En un mundo donde los contratos matrimoniales dictan destinos, un hombre se ve atrapado entre el amor verdadero y la traición.
Obligado a casarse con una "mujer" que oculta un secreto devastador, su furia lo lleva a cometer un error que cambiará su vida para siempre. Mientras su corazón se aferra a su " amor verdadero", la vida le enseña que las apariencias pueden ser mortales. Al renacer, enfrenta la oportunidad de redimir sus elecciones.
¿podrá desafiar el pasado y encontrar la verdadera felicidad?
NovelToon tiene autorización de Aiyareth para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 19: Cumpleaños
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Al salir del trabajo, ambos se dirigieron a casa. Allí, Gabrielle fue a la biblioteca a revisar los documentos y correos enviados respecto a la empresa que ahora le pertenecía. Mientras que Ezariel, se dirigió al despacho, estando allí, el hombre se comunicó con una persona anónima, que se encargaba de hacer “trabajos”.
— Las personas que deseo eliminar son Sarela Latournerie y Zairon Mukhi— dijo Ezariel con frialdad
— ¿Para cuándo necesita el trabajo?— preguntó una voz ronca del otro lado de la línea.
— Máximo dos semanas.
— De acuerdo, pronto tendrá noticias favorables.
— Cuando el trabajo esté completo, les haré llegar la otra parte del dinero.
Al terminar la llamada, Ezariel se deshizo del teléfono desechable. El hombre esperaba que esos asesinos acabaran pronto con ese par de hipócritas.
— “ Debo ayudar a Gabrielle a mantener su posición dentro de su empresa. Esos viejos avariciosos tal vez querrán aprovecharse de que es una mujer, para ponerle las cosas difíciles y tal vez expulsarla como CEO”
Pensando en esto, el hombre fue en busca de su esposo.
— Gabe, ¿Ya has terminado de revisar los correos?
— Ya terminé todo, solo debo recoger estos libros— Señalando el escritorio.
— Ok, te ayudo y vamos a cenar.
— Gracias
Al día siguiente, Gabrielle despertó a Ezariel con besos en el pecho.
— Buenos días, Brielle— viendo a su esposo besarle el abdomen
— Buenos días, Ezariel, ¿Dormiste bien?
— Dormí muy bien, porque mi esposa está conmigo.
Gabrielle subió a la altura del rostro de Ezariel para darle un beso en la boca.
— Ezariel, ¿Quieres ir a pasear conmigo, hoy ?
— Por supuesto, ¿A dónde quieres ir?
— Quiero que vayamos al cine, también quiero que me acompañes a comprar ropa, comer juntos, visitar el parque natural y tomarnos fotos.
— De acuerdo, cancelaré todas las reuniones y le diré a mi madre que se encargue de la empresa por hoy.
— Gracias esposo— respondió feliz, para darle un beso
— De nada, siempre estaré dispuesto a hacer feliz a mi esposa.
Pasado un tiempo, la pareja estaba lista para salir a disfrutar de su día juntos. Gabrielle estaba emocionado, porque Ezariel aceptó salir con él ese día, sin importar las reuniones que tenía.
— Esposo, ¿este vestido me queda bien?— preguntó mientras daba una vuelta
— Te queda perfecto, mi princesa.
El chico seguía probándose ropa y preguntando la opinión de su esposo. Ezariel, solo lo observaba enamorado, disfrutando de la sonrisa de Gabrielle. Al terminar de comprar la ropa, fueron a comer.
— Brielle, ¿Por qué ya no estás feliz? ¿No te gusta la comida?
— Todo está muy bien…..
— ¿ Entonces por qué te ves triste?
— No es nada— respondió mientras movía sin muchas ganas la comida en el plato
— Entiendo, espérame aquí, iré al baño.
Gabrielle asintió y Ezariel salió de allí para encontrarse con su guardaespaldas.
— ¿Trajiste lo que te pedí?
— Sí señor, todo está como usted lo ordenó.
El guardia le dió un ramo de flores, un pequeño pastel y una bolsa de regalo. Con esto en manos, Ezariel se dirigió a la mesa donde estaba Gabrielle.
— Feliz cumpleaños, Brielle— dijo tras el chico
Gabrielle al escucharlo, se giró en su silla viendo a su esposo extenderle el ramo de flores.
— Gracias Ezariel, creí que no sabías que era mi cumpleaños— recibiendo las flores con emoción
— Quería darte una sorpresa, pero al verte triste, no me pude contener más.
— Muchas gracias esposo, me gustan mucho las flores.
Ezariel se sentó en su lugar, dejó el pastel en la mesa para darle el regalo a su esposo.
— Espero que te guste mucho
— Me gustará
Gabrielle tomó el regalo y lo abrió viendo que era un estuche de joyas que contenía, un collar, unos pendientes y una pulsera de oro.
— Gracias, todo está muy hermoso, aunque me gustan más las flores.
— Entonces plantaré un jardín para mí esposa.
Así la pareja continuó celebrando el cumpleaños del joven.