Jackson Barone, un joven mafioso de 29 años busca venganza por la muerte de su hermano Matthew y su cuñada Verónica. Bajo su cargo la hija de ambos Carrie, a quien decide criar a duras penas.
Seis años después criando a su sobrina como su propia hija, sigue en busca de venganza. Pero cuando amenazan con quitarle a quien más ama, a Carrie, Jackson decide hacer todo lo posible para conservar a quien amaba como a su hija, incluido buscar una esposa falsa. Ahí es cuando Clara Flinn aparece, quien tras perderlo todo no le queda otra que ayudar a joven mafioso
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Capítulo 11
JACKSON
Luego de una charla cenamos todos juntos, fue una comida animada llena de chistes y risas. Me resulta extraño ver tan completa la mesa, solo faltan mí hermana y su hijo, claro que mí hermano, por un momento me pongo mal y miro mí plato...
*Clara me ve*– Jack, ¿Estás bien? ¿No te gusto la comida?
– Claro, está deliciosa, gracias. Estoy bien
– Ey... –*me toma el brazo*– ¿Recuerdas todo lo que me dijiste hoy?
– Si, ¿por qué? –*le digo confundido*
– Bueno... imagina que todo eso ahora te lo digo yo. Puedes confiar en mí –*me sonríe*
– Pienso en mí hermano, es todo
*Me sonríe*– Tu hermano debe estar agradecido contigo, por haber cuidado tan bien a su hija. Una hija por la cual la profesora está contenta –*suelta mí brazo y mira su plato*
– ¿Te molesto que la profesora me invite un café? –*le pregunto burlón*
– Claro que no –*me mira*– ¿Por qué me molestaría?
– Claro, ¿por qué?... –*me río y comienzo a comer*
– Sigue haciéndote el gracioso nada más –*me mira enojada*
– Oh que tierno –*digo burlón*– Nada más lindo que la primera escena de celos
– ¿Celos? ¿Celosa yo? –*me mira alzando las cejas*– Que no te infle tanto el ego, don Barone
*Me río con ganas*– Que lindo...
– ¿Que tanto están cuchicheando ustedes? –*Joe nos mira*
– Nada, amigo. Solo estábamos hablando de la comida...
– ¿La comida está tan graciosa? –*Maggie nos mira sonriendo*
*Clara la mira*– Es que tu no encuentras lo divertido en la vida
– ¡JA!. Había la que siempre estaba trabajando y jamás salía a fiestas
*Miro a Clara*– ¿De verdad jamás sales?
*Luka nos mira*– Así es, vivía en el trabajo o en casa. Deberías sacarla más seguido
– De acuerdo –*la miro*– Veamos que tan buena eres bailando, Clara
– Oh no no... Paso, yo no se bailar, no me gusta
*Joe se ríe*– Todo el mundo sabe bailar... A su manera
– Bien dicho –*dice Maggie*
– ¡Ay Dios!... –*exclama Clara*– Los odio, definitivamente los odio
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CLARA
Hablamos y se burlaron de mí entre todos. Después de la cena, Joe llevo a Maggie a su casa, se los sentimientos de Maggie hacia Joe, pero en cambio él es como una caja fuerte igual que Jack. Subo con mí hermano por las escaleras...
– A veces tengo mis dudas sobre lo que estás haciendo –*me dice mientras subimos*
*Lo miro*– Todo va a salir bien, Luka. No te preocupes
– ¿Por qué no le pedimos ayuda a nuestros padres?
– ¡Luka!. Escúchame si quieres hacerlo hazlo, pero yo no quiero tener la menor relación con ellos
*Me mira*– Solo estoy preocupado por esta situación, estamos... entre mafias
– Parece que haz perdido la memoria... –*Lo tomo del brazo*– Fuiste tu el que nos metió entre mafias
– ¿Que es lo que te pasa? ¿Acaso te gusta tu marido?
