Hannah
Llegue a casa de noche papa estaba ebrio en el sillón como un puerco en un chiquero, en la mesa podía ver un vaso volcado, liquido en la mesa y una botella de vodka por menos de la mitad.
—Ojala te ahogues en tu mierda—Espete.
Abrí el refrigerador tome queso, jamón, pan del día anterior y me hice un sándwich porque no tenía ganas de hacer una comida elaborada, tampoco había otra cosa con que saciar el hambre, no podía ponerme pretenciosa, se gasta todo el sueldo de mama en vicios y en juego.
—Nunca me vas a decir ¿Hija como estuvo tu día? Siéntate hablemos... ¿Qué tal te va en el colegio?—Suspire—Como envidio a tu madre Matthew.
Menee la cabeza y solté un soplido.
—Solo eso quisiera, que te interesaras en mí, que no me mandes sin comer a dormir cuando estas furioso, que no me pegues cuando no consiga que me fíen alcohol, que mama no llore cuando la tomas a la fuerza—Una lagrima rodo por mi mejilla.
Observe el cuchillo con el cual había cortado el pan, lo tome con mi mano y tuve un pensamiento que nunca había tenido cuando levante la cabeza hacia mi padre.
Punto de vista desconocido
Descendí de los cielos con prisa asentando mis pies sobre la tierra, corrí con rapidez por las calles atravesándolas a una velocidad increíble, me frene frente a la casa de Hannah, la joven que está llevando por el buen camino a Matthew, ingrese dentro de su hogar, y la observe caminando hacia su padre, se frenó detrás del sillón y con lágrimas en los ojos, levanto el cuchillo.
El oscuro estaba susurrándole cosas al oído.
—Maldito, ojala te pudras en el infierno, por hacer nuestras vidas tan miserables—Rabio y entre lágrimas llenas de rencor, dolor, odio, frustración, me di cuenta de que estaba dispuesta a todo.
— ¡No lo hagas o te condenaras por toda la eternidad! —Exclame.
Aparecí al lado de ella—Largo de aquí espíritu inmundo—De un manotazo desvanecí la oscuridad—Me acerque a su oído—Matthew te necesita—Susurre.
Hannah
Cuando estaba por insertar el cuchillo, el recuerdo de Matthew se cruzó por mi mente al verme con su campera enorme puesta.
—Todo está bien cuando estoy contigo Hannah.
—Si sufres yo estaré ahí, para secar tus lágrimas.
Lagrimas rodaron por mis mejillas—Matthew—Susurre.
Retrocedí hacia atrás— ¿Qué iba hacer? No puedo.
Camine hacia la cocina, deje el cuchillo sobre la mesa y tome un vaso de jugo para tranquilizarme, tome un sorbo grande, apoye el vaso dentro del fregadero para lavarlo luego.
Me mire los brazos.
La campera de Matthew—La olfatee tenía un leve olor a su perfume masculino.
—Eres...un idiota lindo—Sonreí secándome las lágrimas.
Me quite la campera y la coloque en la lavadora.
—Es lo mínimo que puedo hacer por preocuparte por mí.
Recordé sus palabras
—Todo está bien cuando estoy contigo Hannah.
Me ruborice.
—Quita esos pensamientos de tu cabeza estúpida, él es como todos, solo buscan eso—Me dije a mi misma—Y cuando lo obtienen ya pierdes tu valor.
Levante los platos sucios de la mesa que había dejado mi padre y los introduje dentro del fregadero.
Se escuchó el ruido de la cerradura y de las llaves.
Mama entro, dejo su bolso sobre el sillón, paso por la par mía, camino hasta el refrigerador y saco una lata de cerveza, la abrió y le dio un fuerte trago.
—Uf que día ¿Ya se durmió? —Inquirió mama—Otra vez se gastó el dinero de la comida—Meneo la cabeza observando el interior del refrigerador—Mañana iré a comprar algo.
— ¿Ese estorbo que vez ahí? —Señale—Si, como todos los días ¿No te cansas de mantener este paracito que te trata como si fueras mierda de perro? —Le pregunte.
—Cállate y respeta—Dijo firme mama—Es mi esposo, debo... respetarlo—Comento no muy convencida.
— ¿Cómo respetarte, eh? Cuando ni siquiera te preocupas por mí, soy una planta en esta casa que solo está haciendo bulto y sobrevive como puede en un desierto, porque estoy completamente sola aquí—Manifesté.
—Ya empiezas...—Bufo—Claro que me preocupo, si no fuera así no comería nadie en esta casa—Menciono con cierta mofa.
—Dime ¿Qué música me gusta? ¿Cuál es mi color favorito? ¿Cuánto me queda para terminar el colegio? —Le pregunte.
Silencio... su mandíbula estaba tensa, me observaba molesta.
Sonreí sarcásticamente— ¿Lo ves? ¿Para qué me diste la vida? ¿Por qué me toca vivir esto a diario? ¿Por qué no puedo ser feliz como todos mis compañeros? ¿Por qué no me diste una familia? —Le pregunte dolida— Yo no soy culpable de tus pecados, yo no soy culpable de nada, sin embargo vivo sufriendo en esta casa.
