Capítulo XVII

En los barracones la oscuridad se cernió sobre ellos, tanto como en la ciudad principal del país, la noche no solo cubría aquellas zonas, despertaba el apetito voraz de algunos zombis que golpeaban los muros de hormigón con frenesí, sabían que su alimento para subsistir se encontraba dentro.

— ¿General, como van las pruebas en el laboratorio?— El tono de voz chillón de Alana retumbo en el barracón principal.

—De momento no hemos conseguido que nuestros compañeros caídos vuelvan a la normalidad, al contrario… se vuelven más agresivos cuando el olor a sangre llega hasta ellos.— Alana parecía tramar algo, pero nadie estaba percatándose de la situación.

— Estoy segura de que alguien tiene que ser inmune o podemos negociar con Rusia para obtener la cura, cada vez somos menos militantes y más civiles, si no conseguimos que la natalidad aumente desapareceremos.— No solo estaba fomentando que los militares jóvenes y las mujeres tuvieran hijos, también estaba ideando la manera de tener y completar su plan.

— Eso deberíamos comunicárselo al Rey y que este tomase la última decisión.—

— Entonces tendrá que mandarle un comunicado, necesitamos que todo el mundo ponga de su parte para no perecer.— Alana, salió del barracón y camino hasta la sala de pruebas, un recinto hermético, varios compañeros de batalla se encontraban allí, inclusive la hermana menor de Alexandra. — Siento lo que voy a hacer Alexa, pero necesito conseguir a Edu, cueste lo que me cueste, es el único que tiene el valor numérico más alto para generar una descendencia sin problemas de salud y encima me fascina su belleza.

Sin duda alguna la joven no solo había enloquecido al ver morir a sus compañeros y familiares, también había creado una dependencia emocional por su compañero Edu, quien la rechazaba constantemente.

—Si no existiera esa chica seguramente me pertenecería. — Alana había perdido el juicio, pero ella no se daba cuenta de que era algo loco lo que pensaba hacer.

~

— Estuvimos como horas conduciendo y riendo por la autopista divagando sobre lo que haríamos en el futuro cuando todo esto se detuviera— Susurro Freyja mientras se abrazaba a Edu y el a ella.

— Nosotros solíamos hacerlo en los cambios de turno, cuando estás sobre el muro disparando no tienes tiempo para pensar mucho en que pasará después— Susurro Ximo mientras miraba el fuego que habían hecho.

— No sé, siempre he pensado desde que explotó esto que si todo termina me casaré y tendré una familia.— Las palabras de Fani pillaron desprevenidos a los tres.

— ¿ Tú casarte? Si eres el anticristo personificado y odias todo lo relacionado al matrimonio.— Freyja contesto alarmada.

— Supongo que cuando me case será con la persona correcta y de momento no sé en qué punto estoy con esa persona.— Lanzó una indirecta muy clara para el chico que frotaba sus manos contra el fuego intentando pasar desapercibido.

— Tus perros serán las damas de honor...— Bromeó Edu mientras seguía con la mirada a su amigo que estaba avergonzado.

— ¡Tranquilo yo nunca voy a forzar nada ! — Con efusividad rodeo el cuello de Ximo por detras pegando su pecho a la espalda ajena y depositando un leve y fugaz beso en el cuello.

— No hagas eso, eres tonta...— Un regaño suave a la par que Fani ponía la características cara de molestia y se apartaba.

Ella entendía que el seguía siendo una persona muy suya, independiente y poco afectiva, ella ya necesitaba más, no podia limitarse a esconder como se sentía o lo que sentia por el.

— No tengo mucho que decir sobre el tema, me haría ilusión casarme en un futuro con alguien al que ame.— Está vez lo dijo en general, no aplicaba la condición de los sentimientos que tenía por Ximo.

— Eduardo y Joaquín vayan a la sala del comandante, ustedes deberían ir al barracón de reconocimiento para comprobar que no han sido mordidas en ningún momento — Alana miro mal a Freyja que no entendia la hostilidad ajena.

— No se preocupe señorita que la seguimos a la sala de reconocimiento.— La rubia intentó ser amistosa con la militar que parecía no querer cuentas con ellas.

— Por las malas pulgas que tiene esta perra, puedo decir que podría ser hija incluso del general.— Bromeó entre risas Fani, Freyja la codeó con molestia.

— No hagas esos comentarios por favor —

— Es una broma...— Fani miro a otro lado mientras caminaban detrás de la joven.

Ambas fueron reconocidas y tomaron una muestra de sangre de las dos, tenían la sangre limpia, lo que calmo a los militares de los barracones y a los civiles.

— ¿Freyja sabes dónde está Salvatore?— La chica negó, después de los análisis la pelirroja se perdió entre la multitud al ver a alguien conocido.

— No lo sé ¿ Pero se te ha perdido algo con ella ahora? No te entiendo de verdad, si no quieres nada entonces no la persigas, no estés con ella como si fuera tú pareja pero no lo es, no la uses.— Ximo no pudo evitar mirarla mal y acercarse a ella peligrosamente.

— Lo que yo haga o sienta por ella a ti no te incumbe para nada, si la estoy usando o no, tampoco te importa, creo que no es nada de lo que estás pensando tú, ella sabe claramente lo que ahí y si ella no quisiera estar así, se hubiera ido.— Freyja negó, no le tenía miedo a un hombre como el.

— Siento decirte que estoy en mi derecho de opinar sobre la vida de mi amiga y evitar que un gilipollas como tú le haga daño, si ella sigue ahí es porque le das esperanzas de que tendréis algo, de que aunque sea un poco la quieres — Hizo una pausa— Pero llegará el día que tengas que enfrentar que ella ya no quiera que estés cerca de ella, que no te ame y ese será el dia en el que te des cuenta de que perdiste a la mujer que te amaba para toda la vida por inutil.— Se quedo callado ante todo lo que habia dicho Freyja, esta se marcho dejandole alli pensativo.

Su mente se lleno de momentos vividos con la chica, la primera vez que se vieron, la primera noche que se volvieron uno y las miles de noches que habían compartido, las veces que ella lo había colmado de amor sin pedirlo e inclusive las veces que la había echo llorar por no poder corresponder a los sentimientos de ella y aún así seguir estando con ella sin ser nada más que amigos, ella lo habia esperado mas que nadie e inclusive habia aguantado cosas que otras no lo harían.

— La voy a perder... — No iba a atormentarse por aquello, el no le debía amor a nadie más que a su familia.

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play