Matthew
Le escribí a la profesora Mollie :
Yo: ¿Estas ocupada? Necesitaría una ayuda con los ejercicios... no sé, no me puedo concentrar bien, me distraes mucho.
Mollie: Jajá, ven a casa justo estaba aburrida.
Yo: Puedo ayudarte con eso si quieres, podemos ver unos documentales de History Channel, tú espérame ahí, no te muevas.
Mollie: Me gusta más Discovery, hay un programa que me gusta mucho mucho ¿Sabes? Se llama Supervivencia al desnudo.
Mierda está haciendo calor en mi cuarto —Abrí un botón de mi camisa.
Yo: Me gusta ese programa, o si quieres puedes divertirte buscando un monstruo de rio.
Mollie: Jajajajajaaja, estoy aprueba de todo...
Tome las llaves del auto de Mama, no sin antes mandarle un mensaje a Abbie
Yo: Si mama te pregunta si estoy en tu casa dile que me quedo a dormir.
Abbie: ¿Es enserio? Un día se van a organizar todas, se van a parar en la esquina de casa y cuando salgas por cualquier cosa, te molerán a palos ¿y sabes qué? yo no te voy a ayudar a escapar del tumulto de viejas locas.
Yo: Tu calmarías al gallinero, no puedo negarle a una chica la calidez de este pecho ardiente.
Abbie: Descarado
Yo: Te amo hermosa
Abbie: Agg me puedes maldita sea.
Conduje hasta el departamento de la profesora, estacione al frente del edificio
Mire la dirección en el celular.
Departamento F ,sexto piso.
Bueno aquí estas a punto de cumplir tu Fantasía Matthew, el sueño de cualquier alumno que tenga esta profesora y la vea dos veces por semanas mientras camina por el salón, dicta, enseña, corrige, es como tener a la misma Afrodita a nada de ti.
Vamos Matthew tu puedes, ¡tú eres el rey carajo! ¿Estas nervioso? No eres un marica—Me motive a mí mismo mentalmente.
La verdad que vive en una buena zona, tiene muchas tiendas alrededor y varios Pubs para salir de noche, debe tener una vida muy animada.
Traía puesto unos Jeans oscuros, una camisa negra arremangada con unos zapatos negros, me veía diez puntos para la ocasión.
Punto de vista desconocido
Camine detrás de Matthew siguiéndolo de atrás
Chasquee la lengua—Yo no haría eso ¡Oye! —Exclame— ¡Degenerado! —Quise golpearlo pero mi mano atravesó su cuerpo.
—Uhh que frio—Se tomó los brazos—Esta fuerte el aire acondicionado en los pasillos
Me pare delante de él y lo observe—No lo hagas Matthew, por favor ya no caigas en la tentación, ibas bien con Hannah ¿Por qué te vas con otra? —Le pregunte—¡Te daría mil cachetadas! —Exclame.
El oscuro paso por al lado de Matthew susurrándole cosas al oído.
—Bastardo, no lo lograras—Espete.
Soltó una risa y se marchó la sombra oscura no sin antes realizar lo que más sabe hacer, tentar.
—Varios condones, lubricante por si las dudas, huelo bien—Soltó un suspiro—Hoy caerás Mollie—Espeto sonriendo
— ¡No! —Quise golpearlo con mis puños pero no podía solo traspasaba su cuerpo una y otra vez— ¡Deja de ser tan fácil! ¡Nadie te tomara enserio! —Exclame— ¡Te desvías del camino! —Chille.
Matthew estaba dudando si tocar o no apoyaba y quitaba su dedo del timbre.
Oí una risa detrás de mí—Hestia, ya lo debes saber, lamentablemente la carne es su peor debilidad, aun no madura.
— ¡Hombres tenían que ser! —Chille.
—La primer falla—Rio y se giró.
—¡Tsk! —¡Eres un estúpido Matthew! —Exclame en su cara.
Matthew
Toque timbre.
La puerta se abrió, Mollie se apoyó en el marco de la puerta y se cruzó de brazos , tenía porte , actitud , seducción , era un maldito demonio dentro de un sexy cuerpo, con el don de despertar deseo, curiosidad, lujuria, locura...
