SIN SPOILER
NovelToon tiene autorización de Paula Mariana Jurado Ramirez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
TU MADRE HIZO ¿QUE?
Aquella tarde, Valentino no podía dejar de pensar en algo.
La mirada de Kain.
La forma en que observó aquella ventana.
Y la frialdad con la que rechazaba cualquier intento de acercamiento.
Pero Valentino no era tonto.
Sabía reconocer cuando alguien ya tenía el corazón ocupado.
Aunque intentara ocultarlo.
El joven caminaba por uno de los pasillos de la mansión mientras pensaba en ello.
Tal vez Kain seguía enamorado de alguien.
Tal vez por eso reaccionaba así.
Porque honestamente…
la manera en que rechazaba todo parecía más dolor que desinterés.
Entonces escuchó voces cerca del despacho secundario.
Y sin querer…
reconoció una de ellas.
Bella.
Valentino se detuvo apenas.
No pretendía escuchar conversaciones ajenas.
Pero entonces oyó algo que llamó completamente su atención.
—El joven maestro sigue molesto por lo de la chica.
Uno de los guardias hablaba nerviosamente.
Bella respondió con absoluta calma:
—Ya se le pasará.
Valentino frunció ligeramente el ceño.
¿La chica?
El guardaespaldas dudó antes de hablar otra vez:
—Aun así… tal vez no debió encargarse usted misma.
Silencio.
Y entonces Bella soltó una pequeña risa fría.
—¿Dejar viva a alguien que lastimó a mi hijo?
El corazón de Valentino se tensó ligeramente.
Algo no estaba bien.
Bella continuó con completa tranquilidad:
—Además, él jamás habría tenido el valor de hacerlo.
Valentino sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Porque estaba entendiendo demasiado rápido.
Demasiado claro.
—La chica ya era un problema desde que lo engañó.
El joven abrió apenas los ojos.
Engañó…
Entonces recordó algo.
Kain jamás confirmó aquello.
Solo dijo que habían terminado.
Nada más.
Y de repente…
todo encajó.
El collar.
La rabia de Kain.
La discusión.
El asco en sus ojos al mirar a Bella.
Valentino sintió el estómago revolverse.
Bella había m@t@dø a la novia de Kain.
A s@ngr3 fría.
Y probablemente…
Kain jamás quiso eso.
El joven retrocedió lentamente antes de que lo descubrieran escuchando.
Su mente era un desastre.
Porque aquello era horrible incluso para estándares mafiosos.
Y lo peor…
era que ahora entendía mucho mejor a Kain.
La razón de su enojo.
La razón de su rechazo hacia aquel compromiso.
La razón por la que parecía cada vez más vacío.
Valentino caminó rápidamente hasta el jardín intentando ordenar sus pensamientos.
Y entonces vio a Kain nuevamente.
Solo.
Sentado cerca de la fuente principal mientras fumaba en silencio.
La mirada perdida.
Fría.
Pero ahora Valentino podía notar algo más detrás de esos ojos.
Dolor.
Un dolor real.
Kain notó su presencia inmediatamente.
—¿Ahora qué?
El tono cortante seguía igual.
Pero Valentino ya no podía verlo de la misma forma.
Porque entendió algo importante.
Kain no era cruel solo porque sí.
Era alguien criado en un mundo horrible.
Un mundo donde incluso su propia madre podía decidir quién vivía y quién mør1@
Valentino dudó unos segundos antes de hablar:
—…Lo siento.
Kain levantó lentamente la mirada.
Confundido.
—¿Qué?
Valentino tragó saliva.
No sabía cuánto podía decir.
Pero tampoco podía fingir que no sabía nada.
—Por ella.
El ambiente cambió inmediatamente.
Los ojos de Kain se volvieron helados.
Peligrosos.
—¿Quién te dijo algo?
Valentino negó rápidamente.
—No importa.
Pero ya era tarde.
Kain entendió enseguida.
Su mandíbula se tensó.
—Escuchaste a mi madre.
El silencio confirmó todo.
Y por primera vez…
Valentino vio una expresión completamente distinta en Kain.
Cansancio.
Un cansancio emocional demasiado profundo para alguien tan joven.
Kain apartó lentamente la mirada.
Y habló con voz baja:
—Te dije que no quería esto.
Valentino sintió un nudo en el pecho.
Porque ahora sabía que el compromiso no solo era incómodo para Kain…
también llegaba en el peor momento posible.
Después de perder a alguien.
De la peor manera.
Entonces Valentino habló suavemente:
—Yo no sabía…
Kain soltó una pequeña risa amarga.
—Nadie sabe nada en esta familia.
El silencio cayó otra vez entre ellos.
Y Valentino entendió finalmente algo importante.
Kain Torres no necesitaba un compromiso.
Ni una alianza.
Ni alguien que intentara poseerlo.
Necesitaba a alguien que lograra salvarlo del monstruo en el que estaba convirtiéndose.
que va a pasar en el cielo
que pasará con ese embarazo ?