Esta novela cuenta la historia de Violeta y Calum, dos chicos muy diferentes, que al principio no se llevan bien, pero tras la interacción cotidiana comienzan a sentir atracción el uno por el otro, haciendo que sus vidas y la de las personas a su alrededor se entrelacen.
sin embargo las diferencias entre ellos hacen que se pregunten de manera constante que fue eso que hizo que se enamoraran el uno del otro.
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CAPITULO 13 CITA
Tyler estaba emocionado, había conseguido una cita con Tiberio, no podía dejar de moverse, hasta que recibió un golpe en la cabeza con el cepillo, por parte de su hermana.
-ya deja de moverte – le riño Violeta
-es que estoy nervioso, Tiberio por fin tuvo tiempo para ir conmigo al cine –
-mira entiendo eso, pero por favor deja de moverte, tú me pediste que te arreglara el cabello –
-está bien, ya no voy a moverme –
- ¿ya sabes que vas a ponerte? – Violeta le estaba acomodando sus rizos, para que se vieran más definidos
-está ahí, sobre la cama –
Violeta apartó la vista de la cabeza de su hermano, para ver la ropa que su hermano usaría - ¿estás pensando tener algo más que una cita, o por qué has elegido ese bóxer? – se burló ella, al ver que su hermano usaría ropa interior nueva
-uno nunca sabe hermanita – le respondió este
-tu cabello está listo, te dejo para que te vistas, ponte sexy, para que lo dejes sin habla – en cuanto Violeta salió de la recámara de su hermano dejo de sonreír
No había tenido mucha oportunidad de hablar con Calum quien al parecer se preparaba para las finales de Judo, ella tenía curiosidad, quería preguntarle más sobre Aranza, está por su parte si parecía haberse asustado con la amenaza del hermano de Calum.
Como no quería estar sola en su habitación, fue a la cocina a buscar algo para comer, y ahí encontró a su mamá, y se puso a ayudarle a cocinar.
Tyler miró una vez más su reflejo, mientras esperaba a Tiberio – te ves guapo – le dijo este desde atrás, asustando
- ¿Cuándo has llegado? –
-justo ahora, ¿compraste las entradas? –
-lo hice – respondió Tyler – comienza en diez minutos, creí que ya no llegarías –
-perdón, se me hizo un poco tarde, pero ya estoy aquí, ¿quieres palomitas? –
- ¿comes palomitas? –
-no realmente, pero compremos unas para ti, si te importa, podemos compartir, por supuesto yo voy a pagarlas, así que pide lo que quieras, tú ya pagaste las entradas –
Tyler aprovechó él, “pide lo que quieras”, y también pidió nachos, refresco y dulces.
Faltaban cinco minutos así que se dirigieron a su sala a buscar sus asientos; Tiberio no comió más que un puñado de palomitas, y un sorbo de fresco que Tyler le ofreció, de ahí en más solo se dedicó a mirar la película, a la mitad de esta, recostó su cabeza en el hombro de Tyler, cosa que a él lo hizo feliz.
-hacía años que no venía al cine – le comento cuando la película termino, y lo acompañaba hacia los baños
- ¿En serio? –
-nunca sé lo que hay en el cine, no suelo tener mucho tiempo libre –
- a mí me gusta bastante – se detuvieron frente a la entrada de los baños
-tal vez tú me hagas venir más seguido – Tiberio le regalo una sonrisa, y Tyler choco con otra persona, por ir viéndolo
Cuando salió del baño secando sus manos con una toalla de papel, vio a Tiberio revisando algo en el celular, mientras un par de chicas intentaba sacarle platica sin mucho éxito.
Como si sintiera su mirada Tiberio levanto la cabeza y al verlo le sonrió – bueno, chicas, yo me retiro, mi cita salió del baño –
Las chicas voltearon y vieron a Tyler, era el único ahí - ¿tu cita es un chico? – dijo una de ellas
-así es, por eso les dije que no eran mi tipo –
Tiberio se dirigió hacia Tyler - ¿nos vamos?, tengo hambre – él asintió, y ambos se fueron dejando a las chicas solas.
