Me llamo Dayana Gamez. Y en este libro plasmo los recuerdos de mi vida, cada palabra, cada estrofa, cada párrafo y cada capítulo son las líneas que se fueron escribiendo en mi cuerpo y luego en mis recuerdos.
Sin embargo todos ellos se fueron convirtiendo en raíces convirtiendo mi vida en un gran árbol fuerte.
En un momento sentí que mi vida no valía la pena, pero llegó esa luz que me hizo ver el propósito de mi vida.
NovelToon tiene autorización de maría bedoya para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
C-15
Capítulo 15
Su hermana mayor se encontraba sentada en una silla a un lado, se levantó corriendo lo empujo y le grito: si estaba loco le preguntó que le estaba pasando si había perdido la cabeza.
Él con una cara de furia tomó su bicicleta y se marchó del lugar; mis hermanastros me ayudaron a levantarme, les dije que me encontraba bien, me solté de ellos y camine directo a mi habitación.
En la habitación mientras buscaba ropa para darme una ducha, respiraba por la boca y votaba el aire de igual manera intentando calmar esa ira que crecía dentro de mí.
Ese golpe me dolió en lo más profundo de mi ser, ¿No se por que?, pero me dolió como nada en la vida, o sería por que sabía que traería consecuencias.
Entre al baño bajo la atenta mirada del Yasir; estando ahí dentro cuando encendí la regadera, deje que mis lágrimas salieran mientras apretaba mis dientes conteniendo el grito que quería dar contra el mundo enteró.
Dure un largo tiempo allí hasta que me sentí aliviada, salí y me acosté en mi habitación, saqué mis cuadernos y me coloque a estudiar, ni el baño que me di alivio el ardor de mi mejilla, fue un duro golpe.
Una hora después llego Marisol junto con el Mono.
Cuando llegaron los niños corrieron hacia ellos, y les contaron lo sucedido.
Yo desde la habitación lograba escuchar toda la conversación, pero no moví ni un músculo, seguí estudiando como si la conversación no fuera sobre mí.
El Mono entró rápidamente hacia donde yo estaba, yo tenía la cabeza gacha, él se sentó a mi lado y con sus dedos puesto en mi mentón alzó mi rostro.
Mi largo cabello, tapaba el golpe, pero el con su otra mano retiro el cabello viendo mi mejilla roja al punto de inflamarse.
Cerro sus ojos y respiro profundamente, los volvió a abrir, se acercó mas a mi y beso mi mejilla lastimada con delicadeza, vio mis ojos hinchados, pero yo no estaba dispuesta a derramar una lágrima delante de nadie.
Marisol, entro en ese instante y se arrodilló al lado de los dos y al ver mi mejilla se puso a llorar sin consuelo alguno, mi corazón dentro de mi, libraba una batalla de mil sentimientos al verla de esa manera; sin embargo, yo no dejaría que ninguno saliera a flote.
En ese momento se escucho la bicicleta de Leder y el Mono se levantó rápidamente y Marisol atrás de él, mi corazón comenzó a latir muy rápido temiendo lo que sucedería, pero no me atrevía a levantarme de la cama y salir de la habitación.
Desde ahí logré escuchar que el Mono arremetió en contra de él a golpes, se escuchaban gritos de todas las partes, el no se quedó callado, y respondía ferozmente a los reproches.
Fue la primera vez que vi a Marisol gritar a uno de sus hijos, pero con gritos le preguntó: ¿que por qué me tenía rabia, por que me había pegado?
Él respondió que odiaba a mi papá por estar con ella y a mi también por llegar y tomar la atención de todos con mi cara de niña inocente, gritó que nos odiaba y no iba a aceptar nunca a mi papá, gritando eso volvió a salir de la casa dejando a todos gritando atrás de él.
Yo me encontraba sentada en la cama, respiré profundo y dejé caer mi cuerpo hacia atrás, coloque mi cuaderno en mi pecho y cerré mis ojos.
