Ruby regresó al palacio muy tarde y completamente agotada, fue mucho tiempo de caminar y pasear por ahí, aunque al menos ahora estaba más motivada epara ayudar en la guerra, quería proteger a esa gente de la muerte.
—Finalmente llegas —el emperador la había cruzado en un pasillo mientras caminaba
—¿Me extrañó mucho majestad? —rió ella de manera sarcástica cosa que sabia que molestaba al emperador.
—De hecho quería negociar tu participación en la guerra
—¿En serio? Finalmente ¿Ya decidió?
—Mañana podemos hablarlo
—Pero, hablemos ahora
—Estoy ocupado ahora, voy a reunirme con uno de mis guardias infiltrados, así me dice la posición del ejército enemigo.
—¿Puedo ir? Mis padres me enseñaron muchas estrategias de batalla y podria ser de ayuda.
—No puedo compartir esa información contigo, aun no confío en tí
—Entiendo, buena suerte con eso entonces majestad, voy a dormir un rato. —El emperador se despidió y fue junto a su hombre, necesitaba saber que táctica utilizarían y no podía dejar que información tan importante esté en manos de una extranjera.
Al otro día Ruby se despertó y salió a caminar por el jardín principal cuando muchos nobles llegaron de repente y fueron a ver a Gerald de emergencia, ella no pudo con la curiosidad entonces los siguió.
—Majestad, están avanzando hasta el pueblo de Wuod —Ruby se sorprendió, ya que ese era el lugar que había visitado el día anterior.
—¿Qué hacemos? Van a asesinar a todos, según nuestros informantes planean quemar todo.
Sin esperar más Ruby fue corriendo a buscar su caballo y fue a toda velocidad hasta el pueblo, le llevó más de dos horas llegar pero no se detuvo, cuando llegó vio a los niños corriendo asustados mientras varios soldados mataban a los hombres y ataban a las mujeres, era una escena bastante fea, entraban a las casas y asesinaban a las familias ¿Qué clase de personas eran?
—Niños, por aquí, corran hacia donde va el caballo, siganlo y no miren atrás —Ruby había reunido alrededor de 20 niños y les dio esa orden
—Pe-pero señorita.
—Tranquilos, no va a pasarles nada.
Los soldados seguían avanzando y sacaban mujeres de las casas con sus bebés en brazos, era una masacre.
—¡Alto! —El grito de Ruby resonó por todo el lugar y los soldados prestaron atención a aquella mujer hermosa que había gritado.
—A esa la llevaremos con nosotros, será una buena distracción. —Ruby sacó su espada y avanzó hasta el hombre que habló para contarle el cuello en un segundo, corrió hasta los hombres que rodeaban a aquellas mujeres con sus bebés y los asesinó a todos.
—Entren a esta casa, voy a sellar la puerta —Las mujeres corrieron mientras lloraban desesperadas, todas querían cuidar a sus hijos recién nacidos.
—Maldita perra. —habló otro de ellos —¡Agrupense! primero amaremos a esta perra rebelde, quien la atrape será el primero en probarla. —Bien, ahora al menos dejarían la matanza para cazarla a ella, eso le daba tiempo a los pueblerinos de escapar. Eran alrededor de 80 hombres los que le quedaban en frente y todos se abalanzaron sobre ella.
—Bien, apliquemos mis estudios. —Ruby cerró sus ojos un segundo y cuando volvió a abrirlos un brillo se apoderó de ellos, avanzaba con rapidez y mataba a todos los que iban a atacarla, 20 de ellos estaban sentados en el piso mientras lloraban, su magia permitía crear ilusiones y las de esos hombres no eran nada lindas, usó sus peores pesadillas.
Ruby peleaba con todo su esfuerzo, no paraba de atacar ni un segundo hasta que escuchó algo, el llanto de un bebé, uno de esos hombres no la estaba atacando, se había ido a matar a una mujer con su hijo en brazos, la madre había caído protegiendo a su hijo con su cuerpo mientras lloraba, el hombre tomó al niño por una pierna y apuntó su espada al cuello del pequeño. La princesa sentía que todo pasaba en cámara lenta, sacó el arco que llevaba colgado en su espalda y disparó al hombre en la cabeza, haciendo que el niño caiga sobre una cesta de ropa, corrió hasta el bebé abriéndose paso entre los enemigos y lo tomó en brazos mientras el niño lloraba desesperado, lo cubrió con una manta y se dio la vuelta hacia aquellos soldados que no se cansaban de atacarla.
—Mujer idiota, no puedes protegerte a ti y a un niño... por eso las mujeres no participan en las guerras, son muy débiles.
—Puedo cortarte cada extremidad aun con este niño en brazos —Concretó ella y avanzó, era peligroso pero no tenia donde dejar al niño para que estuviera seguro.
La princesa atacaba con una sola mano pero con gran firmeza, derrotó a cinco hombres más de esa forma cuando llegaron los refuerzos, el emperador en persona había ido a acabar con esas escorias. Aunque se sorprendió demasiado al ver a Ruby luchando con todos esos hombres a la vez y con un bebé en brazos.
—¿Qué esperan? ¡Matenlos a todos! —Dijo él dando la orden y bajando de su caballo para ir hasta Ruby, cuando estaba frente a ella pudo ver que lograron hacer un corte en el brazo que llevaba al niño pero aún así permanecía firme.
—¿Estás loca? ¿Qué haces con un niño mientras peleas?
—Por fin llegas, creí que iba a tener que matar a estos Idiotas yo sola. —Ruby suspiró con cierto alivio, ahora seria más fácil, aunque no quedaban ya tantos enemigos, pudo ver como Gerald mataba con facilidad a todos esos hombres y como ya nadie la atacaba a ella se sentó un momento agotada.
—¿Te encuentras bien? —Preguntó Gerald.
—Estoy bien, ayúdame. —dijo ella y extendió su mano para que la ayudara a levantarse. —Tómalo y sígueme —Ruby le dio el niño al emperador quien casi se infarta, nunca había sostenido un niño y no sabía como hacerlo bien. Los soldados de Gerald estaban en shock, el emperador estaba sosteniendo un niño en brazos y la princesa le había ordenado seguirlo, era una gran sorpresa que su majestad no se enojara con una orden así.
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Updated 42 Episodes
Comments
Maribeth Minotta
ya te domaron
2024-09-04
0
Nancy Cortes J
jajajajajajajajajaajaja milagros que pasa 🤭
2024-02-06
3