Rosse se levantó al amanecer, Helena aún dormía asi que salió a dar un paseo entre los frutales que rodeaban la villa, luchando con los recuerdos de su encuentro nocturno. Quedó prendada de la isla, de la belleza del paisaje.
Inmersa en sus pensamientos,Rosse deambuló entre los árboles, tomó una naranja y regresó a la terraza cubierta de parras. Helena seguía dormida y se acomodó en una silla, disfrutando de la ligera brisa marina y del silencio.
Maximus apareció en ese momento, vestía una bermuda y una sudadera se veía tan sencillo pero tan atractivo como siempre.
Ella se dijo que mirar no hacía daño. Era como un bonito cuadro que podía mirar sin tener que poseerlo, sobre todo porque tenía la sensación de que Maximus Athanasiou era un hombre difícil de poseer.
— Buenos días dijo ella
— Buenos días, ¿Has dormido bien?, pregunto él.
— Como un tronco, dijo ella sin pensarlo. Iré a ver si Helena despertó.
— Está dormida acabo de pasar por ahí, y supongo que la escucharías por el monitor dijo él señalando el pequeño aparato. ¿Estuviste saqueando mis frutales?.
— No me pude resistir, ¿Desea que se la pague?, dijo ella.
— Lo que quiere decir que sucumben fácilmente a la tentación dijo Maximus sonriéndole.
— No siempre, solo cuando algo me gusta como la fruta.
— Anoche parecía que algo te gustaba, pregunto él en tono burlón.
— Si, pero me considero una mujer sensata. No creo que sea buena idea involucrarnos dijo ella.
Maximus iba a responder, pero justo llegó la empleada con el desayuno.
Yo no estaba pensando en involucrarme... sino en sexo –respondió él–. Sería un simple intercambio de placer.
— Es lo mismo, el resultado es el mismo. Creo que no va a funcionar –le dijo–. No pegamos juntos.
–No es necesario que estemos hechos el uno para el otro –respondió él con ironía.
— Lo sé, pero aun así sigo pensando que sería un error. Ella se lo quedó mirando.
— No me mires así y después intentes decirme lo que tengo que hacer, No funciona –respondió él.
–Uno de los dos tiene que intentar ser sensato –protestó Rossr, desesperada. Maximus se inclinó para acercarse más a ella.
—¿Por qué? –le preguntó con voz ronca, calentándole el cuello con su aliento–. No le hacemos daño a nadie. Ambos somos libres. Podemos hacer lo que queramos...
—Yo no vivo así.
–Estás atrapada en una jaula de normas irracionales que te hacen sentirte segura, le dijo Maximus.
— No es eso, no soy una niña. Pero inevitablemente cuando te canses de mí me vas a despedir y me gusta mi trabajo dijo ella.
Maximus entorno sus ojos y la miró fijamente ya conocía la respuesta — ¿Te has encariñado con mi hija?. Fue cuando vio el pánico en sus ojos.
Rosse sabía que lo sensato sería negarlo — Sí, sé que está mal, pero como no iba a hacerlo tenía nueve meses cuando la conocí.¿Va a despedirme?.
— ¿ Qué clase de hombres crees que soy?, dijo él.
— No creo que sea un mal hombre, pero por ahí le molesta. Solo soy una empleada.
— Sí me molestará, te hubiera despedido la primera vez que te vi dándole besos a mi hija, Rosse abrió grande sus ojos.– En la casa hay cámaras.
— ¿En las habitaciones también?, pregunto ella horrorizada.
—No, eso sería una invasión a la privacidad, comento sonriendo por su expresión. Aunque siempre hay alguien vigilando, sé que Helena te ha dicho mamá y tú la corriges.
Rosse se puso pálida, no habían sido muchas veces, pero si lo había hecho apenas comenzó a hablar.
— Apenas comenzaba a hablar, ahora ya no lo hace.
— Lo entiendo, pero tarde o temprano Helena ya no te va a necesitar.
—Lo sé, dijo Rosse. No quería pensar en eso sabía que tarde o temprano Helena iría a algún costoso internado en el extranjero, como lo hacían sus primos.
— ¡Rosse!, se escuchó por el monitor, ella se puso de pie y se dirigió a la habitación.
Maximus sonrió, era como si su hija quisiera contradecirlo al reclamar a Rosse como cada mañana apenas despertaba.
Se regañó a sí mismo él no era un adolescente, que se dejaba llevar por su libido se había propuesto mantenerse bien lejos de Rosse y ahí estaba sucumbiendo a la tentación. Necesitaba una amante, eso necesitaba exactamente eso, ahora que Eleonora ya no era una opción en su vida, él sé regia por normas y los excesos no formaban parte de ella asi que por lógica Eleonora no podia formar parte de su vida. Obviamente no se desentenderia de ella.