Dios miraba su cuerpo y solo pensaba en las miles de formas en las que podría recorrerlo con mis manos, cada rincón, cada detalle de su anatomía saboreándola con mis labios, mordiendo con sensualidad es cuerpo hermoso.
Mollie tenía el cabello negro recogido en una coleta, esos lentes que llevaba puesto le daban un aire intelectual y a la vez sensual por la profunda mirada que entregaban esos ojos color verde. Traía puesta una blusa blanca con un escote pronunciado el cual dejaba a la vista la bella línea que separaban el valle de sus senos, una falda negra que se amoldaba a sus caderas a la perfección seguí el recorrido por sus piernas con mi vista hasta llegar a sus zapatos de color negro con brillantes.
— ¿Ya terminaste de admirarme? —Inquirió Mollie cruzada de brazos con una sonrisa ladina plasmada en su rostro.
Sonreí —Se ve muy sensual profesora.
—Mmm no te quedas atrás Miller, pero pasa ¿Te vas a quedar ahí toda la noche? —Inquirio con cierta mofa.
—No, claro que no, lindo departamento, tienes muy buen gusto además de una bella vista hacia el parque—Comente dándole una buena mirada su hogar.
—Lo es, la decoración es una cualidad que me favorece—Se auto halago.
—Un estilo muy moderno—Mencione—Interesante—Dije observando el lugar.
Mire un portarretrato— ¿Es tu madre? —Le pregunte.
—Así es.
—Se nota una persona culta rodeada de papeles y libros ¿Ah que se dedicaba? —Inquiri con curiosidad.
—Era abogada—Comento con pesadez.
— ¿Era? ¿Falleció? —Le pregunte.
—Sí hace tiempo.
—Lo siento Mollie—Me rasque la cabeza—Disculpa mi indiscreción.
— ¿Quieres tomar algo? —Inquirio amablemente Mollie.
— ¿Qué tienes?
— ¿Vodka o whisky?
—Whisky
Me senté en un sillón enorme y apoye mi cabeza contra el respaldo tratando de relajarme.
—Ten —Me entrego un vaso.
—Gracias.
Se sentó en el sillón con una pierna cruzada y una mano apoyada sobre el respaldar, tenía una mirada de superioridad como si todo estuviera bajo control, como si fuera un maldito demonio y yo un alma inocente a la que está a punto de poseer.
Me acerque más a ella, acaricie su mejilla—Eres hermosa, ¿me pregunto? ¿Qué te intereso de mí? —Tome un trago largo de whisky sin quitarle la vista de encima.
—Tuve un pálpito de que serias muy peculiar.
— ¿Tienes esposo? —Le pregunte.
Soltó una risa corta— ¿Le temes a los juegos perversos? —Inquirió riendo.
—Un poco.
— ¿Cobarde? —Levanto una ceja.
—Claro que no—Dije observando el vaso en mi mano
—Ni de broma tendría un esposo, no me gusta estar atada a nadie.
—Nos parecemos bastante entonces.
Deslizo su mano por mi rostro, bajo por mi cuello y abdomen hasta terminar en mi pierna
—Sabes incluso entre las profesoras más jóvenes, hablan de ti, de los rumores, el tormento de las mujeres, la perdición para muchas ¿Sera así? —Inquirió con cierta diversión— Ese misterio que tanto te rodea me intriga—Bebió delicadamente.
—Los rumores son solo eso... rumores hasta que no lo descubres por ti misma, no sabes si son ciertos o falsos. —La di una mirada de reojo y sonreí—Por algo estamos hoy aquí compartiendo una copa, conversando plácidamente, mirándonos, deseándonos—la señale con el dedo—Brindo por eso.
—Exacto—Sonrió.
—Me gusta tu actitud Miller—Brindo por tu compañía—Levanto su copa.
Asentí.
Me acerque a sus labios se veían gruesos carnosos, nuestros ojos se encontraron y cuando estuvimos a punto de hacer contacto nuestros labios volteo el rostro y sonrió pícaramente.
—Tranquilo vaquero aun no es tiempo de que desenfundes tu pistola.
Solté una risa corta —Eres malvada ¿Lo sabias?
—Puede ser, no te imaginas cuánto.
