Triste recuerdo

Saliendo del agua y vistiéndose avergonzada, Amelia no sabía cómo verlo cara a cara con lo ocurrido recientemente, ¿cómo podría verlo ahora?

Lehan, que miraba el árbol, apoyando la cabeza en el tronco, quería desaparecer, se sentía culpable por ver algo tan íntimo de ella.

No era solo mirar y luego apartar la mirada, si no que sus ojos habían estado contemplado por mucho tiempo los pechos de Amelia y eso lo hizo sentir culpable.

Lehan: Ya estás vestida?

Amelia: *Avergonzada y temblorosa* Si... Ya puedes voltear...

Entonces se levanta del suelo sin voltear y se va tranquilamente, ahora entendía porque ella lo evitaba en ciertos aspectos, no quería que él viera su cuerpo y eso lo molesto ligeramente.

Acompañándola en el camino a su casa a través del bosque, no dijeron ni una palabra, estando adelante aún se sentía incómoda Amelia, solo en el simple hecho de pensar que vio todo la abrumó.

Amelia: [Soy una tonta y descuidada... Que vergüenza, ahora como mirarlo a los ojos... Después de todo el escándalo que hice para que no me viera, yo salí exhibiendome... Ahora va a ser más difícil decirle lo que siento...] *Apenada*

*Pasos, pasos*

Amelia: [Mirándolo desde de espaldas, es muy alto y robusto además de guapo, ¿cómo se transformó en un hombre en tan poco tiempo? Me gusta este Lehan pero también me gusta el niño que era... Lo importante es que su forma de ser no cambió mucho, sigue siendo tan bueno y amable, siempre solidario, un hombre casi perfecto pero como todos tenemos nuestros defectos... ]

El incomodó silencio se hizo entre ellos mientras seguían caminando, las orejas de Lehan estaban rojas y su rostro igualmente rojo, esa imagen no salía de su mente y se aclaró la garganta y trató de decir algo para romper ese silencio pero no lo hizo.

Lehan: [¿Qué digo para salir de este momento embarazoso? Ella sabe que la vi, es vergonzoso acercarme a ella y tratar de entablar una conversación... ¡Qué hice! ¡¡¡No debería haber visto, no debería haber dejado mi mirada en sus pechos!!! ¡Maldita sea!] *frunce el ceño*

Mientras continuaban caminando poco a poco salieron del vasto bosque y llegaron a casa, por parte de Amelia había vuelto a la normalidad, olvidando rápidamente lo sucedido y saltando como una niña fue a anunciar su llegada a sus padres, algunas cosas siempre le parecían extrañas a Lehan.

Le provocaba ternura verla así, como la niña feliz que es.

Pasaron unos meses y ya era finales de la primavera, época en que comenzaba la cosecha de trigo, se podían ver grandes campos de cultivo cuando pasabas por el camino de tierra, los grandes campos de cultivo de Flemy estaban frente a su casa y al otro lado del camino de tierra, aquellos campos amarillos y listos para cosechar.

Jack contrató trabajadores para que lo ayudaran con la cosecha y Lehan, su mano derecha, también estuvo involucrado.

Como si fuera un hijo, le enseñó todo lo que se hace en una finca y el arduo trabajo que hay en ella, desde que murió su abuela se mudó a vivir con la familia Flemy quienes se convertirían en sus tutores, el pequeño Lehan quedó devastado ese invierno un día un mes antes de Navidad, un día gélido se hizo cargo, nevó un poco, y todos entraron al cementerio junto con un Lehan llorando desesperadamente por su única familia.

Todo su rostro empapado en lágrimas y sus mocos saliendo, unos ojos hinchados de tanto llorara y su garganta le dolía.

*Zzasss*

Lehan: Abuelita! No sé la lleven! No!

Intentando escapar del agarre de Jack, no pudo y solo observó cómo los hombres cargaban el ataúd y luego lo bajaban 10 pies bajo tierra.

Lehan: *Llorar* No por favor! ¡Abuelita, no se la lleven! Se los suplico!

Los gritos del niño resonaron lejanos y dolorosos hasta que los hombres con sus palas empezaron a echar tierra en el cajón y el sacerdote dijo unas palabras.

Sacerdote: Del polvo fuimos creados y al polvo volveremos, en esta vida todo es pasajero ya que todos moriremos un día...

Las palabras que el sacerdote seguía diciendo estaban lejos de los oídos de Lehan, quien entró en estado de shock y cayó de rodillas en el suelo.

Lehan: *Temblando y llorando* (Abuelita...)

Terminando el funeral todos regresaron a sus casas, el pequeño fue con los Flemy a su nuevo hogar hasta que tenga la edad suficiente de regresar a su casa, entró a la casa que en múltiples ocasiones visitó desde que se hizo amigo de Amelia hace un año pero nunca imagino que vivir en ése lugar por mucho tiempo.

Entonces Amelia se sorprendió por la visita inesperada de Lehan y se alegró de volver a verlo pero aún no sabía el motivo de esa visita... Al ver su rostro y el estado en el que se encontraba, no supo qué hacer y sus padres les dijeron. Le explicaron lo sucedido a lo que ella termino llorando, luego se acerca a Lehan quien lloraba desconsoladamente lo abraza fuertemente.

Amelia: ¡Bua! ¡Lo siento mucho Lehan!

Cuando reaccionó a su estado de shock y su primer impulso fue abrazarla fuerte mientras se desahogaba, después de un largo rato de llanto se durmió y lo llevaron a la habitación de Amelia donde había dos camas separadas.

Ana: Amelia, déjalo dormir, no lo molestes porque ahora mismo está pasando por un momento muy triste de su vida, trata de que se sienta cómodo porque ahora va a vivir con nosotros.

Amelia: *Secándose las lágrimas* Si...

Ana: Descansa mi princesa *Le da un beso en la frente*

Después de que su mamá se fue, siguió pensando en lo que Lehan estaba sintiendo en este momento y volteó hacia un lado y vio la otra cama, después de un tiempo de no poder dormir, escuchó quejas lejanas, estaba llorando nuevamente.

Amelia: [¿Qué debería hacer ahora? Mamá dijo que no lo moleste, que el llanto se le va a pasar... Pero al ver y al escuchar me es imposible creer eso...]

Así que toma acción y ella se levantó de la cama con su osito de peluche y se subió a la cama de Lehan, así que de se sorprendió al verla pero no dijo nada, entonces la niña se acurrucó en sus brazos y lo abrazó... esa calidez y cariño sincero llegaron a su corazón y se calma y apoya su cabeza sobre la de ella.

No pasó mucho tiempo para que ambos se durmieran...

Ese día fue el más triste para todos, pero a medida que pasaban los años, Lehan siempre encontraba a Amelia en su cama durmiendo encima de él o abrazándolo, esto se volvió una costumbre de ella, ya que siempre recordó aquella noche de tristeza de él, para que no se sintiera solo.

Por su parte, no le molestaba lo más mínimo, al contrario, le gustaba que ella lo ensanchara de esa manera, aunque a veces le resultaba algo incómodo por su edad. Cuando Lehan cumplió 14 años, le hicieron una habitación separada porque ya necesitaba su propio espacio y privacidad al igual que Amelia, aparte que a esa edad los jóvenes tienen cambios hormonales.

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Comments

Lluvia Ragne

Lluvia Ragne

La abuelita 😢

2023-07-24

1

Unicornio magico🦄

Unicornio magico🦄

que mal que su abuela alla muerto.

2023-07-12

2

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