ALEXANDRA
Increíble, vine a buscar a mi hermano, y he estado a punto de tener sexo con un extraño en el baño del aeropuerto, y de paso comprometido, pero ¿Qué clase de mujer soy? ¡Por lo visto, una bien loca y de remate! ¡Lo que hacen las ganas!
Esto es inconcebible y no puede ser, ¿cómo es que después de cuidarme tanto, termino enredada con un extraño del que supe su nombre hasta hoy, y eso sin saberse si me está engañando, como lo hice yo con él, y de paso ¿es casado? – sacudo la cabeza incapaz de asimilar todo este absurdo, y dejar los reproches atrás, ya lo que fue, fue. ¡Así que cara al frente señora y ponle fin a este capítulo que no se debe volver a repetir!
. – ¡Adiós Maximiliano! –
Me atrevo a sonreírle, porque de una forma u otra debo agradecerle algo; le agradezco que haya despertado mi cuerpo del letargo en el que estaba. Porque, aunque no tuvimos sexo, él me hizo ser consciente que aún puedo desear a un hombre, que mi cuerpo no está muerto, que mi piel aun siente, a pesar de lo lastimada que está, que no importa lo pasado, aún puedo sentir el contacto de otro.
A pesar de todo. No me devuelve la sonrisa, al contrario,
¡¡Él me mira con tristeza, sé que no se quiere ir, parte de mí no quisiera que lo hiciera!! Él está, en la misma lucha interior que estoy yo. Pero no hay más opción, debemos separarnos. Lo nuestro, no puede, ni podrá ser. Cuando Max por fin sale del sanitario me recuesto de la pared y suspiro varias veces… ¡¡que locura!!
Miro mi reloj y ¡CARAJOS MI HERMANO! Ya se debe haber bajado del avión… ¿cómo fue que paso el tiempo tan rápido? Salgo del baño a toda prisa y me tropiezo con dos mujeres que van entrando al baño… me disculpo y volteo los ojos recordando que hace rato cuando necesite que alguien llegara y evitara la locura que casi cometo nadie apareció y ¿ahora si necesitan el sanitario?? ¡A buena hora!!
Voy directo a la zona de embarque del vuelo de mi hermano, saco mi celular de la cartera y lo llamo. Espero no hacerlo esperar tanto, sino quien lo aguanta, él es tan recto…
. – HOLA NENA MIA – tan bello, lo amo tanto…
. – Holaaaa – le contesto feliz, casi llorando, de felicidad por supuesto. Me encanta cada vez que viene a visitarme, a pesar de que es un hombre duro y serio, conmigo es un amor. Me consiente y protege como si aún fuera una niña – ¿Dónde estás?
. – Esperando mi equipaje nena, ya casi voy a tu encuentro.
. – Bien, estoy aquí esperándote – le mando un beso y cuelgo.
Mientras espero mi hermano salga por la puerta que le corresponde, miro a mi alrededor y veo a Maximiliano, me quedo mirándolo fijamente, veo que observa su reloj y se pasa sus manos por el cabello, se ve algo nervioso. Estoy tan concentrada en él que no me fije cuando Carl llegó a mi lado y me tocó el hombro. Di un salto del susto. Cuando voltee hacia la persona que me toco y lo vi, salte a sus brazos.
. – ¡¡Carl ¡! – me aferro a su cuello y coloco la cabeza en su pecho y él como siempre soba y besa mi cabeza. Me encanta este gesto de mi hermano, es tan sobreprotector.
. – Hola nena, ¿cómo estás, te asusté? – me pregunta preocupado y alejándome un poco de él para observarme o mejor dicho escudriñarme. Asiento y vuelvo a mi refugio favorito cuando él está conmigo. Me siento tan protegida y querida sinceramente, él, mi papá y mi otro hermano John, son los hombres más maravillosos que conozco y sé que su amor por mí es genuino, real y fuerte.
Hasta ahora son los únicos tres hombres por los que, sin pensarlo dos veces, metería las manos en el fuego.
