Una loba Nacida de la raza más fuerte, un Alfa la primera de cuatro hermanos, capas de heredar los más fuertes linajes toma una decisión... – Dejaré esta manada, No soy una máquina de carga –
El Un Gama, último hermano de un Alfa cruel quien lo desprecio por ser un hijo no deseado, en un arranque de guerra quedo solo y sus piernas mal heridas dejándolo en silla de ruedas con solo un aliado su cuidador – Un lobo invalido, es un lobo muerto, Es mejor que termines con tu vida, solo eres un estorbo para este reino–
Ambos de un padre de linaje real un licantropo, pero el no saco nada de eso
El destino los une un día.. ¿ Qué podría pasar ?
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Ni hoy ni los otros días..
Ese día todos quedaron en la casa; durmieron como nunca. Los hermanos estaban en una habitación con las gemelas. Rice le dio la suya a Pedro y Valentina –ella se iría con Asher a la casa de su prima, quien ya lo sabía y no tuvo problema. Pero al mediodía les mostraría la casa que tenía lista para ellos: Carter le había conseguido una muy buena.
–¿Estás bien…?– Asher la tenía abrazada en la cama.
–Sí… Preocupada por lo que se viene, pero no dejaré que pase nada.– puso su cara en su cuello.
Asher acarició suavemente su espalda desnuda, dejando besos en su cuello.
–¿Cuándo quieres hacer el ritual de curación?– preguntó besando su manzana de Adán.
–No tengo apuro… Descansa.– siguió con los besos, pero el calor en la habitación empezó a subir.
Estuvieron muy melosos un rato más hasta que Rice cayó dormida. Asher la miraba –era tan hermosa, tan perfecta ante sus ojos… Su gran alfa.
Sonrió ladino abrazándola más. “Parece que alguien se enamoró” dijo Emon burlón.
“No pude evitarlo… Es increíble”
“Y es toda nuestra… La diosa nos dio una gran alfa”
•••
En la Manada Rubí era todo un caos. Raúl ordenó a los lobos rastrear a Pedro y estaba más que eufórico. Guillermo recién llegaba con resaca a la casa.
–¿Dónde estabas?–
Lo detuvo en la puerta.
–No moleste…–
Raúl le dio un golpe tan fuerte que le rompió el labio. Guillermo gruñó:
–Tus hermanos desaparecieron… Y tú, maldita escoria, solo te la pasas revolcándote con tus zorras y gastando todo mi dinero.–
Raúl tenía los ojos amarillos y caminaba hacia Guillermo, quien daba pasos atrás pero mostraba sus dientes.
–Parece que eso necesitabas para ver lo que hacía… Qué mal, tus favoritos ya no están, viejo decrépito. No te queda nadie solo a mí.– sonrió burlón.
Raúl le dio otro golpe; Guillermo le respondió con uno más fuerte. Los guardias estaban en alerta al ver la pelea –se escuchaban los rugidos de sus lobos, era una crisis. No sabían qué hacer.
–Hay que llamar al Rey… Esto no nos incumbe.– dijo el jefe de los guardias.
Uno de sus soldados corrió con los informantes reales mientras los demás rodearon a los dos alfas –no podían meterse, tenían que esperar a ver quién ganaba. Pero estaban más que preocupados de que Guillermo triunfara: sería su ruina.
–Terminemos con esto, viejo inmundo… Te cortaré ese cuello y esta manada será mía.– gruñó el lobo de Guillermo.
–Nunca será tuya… Si tu hermana vuelve con ellos, date por muerto. No eres más que un inútil.– gruñó el lobo de Raúl.
El sonido de sus pieles rompiéndose era como cuchillas chocando. La sangre se esparció por todo el lugar. Guillermo agarró el cuello de Raúl con sus dientes, apretando con tanta fuerza que desgarró su garganta, dejándolo en el suelo ensangrentado.
Aulló con todas sus fuerzas cuando fue rodeado por lobos reales del Rey Licántropo.
Rice dio un salto en la cama –la conexión con su padre se rompió, pudo sentirlo. Salió con Asher en el auto hacia la casa de Nicol.
