Damon despierta como Edward un vampiro débil y frágil, pisoteado por todos, el siendo mafioso más temido y el más Sádico, les demostrará quien manda.
Bill un vampiro violento y agresivo qué es manipulado por su amada Roselia pero ella solo lo ve como marioneta, hasta que un encuentro con Edward lo cambia todo.
¿Cual será el destino de ambos?
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El Veneno Del Parálisis
~En el palacio~
La noche en el salón continuo, bailes y risas hasta que un sirviente del palacio habló en vos alta para que no solo en el palacio se escuche sino también para todo el reino Vampiro.
-¡LA LUNA ROJA HA COMENZADO!
El cielo se vuelve roja y junto a ella la "Luna Roja" provocando a muchos reir de malicia con una sed insaciable de sangre humana y de inmediato todos los vampiros a la velocidad del viento se dirigen al reino humano dejando al reino en un profundo silencio y solitario.
Pero solo Bill, el emperador cuando se hizo el anuncio se encerró en un lugar especial suprimiendo sus instintos y su sed, debido a la promesa que le hizo a su emperatriz de no tocar a ningún humano, así que solo se límita gemir de dolor en el suelo del lugar apretando su propio cuello.
En otro lugar se encuentra Edward, donde el olor a sangre humana cubre su olfato acompañado de gritos, súplicas, llantos y sus ojos ven muchas luces amarillas en cada rincón, siendo estos los "Santos" de la iglesia tratando de salvar vidas humanas con sus poderes divinos.
- Esto se parece el inicio de una película de zombis. — Habla Edward limpiándose sus labios manchados de sangre y rodeado de cadáveres humanas. - ¿Existen los zombis en este mundo?
- ¿Qué es eso Lord Edward?. — Responde Sira un poco confundida quitando sus colmillos del cuello de un humano que muere en ese momento.
- Olvídalo, ¿Ya todo está listo según lo planeado?.
- Si mi Lord, este precisó momento muchos de los vampiros ya terminaron de saciar su sed, listos para el plan.
No muy lejos del lugar, el príncipe Blade usa sus garras para desgarrar el cuello de muchos humanos dejándole morir lentamente por la pérdida de sangre mientras con una risa bebé la sangre de uno de ellos.
- Alteza, su madre junto a la emperatriz Roselia le mandan a llamar, dijo que es muy urgente. — Habla uno de los sirvientes de Blade más leales quien tenía manchas de sangre tanto por sus labios y prendas.
El sirviente guía al príncipe a un bosque oscuro y solitario de lo más profundo haciendo que Blade de la nada tenga un mal presentimiento de todo esto.
- ¿Dónde está mi madre y Roselia?
- Lamentablemente, no se presentarán Alteza, pero no se preocupe yo le haré compañía en su ausencia. — Habla Edward apareciendo de la nada junto a Sira.
- Tú... ¡MALDITA RATA!. — Habla Blade con nervios y miedo tratando de huir por los cielos, pero muchos vampiros lo impiden.
Edward usa su poder de hielo congelando las piernas de Blade y con un solo movimiento le apuñala en su estómago con una daga haciendo que el príncipe solté un quejido de dolor y caiga al suelo ante la mirada indiferente de todos.
- Tranquilo Alteza, esa daga solo esta bañado con veneno del parálisis, como sabrá somos inmunes al cualquier veneno, así que no morirás. — Habla Sira con una sonrisa sinica.
- Pero en cambio dentro de poco tu cuerpo no podrá moverse ni siquiera podrás mover los labios para hablar, porque tu muerte será lenta y será mejor que corras al palacio dentro de poco vendrán los Santos. — Habla Edward con una risa y una mirada de pura maldad.
En ese momento otro grupo de Vampiros llegan dando la señal con sus manos y de inmediato todos huyen del lugar debido a la llegada de los Santos, Blade aprieta los dientes y se levanta para correr a pesar de estar herido sintiendo como el veneno corre por sus venas.
Luego de que Blade pierda a los Santos llega a las puertas del palacio, pero ya no aguanta más cayendo al suelo y definitivamente todo su cuerpo queda paralizado, no puede mover ni un solo dedo ni mucho menos sus labios.
Gira sus ojos para mirar a sus costados y nota todo el lugar vacío así que solo puede soltar un grito interno soltando un par de lágrimas de impotencia y rabia.
"Me vengare, lo juro" —Piensa Blade.