De una manera misteriosa, Serena y su amiga terminan en un mundo diferente al suyo, y ambas toman cuerpos distintos al suyo.
Serena es la Omega despreciada, mientras que su amiga Katia es una sirvienta de la mansión.
Ambas tendrán que sobrevivir, y ser débil no será la manera.
Las tienen el mismo objetivo, vengarse, salir adelante y también tener un marido.
Todo estaba claro para ellas, pero sin querer, ambas terminan metidas en las vidas de quienes menos imaginaban.
¿Qué puede salir mal en un mundo desconocido?
Acompañame a descubrirlo
NovelToon tiene autorización de Yaneidis Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Leyla la Omega
En un mundo donde existe la magia y criaturas sobrenaturales, el destino de cada uno está decidido desde el día de su nacimiento.
Las personas suelen tratar a las demás según su posición económica, y también por la gran cantidad de magia que esta puede tener.
En el mundo humano y en el de las criaturas sobrenaturales suele ser lo mismo en muchas ocasiones. Si una persona nace con poco maná, es tratada con desprecio, así aquella persona sea de una familia adinerada.
En el mundo humano, el poder usar la magia depende enteramente de qué tan grande tengas tu nivel de maná.
También muchas veces es el caso en el lugar en donde nacen las criaturas sobrenaturales, ya sean lobos, hadas y vampiros. Aunque, no todos tienen esa misma mentalidad, y no toman en cuenta esos detalles insignificantes, como lo son la magia y el dinero.
Mayormente, esas creencias se enseñan a todas las personas nacidas en Haram, mayormente en las casas nobles, donde cada hijo nacido en la nobleza, tenía la obligación de traer orgullo a su familia.
Desde siempre, las alianzas matrimoniales entre las familias más influyentes se han llevado a cabo, con la finalidad de elevar aún más el estatus. Por tal motivo, es común ver humanos casados con criaturas sobrenaturales, y viceversa.
Ese fue el caso de la familia Ortega, una familia con una gran cantidad de maná y buena economía, una familia llena de prejuicios.
Álvaro hijo mayor de la familia Ortega, una familia ducal de Haram, conoció a Rebeca Lizardi una mujer hermosa del reino Lycano, una mujer de raza pura, prima adoptiva del emperador de ese imperio, que pertenece también a una de las dos casas ducal que existen en ese imperio, una muy rica y con mucha influencia en ese reino.
No hubo impedimento para que ellos se unieran, y más siendo ellos parejas destinadas.
No pasó mucho para que dicha mujer quedara embarazada de mellizos, siendo esto un niño y una niña.
Ambos niños sanos y fuertes, con un maná alto. Su nacimiento llenó de orgullo a sus padres. Ambos hijos eran mitad hombre lobos, uno de ellos nació con magia de tierra, y otro con magia de electricidad. Una combinación perfecta de ambos padres.
Luego de unos 5 años, nuevamente Rebeca queda embarazada, y su embarazo fue de alto riesgo, por lo que por más de una ocasión casi pierde el embarazo.
Por esa razón, durante el resto del embarazo, Rebeca tuvo que permanecer en la cama.
Pronto llegó el día en que la mujer trajo al mundo su criatura, siendo en esta ocasión una niña.
Aquella niña nació débil, y su maná también, cosa que preocupó a su madre y más aún por el olor de la niña, que es el de una Omega completa. Aquella pequeña tenía una marca de nacimiento, como en forma de sol.
Cuando el duque se entera de la situación, desprecia a la niña y la deja en manos de las criadas.
Su esposa no podía alejarse de esa pequeña, y siempre a escondidas iba a amamantar a su hija, a la cual bautizó con el nombre de Leyla. Aquella pequeña era el retrato de su madre.
A escondidas de su esposo, aquella mujer cuidaba de Leyla, y fue creando un vínculo inquebrantable con ella, llegando a amarla más que sus dos primeros hijos.
Cuando Leyla tuvo la edad para comprender, su madre la comenzó a educar arduamente, y aquella pequeña a pesar de ser solo una Omega, demostró ser muy inteligente.
Rebeca también desde que Leyla tuvo la edad suficiente para comprender la vida, le enseñó a defenderse sola.
Aquella niña era talentosa en todo, tanto que con tan solo 10 años, ya tenía a su loba, y superaba por mucho a sus hermanos mayores, y también era más fuerte que ellos, quienes, a pesar de tener mayor poder mágico, nunca han querido entrenar y menos han despertado a sus lobos.
A escondidas del duque, Rebeca al ver lo fuerte que se estaba volviendo su hija pequeña, le contrata maestro de magia y combate, los cuales pagaba con el dinero personal de la duquesa.
