trata de Lukas un líder de una pandilla el cuál es hermano mayor de takimechi claro los dos tenían sus diferencias y Lukas tiempo Después conoció a Leonardo que con el pasar de los día se empezó a enamorar de el hasta que ahora estaban a nada de casarse pero acurrucó algo inesperado Lukas fue plantado en el altar
NovelToon tiene autorización de Lukas el fantasma rojo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
sin respiro no ahí tiempo
El golpe no volvió a ser viento.
BOOM.
La puerta del refugio explotó hacia adentro.
Madera. Polvo. Ruido.
—¡Al suelo! —gritó Lukas.
Instinto.
Los tres reaccionaron al mismo tiempo.
Disparos.
Las paredes se astillaron.
—¡Los encontramos! —gritó una voz desde afuera.
No hubo tiempo para más.
Kai se movió primero.
Rápido.
Silencioso.
Letal.
Golpeó al primero que entró.
Sin dudar.
Leonardo cubrió el otro lado.
—¡Atrás!
Lukas intentó ponerse de pie—
pero el dolor lo frenó.
—Tch…
Apretó los dientes.
No podía quedarse atrás.
🔻 Caos
Más enemigos entraron.
Demasiados.
—¡Son más de los que vimos antes! —gritó Leonardo.
Kai chasqueó la lengua.
—Nos estaban siguiendo desde antes.
Silencio.
—Entonces esto era inevitable… —murmuró Lukas.
Disparo.
Cerca.
Kai se colocó frente a él por reflejo.
—No te muevas.
—No me des órdenes —respondió Lukas.
—Entonces deja de sangrar.
Incluso en medio del caos…
eso sacó una pequeña reacción.
🔻 Presión total
La habitación ya no era segura.
—¡No podemos quedarnos! —Leonardo retrocedía, cubriendo—.
—Salida trasera… —murmuró Lukas—. Pasillo estrecho…
—¿Otra vez? —Kai lo miró.
—Confía.
Silencio breve.
—Siempre lo hago —respondió Kai.
Leonardo tomó el brazo de Lukas.
—Esta vez no te suelto.
—No lo intentes —murmuró él.
🔻 Escape bajo fuego
Corrieron.
Disparos detrás.
Pasos.
Gritos.
El pasillo era angosto.
Oscuro.
—¡Más adelante! —indicó Lukas.
Kai cubría atrás.
Rápido.
Preciso.
Leonardo sostenía a Lukas.
Sin dejarlo caer.
—Aguanta —susurró.
—Sigo de pie —respondió él.
Pero le costaba.
🔻 El momento
Un enemigo apareció frente a ellos.
Muy cerca.
Leonardo reaccionó—
pero no iba a llegar a tiempo.
Y Lukas…
no podía moverse lo suficiente.
Entonces—
Kai se lanzó.
Se interpuso.
Recibió el golpe.
Silencio.
—¡Kai! —Leonardo reaccionó.
Pero él ya había neutralizado al enemigo.
Respiración agitada.
—Estoy bien… —murmuró.
Pero no sonaba bien.
Lukas lo miró.
Fijo.
Y por un segundo…
algo cambió.
—Idiota… —susurró.
Pero no sonaba como antes.
🔻 Salida
La puerta final.
—Ahora —ordenó Lukas.
Entre los tres—
empujaron.
Golpe.
Salieron.
Noche.
Aire frío.
Pero no se detuvieron.
Hasta que la distancia fue suficiente.
🔻 Después
Silencio.
Respiraciones agitadas.
Kai se apoyó contra la pared.
Leonardo aún sostenía a Lukas.
Y Lukas…
los miró a ambos.
Uno herido.
Otro agotado.
Por él.
Silencio.
—Esto ya no es un juego —dijo finalmente.
—Nunca lo fue —respondió Leonardo.
Kai levantó la mirada.
—Pero ahora sí duele más.
Silencio.
Porque era verdad.
Y aun así…
seguían ahí.
El aire frío de la noche no fue suficiente.
—Nos siguen —dijo Kai, sin siquiera mirar atrás.
Leonardo tensó el agarre en Lukas.
—Lo sé.
Pasos.
Lejanos… pero acercándose.
—No paran… —murmuró.
Lukas respiró hondo.
Le costaba.
Pero su mente…
seguía funcionando.
—No van a parar —corrigió—. Hasta que uno de nosotros caiga.
Silencio.
Eso no era una suposición.
Era una certeza.
🔻 Movimiento constante
No podían quedarse.
No podían descansar.
—Callejón —indicó Lukas—. A la derecha.
Giraron.
Oscuro.
Estrecho.
—¿Otra trampa? —preguntó Kai, aún agitado.
—Una oportunidad.
Detrás—
—¡Por ahí!
Ya los habían visto.
—Genial —murmuró Leonardo—.
🔻 La decisión
El callejón terminaba en dos rutas.
—Nos separamos —dijo Lukas.
—No —respondieron ambos al mismo tiempo.
Silencio.
—Nos están rastreando juntos —continuó Lukas—. Si seguimos así, nos rodean.
—No te voy a soltar —dijo Leonardo, firme.
—Ni yo —añadió Kai.
Pausa.
Lukas los miró.
A ambos.
—Entonces escuchen bien.
Su voz bajó.
Más seria.
—Si no nos separamos…
alguien va a caer.
Silencio.
Y esta vez…
no era estrategia fría.
Era preocupación.
Leonardo dudó.
Kai también.
Pero el tiempo…
no esperaba.
—Tres rutas —dijo Lukas—. Nos volvemos a encontrar en el punto B.
—No me gusta —murmuró Kai.
—A mí tampoco —añadió Leonardo.
—Pero funciona.
Silencio.
Un segundo.
Dos.
Y entonces…
Leonardo soltó el brazo de Lukas lentamente.
Kai dio un paso atrás.
Pero ninguno dejó de mirarlo.
—No llegues tarde —dijo Leonardo.
—No te mueras —añadió Kai.
Lukas casi sonrió.
—No planeo hacerlo.
🔻 Separación
Tres direcciones.
Tres sombras.
Los pasos detrás…
se dividieron también.
Funcionó.
Pero ahora…
estaban solos.
🔻 Lukas
Caminando más lento.
Dolor constante.
Pero avanzando.
Pensando.
Calculando.
Y aun así…
por primera vez…
mirando atrás.
🔻 Kai
Moviéndose rápido.
Pero su mente…
no estaba solo en escapar.
—…Idiota…
Porque no sabía…
si Lukas realmente iba a llegar.
🔻 Leonardo
Corriendo.
Respiración agitada.
Pero con una sola idea.
—Esta vez… no.
No lo iba a perder otra vez.
🔻 Punto B
Minutos después…
Silencio.
Un lugar abandonado.
Primero llegó Kai.
Miró alrededor.
Tenso.
Luego—
Leonardo.
Se miraron.
Pero ninguno habló.
Porque faltaba alguien.
Silencio.
Pasos.
Lentos.
Y entonces—
Lukas apareció.
Herido.
Cansado.
Pero de pie.
Silencio.
Leonardo soltó el aire.
Kai cerró los ojos un segundo.
Y por primera vez…
los tres entendieron algo.
Esto…
no iba a ser fácil.
Pero tampoco iban a rendirse.