Después de salir de la biblioteca de la escuela, el rostro enrojecido que Amelia trató de ocultar con sus manos se reveló cuando se detuvo en la esquina de una casa, todo su rostro ardía, su corazón latía con fuerza y sus delgadas piernas temblaban.
Amelia: [¡Contrólate Amelia! ¡Esto no está bien, esto no está bien! ¡Es tu amigo, cálmate! Relájate y respira] Debería irme a casa... Y repasar para el baile de primavera, así es, lo haré... Respira hondo *Suspira profundamente*
Comienza a caminar hacia la salida del pueblo y se encuentra con Cedric, el amigo de Lehan que estaba cargando unos sacos de trigo y se veía cansado.
Amelia: [Mejor no le molestó, está ocupado]
Cuando Amelia estaba a punto de irse, una voz amistosa la detuvo. Fue Cedric quien la vio y se acercó a ella para hablar.
Cedric: Buenas tardes Amelia, hace mucho que te veo.
Amelia: Hola Cedric, me alegro de verte, ¿cómo estás? ¿Qué estás haciendo?
Cedric: Bien, gracias, solo algo cansado del trabajo, estamos en plena cosecha abundante. Últimamente estoy ayudando a mi padre a vender la mercancía a Whisper con todos los rumores desatados sobre la guerra, están solicitando comida los cuarteles militares, pagan bien, por así decirlo.
Amelia: Vaya, felicidades... ¿Pero la guerra no es solo un rumor? El ministro dijo que ya se solucionaron con acuerdos diplomáticos con Aves.
Cedric: Sí, no creo que debamos preocuparnos por eso, tenemos que dejar estos asuntos en manos de los políticos, no creo que Aves sea tan tonto como para ir a la guerra con un país tan grande y militarmente fuerte como Cantabria.
Amelia: Tienes razón.
Cedric: Cambiando de tema, ¿qué tienes en la cesta? ¿Es tarta de manzana?
Amelia: *Sorpresa* Sí, es lo que dejó Lehan, no terminó todo, así que me lo llevo a casa, pero si quieres te lo puedes comer.
Cedric: En serio?!
Amelia: Si.
Cedric: *Sonríe* Gracias Amelia, eres una buena amiga *acaricia la cabeza de Amelia*
Amelia: *Sonrisa*
Sin que ambos lo supieran, Lehan, que había estado buscando a Amelia por todas partes cuando vio esta escena cursi, se sorprendió, no le gustó cómo Cedric le dio ese tipo de trato y, sobre todo, lo vio comer el pastel que ella horneó especialmente para él.
No solo eso, ella parece estar teniendo una conversación muy entretenida y los gestos de Cedric solo pueden significar una cosa para Lehan... que Cedric la estaba cortejando.
Cedric: El sábado te parece para vernos?
Amelia: Si, ése día estoy libre de mis quehaceres.
Cedric: Ok, nos vemos pronto señorita Amelia.
Amelia: jajaja, Cedric, no seas tan formal, mejor ve a trabajar, adiós *Agita la mano*
De camino a casa, las palabras de Cedric sobre la guerra no desaparecieron de su mente, era extraño que el cuartel militar de Whisper esté comprando mucha comida no perecedera, el ministro aseguró que no habría guerra pero desde esa nueva información sus creencias acerca de Amelia vaciló, y la hizo caer en un torbellino de preguntas sin respuesta.
Para no pensar en el asunto, pensó que sería buena idea ir a la cascada a bañarse ya que hacía mucho tiempo que no iba allí.
En un lugar escondido en el bosque, se encontraba la cascada, el agua cristalina brillando a la luz del sol, no había riesgo de que nadie la viera y se quitó el vestido, dejando solo un camisón blanco ligeramente transparente.
Soltándose su larga cabellera y acomodándola, se metió al agua y comenzó a nadar, ese camisón al estar mojado se le pegó a la parte de sus senos, dejando a la vista su forma natural, pero el resto de el que quedaba bajo el agua se movió y dejó espacios al descubierto de su cuerpo mientras seguia nadando.
Siendo de mediana estatura, sus pies no tocan el fondo y flotaba metros sobre el suelo.