—Se me fue el hambre—Dijo Mama—Me voy a dar un baño—Espeto.
Camino por la par mía y se dirigió a su cuarto.
— ¡Tsk! —Rabie —Maldita familia que me toco.
Entre a mi cuarto, busque mi pijama y fui al baño, me quite la ropa y me di un ducha
El agua caliente siempre es mágica, ayuda a aclarar la mente, de alguna forma te relaja y te hace pensar en todo lo que paso en tu día.
—Matthew ¿Qué me hiciste? —Inquirí al aire.
Salí del baño me tire sobre la cama y mire mi celular, vi los estados de Whatsapp
Salía Matthew en una foto con su hermana y su madre abrazados, cenando, una felicidad emanan cada uno—Eres un maldito afortunado, tienes todo lo que yo siempre quise.
Me coloque los auriculares y puse Nightwish - Weak Fantasy
Matthew: Descansa Hermosa
El corazón se me acelero, sentí cositas, ansiedad por querer verlo otra vez, lo abraze—Me tape los ojos y sonreí—Que rico huele.
Yo: Duérmete Pájaro loco
Solté una carcajada
Matthew: :D
El reloj marcaba la media noche, ya era tarde, coloque mi celular sobre la mesa de noche, cuando escuche el golpe en la puerta, mama ingreso a mi cuarto.
Dejo un sobre en los pies de la cama.
—Cómprate lo que quieras—Menciono.
— ¿Liberándote de tus culpas? —Le pregunte
—Piensa lo que quieras—Menciono seria y se retiró sin decir nada más.
Tome el dinero y lo escondí detrás el ropero por si en algún momento lo llego a necesitar, sobre todo lo escondía de mi padre, si me lo veía se lo gastaría en botellas.
Me recosté nuevamente, observaba la ventana—Matthew, ¿por qué no puedo sacarte de mis pensamientos?
****
El día de clases transcurría normalmente como todos los días, fui al baño a toda prisa, me orinaba, estaba que ya me hacía, creía que no iba a llegar a tiempo, ya cuando había terminado el proceso biológico y estaba por salir del cubículo escuche dos vocecillas ingresar hablando bastante fuerte, sus voces eran claras.
—Estoy podrida de Matthew, quiero hacerle una broma ¿Te animas? —Inquirió una de ellas.
Rápidamente me subí sobre el retrete como una ninja para que no me vieran.
Se acercaron hacia los sanitarios, mirando por si las dudas había alguien más que las oyera.
—Quiero ponerle laxante en la bebida—Confeso una de ellas.
— ¿Y cómo lo vamos a hacer Johana? —Inquirió seguramente Denise.
—Fácil, siempre toma jugo de manzana a la hora de la comida, solo hay que cambiárselo rápidamente—Explico Johana.
— ¿Cómo? —Pregunto Denise.
—Debes caerte cuando pases al lado de su mesa así llamaras su atención yo pasare por su otro lado y la cambiare sin que se dé cuenta.
—Eres brillante Johana—Comento Denise.
—No me aguanto para verlo cagarse en plena clase—Se carcajeo Johana—Se cree el muy muy, lo odio, no lo soporto.
Ambas rieron como un par de brujas malvadas.
—Es hora de que reciba su merecido se cree un dios griego este imbécil.
—La verdad no sé, ¿qué le ven? ¿Cuándo lo vas a hacer?
—Ahora, aquí traje el polvito, vamos por el jugo—Menciono una de ellas.
—Vamos.
Se escuchó que salieron y cerraron la puerta.
Mierda, ¿lo dejo que le dé la diarrea de su vida? o ¿lo salvo?... soy mala pero... puedo ser más mala que cualquiera...—Sonreí.
Matthew
— ¿Qué tema musical odian más? —Pregunto Steve mientras caminábamos por los pasillos.
—Perfect de Ed Sheeran —Dijo Frank—Agg me da diabetes.
— ¿What the fox say? —Mencione riendo —Es ridícula.
—Yo despacito—Dijo Steve.
—Despacito voy a reprobarlos a todos despacito—Tarareo Mollie caminando con una pila de exámenes riendo.
— ¡Ouuuu nooo! ¡ouuu noooo! —Grito Steve.
Estalle en una carcajada.
Mollie soltó una carcajada y entro en un salón.
Seguimos caminando y nos sentamos a comer el menú de hoy, era una pata muslo a la plancha con puré de papa, compre un jugo y me senté con Steve y Frank.
—Me estoy muriendo de hambre—Dije mirando e plato y agarrándome el abdomen
—Tres, dos, uno, ¡Ataquen! —Exclamo Steve.
Sentí un golpe en el suelo detrás de mí, Denise se había caído.
— ¡Ay mi espalda! ¡me duele!—Chillo Denise tocándose la zona lumbar.
Me levante de la silla — ¿Estas bien? —Le pregunte.
