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La Que Siempre Fue Villana

La Que Siempre Fue Villana

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Aventura de una noche / Malentendidos
Popularitas:7.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Claudia Reveca Díaz

Me llamo Araceli Durango, y toda mi vida me han señalado como la mala del cuento.
La manipuladora.
La egoísta.
La que destruye todo lo que toca.

Y quizá tengan razón.

No nací siendo un monstruo…
Pero cuando te enseñan desde pequeña que el mundo solo respeta a los fuertes, aprendes rápido a ocultar tus heridas detrás de una sonrisa afilada. A empujar primero antes de que te empujen. A tomar lo que quieres, incluso cuando no deberías.

Durante años construí mi reputación:
la mujer que nadie podía engañar, la que siempre ganaba, la que controlaba cada pieza del tablero.

Todo iba bien… hasta que Yubitza Sandoval regresó a mi vida.

La chica que una vez llamé amiga.
La única que vio mi vulnerabilidad.
La que, sin saberlo, presenció el día en que dejé de ser víctima y me convertí en la villana que todos temen.

Ahora, Yubitza aparece con una sonrisa que me hiere más que cualquier golpe del pasado, dispuesta a demostrar que no soy tan invencible como aparento. Su regreso reabre las puertas

NovelToon tiene autorización de Claudia Reveca Díaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El precio del silencio

Yubitza Sandoval nunca había pensado en huir, ni siquiera cuando todo empezó a derrumbarse a su alrededor, ni cuando las miradas en la universidad dejaron de ser cómplices y se volvieron acusadoras. Ni cuando los susurros la seguían por los pasillos como sombras, siempre creyó que el tiempo, o Elías, o la verdad, harían justicia.

Se equivocó.

La mañana en que la señora Martha Divas llegó a su vida, el cielo estaba cubierto de un gris pesado, como si incluso el clima supiera que algo definitivo estaba por ocurrir.

Yubitza estaba sentada en la sala de su casa, con una taza de café frío entre las manos, no había dormido, su madre la observaba desde la cocina, preocupada, y su padre hojeaba el periódico sin leerlo realmente. El ambiente estaba cargado de una tensión muda, esa que se instala cuando todos saben que algo va mal, pero nadie se atreve a nombrarlo.

El timbre sonó, tres veces, firme, autoritario, sin paciencia.

El padre de Yubitza fue quien abrió la puerta.

—Buenos días —dijo la mujer al otro lado, con una sonrisa perfectamente ensayada—. Soy Martha Divas, la madre de Elías Montenegro.—

El nombre cayó como una sentencia.

Martha entró sin esperar invitación, su presencia llenó la sala de inmediato, vestía de negro, elegante, impecable, con un collar de perlas que parecía más una advertencia que un adorno, no era una mujer que levantara la voz. No lo necesitaba, su poder estaba en la calma, en la certeza de que siempre obtenía lo que quería.

Sus ojos se posaron en Yubitza, la analizaron, la midieron y decidieron.

—Así que tú eres Yubitza —dijo, con una voz suave que helaba la sangre—. La famosa Yubitza.—

La joven se puso de pie, temblando apenas.—Señora Divas… yo…—

—No —la interrumpió Martha, levantando una mano—No vine a escuchar explicaciones, vine a cerrar un asunto.—

Los padres de Yubitza intercambiaron una mirada inquieta.

—¿De qué se trata todo esto? —preguntó su madre, tratando de sonar firme.

Martha se sentó en el sillón principal, cruzó las piernas con elegancia y abrió su bolso, sacó un sobre grueso y lo dejó sobre la mesa de centro.

El sonido fue seco, final.

—Su hija ha sido un problema —dijo sin rodeos—. Un obstáculo innecesario en la vida de mi hijo.—

Yubitza sintió que el aire le faltaba.—Yo no he hecho nada —susurró—. Elías y yo…—

—Elías es un hombre casado —la cortó Martha—. Casado con una mujer embarazada, una mujer de su clase, de su mundo.—

Cada palabra era un golpe preciso.

—Lo que ustedes llaman amor —continuó—, yo lo llamo un error juvenil, uno que ya ha causado suficiente daño.—

Empujó el sobre un poco más hacia adelante.—Ese dinero es para que su hija se vaya del país, hoy, mañana a más tardar.—

El padre de Yubitza se levantó de golpe.—¡Esto es un insulto!—

Martha ni siquiera lo miró.

