Válindor es un joven de 11 años que aspira a convertirse en caballero para proteger a su reino de cualquier enemigo pero no lo tendrá fácil ya que existen varias amenazas en el mundo, ¿podrá Válindor convertirse en un gran caballero?, acompaña a nuestro joven protagonista y lo descubrirás.
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Capítulo 17: Envidia
Alister, tras enterarse de que Grindor participó en la masacre de su pequeña ciudadela en donde vivía hace 16 años, este encaró a Kálon y a Grindor con una ira y efusividad increíbles. Era tanta la rabia que este tenía acumulada que ni siquiera pensó en una estrategia ni nada por el estilo, simplemente se lanzó con todo hacia los caballeros.
Alister: ¡¡¡Los mataré, desgraciados!!!
Grindor: ¡¡Prepárate, Kálon!!
Kálon: ¡¡Si!!
Alister, con su afilada hacha, ataca a Grindor, no obstante, el experimentado caballero evade el ataque del mago, aunque por muy poco, justo después, Kálon aprovecha para atacar a Alister pero el hechicero con un movimiento espectacular y veloz, consigue bloquear el ataque con su espada y luego utiliza un hechizo para herir a Kálon.
Alister: ¡Magia de ataque, rayo púrpura!
Alister dejo caer su espada un momento para lanzar el hechizo y después la volvió a tomar.
Este hechizo ofensivo de Alister es un rayo de color púrpura lanzado con su mano y aunque gasta una energía mágica más o menos considerable, es una habilidad que electrocuta al enemigo y a su vez, la fuerza del rayo lo empuja hacia atrás.
Kálon: ¡¡Ahhhhh!! (grito de dolor)
Grindor: ¡¡Nooo, Kálon!!
Kálon recibió una gran descarga eléctrica con ese rayo púrpura y sus sentidos le comenzaron a fallar, su visión se nubló, sus oídos comenzaron a hacerle ruidos y su cuerpo no se movía de la misma manera, sus manos y piernas comenzaron a fallar un poco, aunque aún pudo mantenerse en pie.
Grindor: Kálon, ¿estás bien?
Kálon: Más o menos, ese ataque me dejó un poco aturdido y con la vista nublada, pero tengo que seguir peleando así.
Grindor: No, si estás en ese estado no puedes pelear, descansa un poco hasta que te recuperes, yo pelearé solo contra él.
Kálon: ¡Ni hablar, pelearemos juntos, ese mago es muy peligroso!
Grindor: ¡Lo sé!, sé lo peligroso que es, y es por esa razón que no quiero que pelees así contra él, si no estás en buen estado, morirás inmediatamente.
Kálon: ¿Seguro que podrás solo?
Grindor: Bueno, estoy obligado a hacerlo.
Alister voz interior: Esto me viene muy bien, debo tratar de aprovechar que pelearé contra uno solo y vencerlo rápido antes de que el otro se recupere, maldición, he gastado mucha energía mágica, la llamarada infernal que usé contra los guardias de la puerta me consumió mucha energía mágica, no podré usar más ese hechizo en lo que resta del día.
Mientras Alister se lamenta de tener poca energía mágica y tener que luchar mayormente con sus armas, Grindor, con un gran gesto de compañerismo, le concede tiempo a su compañero para que se recupere del ataque del rayo púrpura y mientras tanto, él peleará solo contra Alister.
Grindor: Vamos Alister, estoy listo para la batalla.
Alister: Yo también, es a tí a quién más quiero matar de los dos, maldito.
La reñida pelea entre Alister Frador y Grindor Hausden dará inicio, el resultado de esta batalla será crucial para el desenlace final de todo este conflicto, pero al mismo tiempo que este, hay muchos otros combates que se están llevando a cabo, uno de ellos es la pelea entre Lavín, el arquero mago y Vángord, maestro de La Academia Kíldor.
Lavín: Veamos de que eres capaz, caballero.
Vángord: No subestimes a los caballeros.
Lavín: La magia siempre se impone a las espadas, eso me queda claro, aquí voy.
Lavín apunta con una precisión quirúrgica con su arco mágico arcoiris e instantáneamente aparece en el arco una flecha mágica de color añil y el mago arquero la dispara contra Vángord.
La flecha mágica lanzada por Lavín se desplaza a una gran velocidad, aunque es un poco menos rápida que la última flecha que este lanzó, la flecha verde. Vángord consigue bloquear esta flecha mágica con su escudo, sin embargo, esta flecha era diferente a la anterior, la flecha añil, en cuanto hizo contacto con el escudo, causó una pequeña explosión e hizo que el escudo se destruyera levemente y soltara algunos pedazos en el lugar en que fue impactado.
Vángord: ¡Noo, mi escudo!
Lavín: Perfecto, dí en el blanco.
Vángord voz interior: ¡Esas flechas son más peligrosas de lo que pensé, debo esconderme en alguna parte!
Vángord corre rápidamente buscando un lugar para cubrirse de las flechas ya que su escudo no es garantía. El caballero se esconde detrás de unos grandes escombros de una casa que estaban en el suelo.
Vángord voz interior: No sé si esté completamente seguro aquí pero al menos estoy cubierto.
Lavín: Jajaja, ese escondite no te salvará, caballero.