Sentí un empujón.
— ¡Quítate Matthew! —Exclamo Johana.
—Vamos Denise, te ayudo ¿Estas bien? —Le pregunto a su amiga.
La ayudo a incorporarse, luego salieron del buffet en dirección hacia el Jardin.
—Ingratas malagradecidas—Dijo Hannah—Sentándose en la mesa.
—Hola, ¿puedo? —Inquirió Emilia.
—Claro que sí, eso no se pregunta Emilia somos compañeros de salón —Dijo Steve.
— ¿Vienes a casa Hannah? —Le pregunte— Lo prometiste—La señale haciéndole recordar.
—Sí.
— ¡Qué bueno! —Exclame.
Una vez en clases
—Profesor ¿puedo salir un momento? —Inquirió Johana.
—Recién vuelven del recreo, espera que termine de explicar el tema de hoy al menos, cuando escriba la actividad en la pizarra iras—Comento Michael el profesor de historia.
—Está bien—Menciono Johana algo molesta.
Durante la clase de historia mientras el profesor nos hablaba sobre la presidencia de Nixon, se sintió una explosión, y luego un olor inaguantable.
— ¡Culo que rezonga pide que se la pongan! —Exclamo Steve.
Y todos empezaron a cagarse de risa.
Todos volteamos a ver a Johana, estaba inmóvil.
Los compañeros comenzaron a emanar insultos contra la pobre Johana.
— ¡Te cagaste inmunda!
— ¡Sucia!
— ¡Apestas que asco!
—Encima de zorra, asquerosa —Dijo Isaac meneando la cabeza.
Se paró de la silla con un bordo de mierda en los pantalones y salió corriendo dejando una estela de olor inaguantable en nuestro salón
Steve y Frank sacaron sus desodorantes y comenzaron a rociar por todas partes para aminorar la hediondez.
—Si se sentía mal me lo hubiera dicho desde un principio—Dijo el profesor Michael tapándose la nariz.
Hannah
Estaba afuera esperando que saliera Johana y así fue, salió corriendo llorando como nena y entro al baño de chicas.
Camine siguiéndole el paso y entre adentro poco después.
Podía escuchar sus sollozos.
— ¡Alguien se está tirando unos peos temibles! ¡Alguien comió podrido!—Exclame soltando una carcajada.
— ¡Vete puta de mierda! —Exclamo.
—Te preguntaras ¿cómo estás ahí? —Inquirí al aire— Con tu culo horrible sentada en esa fría tapa del retrete y no Matthew en el baño de los hombres.
— ¡¿Qué dices?! —Exclamo de adentro del cubículo—¡¿Qué mierda dices?! —Chillo.
—Cuando cambiaste las botellas de jugo, Frank me la dio rápidamente, tú te sentaste en el patio con la otra zorra, poco después, pase por la par de ustedes y la cambie sin siquiera dar espectáculos ridículos como ustedes, así que tú te tomaste el laxante, te dije que te cuidaras de mí, no me gusta la gente como tú, que hace menos y desprecia a sus compañeros, puedo ser muy vengativa si me lo propongo.
—Me la vas a pagar, te lo juro—Rabio.
— ¡Qué miedo! —Exclame— Hay dios, me descompones el estómago, cagas como puerco.
—Te arrepentirás como no tienes idea—Me amenazo.
—Ahora eres popular —Mencione mofándome.
— ¡Te lo juro! —Vocifero— ¡Tú y Matthew estas muertos! —Exclamo.
— ¿Como decía el chavo del 8? —Inquiri colocando mi mano en el mentón apoyada contra una pared— Ah sí... ahora lo recuerdo "La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena" —Solté una risa y salí del baño.
Matthew
Salí de clases y tome a Denise de un brazo en el pasillo.
—Ven aquí—La jale y la lleve casi a la rastra.
—Ay mi brazo ¡¿Qué te pasa idiota?! —Exclamo histérica.
— ¿Pensaste que no me iba a enterar lo que me hicieron? —Le pregunte molesto —Siempre voy unos pasos más adelantados que todos, tengo oídos en todas partes, no me hables, no me mires, ni respires cerca de mí, porque te juro que se te va a venir la noche encima, el laxante será un juego de niños comparado con lo que puedo hacerles.
—No fue idea mía Johana me obli...
— ¡Cállate! —Grite— Vete no te quiero ni ver.
Ella me observo con los ojos abiertos, asustada, asintió muchas veces y salió rápidamente caminando a paso rápido.
Hannah camino hacia la par mía, me dio un empujoncito y apoyo su cabeza sobre mi brazo—Sí que hacemos un buen equipo, tenemos la máxima calificación en hacer maldades.
—Tenlo por seguro—Mencione abrazándola—¿Vamos a casa? —Le pregunte.
—Si.
Nota del Autor: Agg esto estuvo bueno xD
¿Qué les pareció el capítulo?
¿Tienen un personaje favorito?
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Un abrazo de gol para todos los que siguen esta historia.
D.P
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