—Debo irme con cuidado entonces contigo—Apoye mis brazo sobre el respaldar
—Puedes irte, ahí está la puerta, o puedes quedarte ¿Qué elijes? —Inquirió Mollie
—Elijo quedarme—Manifesté.
—Mmm —Acompáñame—Me tomo de la mano y me llevo hasta su cuarto.
— ¿Preparado? —Indago en mi minara
—Aprueba de todo—Mencione.
Ella desvió la mirada sonriendo—Entremos.
Apenas entre ella cerró la puerta de un portazo me empujo contra la puerta y me arranco la camisa, varios botones salieron volando por los aires,
Dejo al descubierto mi Abdomen donde se perdió en mi cuerpo observándolo con detalle— ¿Te gusta lo que ves? —Inquirí con soberbia.
Ella me dio una mirada de arriba abajo—No está nada mal.
Me giro y me llevo hasta la cama hasta que caí en su suave y cómodo colchón.
—Relájate, ya vuelvo.
— ¿A dónde vas? —Le pregunte.
—Shh, te va a gustar...—Sonrió y salió por la puerta.
Me quede en el cuarto revise que no hubiera cámaras gravando, me gusta el sexo pero tampoco soy tan idiota de exponerme de esa manera...revise el cuarto, pero no había nada raro...
Me quite la camisa, la arroje al suelo y apoye la cabeza en la almohada, olía a flores era muy agradable.
Luego de diez minutos, la puerta se abrió.
—No lo creo...—Espete.
Entro adentro con un disfraz de policía, traía un arma en la cintura y unas esposas en la mano las cuales giraban en su dedo índice, un gorro, gafas oscuras.
—Matthew Miller quedas arrestado, bajo el delito de estar muy bueno—Menciono autoritaria.
Solté una risa—Llévame a donde quieras nena, solo llévame.
—Me han dicho que has sido un chico muy malo Miller—Se acercó hacia mi.
—Depende de que sea malo para usted.
Se acercó se subió a la cama y se sentó a horcajadas sobre mi
— ¡Las manos en alto Miller! ¡Donde pueda verlas! —Exclamo.
— ¡Si oficial!
—Lo tendré que esposar—Me advirtió.
Tomo mi muñeca derecha le coloco las esposa y la sujeto a un barrote de la cama, tomo mi otra muñeca coloco otra esposa y la sujeto a otro barrote al extremo de la cama
La observe deseoso
— ¿Sientes el peso de la ley? —Inquirió.
Se movió provocativamente sobre mi entrepierna.
—Uff, no me castigues oficial
—Aquí yo mando—Me advirtió—Se hace lo que yo quiera.
Me coloco una venda sobre los ojos y tapo mi visual.
—Esto me está gustando mucho Mollie
—Shh.
Sentí como sus manos se deslizaban por mis pectorales, bajando por mis abdominales hasta llegar hasta mis Jeans.
Me quito el cinturón, desabrocho el botón del Jeans, bajo el cierre y deslizo el pantalón hasta quitarlo.
—Diablos esto se está poniendo bueno—Comente sumergido en la oscuridad
—Déjame verte—Exigí.
Me quito la venda, se desprendió la parte de arriba del uniforme dejándome ver su sostén negro,
—Te castigare Matthew.
—Hazlo nena—Me perdí en su sostén oscuro.
Se desprendió los pantalones y pude ver su tanga de color negro.
—Con que un conjunto negro, eh.
— ¿Te gusta lo que ves? —Pregunto Mollie
—Demasiado.
Me puso la venda de nuevo y sentí que me coloco algo en la boca
—Muerde
Di un mordisco.
— ¿Manzana? —Inquirí.
—Es la fruta del pecado ¿Haz pecado Matthew? —Inquirió Mollie con curiosidad.
—Todo el tiempo.
—Eres un niño malo.
Sentí que deslizo el bóxer hacia abajo dejándome en todo mi esplendor
—Disfruta esto bonito.
Comencé a sentir besos por todo el cuerpo
—Dios, sigue así Mollie.
...
Luego de culminar el acto, la respiración la tenía agitada y con ella aun sobre mi sintiendo nuestro sudor el uno del otro.
—Uf , eres una bestia—Mencione.
