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Proteger Al Hijo Del Villano

Proteger Al Hijo Del Villano

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Padre soltero / Edad media
Popularitas:39.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Cande, ceo de una gran empresa, muere y reencarna en Fiorella. Volviéndose la niñera del hijo del villano. El frívolo Giovanni. Tiene que proteger al niño para que no muera de una traición por parte de la corona. De lo contrario, ella es quien morirá. ¿lo malo a parte de que su vida depende de un niño? Es que nunca tuvo uno o cuido tan siquiera. Por eso, el joven amo le resulta tan estresante.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 17: Sangre por sangre.

Alan caminaba delante de Fiorella, con pasos rápidos pero cuidadosos. Había levantado una pequeña lámpara de la pared para alumbrar el camino. La luz se movía con cada paso, iluminando fragmentos de piedra, puertas ocultas y tramos de escalera estrecha.

Fiorella lo seguía sin hacer ruido. Su mente estaba completamente concentrada en lo que iban a buscar. Alan había insistido en que no podían entrar a su habitación por el pasillo principal; había guardias cerca y también sirvientes que reportaban cualquier movimiento extraño a la reina. En cambio, ese corredor llegaba directamente detrás de una pared de madera que se abría hacia el interior del cuarto.

El muchacho se detuvo frente a una sección de piedra.

—Aquí.

Movió una pieza pequeña del muro y una tabla de madera se abrió lentamente. Del otro lado estaba su habitación.

Alan colocó la lámpara cerca de la muro antes de entrar.

Todo parecía en orden; la cama bien acomodada, los libros sobre la mesa, algunos mapas enrollados cerca de una estantería.

El muchacho avanzó directamente hacia un pequeño baúl que estaba escondido debajo de la mesa de estudio.

Fiorella cerró el panel secreto detrás de ellos.

—¿Están ahí? —preguntó en voz baja.

Alan se arrodilló frente al baúl.

—Sí.

Levantó la tapa con cuidado.

Dentro había varios papeles doblados, algunos sobres sellados, otros abiertos. Algunos no parecían documentos recientes. El papel tenía el tono amarillento de los años.

Fiorella se acercó.

—Muéstramelos.

Alan comenzó a sacarlos uno por uno.

—Estas son las cartas que encontré primero —dijo—. Son viejas… pero hablan de pagos.

Fiorella tomó una de ellas.

Había instrucciones claras sobre transferencias de dinero, nombres de intermediarios y referencias a hombres que no pertenecían a ninguna guardia oficial.

—¿De dónde las sacaste?

—De un escritorio que mi madre mantiene cerrado.

Fiorella revisó otro documento.

—Aquí hay más nombres.

Alan sacó otro sobre.

—Y esto.

Fiorella abrió el papel.

Eran órdenes breves. Movimientos, fechas, lugares donde ciertos hombres debían esperar instrucciones.

Los Tivanes.

No aparecía el nombre de Lorin escrito directamente, pero las órdenes estaban enviadas desde la administración privada de la reina. Era suficiente.

Fiorella tomó varios de los documentos y los dobló con cuidado.

—Esto nos servirá.

Alan la miró con atención.

—¿Cree que mi tío hará algo?

—Por supuesto.

Fiorella estaba guardando las cartas dentro de su ropa cuando algo cambió en la habitación.

Un leve sonido. La puerta en el panel secreto. Fiorella levantó la mirada inmediatamente. Alan también lo escuchó.

Dos hombres entraron con una calma que helaba la sangre. Vestían de negro, la ropa ajustada al cuerpo como una segunda piel. No llevaban insignias, ni colores del reino, ni armas visibles al principio. Pero su postura lo decía todo: Tivanes.

Uno dio un paso adelante.

Alan retrocedió instintivamente.bFiorella reaccionó de inmediato. Lo tomó por el hombro y lo movió detrás de ella. En el mismo movimiento terminó de ocultar las cartas dentro de su ropa.

Uno de los hombres habló con voz baja.

—Interesante. Principe, su madre estará contenta de eliminar a la protección del hijo de Giovanni.

El otro ya tenía un cuchillo en la mano.

Fiorella no apartó la mirada.

—¿Me engañaste?

La pregunta fue directa, mirando a Alan. El muchacho negó de inmediato, el miedo evidente en su rostro.

—¡No! ¡Yo no sabía que estaban aquí!— Su voz temblaba—¡Se lo juro!

Fiorella lo observó apenas un segundo. Luego volvió a mirar a los hombres. Le creyó. No había mentira en su reacción. Esto no era una trampa de Alan. Era de Lorin.

Los Tivanes avanzaron un paso más. El cuchillo brilló apenas con la luz de la ventana. Uno de ellos atacó primero. El movimiento fue rápido, directo hacia el pecho de Fiorella. Pero el cuchillo no llegó. Una mano lo detuvo.

La sangre apareció de inmediato. El hombre que sostenía el cuchillo se quedó inmóvil un segundo, sorprendido, porque nadie había notado la llegada Giovanni. Alguien tan grande como su crueldad pasó desapercibido ante ellos en un segundo.

Había detenido la hoja con la palma de su mano. La sangre comenzó a correr por sus dedos, pero su expresión no cambió.

Sus ojos estaban puestos en Fiorella. No dijo nada al principio. Solo la miró. Fiorella también lo hizo.

—Llegas tarde —dijo ella con calma.

El Tivane intentó recuperar su arma, pero Giovanni torció su muñeca con fuerza. El cuchillo cayó al suelo.

