Ian es el omega perfecto: dócil, hermoso, prometido al alfa más codiciado de la preparatoria. No sabe que para Karl es solo una fachada. Cuando descubre la verdad, muere empujado por unas escaleras.
Pero en su cuerpo despierta Joseph, un chico de barrio con alma de superviviente. Ahora habita la piel del omega ingenuo y tiene un plan: desenmascarar a Karl y liberarse del compromiso.
El problema es Kevin, el hermano mayor de Karl. El heredero silencioso. El único que parece ver más allá de la farsa.
Lo que empieza como venganza se convierte en un amor prohibido. Porque las feromonas no mienten, y Joseph tendrá que elegir entre seguir habitando una mentira o confesar quién es... y perderlo todo.
NovelToon tiene autorización de Hanabi Montano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
PRÓLOGO
—Toma, idiota. Mira.
El teléfono de Valeria impactó contra su pecho, Ian lo atrapó por reflejo, sin entender nada. Estaban en el rellano de las escaleras, en su propia casa, adonde ella había entrado con la excusa de "hablar de Karl".
La pantalla ya estaba encendida.
WhatsApp - Chat con Karl Valois
Valeria: ¿Vendrás esta noche? 🖤
Karl: Hoy tengo una cena con mi novio, cumplimos un mes más y él reservó en un restaurante
Valeria: Qué pena, yo que había comprado lencería nueva para ti... mira, ¿a que me queda hermosa?
[Foto: Valeria en un espejo, con un conjunto de encaje negro, el teléfono cubriéndole el rostro]
Karl: Uff, definitivamente no puedo perderme la oportunidad de verte usando eso 🔥
Karl: A la mierda la cena
Valeria: ¿Entonces vendrás?
Karl: Sin dudas, espérame, en una hora estoy ahí y te arrancaré esa lencería con la boca
Valeria: ¿Ian no tendrá problemas con eso? Al final ya tenían un compromiso...
Karl: Ya le pondré alguna excusa, se cree todo lo que le digo y es tan comprensivo que aburre, a veces pienso que es idiota
Valeria: Jajajajaja eres muy cruel 😈
Valeria: ¿Por qué no acabas de dejarlo? Al final no te da lo que necesitas
Karl: Es lindo, mucho, y mamá está emocionada con el compromiso. No me molesta tener que casarme con él, será el esposo perfecto: hermoso, callado, complaciente, comprensivo. Justo lo que necesito para tener a mis padres contentos y poder seguir haciendo lo que se me de la gana
Valeria: Vaya, lo tienes todo planeado
Karl: Sí, Ian es bueno para las fotos, la reputación, será una buena madre y un excelente esposo. Es una pena que sea un aburrido, pero para la diversión estás tú, hermosa 💋
Karl: Tengo que cortar, voy a inventarle una excusa al idiota y en un rato estoy en tu apartamento. Te quiero, linda
Valeria: Te espero 🖤
[Audio de 0:32]
Ian deslizó el dedo. Más fotos.
Karl en una cama que no era la suya. Karl desnudo, con el torso apoyado contra una cabecera moderna, sonriendo a la cámara con esa sonrisa que Ian creía exclusiva. Karl dormido, con el brazo de ella cruzado sobre su pecho. Karl y ella en un selfie, los dos en el espejo de un baño, ella en ropa interior, él con el pantalón a medio abrochar.
Las manos de Ian temblaban. El teléfono temblaba en sus manos.
—Pon el audio —dijo Valeria.
Ian negó con la cabeza, un movimiento pequeño, apenas un espasmo.
—Ponlo.
Él no quería, pero su dedo, traidor, tocó la nota de voz.
La voz de Karl llenó el pasillo.
"—Mi vida, no sabes cuánto necesito verte hoy. Lo de Ian es un coñazo pero bueno, ya sabes, hay que mantener las apariencias. Lo bueno es que es tan fácil de engañar que a veces hasta me da pena. Casi, ¿eh? Casi me da pena. Pero nada, tú y yo sabemos lo que importa. Esta noche cuando lo deje en su casa después de la cena te paso a buscar. Prepara esa lencería que me voy a encargar de destrozarla. Te quiero, putita."