-cómo no vas a tener hambre, si no probaste casi nada ahí adentro –
-te lo dije, no suelo comer mucho ese tipo de comida, mi familia no lo acostumbra, pero ven sígueme, hay un lugar donde sirven comida decente –
Tyler estaba comenzando a temer que era para Tiberio la comida “decente”. Le sorprendió mucho el hecho de que él comía mucho, él no tenía mucha hambre después de todo lo que comió en el cine, así que solo pidió la ensalada de pollo con verduras que Tiberio le recomendó, sabia mejor de lo esperado.
Durante toda la cena estuvieron conversando mucho, Tyler estaba encantado con él, lo encontraba muy educado, y amable con el servicio. Cuando termino la cena, aún hablaron un poco más, como Tiberio comió más, el pago la cena de ambos.
-aún no es muy tarde, ¿quieres caminar un poco? – Tyler asintió, no quería que la noche terminara
Pero cerca de las nueve y media, Tiberio lo acompaño hasta su auto – la próxima vez salgamos en mi auto – le dijo, Tyler asintió feliz de la vida -antes de irme, ¿puedo darte un beso? –
En lugar de responder, lo jalo de la camisa, lo atrajo hacia él, y lo beso en los labios; Tiberio lo empujo contra el auto, y le correspondió, se separaron hasta quedarse sin aliento.
-nos vemos luego cachorrito, avísame cuando llegues a casa – Tiberio le revolvió el cabello y después se fue rumbo hacia su auto.
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Cuando llego a casa su hermana y su madre lo estaban esperando – ¿cómo te fue? – le preguntaron al mismo tiempo
-de maravilla, creo que estoy enamorado, besa tan bien – dijo Tyler soltando un largo suspiro
-me alegro por ti, espero que todo salga bien esta vez – le dijo su madre
-así será, te aseguro que él es el indicado, me voy a descansar – les dio un beso en la mejilla a cada una y se retiró
-mamá, ¿Qué vamos a hacer? Ve, está tan feliz, no lo veía así hace mucho– dijo Violeta
- ¿con qué? –
-con papá, sabes que él no está enterado de que a Tyler le gustan los hombres, mi hermano se ve muy emocionado con este chico, espero que papá no lo arruine, cuando se entere –
- tranquila, yo me encargo, ve a dormir -
Violeta se levantó del sofá, beso la mejilla de su madre y se retiró a su habitación.
La madre de los chicos se quedó sentada en la sala, en la oscuridad, pensando en las palabras de su hija, ella tenía razón, si quería que sus hijos fueran felices, tenía que sacar a su marido de la vida de los tres.
Cuando su marido llegó después de la media noche, ella seguía ahí sentada, hasta lo asusto, cuando él la vio ahí sentada.
- ¿Qué carajos hace ahí? –
-te estaba esperando –
-para qué si ya sabes en donde estaba – respondió este a la defensiva
-quiero él divorció, ya fue suficiente, ese apartamento que se supone era para nuestros hijos, y que tú usas para ver a tu amante, puedes quedártelo, pero nosotros tres nos quedamos la casa, además vas a seguir pagando la universidad de Violeta, de los gastos de esta casa me encargó yo –
-bien, de acuerdo, estoy cansado de ti también, y de que esos mocosos siempre estén de tu lado, Tyler es muy femenino y es tu culpa, me avergüenza –
-solo lárgate, no voy a dejar que sigas hablando mal de mis hijos, luego te mando tus cosas –
-como quieras, mañana mismo contacto al abogado – el hombre se dio la vuelta y se marchó
Ella se dejó caer en el sofá y comenzó a llorar, Tyler vino, se sentó a su lado y la abrazo – te prometo que todo va a estar bien, yo no voy a dejarlas solas, ni a ti, ni a mi hermana –
-Lo sé, cariño, no estoy llorando de tristeza, estoy llorando porque por fin pude librarme de tu padre -