El antiguo Lycan King ha muerto en batalla, su lugar ha sido tomado por aquel que lo asesino. Una raza nunca antes vista. Los susurros hablan de un hombre con un poder tan grande como un dios, con un aura que logra pisotear a cualquiera que tenga la desdicha de estar ante el. Ha sido nombrado el nuevo King.
King Enigma.
Solare Billao es la Lider Alfa de la manada Eclipse. Una Alfa que ha sido reconocida entre las manadas del este como la mejor guerrera, ningun alfa antes ha logrado traspasar las barreras de su manada sin morir en el intento.
King Enigma ha llegado para apoderarse de todo lo que en el esté habita.
Y Solare es parte de ello.
Una batalla por el orgullo y el honor, ninguno dejara que el otro pisotee su ego.
Solare nunca se ha arrodillado ante nadie.
Un enigma nunca ha conocido el rechazo.
Pero siempre hay una primera vez para todo.
NovelToon tiene autorización de Yabl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 16: Hogar
POV Solare
Esa mañana desperte mas temprano de lo normal, parpadee sintiendome acalorada, me tomo solo segundos darme cuenta del brazo que descansaba en mi cintura y que mi rostro estaba comodamente recostado en un pecho caliente, una piel suave llena de tinta negra, como espirales que cubrian su pectoral derecho, su aroma nos rodeaba, no habia una pisca del mio, el suyo predominaba.
No deberia estar encima de el, ni en esta posicion, ni moverme y despertarlo para escuchar las tonterias que seguro diria.
Me movi con suavidad, tomando su brazo que abrazaba mi cintura y dejandolo caer contra la cama con suavidad. Su respiracion era suave, pausada, me levante lentamente de la cama y corri en puntillas hacia el baño, cerre la puerta detras de mi y al fin pude respirar.
Hoy al fin vendrian, volveria a ver a Yeida.
Estaba emocionada. Odiaba separarme de el.
Yeida lo era todo. Lo queria como si fuera mi propio hijo, yo lo habia visto crecer, lo habia criado como mio.
Cuando sali despues de bañarme Isei ya no estaba, gracias a la diosa.
No sabia a donde iba siempre tan temprano en la mañana, no sabia practicamente nada de el.
Al salir de la habitacion observe a Mary acercarse por el pasillo junto a Ilare.
—Buenos dias, Alfa Solare —dijo Mary, con aquella sonrisa amable que la caracterizaba —Desperto temprano hoy.
—Estoy emocionada, Mary. Hoy volvere a ver a mi pequeño hermano, es un milagro que pudiera dormir —murmure con emocion.
—Buenos dias, Solare.
Ilare sonrio, con una timidez casi ensayada. Ella siempre habia sido asi.
—Buenos dias —sonrei.
Caminabamos por los largos pasillos rumbo hacia las escaleras.
—Me gustaria elegir las habitaciones en donde se quedaran mi hermano y mi mejor amigo. Deseo que esten cómodos.
Mary asintio.
—Ya me encargue de ello, puedo llevarla hacia alla despues del desayuno.
Negue.
—Quiero ir ahora, no tengo hambre.
Mary asintio llevandome hacia otro largo pasillo.
—Sus habitaciones estaran de este lado, el ala de invitados.
—Bueno, no seran solo invitados, ellos residiran aquí.
Mary volteo solo un segundo, luego otra vez miro hacia adelante.
—El rey ha conseguido hogares para todos los habitantes de su manada, Alfa Solare.
—Ellos no son solo habitantes, son mi familia y viviran aquí. Es un lugar lo suficientemente grande para que vivamos todos tranquilamente.
—Claro —asintio.
Las habitaciones estaban perfectamente organizadas, y al salir de aquel pasillo nos encontramos a un alfa acercandose, se detuvo delante de nosotras.
—Buenos días, Alfa Solare. La están esperando abajo.
Sonrei emocionada.