Después de lo que viví con Jack y por su culpa, sé que me cuesta confiar en el resto, también ya soy consciente que nadie tiene la culpa más que él y yo por supuesto. Pero así mismo, estoy segura que en algún momento lograré superar mis temores y fobias no solo con ese género, sino en el resto de la humanidad.
Es increíble, como dos hombres que recién medio distingo, me han enseñado dos lecciones importantes y me han hecho ser consciente de que aún pertenezco a este mundo y no soy un bicho raro que vive y actúa por inercia.
Uno, lamentablemente ya no está, pero hoy por hoy, estoy segura que si me hubiese dado la oportunidad de conocerlo como él si me conoció a mí aun sin permitírselo, el aprendizaje hubiese sido mucho mayor.
Porque él solamente con saludarme y cruzar conmigo pocas palabras, pudo ver más allá de lo que yo mostraba, mi verdadero ser. Que no soy la mujer que quise que otros vieran. George me dejó una gran lección al partir de este mundo, lástima que haya sido así. Pero ya los lamentos no sirven de nada, él hubiera no lo puedo cambiar, sino al contrario, debo tomar lo positivo de esto, y no es que su muerte sea algo positivo, sé que no lo es ni para mí, que poco lo conocí, mucho menos lo es para su familia y todos los que formaron parte de él, aquellos a los que con dedicación cuido y salvo de una vida miserable, a aquellos a los que les dio una nueva oportunidad, aquellos que lo amaron en vida y lo seguirán haciendo porque siempre tendrán algo que agradecerle eternamente.
Y es que, aun cuando es irónico que George debió morir para dejarme una lección y entendiera que el tiempo pasa y que las heridas no se curan si no estamos dispuestos no solo a sanarlas sino a dejarlas en el pasado donde pertenecen, que la vida es tan efímera, que debemos aprovechar cada momento. Aprender de los errores y afrontar lo que venga. Sobre todo, me dejó la gran lección de que las corazas y barreras no nos ayudan, al contrario, nos aíslan, llenándonos de resentimiento contra el mundo.
Que debemos ser siempre, nosotros mismos y jamás dejar de sonreír.
Maximiliano, el extraño, el guapo y sexy hombre que me despertó de la modorra a la que me había sometido desde hace más de 5 años, él me permitió nuevamente ser consiente de mí, de mis deseos y necesidades como mujer, de mi cuerpo en todo el sentido de la palabra.
Tal vez él no sea el hombre con el que pueda saciar la necesidad sexual que acaba de despertar en mí, pero siempre le agradeceré que apareciera en mi vida como un bólido y aunque así mismo desaparecerá, porque estoy segura no lo volverlo a ver, él fue quien con su mirada y su tacto despertaron mi ser y mi cuerpo dormido. Soy humana, me siento muy humana y muy, muyyy mujer y eso se lo deberé siempre a Maximiliano, mi hombre extraño favorito.
Volteo mi cara y logro verlo abrazar y besar a una hermosa rubia que tiene en sus brazos… ¡vaya! me dio una sensación de dolor al verlo besarla así, ¿celos? Pero ¿por qué? No tengo derecho. Él no tiene ningún compromiso conmigo, en absoluto.
Retiro la cara, para no seguir viéndolo y sigo recostada en el refugio que me ofrece el pecho de mi hermano abrazándolo más fuerte.
Me siento avergonzada, conmigo misma y con esa mujer que probablemente sea la esposa de Maximiliano. Me sorprende la facilidad de deslealtad que él tiene hacia ella, cuan hipócrita es, por lo visto no es un hombre de confiar. Hace menos de 15 minutos me besaba de la misma forma en el baño de damas y ahora está aquí afuera profesándole amor a su pareja. ¡Cuánto cinismo!! Y cuanta rabia conmigo misma.