—La verdad que estuvo estupendo— ¿Quieres un cigarrillo? —Inquirio.
—Claro
Mollie me quito las esposas.
—Salvaje me dejaste chupones por todo el cuerpo, te pasaste—Comente observando mi abdomen.
—Marco lo mío, y tú eres mío.
— ¿Soy tuyo? —Le pregunte.
—Eres mi compañero de cama, tú me das lo que yo quiero y yo te doy lo que tu quieres, es una relación recíproca.
—Ya veo.
Estampe mis labios con los suyos y seguimos toda la noche besándonos como locos desesperados
****
Desperté al día siguiente.
Mollie estaba durmiendo sobre mí
—Buenos días.
—Buen día —Me dio un mordisco leve en mi abdomen
— ¿Te quedaste con ganas de más? —Le pregunte.
—Siempre tengo ganas de más—Me observo con diversión.
—Ahora me toca a mí ser quien manda—Dije con picardía.
— ¿Ah sí?
La tome por el trasero la levante de la cama, la estampe contra la parad, bese sus pezones haciéndole emitir un gemido fuerte , la lleve hasta el baño abrí el agua caliente, nos besábamos como locos, ingresamos dentro, la gire hacia delante ,su rostro contra el vidrio de la ducha sus manos contra el mismo y su cadera expuesta hacia mí , la tome de la cintura y le di como un preso que recién salía de prisión después de cumplir una larga condena, nuestras intimidades chocaban una y otra vez , somos dos almas parecidas , dos almas adictas a los placeres.
Hannah
—Hey ben ya viste el cuello de la profesora Mollie—Dijo Alex sentado en el salón detrás de mi
— ¡No! —Exclamo Ben— Tremendo vampiro, lo envidio al que haya sido el causante...
—Silencio, por favor voy a entregar sus exámenes, estoy muy decepcionada solo cinco de veintidós aprobaron el examen ¿Es enserio? —Nos miró con cara de fastidio.
—Alex—Aprobado.
— ¡Sí! —Exclamo
—Rocksy—Aprobada
—Maria —Aprobada
—Hannah ¿Qué paso? Solo dos de diez., muy mal—Espeto meneando la cabeza.
—Yo hice todo, estoy segura de que aprobaba.
Mire el examen los resultados estaban borrados y otros parecían incorrectos.
—Aquí se han borrado los resultados, profesora —Le señale en la hoja.
— ¿Qué les he dicho alumnos? Que a los resultados no los pongan con lápiz si no con bolígrafo, para no tener este tipo de inconvenientes.
—No es justo—Manifesté.
—Vas a tener que recuperar, lo siento —Dijo la profesora Mollie.
— ¡Ha! ¡Ha! —Dijo Ben de atrás mío.
Me di vuelta y le saque el dedo del medio, tire el examen sobre la mesa bufando.
—Ben—Dijo la profesora Mollie
—Dígame , aprobado profe quiero salir el fin de semana. —Dijo Ben.
—Va a salir en los diarios cuando su madre vea la nota y lo asesine, ni una bien ¿Vienes a calentar el banco? —Inquirió mofándose de el.
— ¡Haaaaa! ¡Haaaaaa! —Lo señale y me tape la boca con la mano para no soltar una carcajada.
— ¿De qué te ríes? —Inquirio Ben.
—Burro.
Ben sonrió y meneo la cabeza.
—Gracias por destacar mis atributos.
—Ya quisieras nene.
—Loca histérica.
—Tu madre.
—Basta los dos —Nos advirtió la profesora Mollie —Si siguen se quedaran castigados.
—Ñeñeñe —Dijo Ben.
—Idiota.
Matthew
Estaba con Steve orinando en el baño
—Hermano ¿por qué faltas? —Inquirió con preocupación— Ni el personal del presidente tiene mi habilidad para esconder las porquerías de la gente—Se auto halago.
—Eres un puto genio Steve.
— ¿Por qué no viniste? —inquirió.
Me levante la remera y le mostré mi abdomen.
— ¡Por la barba de Moisés! Diablos, ¿dónde fue la orgia? ¿Gravaste un film porno? —Inquirió abriendo los ojos como platos.
—Fue una sola chica.
