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Vendida Al Rey Dragón

Vendida Al Rey Dragón

Status: En proceso
Genre:Posesivo / Dragones
Popularitas:5.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Isabela es vendida en matrimonio por su padre, al rey de los dragones, luego de qué su reino cayera en una profunda ruina. Su pueblo se moría de hambre y de frio, así que a la princesa del norte deberá elegir entre traicionar todo lo que conoce, o entregarse al hombre que la compró y salvar a su pueblo de la extinción.

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Capítulo 19

El eco de la orden de Malakor aún resonaba en las paredes de obsidiana cuando la orquesta, temblorosa, intentó retomar el ritmo. La música volvió a fluir, pero la atmósfera festiva había sido reemplazada por una tensión palpable. Los invitados bailaban con movimientos cautelosos, susurrando a través de sus máscaras, conscientes de que los dragones seguían vigilando desde las alturas de la montaña.

Isabela, sin embargo, permaneció inmóvil en el centro de la pista. Había presenciado la brutalidad con la que Malakor había desechado a su amante y la demostración de poder que acababa de lanzar contra su propio aliado. No había sido solo un arranque de celos o política; había sido una declaración de territorio. Sabía que, a partir de ese momento, ella era el único objetivo visible para cualquiera que quisiera derrocar al rey.

A través de la tenue luz ámbar de los braseros, vio cómo el Rey de los Dragones se separaba de la columna de obsidiana. Malakor cruzó el salón con paso firme y dominante, con los ojos encendidos bajo su máscara de hierro, ignorando las miradas nerviosas de la multitud. Se dirigió directamente hacia ella.

Al llegar a su lado, el rey no pidió un baile. Simplemente extendió su mano enguantada, con la palma abierta y firme, interrumpiendo su soledad.

—La fiesta no ha terminado, reina mía —dijo Malakor con voz ronca, baja y magnética, un susurro que se abrió paso entre la música de tambores—. Y una reina no puede quedarse parada en el centro del salón mientras su rey la observa.

Isabela lo miró fijamente a través de las aberturas de su máscara de filigrana. Sabía que aceptar esa mano era aceptar el centro de atención, el blanco de todas las miradas envidiosas, incluida la de la desaparecida Yanara. A pesar del peligro, una chispa de desafío brilló en sus ojos oscuros. No iba a retroceder, ni ante la horda ni ante el fuego.

Con un movimiento elegante y calculado, Isabela depositó su mano sobre la de Malakor. El contacto fue instantáneo: una descarga eléctrica que recorrió su brazo y que hizo que los tatuajes del rey destellaran bajo su casaca de cuero.

Malakor la atrajo hacia su cuerpo con brusquedad posesiva, envolviendo su cintura con un brazo fuerte como el acero. La música pareció acelerarse a su alrededor. Bailaron bajo la luz de los braseros, una danza oscura y salvaje donde el rey de los dragones guiaba con mano de hierro, pero donde la princesa de hielo se movía con una gracia helada que demostraba que no estaba dispuesta a ser consumida, sino a arder junto a él.

El compás de los tambores se volvió más lento, pesado y constante, dictando los pasos de una danza que se sentía más como un duelo de voluntades que como una celebración. A su alrededor, las parejas de la nobleza enmascarada giraban, pero todos mantenían una prudente distancia, conscientes de la sombra imponente que proyectaban el rey y su nueva reina sobre el salón.

Malakor la guiaba con una firmeza imperiosa, su mano clavada en la cintura de Isabela como si temiera que, por un solo segundo, pudiera escaparse de su órbita. Cada giro era un recordatorio físico de la tensión que latía en el aire; cada roce de sus cuerpos, una chispa que amenazaba con incendiar la frágil tregua entre ambos.

—Tienes a toda la horda temblando, princesa —murmuró Malakor contra su oído, con la voz grave y rasposa, mientras la hacía girar con elegancia antes de volver a atraerla hacia su pecho—. Incluso los más valientes comandantes apartan la mirada cuando pasas. Saben que tienes el sello del nido, pero sobre todo, saben que no te doblegarás ante nadie.

Isabela mantuvo la barbilla en alto, sosteniendo el peso de su mirada a través de las rendijas de la máscara. Sus respiraciones se mezclaban, calientes y aceleradas por el esfuerzo de la danza y la adrenalina del momento.

—Que teman lo suficiente como para no olvidar su lugar —respondió ella con una serenidad helada, marcando cada sílaba con desdén—. No vine a Asgardia a ganar un concurso de popularidad, Malakor. Vine a gobernar. Si tu horda necesita recordarlo cada vez que respiro, que se preparen para no volver a dormir en paz.

Malakor soltó una carcajada baja, un sonido oscuro y gutural que retumbó en su pecho contra el de ella. Lejos de ofenderse, la audacia de sus palabras parecía avivar la peligrosa fascinación que sentía por la princesa del norte.

—Por los dioses... —susurró el rey con una nota de absoluta devoción salvaje—. Eres una maldita tormenta, Isabela.

La música del gran salón comenzó a desvanecerse en un crescendo de cuerdas y metales que anunciaba el final de la primera fase de la ceremonia. Las parejas alrededor comenzaron a inclinarse en reverencias formales, reconociendo que el baile principal había llegado a su clímax.

Sin embargo, en lugar de soltarla cuando la última nota se apagó en el aire, Malakor dio un paso atrás sin apartar las manos de su cintura. Su mirada ámbar brillaba en la penumbra del salón iluminado por braseros moribundos, cargada de una promesa silenciosa y abrasadora.

—La fiesta de la corte se acaba aquí, reina mía —dijo el rey con un tono que no admitía réplica, rozando con los nudillos la mejilla de Isabela por debajo de la máscara—. Es hora de que el verdadero reino nos pertenezca a los dos en la oscuridad de nuestras habitaciones. ¿Estás lista para cruzar el fuego, o vas a pedir clemencia antes de empezar?

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Dulce maria Canelon
hayyyy espero que no se la tome algo debe saber ella, algo le debió de transferir la dragona cuando la toco no o se digo yo
Flæka Caviedez
Ayyyyy que no se la tomé
Nena
Uf!!! De una se la soltó
Natalia Vasquez
tantas pruebas que le pone Malakor a Isabela😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🤔🤔👏👏👏👏👏quieres una reina o es una competidora 😂😂😂😂😂.
Natalia Vasquez
uppppps valla ese hombre va al punto 😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🤔🤔👏👏👏👏.
Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
Natalia Vasquez
ambos son orgullosos y mandones😂😂😂😂😂.
Natalia Vasquez
se quedó mamando la otra pendeja, toma pa que lleves 😂😂😂😂👏👏👏👏👏🤔🤔🤔🤔.
Yolanda Plazola Arroyo: jajajaja y si valla babosada pará que se entretenga 😂😂
total 1 replies
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