Sentí pasos al lado mío, pero no abrí los ojos, Marisol se sentó a mi lado y comenzó a acariciar mi cabello, y me preguntó: si estaba dormida.
Con mi cabeza negué sin abrir los ojos.
Me pidió el favor de dejar que fuera ella la que le contará a mi padre lo ocurrido; asentí de igual manera con mi cabeza en la misma posición.
Ella salió y me dejó sola, no se cuanto dure así, pero me quede dormida.
Las voces en la sala interrumpieron mi sueño fui abriendo mis ojos, y me quedé atenta para escuchar quién hablaba; cuando escuché la voz de mi padre mi corazón se aceleró a mil por segundos.
Yo no quería salir del cuarto no se porque, pero me sentía culpable de la cituación, pero debía salir, ya que estaba acostumbrada a recibir a mi padre.
Me levante acomode mi cabello, para tapar el lugar afectado, me llene de valentía y salí.
Mi papá le preguntaba a Marisol por mi en el instante que salí, ella se encontraba al lado de él y le decía que debían hablar.
Él dijo estar cansado no quería hablar, ella insiste, pero no parecía buena idea, yo mire a mi madrastra con tristeza, sentía que yo era el centro de la discordia.
Iba a ser difícil ocultar mi golpe, debido a que era extraño verme con el cabello suelto, amaba recoger mi cabello en una cola alta.
Mi papá me llamó, pidiendo que me acercara a él, que más podía hacer yo, mis hermanastros estaban a un lado esperando la reacción.
Cuando me acerque fue a recoger mi cabello y lo primero que vio fue la marca roja en mi rostro, Leder era joven; sin embargo, era de cuerpo tonificado y sus brazos eran anchos y fuertes y yo no tenía mucha carne que digamos.
Cuando vio mi rostro, observó al instante a mi madrastra que ya se encontraba llorando; él se levantó de donde estaba sentado y enfurecido preguntó: que me ocurrió en la mejilla.
Yo dije al instante: que tuve un accidente que me había golpeado con la puerta, mi madrastra dio una amarga sonrisa se acercó, beso mi mejilla y le dijo la verdad de lo ocurrido.
Mi padre enfureció al instante, agradezco y Leder no se encontraba en casa, mi madrastra fue a tomar su mano, pero él se alejó me pidió que me vistiera que íbamos a salir.
Yo mire a mi madrastra con tristeza me levante de donde estaba sentada y fui a vestirme, me daba tristeza la forma en la que se rebajaba y él no se tomaba la molestia de escuchar.
Después de vestirme salí rápido y me puse al lado de mi madrastra y abrace su brazo para que supiera que estaba ahí apoyándola.
Ella tomo mi rostro me beso la mejillas y me abrazó fuerte.
Me soltó y mientras se le escapaban unas lágrimas le dijo: que ya la cena estaba lista que comiera; él me tomó de la mano y dijo: que ya se le había quitado el hambre.
Salimos de casa, y caminamos rumbo a la avenida, llegamos a un punto de venta de comida tomamos asiento el pidió la comida, ninguno de los dos hacia ni decia nada, cuando la trajeron el pedido, empezamos a comer.
Yo me llene de valor y le dije: que Marisol no era culpable de lo que había pasado, me dolía que ella sufriera y no era justo por que ella nos amaba mucho.
Él se encontraba más pensativo de lo normal y me miró y me respondió: que el lo sabía, pero no podía continuar de esa manera con ella, él era su hijo y aunque ella lo amara, su amor de madre iba hacer mas fuerte y entonces ella iba a estar sufriendo todo el tiempo.
Lo mire triste, pero en el fondo sentí que el tenía razón y no era justo para ella era muy buena y esta circunstancia la iba hacer sufrí demasiado.
Tomó mi mano y me dijo: que iba hacer las cosas con calma, pero que yo debía irme antes que él, cuando dijo eso, ya sabía que me quería decir y creo que me estaba acostumbrando a estar de un lugar a otro y no tener nunca una estabilidad.