Nueva Diana.

Diana.

La enfermera le dio mi bebé a su supuesto padre, o sea al ogro y él estaba tan emocionado, me imagino que solo seguía la corriente.

Se llevaron al bebé a los cuneros y a mí me llevaron a una habitación, él se apareció con un hermoso oso y un arreglo de flores para mí.

— Muchas gracias no debiste molestarte Leandro.— Dije con una sonrisa.

— No es molestia para nada.— dijo sonriendo.

Una enfermera traía a mi bebito hermoso, ella lo cargo y se lo dio a él.

— Felicitaciones tiene un hermoso hijo.— dijo la enfermera mientras se lo entregaba.

Rafael.

— y como se va a llamar este hermoso príncipe.— pregunto acercándose a mí.

— Este príncipe se llama Rafael.— Dije y él se sorprendió.

— Como mi padre... por qué.— Pregunto ceñudo.

— por qué él me ayudó y creyó en mí, al igual que tu hermana, sin ellos no sé qué habría sido de mí, hablando de ellos hay que llamarlos.— le dije a Leandro mientras él me entregaba a mi bebé.

— Ya la llamé, viene para acá en un momento.— dijo Leandro y se sentó a mi lado a observarme.

— nació mi sobrino y ahijado que emoción.— Decía Laila entrando a la habitación y luego cargó a mi bebé.

—Tu hijo es muy hermoso, Dianita puedo cargarlo…— Dijo Leticia, la madre de Laila y Leandro, y está le entrego al bebé.

— Quiero conocer a mi nieto, a ver si es hermoso, es igual a su madre.— dijo el señor Rafael besando mi coronilla.

— Por fin somos abuelos Rafael.— dijo la madre de Laila muy emocionada.

— Y como se llama mi sobrino hermoso...— pregunto Laila.

Vi al padre de Laila y Leandro y respondí. — Él se llama Rafael como.su abuelito.— el señor Rafael, emocionado, cargó al pequeño y se puso a llorar, le hablaba a mi hijo y le decía que él lo iba a cuidar siempre.

Laila da la vuelta y mira a su hermano.

— hola ogro bello, gracias por traer a mi amiga, sé que no te gustan los niños, pero igual, gracias.— dijo está riéndose.

— tonterías, a mí me encantan los niños, sobre todo ese pequeño ángel además... Te gané, fui el primero en cargarlo y darle un beso.— dijo mofándose de Laila y esta le saco la lengua, todos reímos por ese acto.

Días después ya estaba en casa con el pequeño Rafael.

—Buena amiga acuéstate, tengo que contratar a una enfermera, ya que tengo que salir de viaje y no podré cuidarte.— Dijo Laila ayudando a acostar en mi cama.

— Vete tranquila hermana, yo la cuido y así tengo a dónde vivir mi departamento está inhabitable, puedo quedarme o molesto.— pregunto Leandro mirándome.

— inhabitable, pero si yo fui hace días y...— dijo Laila, pero su papá la interrumpió.

— no Laila está inhabitable, fue hace poco hay un desastre de agua — dijo el señor Rafael, pobre Leandro.

— Mi amor, pero puedes quedarte en casa con nosotros, no hay problemas con eso, yo puedo cuidar a Dianita.— dijo la señora Leticia.

— Mama no quiero molestar y esa habitación de allá me incomoda, además tú no te puedes fatigar.— protesto Leandro.

— Si amor esa habitación siempre le ha incomodado a Leandro y tú te fatigas mucho amor mejor deja que Leandro la cuide sí.— Dijo el señor Rafael mirando a su esposa.

— Ogro mejor te quedas en mi otro departamento y ya llamo a una enfermera.— Dijo Laila.

—¡Que nooo!—, dijeron el señor Rafael y esta vez la señora Leticia también lo dijo.

— Es más, vámonos y ellos que se queden en su casa, adiós Dianita y adiós bebito hermoso.— dijo la señora Leticia y se retiraron, todo esto fue muy extraño, no entendí nada.

Al quedarnos solos miré a Leandro y le dije

— no te preocupes, yo no estoy tan mal, tú descansa, yo me atiendo sola — le dije a Leandro sonriendo.

