Maggie
Ingresamos a la biblioteca con Edith, a simple vista parecía una mujer normal, pero no me cuadra mucho la idea precisamente de "Normal" cuando esa niña ha sufrido desde su niñez.
— ¿Que desea de mí? —Inquirió Edith muy seria.
—En realidad nada, solo deseo hablar de Hannah—Puntualice seriamente.
— ¿Ahora qué hizo? —Inquirió meneando la cabeza con un gesto de fastidio.
—Nada, nada—Levante mis manos— No hizo nada malo—Le aclare.
—La escucho entonces—Edith acomodándose en la silla y levanto su cabeza hacia mi observándome con esos ojos verdes iguales a los de Hannah.
—Yo aprecio mucho a su hija, y por lo visto como veo la situación entre mi hijo y ella es muy probable que se entiendan, ¿me explico?
—Sí.
—Yo quiero que tenga una vida mejor, no puede seguir así como hasta ahora, hay veces que mi hijo le vio golpes, su esposo es un salvaje y usted está como si nada haciendo la vista gorda, esto terminara en algún momento muy mal ¿Le interesa lo que le pasa a Hannah? —Inquirí observándola con seriedad— Porque si no es así, si no puede tener un padre adecuado y una madre en su hogar prefiero que se quede aquí conmigo, no le va a faltar nada, tendrá lo que ella busca y ustedes no se lo dan.
— ¿Qué cosa? —Inquirió molesta.
—La calidez de un hogar—Mencione seria.
—Tiene todo eso en mi casa, yo me deslomo trabajando para llevar el pan a mi hogar ¡¿Quién diablos se cree que es usted?! —Exclamo furiosa.
—No soy nadie, es verdad, pero está usted grandecita para decirle lo que tiene que hacer.
— ¿Ah? —Frunció el ceño.
— ¿Porque vive con un hombre así? ¿A usted la golpea también? —Inquirí con cierta vergüenza.
—No, a mí no me golpea, el solo pone orden en el hogar, educa a una chica rebelde.
— ¿Orden en el hogar? —Pff—Menee la cabeza —Justificas lo injustificable.
—Usted no sabe nada—Espeto furiosa.
—Yo no tendría un hombre así a la par, en el momento que me levantara la mano lo hubiera corrido a la calle—Troné los dedos —Así de rápido, no viviría un infierno todos los días, ni mucho menos que mi hijo sea golpeado, yo lo meto preso—Manifesté.
—Yo lo he intentado, lo juro, pero... tengo miedo a veces—Jugo con sus dedos—Sus reacciones son...algo violentas, llevamos tantos años de convivencia, yo ya estoy grande para rehacer mi vida ¿Quién se va a fijar en mí? —Inquirió—Él tiene problemas, quiero ayudarlo pero no me deja, no sé qué hacer.
—A mí me pusieron el cuerno en mi propia casa y aquí me ves estoy mejor que nunca, no necesito de un hombre a mi lado, me vasto por mí misma.
Edith volteo la mirada
—Denúncielo estas a tiempo antes de que las cosas tomen otro camino, y puede que sea un camino que no querrás recorrer.
— ¡No puedo! ¡Tengo miedo! Lo intente una vez y se puso—Cerro los ojos—Dios—Musito sobándose los brazos.
— ¿Sabe cómo termina la gente como usted? —Inquirí extremadamente seria— La gente cobarde como usted acaba muerta en un descampado dentro de una bolsa, ¿Quieres llegar un día de tu trabajo y encontrar a tu hija muerta? —Inquirí.
—Claro que no—Menciono Edith.
—Estas a tiempo de hacer las cosas bien, yo puedo ayudarte si quieres.
—Lo pensare.
—Disfruta a tu hija no seas ilusa, te pierdes una hermosa persona, aprovecha, porque un día será tarde y terminaras sola junto a ese ser que llamas Esposo.
—No quiero eso.
—Piénsalo y piensa lo que te dije sobre Hannah, no quiero verla mal.
—Hannah tiene un hogar y permanecerá donde tiene que estar—Manifestó Edith firmemente.
—Muy bien—Asentí.
Ella se levantó de la silla
—Te lo advierto, mi hijo ve un moretón minúsculo en ella y yo misma voy a hacer la denuncia—Le amenace.
—Ocúpate de tus asuntos, que de los míos me encargo yo—Espeto molesta y salio por la puerta cerrándola de golpe.
Me apoye sobre el escritorio—Suspire—Que mujer tan difícil y de cabeza hueca como un coco.
Salí de la biblioteca y fui a la cocina Abbie , Steve y la recién conocida Emilia estaban comiendo pastel y contando anécdotas riéndose a carcajadas.
— ¿Dónde está Hannah y Matthew? —Pregunte mirando hacia todas partes.
—No lo sé, estaban hablando en el garaje —Comento Abbie—Parece que no quería recibir el regalo.
—Ya veo.