Estaba leyendo el periódico cuando apareció Helena y lo abrazo.
— Buenos días, Koukla mou. Desayuna que iremos a jugar a la playa.— Debería cambiarse para bajar a la playa le dijo mirando a Rosse.
Maximus, se dirigió con su hija a la playa, mientras Rosse se dirigió a su habitación.
Rosse se cambió, y se dirigió a la playa cuando llegó a la arena, la sorprendió ver a Maximus tumbado junto a Helena en una zona sombría.
Ella se sentó algo apartado. Era el único punto donde todavía daba el sol y vio que fruncía el ceño.
—No muerdo... —su voz era brusca y extendiendo una mano y le señalo un lugar para que se sentara—. Sabes que te quemaras con facilidad. Cinco minutos bajo este sol y tendrás la piel al rojo vivo. Ven a la sombra. La preocupación que traspasaba su tono de voz y la calidez de su mirada le resultaban demasiado insoportables a Rosse que se recordó que sólo era su jefe y no debia verlo con otros ojos.
Optó finalmente por acercarse con el consuelo de que de un momento a otro Maximus subiría a su despacho a trabajar
Al mirar a su alrededor noto la cantidad de custodios que había en la zona de la playa.
— ¿ Pasa algo?, ¿ porque tanta custodia? pregunto ella.
Maximus la miró, — No se porque te sorprende, aunque tu no los veas siempre estan ahi, por otra parte no estoy en la isla y Helena está conmigo. Prefiero ser precavido.
— Como lo ha dicho, es la primera vez que Helena sale de la isla y generalmente cuando bajó con ella a la playa no hay custodios.
— Lo están Tippo siempre es la sombra de Helena, pero más allá de él, cuando llevas a mi hija a la playa tienes cientos de ojos sobre ti, todos saben quien es Helena, ese es su lugar, ellos cuidan de ella. Es mi gente nunca dañarían a mi hija ni dejarían que alguien la dañe.
— De ahora en más me sentiré intimidada.
— No tienes porque dijo Maximus con suavidad alcanzando un bote de crema y poniendo un poco en su mano y le coloco a Helena, luego se lo estendio a ella.
Rosse se colocó la crema, en silencio — Puedo ayudarte con eso si lo deseas dijo él.
— Gracias, dijo ella entregándole el pote, Maximus lo tomó y se colocó un poco en la mano. A continuación se dispuso a extenderla en la espalda de Rosse con un suave masaje. No pudo evitar volver la cabeza para mirarlo y al momento sus miradas chocaron Rosse se arrepintió de mirarlo. Era deseo... Penso ella mientras sentia sus manos acariciandole la espalda—. Lo deseaba tanto, el sentimiento la hacía temblar de pies a cabeza.
— Sí, tengo la misma sensación, dijo él su tono era bromista— sé que me deseas, dijo él —No tienes que decírmelo hay cosas que conozco muy bien.
— Eres un engreído dijo ella, pero él sonrió.
El móvil de Maximus sonó y éste se levantó.
—Tengo que contestar —dijo a modo de disculpa—. En seguida vuelvo —y se alejó por la arena.
Diez minutos después regreso — Ven Koukla mou, vamos al agua, Helena se puso de pie y tomó la mano de su padre que la levantó en brazos ¿Te apetece darte un baño?, le pregunto a ella. Sin esperar respuesta, se dirigió al agua.
Rosse se quitó su pantalón corto y se dirigió hacia el mar y se zambulló sin pensárselo. Maximus estaba detrás de ella con Helena en brazos. Helena dio un grito al notar el agua fría y él la abrazo la con fuerza riendo.
— Qué fría dijo Rosse
—Aún no hace demasiado calor. Dentro de poco, el agua estará más caliente. Y no olvides que te parece más fría porque el sol quema mucho. Si te quedas bajo el agua, no notarás el frío, los ojos de Maximus relucían con la chispa traviesa , él se dirigió a la orilla era extraño verlo tan relajado tirado en el agua mientras Helena sonreía y gritaba feliz.
— Ya es hora de que te enseñe a nadar Koukla mou, luego practicaremos en la piscina dijo Maximus mientras su hija saltaba a sus brazos cuando llegaba una pequeña ola...
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Updated 131 Episodes
Comments
Blanca Idalia España Lozano
Muchas tensión y tentación
2024-09-08
1
Eliana Artigas
Muy sensata
2024-08-01
0
Herlinda Luna
Que bonita familia 😃🤣
2024-07-23
0