*Suspiro*– Escúchame una cosa, Luka. He pasado los últimos seis años resolviendo sola lo problemas en los que metías, y jamás te juzgue, no lo hagas tu, porque no tienes derecho
*Me mira y baja la mirada*
– Te mostraré tu habitación, vamos –*termino se subir y caminamos por el pasillo*
– Perdoname no quise ofenderte ni hacerte enojar, Clara. Solo... –*Luka suspira*– Me preocupo por ti, hermana
– No tienes que hacerlo, estamos bien protegidos –*le digo tranquilizadora*– No te pierdas está mansión es enorme y hay muchas habitaciones
– ¿Donde dormirás tu? –*me pregunta*
– ¿Estás preguntándome si dormiré con él? ¿no? –*lo miro cruzándome de brazos*
– ¿Acaso no puedo preguntarte? –*me mira*
– No me hagas discutir contigo de nuevo, Luka. Hasta ahí –*lo paro en seco*
*Mira mí mano y la toma*– Lindo anillo, no perdió el tiempo
*Me suelto*– ¿Que es lo que ocurre contigo?. No voy soportar más tus actitudes...
– Barone no me cae bien, Clara. Hay algo en el que no me cierra
– Basta, si te quieres ir, entonces vete. Pero tengo una deuda que en realidad sería tuya –*lo miro enojada*
– ¿Vas a echarme en cara toda la vida eso? –*me mira también enojado*
– ¿Toda la vida vas a estar metiéndonos en problemas? ¿Que hubiera tenido que hacer yo sino pasaba esto? –*lo miro*
*Mira hacia abajo*
– Oh claro... me hubiera tenido que acostar con ese bastardo de Monterey, para salvarte de su maldad, ¿o me equivoco?
– Me voy a dormir, haz lo que quieras –*entra a su cuarto*
*Suspiro*– Dios, dame paciencia con este chico
*Se acerca a mí*– ¿No le caigo bien?
*Me giro hacia Jack*– Jack... No te lo tomes personal, es mí hermano se preocupa
– Claro, se nota que tiene un temperamento bastante intenso –*dice mirando la puerta de Luka*
– Solo espero que no te moleste, es un poco impulsivo. Ojalá no arruine nada –*digo mirándolo*
– Tranquilo, dudo que lo haga... –*me responde con una sonrisa*
– Sobre lo que dijo, aamm... Yo tampoco sé muy bien que hacer
– Cómo tu quieras, Clara. Tenemos más días, si quieres seguir durmiendo en tu cuarto, hazlo, sino dime
*Miro hacia abajo pensativa*– La verdad no sé muy bien...
– Esa es decisión tuya, no voy a obligarte a nada que quieras hacer –*me dice tranquilizador*
– Habrá que dormir en el mismo cuarto en algún momento. Quizás sea hora de irse acostumbrando
– ¿Que decides? –*me pregunta*
– De acuerdo, hay que acostumbrarnos –*digo*
– ¿Segura?
– Si, bueno... en algún momento tendremos que dormir juntos
– De acuerdo, vamos entonces
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JACKSON
Me sorprendió que quiera dormir ya conmigo, pero es buena señal, me demuestra que puede confiar en cierta parte en mí. Llegamos a la habitación...
– Bien, el baño está allá y el vestidor es aquí, ya está todo arreglado
– Pero mí ropa sigue en el otro cuarto –*me dice*
– Te compramos ropa nueva, Sarah y Maggie me ayudaron. Yo no tengo idea sobre ropa de mujer –*le digo sacando mí piyama del armario*
– ¿De verdad?. No me lo había imaginado, espero que no hayan comprado en exceso –*me dice suspirando*
*La miro*– No te preocupes, cuando termine esto, pueden llevarte la ropa, es tuya
– Oh, gracias. No veía necesidad –*me mira confundida y sorprendida*
– Yo no sabría que hacer con esa ropa, Clara... Voy a cambiarme al baño –*Me dirijo al baño*