NovelToon NovelToon
Llámame Muñeca

Llámame Muñeca

Status: Terminada
Genre:Posesivo / Romance oscuro / Dominación / Chico Malo / Mafia / Secuestro y encarcelamiento / Completas
Popularitas:756.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Daniella cantillo

Grei Villalobos, una atractiva colombiana de 19 años, destaca por su inteligencia y un espíritu rebelde que la impulsa a actuar según sus deseos, sin considerar las consecuencias. Decidida a mudarse a Italia para vivir de forma independiente, busca mantener un estilo de vida lleno de lujos y excesos. Para lograrlo, recurre a robar a hombres adinerados en las discotecas, cautivándolos con su belleza y sus sensual baile. Sin embargo, ignora que uno de estos hombres la guiará hacia un mundo de perdición y sumisión.

NovelToon tiene autorización de Daniella cantillo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16 Intentó de escapé 1/3

Grei Villalobos

...****************...

Me dirijo hacia la puerta, la cierro y luego me encamino a mi cama, donde me recuesto y cierro los ojos. Sin embargo, no puedo dormir; me doy la vuelta una y otra vez en la cama durante varias horas. Estoy nerviosa, ya que vi a Matteo muy furioso. ¿Y si regresa y me hace daño? No debí provocarlo así, pero, por otra parte, él lo merece. Es un narcisista, un imbécil que se cree un dios.

Me levanto y camino hacia el clóset en busca de ropa adecuada. Encuentro un par de jeans, una blusa de manga larga y unos zapatos. En cualquier momento saldrá el sol, así que debo estar lista para escapar. Al salir de la habitación, mi estómago suena; tengo hambre. Llego a la cocina en busca de algo para preparar y sonrío al ver plátanos, ya que pensé que no encontraría aquí. Tomo uno y comienzo a preparar unos patacones con queso. Mientras cocino, empiezo a cantar una canción de mi cantante favorito. Busco un plato y, al ver que los patacones están listos, los sirvo en un plato y les echo un poco de queso. Me dirijo a la nevera en busca de jugo y, al girarme y sentarme en la mesa, veo a Matteo entrar.

—¿Qué haces aquí tan tarde? —me pregunta, recostándose en el marco de la puerta y observándome con desdén.

No le respondo; simplemente ruedo los ojos y empiezo a comer.

—Te estoy hablando, Grei. No me ignores —me dice, molesto.

—¿Por qué la necesidad de preguntar lo obvio? ¿Acaso no ves que estoy comiendo?

Suspira con irritación y camina hacia mí, voltea mi silla para que lo mire mientras tengo la boca llena. Noto que su camisa tiene los primeros botones desabrochados, y en su cuello hay un hematoma; además, tiene impregnada la fragancia de una mujer. Ese cabrón estuvo con otra.

—¿Por qué te gusta hacerme enojar? ¿Por qué no conoces tus límites, colombiana?

Continúo masticando hasta terminar.

—Porque soy una mujer baja y vulgar. ¡Por eso! —le respondo, tomando un patacón y llevándomelo a la boca.

No pienso pelear con él; no voy a arruinar mi comida. Se aleja, toma una silla y se sienta a mi lado. Observo que mira hacia mi plato y lo veo suspirar con frustración. Coge un patacón de mi plato, lo mira y luego me observa.

—¿Qué es esto? —me pregunta con curiosidad.

Ruedo los ojos otra vez ante sus preguntas y le respondo sin darle importancia.

—Son patacones con queso. No vuelvas a meter tus manos sucias en mi comida —le digo, molesta, mientras acerco el plato hacia mí.

Él lleva el patacón a su boca, hace varios gestos y parece disfrutarlo. Cuando intenta tomar otro, le doy un golpe en la mano.

—Ya te dije que no metas tu mano en mi plato, asqueroso —le digo, irritada.

Él me fulmina con la mirada y, en un tono grave, me dice:

—Quiero que me des otra porción, tengo hambre. Quiero que me prepares más de eso ahora.

Arqueo una ceja y empiezo a reírme mientras él me mira, sin entender.

—Si tanto quieres, ¡preparalo tú! Yo no pienso hacerte nada. ¿Acaso no ves qué hora es? Si tienes hambre, ve con esa mujer que te cocine.

Él abre los ojos de sorpresa, pasa su mano por su cuello, luego sonríe levemente y toma mi mejilla.

—¿Estás celosa acaso? Solo quiero seguir comiendo de eso que hiciste. Solo hazme unos cuantos.

Se acerca a mí, coloca su rostro cerca del mío. Lo miro fijamente; es un descarado, un sinvergüenza. Lo veo alejarse y sentarse para seguir comiendo mientras yo ruedo los ojos.

—No te creas tan importante como para que yo sienta celos. Para que eso ocurra, debes gustarme, y tú solo me generas odio y lástima.

—Muñeca, el odio es un sentimiento. Entonces estamos avanzando, porque haré que me odies aún más hasta que no te quede otra opción que amarme.

Me deja sorprendida; este tipo está realmente loco. ¿Voy a enamorarme de este delincuente? Debo estar muy mal de la cabeza. Yo, Grei Villalobos, nunca me enamoraría de este bastardo narcisista. Solo de pensarlo, empiezo a reír a carcajadas. Él me observa con expresión desconcertante y me río durante varios segundos.