—Muchas gracias
El alfa asintio con el rostro serio, se dio la vuelta y comenzo a caminar, nosotras lo seguimos.
El latido de mi corazon se hacia cada vez mas fuerte, bajamos las escaleras, nos acercabamos cada vez mas a la entrada.
Entonces pude sentir su aroma, dulce.
Mis pasos comenzaron a ser mas rapidos, repasando al alfa, entonces pude verlo.
Yeida miraba hacia los lados, con las manos juntas, aquellas mejillas pomposas rojizas como si llevaran sol, sus ojos brillantes llenos de inocencia.
—Yeida —su nombre escapo de mis labios con un grito de emocion.
Su mirada se clavo en la mia.
—Solare...
De repente ya no caminaba, estaba corriendo hacia el, cada vez mas cerca, hasta que pude tomarlo en mis brazos, tan pequeño.
—Te extrañe tanto —sollozo encogiéndose entre mis brazos.
—Yo tambien te extrañe, cariño. Ya queria verte —susurre.
Me aleje del abrazo tomandolo del rostro.
—¿Como has estado, cariño?
El sonrio, con aquellos ojos brillante como estrellas.
—Bien, Nando me ha cuidado —respondio, volteando la mirada hacia un lado.
Ahi estaba Nando. Ni siquiera lo habia visto.
Me sonrio.
—Alfa Solare, es un gusto volver a verla.
Me solte de Yeida solo para ir a abrazarlo a el.
—Te he extrañado, Nando.
Sus manos se enredaron en mi cuerpo, palmeo mi espalda con suavidad.
—Tambien te he extrañado —susurro.
Mi aroma los rodeo inconscientemente, buscando protegerlos, anclarse a lo que mas amaba.
Suspire sonriendo.
Un carraspeo fuerte me hizo saltar en mi lugar
Su aroma predomino, posesivo, asfixiante.
Yeida tomo del brazo a Nando, yo me aleje del abrazo, voltee hacia un lado y ahi estaba el.
Isei.
Di un paso hacia atrás, con mi mirada fija en la suya.
—Isei…
—Solare… Veo que ya llegaron —dijo paseando su mirada brevemente por ellos.
—Si —respondi, sin saber que mas decir.
Isei se acerco a mi, de repente su mano estaba enredada en mi cintura, mi espalda pego de su pecho, abri lo ojos sorprendida por su cercania, su aroma me rodeo, mi piel se estremeció, un jadeo ahogado escapo de mis labios avergonzandome.
Voltee hacia un lado encontrando su mirada fija en mi rostro, sonreía, consiente de lo que me provocaba.
Luego miro hacia adelante.
—Sean bienvenidos, espero que el viaje haya sido tranquilo, me alegra que esten aquí, mi reina los extrañaba.
Yeida me observaba, luego lo miro por un segundo, carraspeo bajando la cabeza.
—Muchas gracias por recibirnos —respondio.
Isei rio, una risa suave, casual.
—Siempre son bienvenidos en nuestro hogar. Ahora tambien son mi familia.
Yeida no respondió al momento, solo asintió con la cabeza, soltó un suspiro silencioso.
—Claro…
Me aleje del agarre de Isei tomando a Yeida del brazo.
—Nosotros iremos a comer, asumo que tienes muchas cosas que hacer, Isei.
Sus labios se curvaron en una media sonrisa.
—Claro… —murmuro— Mas tarde necesito hablar contigo, te esperare en donde siempre.
Asenti jalando a Yeida hacia adentro.
—Esta bien, nos vemos mas tarde.
Nos alejamos, casi huyendo de el.
Yeida suspiro bajo.
—Pareces bastante cercana a el —susurro inclinando su rostro hacia el mio.
Suspire.
—Si, he estado tan cerca de el que ahora solo quiero alejarme.
La risa de Yeida lleno el espacio.
Sonrei.
Ahora si me sentia como en casa.