Amelia: Qué refrescante.
Continúa nadando y gira de espaldas, el agua le tapa los oídos y los ojos cerrados, se deja llevar.
Solo podía pensar en lo que pasó al mediodía en la biblioteca, Lehan diciendo que soy la única que le alegra el día con una mirada profunda y una voz suave y tranquila, mirando directamente a sus ojos naranjas, los míos vacilaron y desvíe la mirada. No tengo el coraje de decirle mis sentimientos, ¿cómo lo haría?
Soy tan cobarde... Si tuviera el coraje de decirle lo que siento, ¿desaparecería esta presión en mi corazón? ¿Desde cuándo comenzó este sentimiento de amor por él?
Divagando en su cabeza y dejándose llevar por las tranquilas aguas, escuchó un chapoteo que la hizo reaccionar y levantarse.
Buscando con la mirada para ver qué había sido, no encontró nada hasta que sintió que sus piernas eran agarradas con fuerza desde abajo y levantadas a tal punto que la mayor parte de su cuerpo estaba fuera del agua más las rodillas todavía estaban sumergidas, asustada y sin saber quién era el que la cargaba, miró hacia abajo y encontró un rostro mojado familiar y juguetón entre sus piernas.
Todo su rostro se tiñó de rojo hasta la punta de las orejas al ver a Lehan cargándola entre sus hombros, no solo podía ver eso sino que además estaba sin camisa y sus pectorales al descubierto, después de tanto tiempo pudo verlo así pero no era como ella lo recordaba de niño.
Lehan: Jajaja, ¿por qué no me dijiste que vendrías a darte un baño en la cascada?
Ante la pregunta inesperada, Amelia no supo qué decir, estaba más preocupada de que Lehan hubiera visto su cuerpo.
Amelia: *Avergonzada* ¡P-pero qué haces aquí! ¡Pervertido! *lo jala del cabello*
Lehan: Ay! ¿Qué te sucede?!
Tirando con fuerza de su cabello y moviéndose, Lehan se tambalea y Amelia se desliza de sus hombros y cae al agua.
Lehan: ¿Lo que está sucediendo? ¿Por qué actúas de esa manera? ¡Hablas como si nunca te hubiera visto! ¡Cuántas veces te he visto desnuda cuando éramos niños en esta cascada y no te avergonzabas, pero ahora ni siquiera quieres que vayamos a nadar aquí juntos!
Lehan no entendía los motivos de Amelia y por qué se avergonzaba frente a él, todo esto empezó a pasar desde que cumplió los 12 años.
Amelia: Eso es diferente! Éramos niños! Ahora todo es distinto cabeza de zanahoria!
Lehan: Ja, en que es diferente?! Explícamelo! *Mira a Amelia* Eh...!
Mientras respondía a su pregunta con disgusto, sin darse cuenta de que estaba exponiendo sus senos ya que la tela de su camisón estaba mojada, se adhirió a su piel y Lehan vio por primera vez las grandes cerezas de Amelia, claramente en su forma natural y cómo se movían, con cada movimiento de ella, una imagen que llamó su atención y todo su rostro se enrojeció.
Lehan: [¿¡Qué estás haciendo Lehan! No mires!?]
Se tapa la cara con las manos para no seguir mirando, pero inevitablemente sus ojos querían seguir mirando lo hermoso que se veía semejante espectáculo, pero su consistencia le dijo que estaba mal y definitivamente apartó la mirada de sus pechos y salio del agua avergonzado, dejando a Amelia hablando sola y enojada.
Para no seguir mirándola, se sentó en el pasto y volteó a mirar el árbol que estaba allí.
Amelia: Y además...
Lehan: *Avergonzado* Amelia vístete por favor...
Amelia no tardó mucho en darse cuenta de que estaba expuesta y no sabía cuánto tiempo llevaba Lehan mirándola así y rápidamente salio del agua para ponerse el vestido.
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Comments
Lluvia Ragne
Creo que ya sabe el porqué es diferente
2023-07-23
1
Lluvia Ragne
¿No puede ser que sólo conversaban como amigos? 😅
2023-07-23
1
Unicornio magico🦄
si que Amelia es una buena amiga.
2023-07-12
1