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Ecos De Una Partitura Rota

Ecos De Una Partitura Rota

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Malentendidos / Romance
Popularitas:4.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Mica94

​A los quince años, Ian, un omega con sueños de grandeza, descubrió que su destinado era Eliah, el imperturbable delta y mejor amigo de su hermano. Tras años de rechazo, Eliah finalmente cede al cumplir Ian la mayoría de edad, iniciando un romance entre la estrella en ascenso y el arquitecto.
​Sin embargo, a los diecinueve, una traición desgarradora empuja a Ian a huir sin mirar atrás. Cuatro años después, convertido en un ídolo musical de fama mundial, Ian regresa a casa. Eliah, atrapado entre el remordimiento y una obsesión que llama "destino", intentará recuperar lo que el tiempo y el dolor rompieron.

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Capitulo 18 pasado de algodon y acero

La brisa nocturna acariciaba el rostro de Ian, trayendo consigo el aroma a jazmines del jardín, pero su mente estaba a kilómetros de distancia, perdida en el laberinto de los recuerdos. Tras la intensa charla con Marc, el silencio del balcón se sentía como un refugio y, a la vez, como una celda. Ian apoyó los codos en la barandilla de piedra, observando la luna, y de repente, el presente se disolvió para dar paso a la calidez de sus diecinueve años.

​Aquella época con Eliah… fue un torbellino de contradicciones que aún hoy le aceleraba el pulso.

​A los diecinueve, Ian todavía conservaba esa suavidad de la adolescencia tardía, una vulnerabilidad que parecía atraer el instinto protector —y posesivo— de Eliah. Vivir con el Delta no era lo que el mundo imaginaba. La sociedad veía a los deltas como figuras inestables o demasiado dominantes, pero entre las cuatro paredes de su hogar, Eliah transformaba esa energía en un mimo constante que rozaba la devoción.

​Ian recordó una tarde lluviosa en particular. Se había quedado dormido en el sofá. Al despertar, no encontró el frío de la sala, sino el calor del pecho de Eliah. El Delta lo había envuelto en una manta de lana, pero más importante, lo mantenía aprisionado contra él, acariciándole el cabello con una parsimonia casi hipnótica.

​"Eres tan pequeño aquí," solía susurrarle Eliah al oído, con esa voz profunda que vibraba en los huesos de Ian. "Siento que si aprieto demasiado te romperías, pero si te suelto, te desvanecerías."

​Ese era el Eliah que Ian atesoraba: el hombre que le preparaba té de canela cuando estaba resfriado, el que le compraba dulces caros solo por verle sonreír, y el que se aseguraba de que sus pies nunca tocaran el suelo frío, cargándolo en brazos por la casa bajo cualquier pretexto. Ian era su tesoro, su omega mimado, y en ese entonces, Ian creía que ese amor era el límite del universo.

Eliah no solo era dulzura. Había un fuego en él que lo hacía increíblemente atrevido. No conocía la vergüenza ni el pudor cuando se trataba de reclamar la atención de su omega. Ian sonrió para sí mismo en la oscuridad del balcón, recordando cómo Eliah solía interrumpirlo.

​Si Ian intentaba componer o ensayar, Eliah se sentaba frente a él, apartando con un gesto lento y desafiante. Se dedicaba a besarle las puntas de los dedos, uno por uno, mientras mantenía un contacto visual tan intenso que Ian olvidaba hasta su propio nombre. Era un juego de seducción constante; Eliah sabía exactamente qué hilos tensar.

​Eliah no temía decir las cosas más escandalosas en público, acercándose a su oreja en medio de una cena familiar para describirle lo que harían al llegar a casa.

​Sus manos siempre encontraban el camino hacia la cintura de Ian, por debajo de la camisa, marcando territorio frente a cualquiera, recordándole al mundo —y al propio Ian— a quién pertenecía.

​Le encantaba ver a Ian sonrojarse. Cuanto más carmesí se ponían las mejillas del omega, más atrevido se volvía el Delta, disfrutando del poder que ejercía sobre sus reacciones.