El segundo hombre atacó de inmediato. Giovanni se movió rápido. Recogió el cuchillo que acababa de quitar y esquivó el golpe que venía hacia su costado.

El movimiento fue preciso. Un solo giro. La hoja entró en el primer hombre. Luego en el segundo. Todo ocurrió en cuestión de segundos.

Los dos Tivanes cayeron al suelo. El silencio volvió a llenar la habitación. Alan estaba completamente quieto detrás de Fiorella.

Giovanni soltó el cuchillo. La sangre de su mano seguía cayendo lentamente. Fiorella lo observó.

—¿Cómo supiste tan rápido?

Giovanni limpió su mano con un trozo de tela que había tomado de la mesa.

—Mis guardias me avisaron en el momento preciso en el que desapareciste cerca del ala con el príncipe. Los mercenarios dejaron ver el pasadizo secreto y lo seguí...

Fiorella asintió ligeramente.

—Llegaste justo a tiempo.

Giovanni la miró con calma.

—Sí.

Ella pareció recordar algo de repente.

—Gabriel.—la preocupación apareció de inmediato en su voz—¿Dónde está?

—Con Massimo. No lo dejé solo en estás circunstancias.

Fiorella soltó un pequeño suspiro de alivio. Luego su mirada volvió a la mano de Giovanni. La sangre seguía cayendo.

Se acercó sin decir nada y tomó un paño limpio de la mesa. Comenzó a cubrir la herida. Giovanni observó el gesto.

—No es necesario.

—Sí lo es.—ella apretó el paño con fuerza—. Alan debe estar más que asustado, tu sangre y los cadáveres no ayuda para nada.

Giovanni arqueó apenas una ceja.

—Hubieras preferido que el cuchillo entrara un poco más al costado ¿verdad?.

Fiorella lo miró. Luego soltó una pequeña risa.

—No soy como tú.

Giovanni sostuvo su mirada unos segundos.

—Solo un poco, pero ambos tenemos mucha cosas en común. Y sé que habrías hecho exactamente lo mismo.

—No. Claro que no. No me atrevería a herir a alguien solo para pasar una estúpida prueba.

Hubo un silencio breve. Entonces, por primera vez desde que se conocían, Giovanni habló con un tono distinto.

—Lo siento.

Fiorella se detuvo.

—¿Qué?

—Por lo que hice antes. Pero mira a tu alrededor. He vivido durante estos años en desconfianza. Y más con los intento de asesinato de mi hijo...

— Giovanni...

—No he podido confiar en más nadie que no haya sido mi hermano o Claudia. No te conocía en ese momento y quizás por eso no sentí nada al dar esa orden para herirte...

—Tio...— intentó hablar Alan. Pero Giovanni solo veía a Fiorella.

La expresión de Giovanni era seria y la vez sincera.

—Me arrepiento de lo que hice. Y sí, es la primera vez que me retracto de algo que hice. Quizás no me perdones, y lo merezco. Pero eso no cambiará la idea de que debo protegerte... Por el bien de Gabriel.

Fiorella lo miró con sorpresa.

Giovanni no era un hombre que pidiera disculpas, ni mucho menos que se arrepintiera.

Ella lo sostuvo con la mirada un momento más. Pero no se doblegó, casi lo hacía, pero recordó como Gabriel sufrió ese momento.

—Ya no hay forma de devolver el tiempo—respondió finalmente—. Lo que hiciste, ya está hecho. Lo único que me importa es Gabriel. Y ahora...— mira a Alan—. También él.

Giovanni no sonrió. Pero tampoco apartó la mirada.

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Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.

1
Hanna
encontró a alguien que le dio sentido a vivir...🥹🥹
Hanna
jajajajajaja no es una buena conversación...
Hanna
pobre vida 🤣🤣🤣🤣
Hanna
jajajajja muy bien explicado 🤣🤣🤣🤣 pobre Fiorela
Isabel Peña
Ese duque se pasó, fue muy extremo lo que hizo, y el niño con ella desesperado por Fiorella, no tienes la fortuna suficiente para pagar lo que hizo Fiorella por tu hijo, no lo hizo por ti sino porque quiere al niño!!!!😡😡😡
Mónica Aulet
Esperaba que el emperador la atrapará a la vuelta de la esquina, nunca me imaginé que Giovanni fuera a buscarla después de que Massimo le dijera que esperara
Hanna
Que triste vida tenía.... sin familia, sin amigos, sin alimentarse siquiera 🥺🥺
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Por Dios no tenía vida la pobre. Excelente inicio
Katy J
autora necesitamos más capitulos, se quedó en la mejor parte ☺️☺️
Ivon Caraballo
buenísima...tan bello Giovanny fue por Fiorella
Elisa Patico
aaaaaaa que emoción
Marlucha💋
Totalmente de acuerdo contigo Giovanny
Elisa Patico
raios, otra vez al inicio 🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
oooh oooh Fio esta feo el panorama
Iliana Curiel
dios mío casa vez más emocionante, me encantó este capítulo del beso por fin 🥰🥰🥰🥰🥰❤️❤️❤️❤️
Laura Ojeda
hayyyy que emoción.... que misterio tan malo el emperador 🤭🤭🤭 mucha intriga está historia pero por lo menos están juntos
Elizabeth Yepez
está Fiorella es muy testaruda, tenía que haberse ido con Giovanni
Elizabeth Yepez
está Fiorella es muy testaruda, tenía que haberse ido con Giovanni
lirio
el chisme andante en persona Giova😅
lirio
touche👉🏻
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