Poco a poco el poder espiritual de aquella niña iba en aumento, y gracias al arduo entrenamiento que recibía cada día, su poder era más grande que el de sus hermanos, cosa que emocionó a su madre, y le pide a su hija que esconda su poder espiritual y también su loba, para de ese modo evitar futuros inconvenientes.
A pesar de ser pequeña, Leyla tenía un gran uso de la magia de tierra y electricidad, y también la capacidad de sanar a los demás, como también así misma.
Lo único que no cambió fue su olor a Omega, el cual era muy fuerte.
Rebeca tenía planes de mandar a su hija menor a una academia de magia, pero de un momento a otro ella enfermó, y al poco tiempo murió, dejando sola a su hija entre los sirvientes, para no dejar desamparada a la niña, dicha mujer le dejó a su hija un terreno en el imperio de Lycano, el cual sería su herencia cuando ella tuviera la edad suficiente para administrarlo. El duque es quien le daría dichos papeles del terreno, como también un mapa del lugar.
Pronto Leyla comenzó a llamar la atención de su padre, quien durante años se había olvidado de ella.
Al verla ya grande, decide que ella debe de ganarse la comida, y aquel sujeto, les ordenó a los sirvientes que le enseñen a Leyla los quehaceres del hogar, para que ella sea la sirvienta personal de sus hijos.
Eso destrozó el corazón de la pequeña, pero ella, tras comprender que estaba sola en ese mundo, le hizo caso al duque, y aprendió a trabajar como doncella del ducado.
Sus hermanos mayores, pese a saber su origen, se burlaban de ella por su apariencia de Omega, y aunque ella era bella como su madre, eso para ellos no importaba.
Cada día eran más crueles con Leyla, y la ponían a hacer todos tipos de tareas ridículas.
Cuando ella cometía un error, era castigada ya sea por su padre, y también por sus hermanos los mellizos Daniel y Débora.
Los sirvientes sentían tristeza por ver cómo esa familia trataba a su propia sangre y la mayoría de ellos a escondidas, le ayudaban a la pobre Omega con las tareas domésticas.
Nunca para su cumpleaños recibió regalos, ni menos el cariño de su familia. Un perro era más tomado en cuenta que ella.
Cuando Leyla tenía 16 años conoció un día a Reynaldo Ferrer, el emperador del imperio Lycano, lo conoció en el mercado público, quien por razones políticas estaba en ese imperio.
Él era un hombre que hace poco había perdido a su esposa embarazada de su primer hijo, y al ver a aquella doncella tan hermosa, su corazón volvió a enamorarse. Ella era su segunda oportunidad en el amor, era su pareja destinada a reinar a su lado.
Aquel hombre quedó enamorado de Leyla y, aunque ella era una Omega, eso no fue impedimento para él amarla.
Inmediatamente, él investigó su procedencia y habló con el duque para que le diera a Leyla en matrimonio, y con excusa barata este se la negó.
También le sugiere tomar como esposa a su hija Débora, pero dicho hombre le dice que no estaba interesado en ella.
Eso enfureció al duque, quien sin más remedio, aceptó que ambos tengan un compromiso.
Cuando Débora se enteró de aquello, se llenó de envidia por su hermana, y planeó acabar con ella con sus propias manos.
Para eso consiguió veneno y se lo hizo ingerir de mala manera, y la pobre Omega perdió la vida y no había allí nadie que la salvara.
Cuando el emperador de Lycano se enteró de que algo como eso había pasado, investigó el asunto y cuando tenía pruebas sobre lo que había pasado, fue al emperador de ese imperio para pedir justicia por aquella pequeña Omega.
El emperador no dejó que otro emperador se meta en los asuntos de su gente, ya que la mujer que murió, no era más que una sirvienta y también una Omega sin valor.
Eso enfureció a Reynaldo Ferrer el emperador de Lycano, quien decide irse a la guerra, puesto que si ese emperador tolera que algo como eso acontezca, es por qué él mismo práctica la maldad y en realidad no se equivocaba, puesto que, aquel hombre era un mal emperador y Reynaldo se enteró de eso tras investigar.
La batalla se desató y el imperio Lycano y sus hombres lobos pelearon sin igual. Haram como imperio era fuerte, pero no tanto como sus oponentes.
Muchas vidas fueron cobradas, pero Lycano logró liberar al imperio de Haram y lo conquistó en su totalidad.
La familia Ortega también recibe su merecido, y aquel hombre, al perder su segunda pareja destinada, tuvo que permanecer solo el resto de su vida.