–¿Lo sintieron, no?– abrió de golpe la puerta. Sus hermanos estaban igual que ella.
–Lo mató…–
Pedro soltó un pesado suspiro. Rice sentía que le faltaba el aire; el vínculo con su padre era fuerte y dolía como si una braza la clavara en el pecho.
–No puedo… respirar…– sollozó cayendo al piso.
Mario, Esteban y Pedro la envolvieron. *“Respira, Rice”* *“Cálmate, hermana”* *“Tú puedes, Ri…”* Los tres le hablaban mientras estaban en el suelo; Asher estaba a su lado también aguantando su dolor. Después de unos minutos se calmó, el dolor iba pasando. Estaba sentada en las piernas de Asher, más tranquila.
–Ahora tomará la manada… ¿Estás seguro de que irá con Lucían?– preguntaba.
–Sí… Algo traman, y también están metidos la Manada Luna Oscura.– contesta Pedro, mirando a Asher. –¿Eres su hermano? Pensé que estabas muerto.–
–Es lo que él quiere. Cuando termine así, ya morí para su utilidad.– contestó.
–Hermana… ¿Es tu pareja?– preguntó Pedro.
–No se nota.– agregó Mario burlón. –¿Por qué aún no lo curas? ¿Tú no quieres?– miró a Asher.
Rice lo miró burlón:
–Ahora me crees…– miró a sus hermanos. –Él no me cree que puedo, y estaba por rechaz…–
Asher le tapó la boca al ver las caras y los gruñidos de sus hermanos celosos.
–No le creí… Y pensé que me rechazaría, no pensaba ser una carga.– la tenía sujeta. –Además… Me ocultó su olor, pensé que era una ómega. ¿Cómo la iba a proteger en mi estado?–
–Hermana… ¿Cómo pudiste hacer eso?–
Rice le mordió la mano para que la soltara:
–No iba a dejar que me tome por tonta. Además, ustedes saben lo que pasaba si le decía todo antes de conocerlo.–
Sus hermanos asintieron; Asher solo entrecerró los ojos. Almuerzon juntos tratando de averiguar cómo seguir si la Manada Luna Oscura los buscaba.
Rice los llevó a donde estaba la casa después de eso –estaba a unas cuadras de la casa de Nicol.
–Es toda suya… Dos casas en una sola, una ganga y como nueva.–
–Ri… No debías.–
–No te escucho, tengo orejas de pescado, lala.– dijo entrando a la casa. Sus hermanos sonrieron. –Este es suyo. Ustedes eligen sus habitaciones… Y claro que están bien aseguradas para que no se escuche nada.– sonríe pícara.
Las gemelas estaban rojas; Valentina soltó una risita. Los hermanos rodaron los ojos negando.
–Aunque manden a hacerlo en toda la casa, así que…–
Movió las cejas pícaras al verlos avergonzados. Mario le dio un golpe en la frente con su dedo por ser tan descarada; las pobres gemelas estaban como tomates –aún no las marcaban.
–Nos veremos a la noche… Les presentaré a Carter y haremos la curación.–
–Ri…–
–Sí…–
Sus hermanos la abrazaron. *“Hermana… Mamá, estaría más que orgullosa de ti”* dijo Pedro. *“Eres increíble, Ri. Ahora descansa, te lo mereces”* dijo Esteban. *“Ve… No faltaremos hoy ni los otros días. Seremos una familia”* agregó Mario.
–Ya lloré mucho…– dijo mirando al cielo. Ellos rieron. –Nos vemos…–
Ellos la vieron irse para luego acomodarse. Pedro notó que tenían todo: luz, agua, internet, comida, ropa… Todo lo que necesitaban, como si ella supiera que volverían.
–Amor… ¿Estás bien?–
–Más que nunca, mi hermosa luna. Cuánto te extrañé.–
Pedro no dudó en llevar a Valentina a la habitación –se necesitaban, se deseaban como nunca.
Mario y Esteban no dudaron hacer lo mismo. Eran libres, estaban felices y sus parejas también. Cada uno por su lado, ahora estaban aliviados y con el corazón tranquilo.
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💯 recomendada 😉👌🏼
ahora sí...deja lo gruñón 🤭😂😂