Dos años después...
Algunos clientes habían desaparecido. Se escuchan rumores de que había un demonio que se les aparecía y se llevaba sus almas.
Las autoridades no investigaban mucho los casos, porque eran personas que no se regían bajo las leyes.
-¿Lamya, no crees que mi bebé tenga algo que ver con los rumores? Escuché que se les aparecía un bebé blanco, con cola y alas negras. Mi bebé es el único demonio que he visto con esa descripción. _ Aurora está preocupada.
-Aurora, somos demonios y tu hijo necesita devolver el favor. Le dije que solo se llevará a los chicos malos. _ Lamya está nerviosa por la reacción de Aurora.
-¿Tú... podrías enseñarme más sobre ustedes? Necesito cuidar bien de mi bebé. _ Aurora solo se preocupa de que los cazadores encuentren al pequeño bebé y lo lastimen.
-Yo te enseñaré más sobre nosotros, pero sabes que todo toma tiempo. Ya puedes llevarte mejor con el pequeño príncipe Samael y sabes cómo cuidarlo y hacer que sus rabietas no hagan daño a los demás._ Lamya sonríe.
Mientras hablaban, entra un hombre extraño con una vasija especial en la mano. Algunos demonios que conversaban y hacían sus negocios en la cafetería se fueron uno a uno rápidamente.
-¿Puede darme el café especial que algunos vienen a consumir? _ El joven la mira sonriente.
Aurora solo vende ese café a los demonios, ya que no es un café normal. Aurora sin querer inventó una bebida extraña añadiendo sangre de cabra y se hizo popular entre los demonios.
Demonios de muchos lugares lejanos iban por esa bebida especial, ya que al verla los demonios se sentían satisfechos al consumirla.
-Ese café es para personas especiales, pero podemos darle una taza por esta vez. _ Nahia sonríe dulcemente.
El café especial que Nahia le dio al extraño hombre era de cereza, ella sabía que no podía darle el café especial hecho para demonios.
Cuando el extraño recibió el café, tocó las manos de Aurora y ella alejó sus manos.
-Disculpa, no fue mi intención. _ El hombre sonríe_ Tienes un aroma extraño sobre ti.
- Es mi suavizante de telas. - Nahia sonríe forzadamente. - Disfrute su café especial.
- Me llamo Dylan Croft. ¿Cuál es tu nombre? - sonríe amablemente.
- Mucho gusto, soy Aurora. Si me disculpa, debo cerrar. - Aurora habla sin expresión en su rostro.
Mientras Aurora y Lamya recogían para cerrar la cafetería, Dylan se tomó su café y se marchó.
Después de cerrar, Aurora se dirige a la habitación especial donde Samael se encontraba y al entrar se percata de que no estaba en la habitación.
- Lamya, mi bebé no está. ¿Ha salido a buscar almas? - Aurora está preocupada.
- Iré tras él. - Lamya desaparece en un humo negro.
Mientras Aurora esperaba sentada en la cafetería, Lamya apareció herida y débil.
-El hombre llamado Dylan es un cazador de demonios y tiene al pequeño príncipe encerrado, ya que no puede matarlo. _Lamya tose y escupió un líquido negro (sangre demoníaca). _Apenas pude escapar.
- ¿Qué debo hacer? ¿Dónde puedo encontrarlo? - Aurora está preocupada y deja caer lágrimas pensando lo peor.
- Dame el café especial, volveremos juntas por el pequeño príncipe. - Lamya está herida gravemente.
Aurora preparó su bebida especial y Lamya la tomó rápidamente. Mientras Lamya se recuperaba, Aurora tomó el auto y manejó junto a Lamya hasta el lugar donde se encontraba el pequeño Samael.
Al llegar al lugar, Lamya se había recuperado un cincuenta por ciento. Las dos entraron a un edificio que parecía abandonado, pero en el lugar habían tres cazadores y el pequeño Samael estaba en una jaula siendo hechizado por los cazadores.
Aurora, al ver esto, sacó de su bolso una pistola de bolsillo que Lamya había comprado para que se defendiera si ellos no estaban en la cafetería.
Aurora disparó contra Dylan y le dio en el brazo cuando ella le apuntaba a la cabeza. Estaba nerviosa por usar un arma y disparar por primera vez, por eso falló la bala y dio en el brazo.
Los tres cazadores se escondieron y Lamya rompió la formación que tenía al pequeño Samael encerrado en la jaula.
-No detengan la formación o el demonio escapará de la jaula -gritó el cazador más viejo.
-La demonia que le sirve ya rompió la formación. ¿Qué debemos hacer? -preguntó el cazador más joven.
-Yo estoy herido, no puedo usar mi brazo -respondió Dylan.
Aurora disparó dos veces más donde ellos se escondían para mantenerlos alejados.
-Que sea la última vez que vuelvan a poner sus sucias manos en mi hijo -les gritó Aurora enfadada-. Por mi hijo soy capaz de enfrentarme con el diablo, no les tengo miedo. Ya no volveré a dejar que nos maltraten.
-Aurora, vámonos ahora. No tengo más tiempo -le gritó Lamya.
Aurora se acercó a Lamya, quien cargaba al pequeño Samael. Lamya usó sus poderes y regresaron a casa.
Después de que se fueron, los cazadores salieron de su escondite.
-Ese pequeño demonio es hijo de una humana con uno de los príncipes del infierno. ¿Cómo logró sobrevivir al parto de esa criatura infernal? -Dylan estaba confundido.
-El pequeño demonio la protegió. Parece que se encariñó con ella. Debemos ir con el maestro y decirle lo que sucedió. Esa mujer es inmortal -el cazador mayor estaba preocupado.
-Las 50 almas perdidas se las llevó el niño. Aunque sean personas despreciables, son seres humanos -el cazador joven se quejó y se acercó a Dylan para ayudarlo con la herida.
-Debemos ir a la cafetería y acabar con todos los demonios y ese pequeño príncipe del inframundo -Dylan estaba dispuesto a todo.
Mientras tanto, Aurora acomodó a Lamya en su habitación y le dio sangre de cabra para que se recuperara más rápido. El pequeño Samael estaba débil por los hechizos de los cazadores. Aurora llamó a servicios de bienes raíces y se puso de acuerdo para la venta de la cafetería. Decidió no volver a trabajar y quedarse en casa para proteger a su pequeño bebé.
Dos meses después de lo ocurrido, Aurora temía salir a la calle, los cazadores la buscaban como una aguja en un pajar. Los tres permanecieron en casa sin salir de ella.
Los cazadores rondaban el lugar día y noche en su búsqueda. Aurora tenía miedo de que los encontraran y les hicieran daño. Aurora pegó su frente con la del pequeño Samael.
- Bebé, comunícate con tu padre para que nos lleve lejos de este lugar. Yo no tengo ningún rencor contra él. ¡Por favor, cariño!
- Está bien...
El pequeño Samael quitó la barrera que bloqueaba a Paimon y este llegó de inmediato al lugar donde se encontraba su pequeño hijo y su madre.
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Updated 60 Episodes
Comments
Maria Solorzano
Porque no busca al padre del bebé 🙄🤷
2023-12-01
8
Mora-azul
🤔🤨creo q es un cazador
2023-09-26
2
Cori Shoes
Ahora me confundí quien es Nahia es la misma Aurora??
2023-08-26
6