NovelToon NovelToon
Volumen 1: El Eco De Los Pasillos

Volumen 1: El Eco De Los Pasillos

Status: En proceso
Genre:Romance / Escuela / Amor eterno
Popularitas:159
Nilai: 5
nombre de autor: yoch

Dos salones, un pasillo y un futuro que está a punto de cambiar.
Valeria es la definición de la perfección académica en el 3º A. Con sus apuntes organizados por colores y la mirada fija en su título profesional, no tiene tiempo para distracciones. Para ella, la Escuela Normal es un peldaño más hacia el éxito, un lugar donde cada minuto debe ser aprovechado.
Al otro lado de la pared, en el 3º B, vive Julián. Él no busca las mejores notas, sino los mejores momentos. Relajado, carismático y con la habilidad de encontrar belleza en el caos, Julián cree que la vida sucede en los descansos, no en los libros.
Cuando un choque accidental en el pasillo cruza sus mundos, se desencadena una reacción en cadena que ninguno de los dos puede controlar. Lo que empieza como una curiosidad incómoda se transforma en una serie de encuentros robados bajo la sombra de los almendros y susurros en la biblioteca. Sin embargo, el camino no será fácil: las expectativas sociales, la presión de la graduación y la

NovelToon tiene autorización de yoch para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: El Lenguaje de las Notas Pasadas

El jueves amaneció con una llovizna persistente que obligó a todos los estudiantes a refugiarse en los pasillos de la Escuela Normal. El ambiente estaba saturado de una humedad pegajosa, pero nada comparado con la tensión que se sentía cada vez que Valeria y Julián se cruzaban en el camino de Camila.

Valeria estaba sentada en la biblioteca, intentando concentrarse en su informe de química ambiental, pero su mente no dejaba de repetir la mirada que Julián le había dado en la cafetería. A su lado, Daniel temblaba ligeramente mientras pretendía leer un libro de álgebra.

—Val, he recibido tres notas anónimas en mi casillero —susurró Daniel, acercándose tanto que casi choca sus lentes con los de ella—. Dicen que si seguimos ayudando a Julián, "algo" nos va a pasar en el festival deportivo. Lucas no se anda con juegos.

—No les hagas caso, Dani —intervino Sofía, que acababa de llegar y se sentó sin hacer ruido—. Es puro ruido para asustarnos. Por cierto, ¿vieron a Elena? Está repartiendo los brazaletes oficiales del festival y convenientemente "se le acabaron" justo cuando me tocaba a mí.

Valeria suspiró, cerrando su bitácora.

—El sistema de exclusión de Camila siempre funciona igual. Primero te ignoran, luego te amenazan y finalmente intentan borrarte. Pero esta vez es diferente.

En ese momento, un avión de papel aterrizó suavemente sobre la mesa de Valeria. Ella lo abrió con manos curiosas. No eran amenazas. Era un dibujo rápido hecho a lápiz: una silueta de una chica con lentes mirando hacia una montaña de libros, y detrás, una sombra protectora. No tenía firma, pero el trazo era inconfundible.

—¡Es de Julián! —exclamó El Chino, apareciendo de la nada detrás de un estante de enciclopedias, haciendo que Daniel casi saltara del susto—. Oigan, ¿vieron lo que traje? Es un "kit de supervivencia escolar" para el festival.

El Chino puso sobre la mesa una bolsa de papel llena de dulces, un silbato de plástico y unas gafas de sol baratas.

—Si nos van a humillar en la cancha, al menos tendremos buen azúcar en la sangre y estilo. Además, Valkra dice que tiene algo importante que decirnos en el salón de artes.

El grupo se movió con sigilo hacia el ala antigua del edificio. El salón de artes siempre estaba vacío a esa hora, y el olor a óleo y trementina les daba una sensación de seguridad. Allí estaba Julián, sentado en un caballete, y Valkra, recostado contra el marco de la ventana, mirando hacia el patio donde el equipo de fútbol entrenaba bajo la lluvia.

—Valkra encontró algo —dijo Julián, levantándose cuando los vio entrar. Su mirada se detuvo un segundo más de lo necesario en Valeria, y ella sintió que el frío de la lluvia desaparecía.

—El tío de Lucas, el novio de tu ex, Julián... —empezó Valkra con esa voz que parecía venir del fondo de una cueva— no solo está metido en lo de las tierras. Está presionando a los entrenadores para que saquen a Mateo de la capitanía si no convence a Julián de que entregue la carpeta original de Valeria.

Valeria sintió un nudo en el estómago.

—Están usando a Mateo para llegar a nosotros. Eso es bajo, incluso para ellos.

—Mateo no va a ceder —aseguró Julián, acercándose a Valeria—. Pero no podemos dejar que lo hundan solo. Sofía, necesito que empieces a mover la historia de la "lealtad del capitán" entre los de décimo grado. Si el colegio siente que el equipo se va a rebelar si tocan a Mateo, no se atreverán a hacer nada antes del festival.

—Cuenta con eso —dijo Sofía, sacando su libreta de notas de chismes con una sonrisa triunfal—. Para mañana, todo el mundo sabrá que Lucas está tratando de robarle el puesto a Mateo con trampas.

El Chino, mientras tanto, intentaba equilibrar un pincel en su nariz.

—¿Y yo qué hago? ¿Pinto un mural de Valkra para que se asusten?

Valkra soltó un gruñido que casi parecía una risa.

—Tú, Chino, vas a ayudarme a vigilar el estacionamiento. Elena ha estado reuniéndose con gente de fuera de la escuela. No son estudiantes. Son los tipos que trabajan para la constructora.

La atmósfera en el salón se volvió pesada. Lo que empezó como un enfrentamiento por notas y envidias escolares se estaba transformando en algo mucho más real y peligroso.

Julián se acercó a Valeria, quedando a pocos centímetros.

—Tengo miedo de que esto sea demasiado para ti, Val. Tú viniste aquí a estudiar, no a pelear contra mafiosos de barrio.

Valeria lo miró fijamente, acomodándose los lentes con decisión.

—Vine aquí a ser la mejor, Julián. Y ser la mejor también significa no dejar que gente como ellos destruyan lo que es justo. Además... —hizo una pausa, bajando un poco la voz— no estoy sola en esto. Tengo al mejor equipo de "errores" que alguien podría pedir.

Julián sonrió, y por un momento, el peligro de la constructora, el despecho de Elena y las amenazas de Lucas desaparecieron. Solo quedaba el eco de la lluvia contra los cristales y la promesa silenciosa de que, pase lo que pase, estarían juntos hasta el final del festival.

El Capítulo 13 se cerraba con el grupo saliendo del salón de artes, caminando por los pasillos con la frente en alto. Ya no eran solo la genio, el cómico, el miedoso y el rebelde; eran una fuerza que la Escuela Normal estaba a punto de descubrir que no se podía despejar de ninguna ecuación.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play