NovelToon NovelToon
Ahora que me voy, ¿sí me amas?

Ahora que me voy, ¿sí me amas?

Status: En proceso
Genre:Maltrato Emocional / Malentendidos / Dejar escapar al amor
Popularitas:886
Nilai: 5
nombre de autor: Alma Varela

Durante seis años, Lucía Morales fue la esposa que Alejandro Valdés mantuvo en secreto. Ante el mundo, él seguía soltero. Con su primer amor, Valeria, era atento y cariñoso. Hasta dejaba que el hijo de ella lo llamara «papá».
Para Lucía, en cambio, solo había desprecio.
Ni siquiera después de una cirugía agotadora, en la que logró salvar una vida, recibió una palabra de preocupación de su marido. Alejandro solo quería exigirle explicaciones por haber tratado mal a Valeria.
Lucía ya había solicitado su traslado a otro hospital. Ahora también estaba lista para quitarse el anillo.
—Quiero el divorcio. Te dejo libre.
Por primera vez, no le pedía que la amara. Le pedía que la dejara ir.
Pero Alejandro se negó.
Creía que ella nunca sería capaz de abandonarlo. Cuando comprende que esta vez va en serio, empieza a perder el control.
Él quiere recuperar a su esposa.
Lucía quiere recuperar los años que perdió esperando que la eligiera.

NovelToon tiene autorización de Alma Varela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13

Capítulo 12. Depende de cómo te portes

Lucía aún no se había repuesto cuando recibió un mensaje de Alejandro. Por una vez, él había tomado la iniciativa.

«Puedo conseguirte los abogados, pero dependerá de cómo te portes».

Se quedó desconcertada. ¿Cómo debía portarse? ¿Le estaba pidiendo que dejara libre cuanto antes su lugar para Valeria y el niño? Miró el mensaje y permaneció en silencio largo rato antes de responder:

«Está bien».

Al recibir la respuesta, Alejandro le ordenó a Ana que investigara por qué habían detenido a Andrés. La asistente aceptó y apenas se había marchado cuando Mercedes Rivas, la madre de Alejandro, irrumpió en el despacho con un bolso Louis Vuitton.

—¡Alejandro! ¿Tienes un hijo fuera del matrimonio?

Él se aflojó la corbata, despreocupado.

—¿Qué hijo?

—¡Y todavía intentas ocultármelo!

Mercedes arrojó una fotografía sobre el escritorio. Era la imagen de Alejandro y Valeria recogiendo a Nico en el jardín de niños. La mirada de él se ensombreció un poco.

—¡Ya está en X! ¡Todo el mundo sabe que tienes un hijo con otra! ¡Hasta el nieto de la señora Cabrera dice que eres el papá de ese niño! —Mercedes estaba furiosa—. ¡Tú… estás engañando a tu esposa!

No le gustaba Lucía, pero seguía siendo la nuera de los Valdés. Que saliera a la luz un hijo fuera del matrimonio era un escándalo para toda la familia.

Alejandro destapó la pluma y, sin dejar de escucharla, empezó a firmar unos documentos.

—No es mi hijo.

—¿De verdad no?

Mercedes no terminaba de creerlo. Él levantó la vista.

—No.

Ella se quedó sin argumentos. Después de todo, conocía a su hijo. Lo habían obligado a casarse con Lucía; si de verdad hubiera tenido un niño con otra mujer, ya lo habría reconocido. No la habría dejado todos aquellos años sin un nieto al que abrazar.

Se le ocurrió algo y adoptó un tono más serio.

—Como sea, no quieres a Lucía. ¡Divórciate de una vez! Te presentaré a muchachas de buenas familias de nuestro círculo. Alguna tendrá que gustarte.

Mercedes había presenciado cómo lo obligaban a casarse. Sin embargo, Beatriz tenía demasiado poder; ella, como nuera, no podía imponérsele y solo había podido fingir que no veía nada.

Creía que, conociendo el carácter de su hijo, él aceptaría enseguida. Como observadora, ¿acaso no le resultaba evidente lo poco que le importaba Lucía?

La pluma de Alejandro se detuvo. Un atisbo de fastidio le cruzó los ojos.

—No te metas en lo que hay entre ella y yo.

Mercedes quedó atónita. No esperaba aquella reacción.

—¡Como si me diera gusto meterme! —Golpeó el escritorio con los dedos—. Alejandro, con esto en todas partes, Lucía también va a enterarse. ¿Crees que no le importará?

Él guardó silencio un buen rato.

—No le importará —contestó con indiferencia.

La obstinación de su hijo terminó de enfurecerla.

—¡Haz lo que quieras! ¡Pero encárgate de arreglar este desastre!

Cuando Mercedes se fue, Alejandro tomó el teléfono y revisó X. Su mirada se enfrió. Hizo una llamada.

—Dile al departamento de relaciones públicas que saque el tema de las tendencias.

Lucía tenía dos operaciones en el hospital y no había podido mirar el teléfono. Cuando volvió a salir del quirófano, ya era por la tarde.

Se cambió la ropa quirúrgica y regresó a su despacho frotándose el cuello, que tenía rígido. Al levantar la vista, descubrió la figura alta de un hombre junto a su puerta. Reconoció el rostro de Alejandro y redujo el paso.

¿Qué hacía allí? Aunque… seguramente había ido a ver a Valeria.

Se obligó a acercarse. Esperaba que él, como siempre, fingiera no conocerla y se alejara en cuanto la viera llegar.

Pero Alejandro no se movió. Seguía bloqueando la entrada de su despacho.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play