NovelToon NovelToon
Lo Que El Silencio Esconde

Lo Que El Silencio Esconde

Status: Terminada
Genre:Apocalipsis / Aventura / Casos sin resolver / Completas
Popularitas:507
Nilai: 5
nombre de autor: Roberto González Álvarez

Lo que el silencio esconde

Lucía es dulce, callada, invisible. Nadie sabe lo que guarda. Ni siquiera ella.

Hay cosas que su memoria enterró, pero su cuerpo no olvida. Pesadillas que no puede explicar. Silencios que pesan como losas. Una sonrisa que aprendió a usar como escudo.

Todo cambia cuando él aparece. No la toca. No la sigue. Solo la mira. Y esa mirada le susurra algo que la hiela: él sabe lo que ella olvidó.

Pronto descubrirá que no está solo. Que hay más personas mirando desde las sombras. Que su pasado nunca estuvo muerto, solo esperaba.

Y que el verdadero terror no son los monstruos que vienen de fuera… sino los que llevamos dentro y un día deciden despertar.

NovelToon tiene autorización de Roberto González Álvarez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8: El mejor de su promoción

A pocos kilómetros de distancia, en el salón de actos de la Academia de Policía, el sol entraba por los ventanales como si aquel fuera un día cualquiera. Pero no lo era.

Era el día de la graduación.

Julio Vega estaba sentado en la primera fila, con el uniforme impecable y las manos sudorosas. No era nerviosismo. Era conciencia. Sabía que aquel momento lo había esperado desde que tenía uso de razón.

—Señor Julio Vega —anunció el director desde el estrado—. Reconocimiento al más destacado de esta promoción. Número uno en todas las disciplinas.

El aplauso llenó la sala. Compañeros, instructores, familiares. Todos de pie. Todos mirándolo.

Julio se levantó despacio. Caminó hacia el estrado con la espalda recta y la mirada fija al frente. No sonreía. No porque no estuviera feliz, sino porque para él aquello no era un juego. Era un compromiso.

Recibió la medalla de manos del director. Un hombre mayor, de bigote canoso y ojos cansados, que le susurró al oído:

—He visto pasar a muchos números uno, Vega. Pero usted tiene algo diferente. No lo pierda.

—No lo haré, señor —respondió Julio con voz firme.

Bajó del estrado y volvió a su sitio. Su madre, sentada junto a él, le apretó la mano sin decir nada. Las lágrimas le rodaban por las mejillas. Su padre, que ya no estaba, habría estado orgulloso.

Después de la ceremonia, sus compañeros lo rodearon. Unos le dieron palmadas en la espalda. Otros le pidieron fotos. Todos querían un pedazo del número uno.

—Julio, ahora sí que vas a ser jefe en cinco años —dijo uno.

—El mejor policía investigador, ya verás —añadió otro.

Él asintió, agradeció, pero su mente ya estaba en otra parte. En las calles. En los casos sin resolver. En las víctimas que nunca tuvieron justicia.

—Voy a ser el mejor —dijo en voz baja, casi para sí mismo—. El mejor policía investigador.

Alguien mencionó entonces un nombre. Un apellido que resonó en la conversación como si todos lo conocieran.

—Como el comisario Mendoza —dijo una compañera—. Ese sí que era íntegro.

Julio levantó la vista.

—Mi padre —dijo con voz serena—. Se llamaba Julio Mendoza. Para mí siempre será el ejemplo. La integridad.

Se hizo un silencio incómodo. Algunos no sabían que el famoso comisario Mendoza, retirado por una lesión en servicio, era su padre. Otros lo sabían pero nunca se atrevían a mencionarlo.

—Por eso escogí esto —continuó Julio, mirando a todos y a nadie—. Para seguir sus pasos. Para que mi apellido no solo sea el de un buen policía, sino el de un hombre justo.

El ambiente se relajó. Alguien brindó. Alguien más contó una anécdota. La graduación siguió su curso.

Pero Julio, en medio de la celebración, no pudo evitar mirar por la ventana. Allá afuera, el mundo real lo esperaba. Los casos difíciles. Las sombras. Las verdades que nadie quiere contar.

No sabía que muy pronto, una de esas verdades tendría nombre de mujer. Una mujer que en ese mismo momento estaba temblando en una biblioteca vacía, con sangre en las manos y un misterio que devoraba su silencio.

Julio guardó la medalla en el bolsillo de su chaqueta y esbozó una sonrisa.

—Empieza el trabajo —murmuró.

Y salió al sol.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play