—Es una oportunidad —corrigió—. Una muy generosa, estudios en el extranjero, una nueva vida, lejos del escándalo, le estoy comprando el futuro.—

Los ojos de Yubitza se llenaron de lágrimas.—¿Y Elías? —preguntó, con la voz rota—. ¿Qué hay de lo que él quiere?—

Martha sonrió, esta vez, con auténtica frialdad.—Mi hijo quiere paz, quiere estabilidad y sobre todo… quiere dejar de sentirse culpable.—

Se inclinó hacia adelante.—Y tú lo haces sentir culpable.—

Silencio.

—Si te quedas —continuó—, solo lo arrastrarás más al desastre, la prensa, los rumores, la humillación. ¿Eso es amor?—

Yubitza bajó la mirada, su corazón latía con fuerza, como si quisiera escapar de su pecho.

—No —susurró.

—Entonces sé inteligente —sentenció Martha—. Desaparece.—

La madre de Yubitza comenzó a llorar en silencio, el padre apretó los puños, derrotado por una realidad que no podía combatir.

—Mi hijo ya ha sufrido suficiente —agregó Martha mientras se ponía de pie— lo menos que puedes hacer… es dejarlo libre.—

Libre, la palabra resonó en la mente de Yubitza como una burla cruel.

Martha caminó hacia la puerta, pero se detuvo un segundo antes de salir.

—Ah —dijo, sin volverse—. Si rechazan mi oferta, las consecuencias serán… incómodas, para todos.—

La puerta se cerró, el silencio que quedó fue devastador.

Yubitza se dejó caer en el sillón, llorando sin sonido, sin dignidad, sin fuerzas, todo lo que había sido, todo lo que había soñado con Elías, se reducía ahora a un sobre lleno de dinero y una despedida forzada.

Esa misma noche, hizo su maleta, metió ropa, libros, recuerdos, dejó atrás fotos, regalos, promesas, cada objeto que abandonaba era una herida nueva.

Antes de salir, escribió un mensaje que nunca envió.

Te amo, pero me voy.

En el aeropuerto, mientras anunciaban su vuelo, Yubitza miró por última vez su ciudad, no sabía si algún día volvería, no sabía si Elías entendería, solo sabía una cosa...

No se iba porque dejara de amar, se iba porque el amor, en ese mundo, no valía nada frente al poder.

Y mientras el avión despegaba, en otra parte de la ciudad, Martha Divas brindaba en silencio por haber protegido a su hijo… sin imaginar que, al expulsar a Yubitza, acababa de alimentar al verdadero monstruo que crecería dentro de su matrimonio.

Martha había movido una pieza en el tablero sin darse cuenta.

No lo hizo por Araceli.

Lo hizo por orgullo, por control, por esa idea retorcida de protección que solo conocen las madres que creen poseer a sus hijos. Al expulsar a Yubitza del país, Martha creyó que estaba salvando a Elías de un error, limpiando su nombre, devolviéndolo al camino correcto.

Pero lo que en realidad hizo fue sellar su condena.

Elías no lo supo de inmediato, al principio sintió alivio, el silencio, la ausencia de miradas acusadoras, la calma aparente de una casa donde todo parecía en orden, Araceli cumplía su papel a la perfección, la esposa dedicada, la futura madre, la mujer “adecuada”, nadie veía las grietas, nadie quería verlas.

Excepto él.

Porque la culpa no se fue con Yubitza, se quedó, se volvió más pesada.

Cada noche, Elías miraba a Araceli dormir y sentía un vacío que no sabía nombrar, algo no encajaba, algo estaba mal desde el origen, pero ya no tenía a quién preguntarle, la verdad había sido comprada, empacada y enviada lejos.

Y Araceli… Araceli entendió.

Entendió que el tablero estaba a su favor, que la reina se había movido sin saber que estaba protegiendo a la verdadera villana, con Yubitza fuera, Elías estaba solo, vulnerable, cansado, exactamente como ella lo necesitaba.

Martha había querido darle paz a su hijo.

Le había dado una jaula.

Una hecha de deber, de silencio y de un matrimonio sin amor.

Elías Montenegro quedó atrapado entre lo que debía ser y lo que nunca pudo elegir y mientras su madre dormía tranquila, convencida de haber hecho lo correcto, Araceli sonreía en la oscuridad.

Porque el infierno no siempre empieza con fuego.

A veces empieza con una decisión tomada “por tu bien”.