También, me siento apenada por la mujer, pero, aunque recibí y acepté sus besos, no es mi culpa, y no voy a sentirme culpable, yo no lo busque o lo perseguí… jamás le di motivos para que me buscara o deseara como decía hacerlo. Tal vez está acostumbrado a eso y es un hombre infiel por excelencia, de esos que por ningún motivo quiero a mi lado. Pobre mujer, espero no volvérmelo a cruzar en mi camino.
Aunque si lo hace, ya sé a qué aferrarme para rechazarlo firmemente. Es un hombre comprometido, ¡un infiel y un descarado desvergonzado!!
Me separo de mi hermano y le pido marcharnos, debe estar muy cansado. Además, no quiero estar más en este lugar. Caminamos a la salida y allí vuelvo a coincidir con Maximiliano, la manera en que me fulminó con la mirada me dejo aturdida. ¿Y a este qué diablos le pasa, acaso le molesta que vaya del brazo de otro hombre cuando él está con su esposa? ¡¡Que descarado este, el colmo!! ¿Qué sé cree este imbécil, con qué derecho me mira de ese modo tan feo y recriminatorio? No tenemos ni tendremos nada Maximiliano así que, por mí, ¡¡te puedes ir al diablo!! Lo único que te debo, no tendrás porque saberlo, tampoco será de tu incumbencia!
Me olvidé de él y me concentré en disfrutar el fin de semana con mi hermano, fue maravilloso, le conté de la licitación que ganamos en la empresa con mis diseños y me hizo saber lo orgulloso que esta de mí, que todos en casa lo están. Le hicimos una video llamada mis padres que luego se volvió grupal pues se unieron a ella mi hermano John y Anabela quien es muy querida en mi familia. Quedamos de pronto reunirnos.
El sábado fuimos al parque a trotar y luego en casa me obligo a hacer otra rutina de ejercicio. Este sí que tiene resistencia, yo estaba medio muerta y él parecía que se acababa de levantar jajá. A medio día fuimos a almorzar fuera y en la noche lo hicimos en casa. Carl es muy hogareño y además de todo no consume licor, ósea, con él, sábado en la noche, toca casita.
El domingo nos quedamos todo el día en casa viendo películas y comiendo porquerías como dijera mi mami. Menos mal que no está aquí para vernos, si por ella fuera jamás nos comeríamos una hamburguesa o tomaríamos gaseosas. ¡Qué aburrido!!
Lo pensé por mucho tiempo y al final decido que contarle a Carl del contratiempo que pasé con Tom es lo mejor. Estamos sentados viendo tv y decido hablarle…
.. – Carl – digo su nombre para llamar su atención, él me mira frunciendo el ceño, sobretodo porque estoy interrumpiendo la película, toma el control y la pone en pausa – debo decirte algo… que paso hace unos días atrás.
. - ¿Qué pasó Alexa? – cuando dice mi nombre quiere decir que no está en buenos términos, seguro ya se preocupó - ¿te vas a quedar callada ahora? – me dice casi en regaño, bueno, pero no es para tanto, pienso.
. – Escucha, no te vayas a molestar – se levanta de una y me mira con los brazos cruzados exigiéndome que hable de una vez, que imponente presencia… - un hombre me atacó en el trabajo y…
. – ¿Qué? – Se toma la cabeza, da vueltas y me vuelve a mirar - ¿qué diablos me estás diciendo? ¿Quién es el maldito, qué te hizo Alexandra?
Pestañeo varias veces, se puso furioso. Pensé que me iba a seguir regañando, pero me levanta del sofá y me abraza…
. - No es tu culpa nena, todo va a estar bien - ¿qué está pensando él que me hizo ese tonto? - Ese hombre es un estúpido al igual que Jack, y no sabe con quién se metió. Malditos ninguno de los dos sabe cómo tratar y respetar a una mujer.
. – Tranquilízate – le digo separándome un poco de él para verlo a la cara – no pasó nada – me mira con suspicacia y ruedo los ojos – bueno, solo unos golpes, pero lo noquee, creo que lo dejé sin descendencia.