— ¿Qué fue eso? —Inquirió Abbie refiriéndose a la charla con Edith.
—Una charla de gente adulta, no te preocupes—Hice un gesto con la mano dándole poca importancia.
Camine hacia el garaje, abrí la puerta y vi que el portón estaba abierto.
—Estos dos salieron por ahí a andar en bicicleta y dejaron todo abierto, lo voy a matar cuando estemos solos, no se la acabara con la regañada que le daré—Observe el garaje, mire si estaban las herramientas y las ruedas de repuesto no vaya a ser que en un descuido tonto algún ladrón se haya colado tomando algo, pero por suerte se veía todo en su lugar.
Volví adentro— ¿La señora Edith donde esta? —Pregunte a los chicos
—Se fue —Dijo Steve.
—Si se fue echando chispas—Menciono Abbie.
Sentí de atrás voces que provenían del garaje
Hannah y Matthew entraron agarrados de la mano
— ¡Oh por dios! —Chillo Abbie,
—Mi hombre lo ha conseguido, mi héroe —Menciono Steve.
La parejita se empezó a reír.
— ¿Qué te parece mami? —Pregunto Abbie.
—Me agrada la parejita—Dije abrazándolos—Pero ¿saben que es una falta de respeto dejar a los invitados solos? —Les pregunte.
—Fuimos a estrenar el regalo—Comento Matthew.
Jale la mejilla de Matthew—No dejes el garaje abierto, tonto ¿Lo cerraste?
El asintió y rio—Lo olvide, Je.
Tome a Hannah del rostro—Corazón no has probado mi pastel, estoy molesta—Mencione regalándole una sonrisa.
—Oh es culpa de el—Señalo a Matthew—No me dejo ni sentarme un momento—Lo señalo acusatoriamente.
—Los hombres somos los culpables de todo —Dijo Matthew haciéndose el ofendido.
—No te hagas la víctima—Menciono Hannah.
Corte un trozo de pastel y se lo di a Hannah y otro a Matthew.
—Esta delicioso, el mejor que he probado sin dudas—Menciono Hannah.
—Me alegro mucho—Sonreí.
Estuvimos hasta tarde reunidos, hasta que lleve a Hannah a su casa junto con Matthew.
—No creo que sea bueno traer la bicicleta, no sé cómo reaccionaría mi padre, quizás y me la vuelve a vender—Confeso Hannah.
Bajamos del auto, yo y Hannah bajamos las bolsas y Matthew fue a la parte trasera del automóvil para desengancharla y bajarla al suelo.
Hannah abrió la puerta y salió su padre.
— ¿Qué horas son estas estúpida? —Inquirió de mala gana con una cerveza en la mano.
—Estaba en mi casa festejando su cumpleaños—Dije firmemente — ¿Tiene algún problema? —Le pregunte seriamente.
—Su cumpleaños, por favor —Se rio.
Hannah entro a dejar las bolsas y luego salió otra vez para entrar la bicicleta.
— ¿Y esa? —Menciono su padre dándole una mirada a la bicicleta.
—Yo se la regale ¿Algún problema? —Inquirió Matthew.
—No, ninguno—Se entró adentro.
—Cualquier cosa nos llamas nena —Mencione acariciando su rostro.
—Claro Maggie.
—Cuídate Hannah, nos hablamos—Dijo Matthew dándole un beso en los labios.
—Vamos a casa hijo—Ordene.
Hannah
2 am de la mañana.
Me desperté de golpe cuando escuche un grito.
Me salí de la cama, me refregué los ojos y salí hacia el pasillo camine escuchaba sollozos.
— ¡Me voy a divorciar de ti! ¡Me has hartado! —Exclamo la voz de mama.
—Tu no me puedes dejar ¡Escuchaste! ¡Antes te mato! ¡¿Oíste?!—Grito mi padre.
— ¡Puta de mierda como tu hija! Seguro andadas con otro ¿No? ¿Estas follando con otro? ¿Por eso no quieres hacerlo conmigo? —Inquirió de su sucia boca.
Me asome hasta el cuarto.
Vi a mi padre darle una cachetada a mama, cayó sobre la cama y comenzó a llorar.
—Déjanos en paz—Ordeno Mama.
—Mereces que te corrija Edith,
—Te voy a denunciar, infeliz—Espeto Mama—Por ti he dejado de lado a mi hija, ¿solo para qué? —Le pregunto— Para nada, me das asco, me repugna que me toques. ¡No me toques! —Exclamo.
— ¿Ah sí? ¿Te repugna? —Inquirió mi padre con una sonrisa en el rostro —Camino hasta un cajón y saco un cinturón con una gran Hebilla.
Me tape la boca para no gritar.
Tenso el cinturón haciéndolo sonar firmemente.
Escuchaba los gritos de mi padre y las suplicas de mi madre —Corrí por el pasillo tome mi celular y le marque a Matthew.
—Responde por favor, responde, la va a matar.
