Mientras regresaba a casa solía hacer lo de muchas veces, cortar camino por un callejón para evitar tener que rodear la calle principal. Era un pueblo tranquilo, las posibilidades de correr peligro eran casi nulas y ya se había acostumbrado a hacer eso.
Sacando su movil de su bolsa camino por dicho callejón, estaba por marcarle a su madre pues esta misma le había enviado un mensaje pidiendo que la llame. Claro que eso haría.
Comenzo a marcar el número y justo en ese momento noto algo en el callejón que le termino dejando en completo Shock. Por el susto Mellea dejo caer el móvil a la vez que daba un paso atras.
Justo a lado de donde ella estaba entre un montón de cajas estaba un hombre y en el suelo un gran rastro de sangre. Logró reconocerlo fue el sujeto de esta mañana en la cafeteria. Este estaba herido podía notarse una profunda herida en el abdomen.
Mellea quería correr, pero fue más su instinto el que le termino por obligar a hacer algo. Tomó el móvil de nuevo y corrio hasta el hombre tomando la presión de su cuello notando que estaba vivo.
— Por favor resiste...— Dijo ella quitandose su suéter para asi ponerlo sobre la herida y hacer presión. Tomó el móvil y se dispuso a marcar el número de emergencias cuando este se le fue arrebatado. Mellea miro al hombre y noto que este le había quitado el movil, ella trago saliva y de inmediato este se levantó mientras que Mellea retrocedía algo asustada.
— T-tu...— Dijo él mientras se apoyaba en el muro. El simple esfuerzo de ponerse de pie hizo sangrar más su herida. Mellea no pudo quedarse así y sin más se acercó de nuevo para hacer presión en dicha herida con sus manos.
— Por favor... resista... llamare a alguien — Dijo ella queriendo quitarle el móvil pero este termino por poner su mano sobre la boca de ella para después ponerla contra la pared.
— N-no.. llamaras... a... n-nadie — Dijo el. Mellea asustada no supo que más hacer y se quedo callada. El miro las manos de Mellea y después le volvió la vista. — Saca la bala — Le dijo él.
Mellea miro de reojo la herida y algo temerosa asintió para asi agacharse un poco hasta la herida. El se mantuvo apoyándose en la pared, Mellea temía por la vida de el pero sin mas uso sus dedos para abrir un poco la herida.
— V-va... a doler... — Le dijo ella. El asintió y sin más Mellea metió sus dedos para asi intentar sacar la bala. No tardo en encontrarla y lograr sacarla por lo que una vez echo termino por tapar la herida con el suéter. — Fue un error... la bala evitaba que se desangrase— Dijo Mellea notando como fluía más sangre.
Notándose asustada termino por quitarse la blusa para asi solamente ponerla sobre la herida, ahora solo vestía con una blusa ajustada abajo bastante delgada y unos mallones.
— Por favor... llamemos a una ambulancia — Dijo Mellea asustada.
— No llames a nadie... solamente... Shh...— Dijo él mientras se reincorporaba.
— Pero... ¿por que?— Preguntó ella.
— Hablas mucho... — Le dijo él frunciendo el ceño por el dolor.
Ella se quedo callada y justo en ese momento escucharon varias voces.
— ¡Busquenlo! El señor Alessandro ordenó llevarlo vivo — Dijo uno de los hombres que se escucho.
El hombre solamente tomó a Mellea cubriendo su boca y la termino por poner sobre una caja para después agacharse con ella. El se mantuvo lo más tranquilo posible pero Mellea... solo con escuchar ese nombre estaba alterada.
Pudo escuchar como los hombres decidieron separarse para buscar y fue justo ahi que uno de estos logró verlo.
— Aquí esta!— Grito el hombre. Mellea se asusto, pero el contrario de hacia un momento saco un arma disparando sin piedad al hombre que estaba ahí. Los demás no tardaron en aproximarse y el hombre tomó a Mellea del hombro para asi hacer que esta le mire.
— Mm... Vete de aquí y no pares hasta que llegues a casa... no te detengas — Le dijo él.
Casi de inmediato fueron rodeados por varios hombres y Mellea logró reconocer a uno... era uno de los peones de Alessandro. Esperaba no ser reconocida.
— Levanta las manos Evans Knows — Dijo el hombre.
— Está bien... solo... dejen que ella se vaya — Dijo Evan mientras tenia su arma en mano y a Mellea a su derecha.
— Que se largue y tu baja esa arma. — Dijo él hombre.
Evans le hizo una señal a Mellea y ella termino por caminar por un lado notándose lo nerviosa que estaba.
— No pares de correr... — Le dijo Evan a lo que Mellea de inmediato salio corriendo.
Una vez segura el se quedo rodeado por esos hombres, levanto ambas manos y cuando se dispusieron a contenerlo... Los gritos de los hombres hicieron a Mellea detenerse.
El les estaba dando pelea pero no aguantaría mucho. Se detuvo en un callejon no muy lejos y ahí una corazonada le decía que regrese pero a su vez el miedo era demasiado.
Miro al suelo a lado suyo notando un enorme tubo de metal mismo que ella tomó y trago saliva terminado por regresar en total silencio.
Para cuando regreso pudo ver como Evan ahora estaba en el suelo de rodillas sujetando su herida, los otros hombres estaba inconsiente pero uno de ellos, el que Mellea reconocia estaba apuntándole con un arma.
— Por fin te tenemos... el amo estará más que contento... ahora, manos donde pueda verlas o disparo — Dijo el hombre. Evan levantó la cabeza para verlo y ahí miro a Mellea de reojo escondida. De inmediato para no descubrirla ante el hombre el volteo la mirada al suelo.
— Disparame... — Dijo Evan.
— No, no debes ir vivo — Le dijo el.
— Sabes que te mataré verdad?— Dijo Evan.
Mellea noto lo distraído que estaba por lo que tomando valor salio lentamente de su escondite y tomando impulso se avalanzo sobre aquel hombre dándole un fuerte golpe en la cabeza que termino por tirarlo al suelo.
Una vez en el suelo Mellea solto el tubo asustada creyendo que lo había asesinado pero Evan se puso de pie y pateo el cuerpo del hombre.
— No tardará mucho... en despertar... — Dijo Evan.
— T-tu herida..— Dijo Mellea acercándose para poner sus manos en la herida.
— te dije que no pararas de correr...— Dijo el mientras se apoyaba de una caja para no caer al suelo.
— Debemos ir a un hospital...— Dijo Mellea mientras le miraba notando lo pálido que se ponía.
— No te atrevas... a llamar a nadie... solo... vete a casa — Dijo Evan dando un paso sin embargo de inmediato termino cayendo. Mellea le sostuvo en brazos lo mejor posible pero era realmente pesado.
— es usted el hombre más terco de todos.... — Dijo Mellea. Nerviosa solamente pensó en una forma de ayudarlo y termino por girarse con el encima hasta tenerlo apoyado en su espalda. El estaba casi perdiendo el conocimiento. — Vamos... mi casa esta cerca... — Dijo ella mientras comenzaba a caminar a duras penas.
El con la vista nublada intento disipar su peso caminando con toda la fuerza que le quedaba...
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Updated 80 Episodes
Comments
Joyce
y el estofado de verduras ya bien quemado /Joyful//Joyful//Joyful//Joyful/
2023-12-21
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