Apenas se fueron la dueña decidió cerrar el local para calmar la situación, Rose estaba lo que le seguía de asustada mientras que Mellea buscaba consolarla.
— Tengo miedo... me ha estado amenazando todo este tiempo...— Dijo Rose.
Al verla tan fragil, Mellea recordó los abusos de Alessandro en ella. De alguna forma verla asi, le hizo verse a si misma.
— Ya ya... se fuerte... se que es difícil... pero debes serlo — Dijo Mellea abrazandola.
— No puedo creer... que esto haya pasado... Cuantas sorpresas en un día... primero esos criminales y luego estos vándalos. — Dijo la dueña.
— ¿Criminales?— Preguntó Mellea.
— sii. Esos hombres son de la mafia y el hombre de cicatrices es el peor de todos — Dijo la mujer para después hablar bajo. — Escuche que el solo mato a más de 100 personas en un edificio, usando solo un cuchillo — Dijo ella.
— Vaya... No creo que sea tan malo... jaja — Dijo Mellea riendo nerviosa.
— Es un asesino a sueldo claro que es malo, es un monstruo — Dijo la mujer.
— ( Para mi... ya no existe peor monstruo que el que me hizo tanto daño...)— Pensó Mellea. — V-voy... a ir a tomar algo de aire fresco. — Dijo Mellea mientras se levantaba para asi ir hacia la parte de atrás de la cafeteria.
Termino por salir por la puerta de servicio a una pequeña calle entre edificios y ahí se sentó sobre una caja mirando al suelo. Las lágrimas la invadieron pues pese a que ya había pasado más de un año, ella seguia traumada.
— Maldito... seas... — Dijo Mellea mientras sollozaba. Justo en ese momento un grito llamó su atención. Fue extraño pues parecía de dolor. Confundida se levantó y camino hacia el sonido escuchando más y más gritos hasta que finalmente giro en un callejon y miró como en este... había un pequeño campo de batalla.
Los hombres de aquella mesa estaban moliendo a golpes a los jóvenes de hacia un momento, esos hombres tenían a los jóvenes golpeados contra el suelo mientras que el que la había acosado estaba aún dando pelea.
— N- no les hicimos nada... déjenos en paz — Dijo el joven.
— Shh...— Dijo él sujeto mientras tenía en boca un cigarrillo. — Te enseñaré a respetar a una mujer — Le dijo.
— ¿estas hablando enserio?. Traficas mujeres ! Y me hablas de respeto!— Dijo el joven. El sujeto termino por darle un golpe hasta dejarlo contra la pared.
— Odio que digan cosas de mis negocios... A tu información... detesto eso... En mi vida... tocaría a una mujer y me REPUGNA... cuando alguien le hace daño... tu... Al igual que muchos otros, manchan el nombre de los caballeros al poner sus manos en seres tan perfectos como lo son las mujeres — Dijo el sujeto terminando por darle otro fuerte golpe.
Mellea escucho aquello con sorpresa, para ella fue sorprendente un hombre que veía muy diferentes a las mujeres. No iba a intervenir ni mucho menos llamar a la policía, recordar lo que ese chico le hacía a Rose le hizo pensar que... muerto estaría mejor.
Sin más se retiro del lugar y regreso a trabajar en donde Rose aun desanimada se acercó a Mellea.
— Perdón... por mi culpa el tambien te molesto — Dijo Rose acercándose a Mellea.
— No te preocupes... y no creo que vuelvas a tener más problemas así con el — Dijo sonriendo de lado. Rose ladeo la cabeza confundida y después Mellea le abrazo animada. — Jajaja!!! Ya ya dejemos las caras largas! Hagamos honor a este lugar "El café de la felicidad"!— Dijo Mellea terminando por ponerse a bailar y hacer a Rose bailar también.
La dueña admiro el carácter de Mellea y después de un rato las cosas pasaron más desapercibidas...
Finalmente la tarde llegó y Mellea salió de la cafeteria para asi ir desestresarse, necesitaba con quien hablar y con quien desahogarse por lo que paso.
Así fue hasta la estética de Amadeus y ahí entró para asi sentarse en una silla. No tardo el en salir del interior para asi sentarse a su lado.
— A ver, ¿que paso?— Preguntó él mientras le miraba.
— Este día estuvo de locos..— Dijo Mellea suspirando bajo.
— Oh vaya. Cuéntame, sabes que el chisme alimenta mi alma — Dijo mientras miraba al frente.
— ¿Aqui?— Preguntó Mellea
— Tienes razón. Vamonos — Le dijo poniéndose de pie y caminando hacia la salida. Mellea le siguio y ambos terminaron por ir hasta un parque cercano a charlar.
...
Después de un rato Mellea le contó todo a Amadeus quien no hizo más que darle algunos consejos para que este más tranquila y después de un rato ambos se fueron cada quien por su lado.
...
Mellea termino por regresar a casa por la tarde noche y ahi se dispuso a preparar la cena.
Estaba preparando un caldo de vegetales ya que hacia algo de frío tenia antojo de algo cálido.
— Hum... le faltaron lentejas...— Dijo Mellea mientras miraba la olla con el caldo y vegetales cocinandose.
Sin más se quito el mandil que tenia puesto y tapo la olla dejando el fuego bajo.
Fue hasta la puerta y tomó un suéter para asi salir de casa cerrando con llave tras de ella.
Ya estaba oscuro por lo que debía apurarse si no quería que se hiciera más tarde. Así que comenzo a caminar hacia el supermercado...
Tras llegar a dicho lugar entro hasta el pasillo de legumbres y tomó unas bolsas de lentejas además de otras cosas que podía incluir en su estofado.
Tomo varias cosas y las puso en su canasta para después ir hasta la caja donde espero su turno en la fila. Justo en ese momento escucho vibrar su teléfono y lo saco de su bolso para asi ver de quien se trataba.
Era un mensaje de su madre.
Mellea le escribió que le llamaría en un momento y después paso a la caja para asi pagar por lo que tomo.
Una vez echo salió del supermercado y comenzo a caminar a casa, notondo la hora le dio pereza caminar tanto asi que como muchas veces, corto camino yendo por un callejón...
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Updated 80 Episodes
Comments
Ada Aguilar
exelente
2024-06-29
2