El teléfono cayó al suelo, o lo soltó Ian. O sus manos dejaron de sostenerlo, no lo sabía.
Valeria se inclinó con parsimonia, recogió el teléfono, lo guardó en el bolsillo trasero de su falda. Olía a nardo y ámbar sintético, un olor intenso, invasivo, que llenaba todo el pasillo. El olor de una omega.
—Ya lo escuchaste —dijo, y su voz era casi aburrida—. ¿Vas a seguir llamándome mentirosa? Karl me desea a mí, tú solo eres la fachada perfecta, así que ten un poco de dignidad y aléjate.
Las lágrimas resbalaban por las mejillas de Ian sin que él intentara detenerlas. Negó con la cabeza, un movimiento pequeño, infantil.
—Eso no es cierto —acertó a decir y su voz era un hilo roto—. Él me ama. Eso está... eso está manipulado.
Valeria rodó los ojos y se incorporó, sus tacones resonaron en la madera mientras se acercaba.
—Aish, ¿es que no tienes nada de amor propio? —Estaba frente a él ahora, mirándolo desde arriba. Era más alta, incluso sin tacones—. Escúchame, imbécil.
Ian retrocedió un paso y sintió el vacío detrás de sí. Las escaleras.
—Llevo mucho tiempo siendo la amante —continuó Valeria y su voz había perdido toda dulzura—. Callada, en las sombras y no voy a aceptar más esa mierda. Todos en la prepa saben que Karl y yo estamos, solo falta que conozca a mis queridos suegros y para eso, te necesito fuera del juego.
Ian quiso hablar, quiso decir algo, cualquier cosa. Quizás "por favor", quizás "te daré lo que quieras", quizás simplemente el nombre de Karl como un conjuro. Pero las palabras no salían.
Valeria sonrió. Esa sonrisa.
—Ya que no quieres salir voluntariamente, me tocará sacarte.
Su mano golpeó su pecho.
No fue un empujón fuerte, no hizo falta. Ian ya estaba en el borde, ya había retrocedido demasiado, ya no había suelo bajo sus pies.
El mundo giró.
Vio el techo, la lámpara de cristal, el marco de la puerta. Vio a Valeria, cada vez más pequeña, mirándolo caer con esa sonrisa quieta en los labios.
Luego solo escalones, madera contra su espalda, contra su cabeza, contra sus costillas. Golpes sordos, uno tras otro, el ruido de su cuerpo rompiéndose.
Y al final, el silencio.
El mármol del recibidor estaba frío contra su mejilla.
Podía ver sus propias manos, extendidas, inmóviles. La sangre. Había sangre, oscura, pegajosa, formando un charco lento debajo de su cabeza.
Arriba, Valeria lo miraba desde lo alto. Ya no sonreía.
Ian quiso mover un dedo, no pudo.
Quiso llamar a alguien, no tenía voz.
Quiso pensar en Karl, en su madre, en todo lo que no iba a vivir.
Pero lo último que cruzó su mente, antes de que la oscuridad lo tragara por completo, fueron las palabras escritas en esa pantalla.
"Es una pena que sea un aburrido."
"A veces pienso que es idiota."
"Para la diversión estás tú."
Y luego, nada.
y el pobre de Diego debería ser pronto un aliado, hay que desvaratarles el mundo, como hicieron ellos, pero con la verdad, esa es la diferencia entre unos y otros 😏💪
y también recuperar la presencia de Kevin!!! vamos muchacho, conversa con tu amiga y que te ponga en eje!!!🤭
Podría mostrar un punto para cambiar de prometido🤭🤭🤭 aunque si pudiera ser, para eso falta. No veo la hora de que se planten un beso🫦 (para eso también debe falta pero espero 🙏 🥰)
Kevin por favor no hagas caso sigue viendo a Ian 😍😍😍😍escondidos 😍😍😍😍interesante 😍😍😍😍
Kevin, demuestre lo que realmente vale saber y querer saber del que te gusta 😉.
Será que la madre de Ian les dijo a donde iban estos dos a Karl??? 👀