El clima afuera parecía un caos, refucilaba y se oían truenos, el sonido de la lluvia cayendo en el techo.
—El teléfono se encuentra apagado o fuera del área de servicio
— ¡No! —Exclame.
Camine hacia la sala, me senté en el sillón estaba por marcar a la policía cuando un refucilo ilumino la sala y pude ver a través del reflejo del televisor a mi padre que venía con un bate de Beisbol.
Me hice a un lado y el bate golpeo el sillón, caí al suelo, grite, grite como nunca había gritado.
— ¡Mama! ¡Auxilio! —Exclame
—Ven hija, vamos a hacerle compañía a mami—Dijo mi padre con una sonrisa perversa en el rostro—No me agrada esa gente que te rodea la cual le mete ideas a tu madre—Sonrió—Merecen un castigo por dejarse llenar la cabeza, ustedes me pertenecen.
El rodeo el sillón y yo a gatas logre ponerme de pie y salí corriendo hacia la puerta de entrada, la llave no estaba puesta ni tampoco en la repisa.
— ¿Buscas esto? —Hizo girar el llavero en su dedo índice —Soltó una risa —Hija del pecado—Me llamo riendo
—Estás loco—Menee la cabeza retrocediendo.
—No... no lo estoy, ustedes están tramando cosas contra mí —Se acercó un paso y yo fui retrocediendo y rodeando el lugar, mirando mis pocas vías de escape.
— ¿Qué le hiciste a mama? —Le pregunte.
— ¿Esa prostituta que llamas por madre? —Inquirió de su sucia boca— Por ahora duerme, esa gente con la que te juntas le está llenando la cabeza a Edith y eso me pone muy violento—Confeso.
Se acercó hacia mí, logre agacharme y esquivarlo, se lanzó y me agarro de un pie mientras corría haciéndome caer el suelo.
Solté un grito aterrada—Le di un golpe con mi otro pie libre en la cara pudiendo liberarme.
— ¡Hannah! —Exclamo.
Corrí hasta la cocina, la puerta que daba al jardín también estaba cerrada, tome un cuchillo de la mesada y le hice frente.
— ¡Aléjate! ¡Déjame tranquila monstruo! —Chille.
Se paró en el marco de la cocina —Se acabó, no tienes donde ir, estas acabada—Sonrió.
Golpeó el palo de beisbol contra la mesada, una, dos, tres veces.
— ¿Sabes cuánto deseaba esto? —Inquirió con cierta mofa— Molerte a golpes—Espeto.
— ¡No! ¡Aléjate! —Vocifere
Mi brazo temblaba no tenía mucha firmeza para sostener el cuchillo—¡Te voy a matar si te acercas! —Exclame amenazante.
—Hazlo, Mátame.
Se acercó unos pasos.
— ¡Retrocede! —Grite llorando —Lance un cuchillazo poniendo distancia — ¡Aléjate! —Chille.
Vi a mama colgársele del cuello haciendo que mi padre pierda un poco el equilibrio— ¡Pide ayuda! ¡Huye! ¡Corre Hannah! —Exclamo mama.
Con lágrimas en los ojos salí disparada, corrí hasta la habitación de mama pero recordé que tiene rejas el cuarto, corrí hacia el mío cerré la puerta con llave con tanta fuerza que la llave se partió, abrí la ventana.
Escuchaba topetazos contra la puerta violentamente, no creo que resista mucho.
Salí afuera rápidamente y comencé a correr por el Jardín delantero, me resbale en el lodo y caí sobre un charco
Me levante con dificultad, llovía bastante, no se veía pasar ni un automóvil era muy de noche, opción de golpearles a mis vecinos seria en vano, son pura gente grande no creo que me atiendan a estas horas de la noche.
Corrí rápidamente al ver que la puerta de entrada se abrió.
Empecé a correr más deprisa, seguí lo más que pude, una luz se vio que venía, seguro un automóvil que pasaba.
— ¡Ayúdenme! —Grite lo más fuerte que pude.
Pero una mano me agarro de la ropa y del cabello me lanzaron al suelo hacia atrás.
Papa se sentó a horcajadas sobre mí.
— ¡Auxilio! ¡Alguien por favor! —Exclame desesperadamente.
Un golpe con todas sus fuerzas planto en mi rostro y todo se volvió oscuro.
Nota del Autor: Por la barba de Merlín y las chanclas de Moisés, esto se descontrolooooooo
¿Qué pasara con Hannah?
Eso lo sabremos la próxima semana amigos, no olviden sintonizarnos en Wattpad su plataforma líder en entretenimiento xD
¿Qué les pareció el cap?
Los deje a todos en shock soy un desgraciado xD
Sígueme en instagram me encuentras como Danny_Perezok
¡Un abrazo de gol para todos!
D.P
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 52 Episodes
Comments
Yoli
Dios mío 😭 pobre mujeres 😭 que alguien las ayude 🙏
2023-02-02
0