Lavín vuelve a apuntar al escombro donde se encontraba Vángord y esta vez, aparece una flecha azul en el arco, Vángord estaba observando a Lavín mientras apuntaba y notó el cambio de coloración en la flecha y además, vió lo confiado que estaba el arquero mientras apuntaba.
Vángord voz interior: ¡La flecha cambió de color!, ¿tendrá alguna habilidad especial?, por si acaso, voy a cubrirme con el escudo.
Vángord, además de usar el escombro como escudo, también utiliza su propio escudo para reforzar su defensa ante el desconocido ataque que le depara esta nueva fecha mágica azul.
¡Lavín dispara su flecha azul, esta flecha se dirigía a una velocidad muy similar a la flecha verde y esta también poseía una habilidad especial, tenía el poder de traspasar el primer objeto con el que hiciera contacto y en este caso era el escombro en el que estaba escondido Vángord, por suerte para el caballero, este bloqueó la flecha con su escudo pero de no haberlo usado, la flecha lo hubiera herido.
Vángord voz interior: ¡Ya entiendo, al parecer, algunas flechas poseen habilidades especiales diferentes, aunque en el caso de la verde no tenía ningún poder, simplemente era bastante rápida, ahora me pregunto, ¿cuántos tipos de flecha tendrá este sujeto?
Vángord sigue escondido en el escombro y además, se protege con su escudo, el objetivo del caballero es averiguar cuántos tipos de flecha tiene Lavín y los poderes y velocidades de cada una para una vez conocida esta información, trazar un plan para derrotarlo.
Lavín: Prepárate, ahora viene la flecha violeta, esta es de mis favoritas.
Vángord voz interior: ¡Si dice que es de sus favoritas debe tener un gran poder!, ¡maldición!
Lavín: Prepararé, ¡aquí va!
Lavín lanza su flecha mágica violeta, esta flecha es la menos rápida de todas, sin embargo, su poder es el más peligroso, esta flecha, una vez hace contacto con el escombro en el que estaba escondido Vángord, lo destruye por completo y no solo al escombro, sino al escudo del caballero. El escudo de Vángord se hace trizas ante este destructivo ataque.
Vángord: ¡¡¡Mierda, debo huir, perdí mi escudo!!
Lavín: ¡Te lo dije, esconderte ahí no te serviría de nada!
Mientras Vángord huye, a este le llama la atención que Lavín no le haya disparado rápidamente y por eso le da tiempo a esconderse detrás de un barril de madera.
Lavín: ¿No sabes hacer otra cosa que esconderte?, bueno, luchando de esa forma, perderás.
Lavín voz interior: Debo vencer rápido a este debilucho y seguir matando a caballeros, debo convencer a Cornelius de mi poder, le demostraré que soy más fuerte que Alister.
Ahora viajaremos un año atrás en el tiempo, nos trasladaremos a la guarida de los Raiding Wizards, un lugar bastante apartado de los 5 grandes reinos, el reino que más cerca está de esta guarida es el reino de Ránfar.
En este lugar viven los 388 integrantes que conforman los Raiding Wizards. En esta guarida tienen sus dormitorios, sus baños, su sala de reuniones y su campo de entrenamiento.
Los Raiding Wizards viven de lo que roban en las ciudadelas, principalmente en las ciudadelas con mejor posición económica. Estos saquean a las ciudadelas en conjunto, trabajan en equipo aunque casi siempre no se mueven todos para no llamar tanto la atención.
Cornelius, líder de los Raiding Wizards tiene a Alister como su guardaespaldas, su mano derecha, su hombre de confianza, y Alister obtuvo este puesto por una sencilla razón, es el mago más fuerte de todos por detrás de Cornelius. Lavín nunca ha estado de acuerdo con esta decisión ya que él considera que es más fuerte que Alister y que él es quien merece tener el puesto de guardaespaldas de Cornelius.
Una noche como cualquier otra, los Raiding Wizards estaban reunidos en la sala de reuniones para hablar sobre la próxima ciudadela a la que iban a saquear y estaban esperando a la llegada de su líder.
Todos los magos estaban conversando y tenían un gran escándalo armado en la sala, se notaba que Cornelius no estaba presente.
Dáurus, uno de los magos más veteranos de los Raiding Wizards de 67 años se dirige a Lavín para conversar con él.
Dáurus: Lavín, ¿crees que tengamos la suerte de ir juntos a la próxima ciudadela?
Lavín: Espero que sí, aunque lo que más quiero es que vaya ese engreído de Alister.
Dáurus: Jajaja, olvídalo, él nunca va con nosotros, no sé que le pasa si es que Cornelius le ordena que se quede o si es él quién no quiere ir pero como sea, veo muy complicado que esta vez sea diferente.
Lavín: Que roña me da, ¿será que se cree tan superior a nosotros y por eso cree que no tiene que ir a combatir?
Dáurus: Probablemente, además, él puede hacer lo que le plazca, es el chico consentido del amo, Cornelius nunca lo regaña.
Lavín: Eso no es justo, Alister no puede tener esa inmunidad.
???: ¡¡¡Silencio, he llegado!!!
Luego de escuchar esta enérgica voz, todos en la sala de reuniones hacen silencio, ya que el líder de los Raiding Wizards hace acto de presencia, un hombre sumamente respetado por toda la organización, dónde él llega, el orden impera.
Cornelius: Tomen sus asientos, Raiding Wizards.
CONTINUARÁ....