar a las personas de manipularlas Y ELLA QUE ES LO QUE ESTABA HACIENDO Y AHORA VIENE A SER LA PO RE VÍCTIMA JA que decaro. Bueno autora tu sabrás como desenredar esta situación 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
Aracelis Durango: Sip y en tu propio desastre hayas la salida de una manera que uno no se espera🤭🤭🤭❤️❤️❤️❤️❤️❤️
total 2 replies
Elizabeth Yepez
para que se queja, se hubiera buscado a otro hombre,me imagino que no le faltaron
e sotillo
gua guao guao cada vez más enganchada
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Ohh por Dios uno peor que otro
e sotillo
me encanta esta historia aunque creo que la mayoría esta en contra de Araceli
e sotillo
me encanta ojalá el se de cuenta muy tarde y ella se quede con Diego
Aracelis Durango
❤️Exactamente ❤️
e sotillo
aunque queramos que ella cambie aún. no puede porque no tiene poder y sin poder la destrozan
e sotillo
aquí todas en contra de la.villana Pero todo tiene un móvil 🥹
Aracelis Durango
Que cruel destino Aracelis(osea yoooo🤭🤭🤭🤭)parece que carga con todo el peso del mundo en sus hombros y nadien ve eso porque los demás esperan de ella perfección como si no sintiera nada, ella al igual que todos tiene sentimientos solo que no aprendió a sentirlos dolo le inculcaron el control el orden la manipulación. El bebé será de Elias de verdad o de Diego bueno el ya lo siente suyo.❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Lala
espero que ella cambie de planes y sea feliz.
Kim Nava
vamos chica no sigas ahí donde no existes para nadie no seas igual a la serpiente esa que dice ser tu madre
Elizabeth Yepez
una pregunta ese es hijo de Diego o de Elías
Claudia Reveca Diaz Rodriguez: diego es un eterno enamorado de Araceli, hará todo por ella 🤭
total 5 replies
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