. - ¿Estas segura? – me mira como buscando prueba y dudando de lo que digo…
. – Fue hace una semana, no vas a encontrar nada en mí que te demuestre lo contrario más que mi palabra – le digo molesta.
. – Ven, no te molestes – me dice extendiéndome los brazos para que vaya a él y lo hago… - no quiero que te pase nada y vuelvas a sufrir, yo… - sé lo que lo perturba entonces lo abrazo fuerte.
. – Estoy bien, no te preocupes – lo consuelo – te cuento porque probablemente puede haber un juicio y de todos modos se iban a enterar - no me sentía bien haciéndolos pasar por esto nuevamente.
Se vuelve a molestar y me obligo a mirarlo levantándome la cara cuando la baje ante su molestia
. – ¿Ósea qué de no existir la posibilidad de un juicio no me habrías dicho nada? – Me pregunta molesto – ¿qué te pasa Alexandra? – se mueve impotente de un lado a otro para luego quedar frente a mi nuevamente pero más calmado - sabes que siempre voy a estar para ti, y no tienes por qué sentirte mal en decirme las cosas, yo te voy a proteger y no se te ocurra nunca ocultarme cualquier cosa que te pase, ¿me oyes? - tan bello. Lo abrazo y así nos quedamos un buen rato.
. – Sí señor – le digo haciendo un saludo militar cuando me suelto de sus brazos y reímos.
Hablamos un poco más del tema y le pedí que me aconseje, porque tengo miedo, sé que este nuevo juicio no me conviene, pero si le seria de utilidad a Jack para su defensa, él lo podría utilizar en mi contra para alegar que le den el beneficio de la duda como siempre lo ha pedido y ponerme como una provocadora que fue lo que alegó para justificar su maltrato. Mi hermano es abogado militar, él forma parte del Cuerpo Jurídico Militar y se dedica al asesoramiento jurídico del Ministerio de Defensa. Por ello, no pudo ser mi defensor directo en el juicio contra Jack, aunque le hubiese gustado hundirlo él mismo. Sin embargo, fue asesor de mi abogado y gracias a ello, logramos la condena que obtuvo Jack.
Mi hermano me sugiere que le pida a Charly que les tome los testimonios a las otras mujeres que fueron víctima de Tom y las considere como posibles testigos a favor en caso de que el posible juicio se dé, aunque por las pruebas y como Tom fue descubierto infraganti, él lo duda que vaya a haber tal juicio. Espero que así sea, de ninguna manera quiero pasar nuevamente por eso.
Mi hermano se quedó hasta el lunes, nos despedimos en casa porque debo ir a mi cita en el corporativo Storne y no alcanzaría a llegar si lo acompaño al aeropuerto. Le pido un taxi, me alisto y salimos al mismo tiempo del apartamento. En recepción vuelvo a abrazarlo, me entristece que se vaya, lo veo montarse en su taxi, cuando lo pierdo de vista camino al estacionamiento. Aún es extraño no cruzarme con George, pero siempre lo imagino allí con su respectiva sonrisa y su “BUEN DIA ALEXA”, no sé porque lo hice, pero susurro,
. - Buen día George… arranco mi auto y emprendo viaje al grupo Storne. Bueno señorita, ¡lo mejor está por venir, Ni me imaginaba el poder de esas palabras!!
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 60 Episodes
Comments
Cinzia Cantú
Creo que Maximiliano se va a caer de espaldas cuando la vea y sus socios novan alejar de burlarse (en silencio) de él. Espero que Alexandra no flaquee o salga con alguna suspicacia. Hoy, en realidad, se van a conocer por primera vez.
2024-08-21
3
Marta Carrillo Vanegas
max es un promiscuo
2024-08-21
1
Alexandra Narvàez
Te llevaras una sorpresa Maximiliano, has juzgado muy mal a Alexa de zorra y prostituta/Awkward//Awkward/
2024-08-20
1