Aurora y Lamya se fueron de la mansión. Los demonios escuchan las órdenes de Valeriana. Dos de ellos fueron enviados como espías. Tenían que informar todo lo que las dos hacían.
Lamya era la que sabía cómo moverse en ciudades grandes. Con la tarjeta de Paimon, Lamya buscó un hotel y tomó una habitación. Las dos se instalaron de inmediato.
-Aurora, Paimon puede encontrarte de inmediato. Además, usamos su tarjeta de crédito- Lamya le explicó a Aurora cómo sería encontrada por la tarjeta de crédito.
-Ya lo sabía, aunque él me encuentre no volveré. Prefiero morir y salir de esta vida, si es que se le puede llamar vida.
Esa misma noche, Arianna estuvo en ese hotel con un político importante. Ella le dijo que era la esposa de Paimon, no la hermana gemela.
Los dos demonios que estaban espiando a Aurora y Lamya capturaron el momento y le enviaron las fotos a Valeriana. Los dos demonios le dijeron que era Arianna la hermana gemela idéntica. También le comentaron que Aurora y Lamya se encontraban en la suite presidencial y no habían salido para nada.
Dos días después...
Paimon volvió a ver a Aurora. Sintió que no debió tratarla de esa manera sin recibir una explicación. Su hijo le contaba a todos en el séptimo infierno lo hermosa y buena que era su madre. El mismo Lucifer la adoraba y le encantaba tenerla como nuera.
Paimon al llegar llamó a Valeriana. Esta le entregó las fotos e hizo creer que era Aurora y llenó su mente de cizañas. Paimon tiró las fotos al suelo y apareció en la suite presidencial. Aurora estaba tomando un baño.
-¿Dónde está?- Paimon le pregunta a Lamya, quien estaba viendo la televisión.
-Está en el baño.- Lamya se tiró al suelo nerviosa a hacer reverencia.
-Encárgate de entregar la suite y volver a la mansión.- Paimon se dirigió al baño y entró sin avisar.
Aurora se asustó y trató de cubrirse, pero Paimon la detuvo y la besó. Aurora torpemente correspondió.
Correcciones:
Paimon desapareció su ropa, quedando desnudo al instante. Cargó a Aurora y la llevó a la cama para luego proceder a embestir con fuerza. Aurora se quejó y Paimon la ignoró, estaba lleno de ira.
-¿Sientes igual con otro? No es lo mismo un demonio y un humano - Paimon la puso de espaldas y volvió a embestir salvajemente.
-Detente, que me duele... Duele mucho - Aurora estaba sollozando del dolor. - Es muy grande, me estás lastimando.
-Esa noche con el político, no decías eso - Paimon no dejaba de embestir profundamente.
-Te estás equivocando de persona. No era yo... Por favor, créeme - Aurora se desmayó.
Paimon se desplomó sobre ella y al mirarla se dio cuenta de que la lastimó bastante. Sus fluidos estaban mezclados con sangre. Paimon la sanó y la envolvió en las sábanas, para luego llevarla a casa con él.
Cuando Aurora despertó, estaba frente a un Paimon enojado y una Valeriana sonriendo y metiéndole cizañas.
Paimon apretó la mandíbula de Aurora y la levantó. El cuello de Aurora estaba apretado por las grandes manos de Paimon y su boca estaba ligeramente abierta debido al estiramiento de su cuello. El hermoso rostro de Aurora estaba frente al de Paimon y fue tan cruel que dijo:
-¿Quieres escapar? Quédate aquí y reflexiona sobre ti misma. ¡No puedes irte de aquí sin mi orden!
Con eso, Paimon le aflojó la mandíbula y se dio la vuelta. Aurora se sentó en el suelo. Antes de que pudiera reaccionar, la puerta del sótano se cerró dejándola encerrada.
A las ocho de la noche, nadie le había llevado la cena. Valeriana llamó a la puerta del estudio de Paimon y cuando obtuvo respuesta, empujó la puerta.
El ambiente adentro era serio y frío. El aura demoníaca en la silla detrás del escritorio era profunda y poderosa. Llenaba cada parte de la habitación y hacía que cualquier demonio tuviera miedo.
-Sr. Paimon... Después de hacer un poco de ruido durante el día, ahora que es de noche, está tranquilo.
Paimon se sorprendió. Pensó: "Creí que ella me lloraría y me suplicaría". Su fuerza de voluntad era buena.
-¿Quiere que le dé algo de comida?- Valeriana reflexionó y preguntó.
-No, mantenla con hambre.
-Sí.- Valeriana sonrió por debajo y salió.
Aurora está en el sótano y descubrió que hay una bodega de vino. Descubrió que aunque cause problemas, Paimon no sería misericordioso. Era un demonio sin corazón.
Aurora miró a su alrededor. Todo lo que había era vino. Tal vez con eso podría aguantar.
Aurora se secó las lágrimas y se puso de pie. Debido a que había estado en cuclillas durante mucho tiempo, sus ojos se oscurecieron repentinamente y cayó al suelo.
-Hmm... dolió.- Aurora se sentó en el suelo y cerró los ojos para atenuar la oscuridad frente a ella. Le tomó un tiempo volver a la normalidad.
Aurora se levantó y caminó hacia un sofá, se tiró, cayendo acostada en él. Miró el techo oscuro con impotencia y no se movió.
Pensamientos de Aurora: "Entre menos movimiento, puedo ahorrar algo de energía".
A las tres de la mañana...
La puerta del sótano se abrió silenciosamente, proyectando una sombra alta y oscura. La aparición de la silueta de alguien alto hizo que Aurora se estremeciera, ya que estaba agregando un aire fantasmal a la atmósfera de la noche. Paimon se acercó a la hermosa durmiente hasta cubrir el esbelto cuerpo de Aurora.
Los profundos y agudos ojos negros de Paimon la miraron como si fuera a tragársela entera.
-¿Hasta cuándo crees que puedes soportarlo?- Paimon murmuró.
Las pestañas largas y rizadas de Aurora temblaron y la fuerza para abrir los ojos fue débil.
La mañana siguiente...
Aurora suspiró. Soñó que el pequeño Samael había regresado y estaba feliz. Cuando se despertó, estaba decepcionada. Todo había sido un sueño.
Eran las 1:00 p.m. y todavía no le habían llevado comida. Se tocó el estómago hambriento y se sentó. Sus ojos de repente se pusieron pálidos. No podía esperar a que le trajeran de comer.
Pensamientos de Aurora: "No tengo nada que comer y temo que he llegado a mi límite. Si hubiera agua, podría durar hasta una semana. Como en los viejos tiempos. ¿Qué pasa con este vino? ¿Cuánto tiempo puede durar? No debe estar malo."
Aurora caminó débilmente hacia la vitrina de vinos. Realmente sobreestimó su cuerpo. Ahora está tan débil que una brisa podría derribarla. Tomó una botella con tapa dorada y casi la arrastró al suelo.
Incapaz de sostenerse, simplemente se sentó en el suelo con un abrebotellas y abrió la tapa de la botella.
Era como una larga sequía. No buscó dónde beber. Así que sostuvo una botella de vino, la llevó a su boca y se la bebió.
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Updated 60 Episodes
Comments
miry ortiz
se supone que paimon podía sentir olores en las personas 🤔
los celos como que lo cegaron 🤭🤭
2024-10-28
0
Gladis Lobato
fotos de los personajes porfa
2024-09-30
0
Mora-azul
no entiendo xq ,si son demonios van x lo malo,malas acciones, 🤷🏼♀️
2023-09-26
11