1
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Esta buenísima uno peor que otro los personajes pero me encantan
Kim Nava
pies déjame decirte Araceli que ya se te escapó una por que ella ya tiene a su hija dentro u rondando a Maximus
Kim Nava
uyy está embarazada y creo que no era el momento pero sabemos que ella daría todo para protegelos
e sotillo
gracias autorae por darnos más capítulos amo esta historia
Aracelis Durango
Elias se va arrepentir y le va doler tanto el que su hijo no lo determine cuando lo haga ja pobre IDIOTA en fin. Esa niña pobrecita de ella con la madre que le tocó y de paso la volvió una niña mala 😡😡😡😡 que clase de madre es esa Yubitza 😡😡😡😡
Kim Nava
Diego te mereces el reconocimiento de padre por que un padre no es el que engendra es el que cuida protege y está en cada momento que el lo necesita
ojalá puedas investigar algo por que esa niña es igual de mala que la madre ojalá cuando esa aparezca disque a reclamar lo que es suyo Araceli lo deje libre a si sin más será un golpe bueno para el idiota de Elías 😡😡😡
Kim Nava: eso mismo digo que le de el divorcio a si sin más eso le dolerá más al imbécil ese
total 3 replies
e sotillo
autora que ha pasado 😭
Aracelis Durango
Elias antes culpaba a Aracelis porque lo hicieron casar con ella mediante manipulación ahora se da cuenta que ella nunca lo necesito 😊😊😊
Aracelis Durango
Elias estas a nada que tu propio hijo ni si quiera sepa que existes por tus decisiones y aunque no lo diga esta molesto con el mundo solo porque no pudo estar con la manipuladora de Yubitza JA IDIOTA.
Kim Nava
dice que lo ama pero jamás a Estado a su lado y solo por que creyó que con eso también lastimaría a Araceli patético Elías después de esto está difícil que Maximus vuelva siquiera a intentar confiar en ti 🤷🏻‍♀️
Kim Nava: si eso mismo vengo diciendo unos capítulos atrás que Araceli debería divorciarse de el a si sin más ella tiene el imperio para Maximus no necesita limosnas de el tonto ese
total 4 replies
e sotillo
pobre Elías dejo que su orgullo lo apartará de su hijo que no tiene la culpa de nada
Kim Nava
eso que siente como dijeran es el llamado de sangre no son hermanos de la misma mamá pero si comparten sangre del mismo papá ojala la niña no caiga en chantajes de su madre
Aracelis Durango
Bueno en mi opinión personal espero que a pesar de todo los niños crezcan como hermanos sin importar las diferencias de los padres porque ellos son inocentes 😇 en este enredo que crearon los adultos 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
Aracelis Durango: Es otro punto vista amiga 🤔🤔🤔🤔🤔pero que se puede hacer si son hermanos
total 2 replies
e sotillo
creo que deberían compenetrarse como amigos y hermanos no decir que estoy enamorada de mi hermano cuando sean adultos
Kim Nava: exacto por que hay veces que a si pasa
total 1 replies
Aracelis Durango
Solo espero 🙏 igual que los demás comentarios es que no se meta con el niño deje a Máximo fuera de su venganza
Aracelis Durango
Elias esta fuera de la ecuación de Aracelis porque así lo quiso el y porque Aracelis tampoco le importó el hecho de que si hubiera estado presente o no en estos 5 años.🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
Aracelis Durango
Yubitza y que inteligente se va a tirar con pared porque más mala y malévola es Aracelis(o sea yop🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭🤭)nació, creció en la mentira y manipulación con estrategias y golpes certeros que no necesitan gritar sino ver desde otra perspectiva, analizar y crear un plan a prueba de mosquitos muertas como Yubitza 🤭🤭🤭🤭🤭
Ales🌷🍃
Que cada paso de Yubitza sea aplastado por Araceli. Que no prospere en ningún intento de manipulación, ni tampoco ese idiota de Elías. Que esta niña no sea tan venenosa como su madre, sí, porque hay niños malvados (algo que quizás se pueda suavizar o revertir con una buena crianza). Y si Elías cae en las garras de esa perra, perdiendo poder y dinero, que todo sea para Araceli, y que la máscara de Yubitza caiga.
karencitha
ojalá Aracelis también sepa que hay una sirvienta en su casa que le informa de todo lo que pasa en ese casa a la zorra de Yubitza y que ojalá ella le de su merecido a esa sirvienta
karencitha
Yubitza cree que nadie sabe que volví y que fue de su vida y resulta que Aracelis sabe todo lo que ella a hecho desde que estuvo fuera incluso sabe de su hija y que regreso amamos a nuestra villana
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