—Me has hecho reír. ¿Yo enamorarme de ti? Cariño, baja de esa nube; jamás lo haría. No eres digno de mi amor. No te hagas demasiadas ilusiones, Matteo, porque jamás pasará nada entre nosotros. Cuando acaben esas cuatro semanas, espero no verte de nuevo en mi vida.

Me levanto de la silla para llevar el plato al lavaplatos, cuando él toma mi mano y me vuelve a mirar, colocando sus manos sobre el mesón.

—¿Crees que yo me enamoraría de una mujer como tú? Claro que no, solo quiero pasar el rato. Cuando acaben esas cuatro semanas, tampoco quiero verte nunca más. No eres digna de ser algo más que pasar el rato, colombiana.

Apretó mis puños. No puedo contenerme y le doy una bofetada.

—Eres un patán, un idiota —le digo, molesta.

Siento un nudo en la garganta, pero no pienso llorar frente a él. Él me observa, respira frustrado y pasa su mano por su cabello.

—Muñeca…

—Muñeca nada. Matteo, eres tan despreciable. Te odio con todo mi ser.

Él me toma del cabello y comienza a besarme con intensidad. Intento alejarme, pero él me presiona aún más. Con firmeza, lo empujo mientras intento alejarlo, me sube al mesón. Él se acerca y comienza a desabotonar mi short.

—Aléjate, asqueroso. No me toques —le digo, empujándolo con determinación.

Él me silencia con un beso, sosteniendo mis manos hacia atrás mientras su otra mano se dirige a la cremallera.

—¿Piensas violarme, Matteo? Porque yo no quiero estar contigo, especialmente considerando que vienes de estar con otra mujer. Eres realmente repugnante —le respondo.

Él se aparta y, sin previo aviso, me levanta sobre su hombro y se dirige hacia la salida de la cocina, subiendo las escaleras mientras grito pidiéndole que me baje. Finalmente, entra en su habitación y cierra la puerta con llave, dejándome en la cama.

—No tengo intención de violarte, pero hemos hecho un trato y debes cumplirlo. ¡De lo contrario, nunca saldrás de aquí!

Lo observo entrar al baño, y me levanto de la cama. Miro su reloj; son las 3 de la mañana y no falta mucho para que me marche. Camino hacia la ventana y noto que no hay rastro de los guardias. De repente, siento un beso en mi cuello.

—Muñeca, lo que te dije no es cierto; solo fue un momento de rabia —me confiesa, girándome suavemente para que lo vea, acariciando mi rostro y besándome nuevamente.

1
Erika Pérez Méndez
❤️❤️❤️
Karen Ramirez
Ya me vi leyendo otra novelas mas sin duda tienes un gran talento par escribir y que sean tan interesantes que no puedo dejar de leer ..
Sofy Corchio
tremenda historia autora bendiciones sigue adelante 🙏 graciassssss!!!!!
BRENDA JANETTH SOLIS IRACHETA
me encanta cada novela es mejor que la anterior
BRENDA JANETTH SOLIS IRACHETA
me encanta cada novela es mejor que la anterior
SIMARA Lamas
Wow y con un coreanito uuummm
SIMARA Lamas
Muy lindo final gracias autora por esa historia me encantó felicidades
Karen Ramirez
Ambos están súper tragados y aún no lo aceptan
SIMARA Lamas
Ya nació la heredera te van a poner de cabeza ambas mujeres Matteo
Silvia Muñoz Muñoz
Gracias autora por esta excelente novela
SIMARA Lamas
Jajaja los dos dinamita pura jajaja se van a casar ooohhh por diosssss qué genio van a tener el o los bebés hay no van a quemar el mundo peor qué los trillizos de los hermanos de Matteo jajaja hay diosssss
SIMARA Lamas
Quédate tranquilo matteo tú sabes qué Luker no quiere a esa muchacha dejá qué Dylan y ella sean felices 🥰🥰
SIMARA Lamas
excelente
SIMARA Lamas
Hay Cassandra estás buscando otra vez lo qué no se te a perdido mija quédate tranquila está vez si vas a visitar a San Pedro mija
SIMARA Lamas
Wow van hacer papás ya era hora son unos conejos lujuriosos vienen trillizos para la familia Vanicelli
SIMARA Lamas
Jajajaja le está pegando lo del embarazo va a sufrir a llorar y hasta antojos le van a dar porqué por ser unos buenos conejos mañana día tarde y noche jajaja
SIMARA Lamas
Jajaja no estos niños son dinamita pura si se quedan ellos dos solos acaban con él mundo enteró jajaja el le reclama qué porqué no la llamó y él también le dice lo mismo jaja
SIMARA Lamas
Jajaja está niña 😀si le gusta buscar problemas yá viene en camino su Adonis y se acabó la fiesta te van a dejar en 💺 silla de ruedas niña del castigo qué te van a dar Jajaja
SIMARA Lamas
Está embarazada con razón está tan lujuriosa ojalá no vaya a tener nada malo
SIMARA Lamas
Ella lo ama Grei quiere estar segura de su Amor está esperando el momento oportuno para decírtelo
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play