​Ese contraste era lo que mantenía a Ian despierto ahora. ¿Cómo podía la misma persona que lo envolvía en mantas con tanta delicadeza ser el mismo que lo dominaba con tal audacia? A los diecinueve, Ian no cuestionaba el origen de esa intensidad. Se limitaba a dejarse querer, a dejarse mimar hasta la médula. Eliah lo trataba como a un príncipe, pero también como a su posesión más valiosa.

​En aquel entonces, la protección de Eliah se sentía como un escudo contra el mundo. Ian recordaba cómo el Delta se interponía físicamente entre él y cualquier posible amenaza, cómo su aroma llenaba cada rincón de su vida, dándole una seguridad que nunca antes había conocido. Pero ahora, con la perspectiva de los años y tras hablar con su hermano, Ian empezaba a entender que esos mimos eran también cadenas de seda.

​"Me querías tanto o eso queria creer" pensó Ian, sintiendo una punzada de tristeza.

​Eliah era un experto en el arte de la devoción. Podía pasar horas dándole masajes en los pies o cocinando su comida favorita, solo para luego reclamar su "recompensa" con una pasión que dejaba a Ian sin aliento. Esa mezcla de cariño extremo y atrevimiento descarado fue lo que forjó el vínculo que, años después, Ian todavía no lograba romper del todo.

​Un trueno lejano lo sacó de sus pensamientos. El aire se había vuelto más frío, muy parecido a aquellas noches de sus diecinueve años. Ian se abrazó a sí mismo, frotándose los brazos. Marc tenía razón en muchas cosas, pero Marc no había vivido dentro de ese nido de cuidados y fuego que Eliah había construido para él.

​Ian exhaló un suspiro tembloroso. Era fácil odiar, pero era dolorosamente difícil olvidar los mimos. Se preguntó si Eliah recordaría aquellas tardes con la misma intensidad, o si para el Delta, Ian solo había sido un juego de poder envuelto en caricias.

​Cerró los ojos una última vez, permitiéndose imaginar que las manos de Eliah volvían a rodear su cintura con ese atrevimiento que siempre lo hacía temblar. Luego, con un movimiento decidido, entró de nuevo a la habitación, cerrando la puerta del balcón tras de sí, intentando dejar el fantasma de sus diecinueve años afuera, en la oscuridad.

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Alma Morales
Por fin su bebé llegó 😭😭😭😭😭😭😭😭🙏🙏🙏🙏 ,bienvenido Pequeño Lian😭😭😭😭😭😭😭
Alma Morales
Padre y tio primerizos en movimiento 🤣🤣🤣🤣
Alma Morales
Lo dicho que hermosa historia 👍👍👍👍👍
Alma Morales
Tremenda bomba lanzó Ian😱😱😱😱😱😱
Alma Morales
Me encanta que Ian siga su sueño todavia👍👍👍
Alma Morales
AUTORA ME FACINA TU HISTORIA🥰🥰🥰🥰👍👍👍👍
Alma Morales
Viene en camino un deleita o una omegita 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Alma Morales
Ian las hormonas en el embarazo son crueles con tus emociones 😓
Alma Morales
Está embarazado 😱😱😱😱
Alma Morales
Me alegra que Ian por fin haya sanado sus heridas y quiera volver a intentarlo con Elian👍👍👍👍
Alma Morales
Espero que ahora si estén por fin juntos 👍👍👍👍👍
Alma Morales
😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭 por fin juntos😭😭😭😭😭😭😭😭
Alma Morales
Es la casa para Ian el y sus hijos haaaaaaaaaa😱😱😱😱
Alma Morales
Elian todo esto es lo que es y no puedes perderte tienes que avanzar para cuando el destino los vuelva a juntar😭😭😭😭
Alma Morales
Si quieres algo dejalo libre si regresa es tuyo sino nunca lo fue😭😭😭😭😭😭😭
Alma Morales
Por fin haces lo que tenias que hacer Elian😭😭😭
Alma Morales
🤔🤔🤔🤔y ahora que hara Liam🤔🤔🤔
Alma Morales
Ve tras el 🙄🙄🙄🙄🙄
Alma Morales
Quiero llorar y volver a llorar😓😓😓
Alma Morales
😓😓😓😓😓 los entiendo a los 2😓😓😓😓
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