— De ninguna manera es más, somos casi familia o no.— dijo con su hermosa sonrisa y yo asentí.

Esa noche, cada vez que el bebé lloraba, Leandro lo traía para que yo le diera pecho, él lo cambiaba, aprendió muy rápido, ya que en el hospital una enfermera le enseñó como hacerlo.

Varias veces desperté y Leandro tenía cargado a Rafael, lo mecía en la mecedora y luego se iba a descansar, me da mucho pesar con él, así fueron pasando los días y Rafael cada vez está más grande y todos los días, es la misma rutina, Leandro lo acuna le canta y ayuda por las noches, se ve tan tierno con Rafael.

Cuatro meses después.

Ya han pasado cuatro meses, mi bebé está hermoso, Laila llegó de viaje hace dos meses, pero Leandro sigue con su apartamento dañado, la verdad no me molesta que se quede, el apartamento es grande y así no me siento tan sola y ya me he acostumbrado a su compañía.

En este tiempo nos hemos llevado muy bien, él es un excelente rummy, todo siempre está en orden y cuando él lleva de la empresa le tengo la cena servida, pro yo será es desfile, lo pospusimos para no dejar al bebé solo tan chiquito, yo regreso a trabajar mañana he trabajado desde aquí, pero mañana iré a la empresa Rafael se quedará con la señora Leticia no quiere que lo deje con una niñera, así que al salir del trabajo pasaré a buscar a mi bebé.

— Como está mi campeón hermoso — Dice Leandro entrando a la casa y Rafael le estira los bracitos.

— Vaya yo todo el día con él llegas tú y me abandona.— digo limpiándome mis lágrimas falsas.

— No te pongas celosa, como está mi otra campeona.— pregunta y me río.

Así son nuestros días él es un excelente amigo, aunque últimamente no lo veo así, cuando se va lo extraño bastante y cuando regresa eso me llena de alegría. He pensado en Edgar que hará, si me extrañará o no, pero ya o lloro con su recuerdo, es normal que lo extrañé fue mi primer amor.

Una vez he bañado y cambiando a Rafael lo acuesto en su habitación, enciendo el monitor de bebé y voy a mi recámara.

Rafael.

Me acuesto a dormir, ya que maña empiezo en la empresa y debo levantarme temprano.

Mi despertador suena, veo el monitor y el bebé está dormido, voy al baño, me aseo, me visto y bajo a desayunar y a preparar lo del bebé, hoy se irá con su abuelita Leticia.

Después de desayunar y dejar el desayuno de Leandro listo voy a la habitación de mi Rafa y allí están los dos hombres más guapos que haya visto, Leandro vistió a Rafael y está perfecto.

— oh, pero qué guapos.— Digo entrando a la habitación.

— Cierto que somos irresistibles.— pregunta bromeado.

— Don muy irresistible, tomo al bebé y luego de que Leandro desayuna y Rafa come, vamos a la casa de la madre de Leandro para dejar al pequeño Rafa, de regreso Leandro como siempre muy caballero y cariñoso conmigo.

Fuimos a la oficina y todos nos ven, Laila me toma de la mano y empezamos a trabajar, le digo qué vestuario usar, hago varios bocetos, superviso nuevos diseños y así se va mi día hasta que es hora de ir por mi bebé, y está es nuestra rutina de ahora en adelante.

Ya llevo un mes de regreso y por fin hoy será el gran día, Laila dejo a Rafael con Leandro y nos fuimos de comprar, quiere que me ve como lo que soy una importante diseñadora.

Vamos a un centro comercial y creo que lo compro completo, vamos al salón de belleza y wow me encanta lo que me han hecho.

— Dónde está Diana, tú sabes Laila.— le pregunto a Laila y está ríe.

— te ves fabulosa amiga — dice Laila abrazándome.

Más populares

Comments

Yaya 🇻🇪

Yaya 🇻🇪

que cosita más linda, yo quierooo uno así tan lindo 😍🥰😍🥰😍

2025-02-15

0

Yaya 🇻🇪

Yaya 🇻🇪

Sí nada de regresar con el ex, él no se la merece 😡😠😠😡

2025-02-15

0

Rosa María Corrales Pèrez

Rosa María Corrales Pèrez

Que linda familia de Diana

2025-01-23

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play