— ¡¿Quién?! ¡¿Quién?! ¿Hannah? ¡Lo sabía! Sabía que era una salvaje—Se emocionó Steve.
—No fue ella—Me acerque a su oído—Mollie.
— ¿Cuál Mollie? La profe...
Asentí luego de terminar de orinar y me dirigí hacia el lavamanos.
— ¡Aaaaaaaaaaaaa! —Steve soltó un grito agudo de perra loca—¡¿Me estas jodiendo?! —Inquirio—Es el sueño de todos.
—Me dejo liquidado, dos veces.
— ¡Dos veces! —Exclamo.
—No le digas a nadie.
—Me llevare a la tumba este secreto, dime más detalles.
—Luego.
—Sigues follándote a Anna como te lo pedí—Dijo Steve. .
—Claro, es tan idiota esa chica.
—Se lo merece Frank por haberse tirado tu chica—Dije soltando una risa.
—No perdono a los traidores, a los malos amigos, tiene la cara de saludarme todos los días, el infeliz. —Rabio Steve.
—Pronto sabrá lo que es ser un cornudo—Dije riendo.
Nos lavamos las manos y salimos al pasillo.
— ¿Y van a verse de nuevo? —Pregunto Steve
—Shh, cállate—Le advertí.
—Hola Hannah.
—Hola, ¿Cómo estás? —Inquirió Hannah.
— ¿Bien y tú? —Le pregunte.
—No viniste ayer.
—Ah, sí, estaba enfermo con calentura y vómitos muchos vómitos—Mencione.
Steve solo una risa.
—Veo que ya estas mejor, me alegro.
—Sí, seguro fue un virus de esos que saben estar en el agua.
—Di la verdad Matthew—Dijo Steve.
Hannah me miro con un gesto esperando mi respuesta.
—Aquí el amigo estaba con diarrea, su culo estaba con periodo—Soltó de su boca.
Hannah soltó una carcajada, se tapó la boca para ahogar la risa.
—Esto me alegra el día
— ¿Te alegran mis miserias? —Le pregunte.
—En parte sí.
— ¿Quieres hacer algo después de clases? —Pregunte.
—Bueno.
—Entiendo, te espero después de clases afuera de tu salón Hannah.
Asintió.
—Adiós Hannah —Dijo Steve.
—Soy un cero a la izquierda para las chicas ni si quiera un hola me dijo—Se quejo.
—Un día te voy a llevar a esos brujos chamanes para que te hagan una limpia broh.
— ¿Calentura y vómitos? Si claro de tu pito—Se carcajeo Steve,
Solté una carcajada.
Espere a Hannah afuera del salón B
Hannah salió comiendo una barra de chocolates— ¿Quieres? —Me ofreció.
—Me encanta el chocolate—Tome su mano me acerque la barra y le di un mordisco.
—Esta rico—Mencione saboreándolo.
Ella asintió.
—Hannah.
— ¿Si? —Inquirió.
—Estas rara—Comente.
Vi que jugaba con sus dedos
—Mmm quiero comer un helado—Menciono.
—Con que un helado, eh.
—De chocolate —Dijo Hannah.
—Me sorprende que salga de ti la iniciativa, me alegra mucho y me encanta la idea Hannah —Coloque mi mano sobre su cabeza.
—No soy tu perro—Espeto.
—Esperaba que reaccionaras tan tú, quería escuchar tu lado rebelde, tus ladridos salvajes.
Me dio un golpe en el estómago.
—Auch—Reí.
Fuimos a una heladería por los helados y nos sentamos en el parque
— ¿Quién es Anna? —Inquirio Hannah.
— ¿Eh? Oh ¿Qué te dijo? —Le pregunte.
—Que tuviera cuidado contigo.
— ¿Acaso te he faltado el respeto? —Le pregunte.
—No, solo bromeas.
—Ahora si quieres que te lo falte por mí no hay drama—Reí.
Me dio un empujoncito—Tonto.
—Hannah—Coloque un brazo sobre su hombro envolviéndola y lo deslice por su brazo—Cuentas conmigo y mi mama, no importa la hora ni el día.
— ¿Enserio? —Inquirió Hannah observándome con esos ojos bonitos.
—Claro.
—Eres lo más cercano a un amigo que he tenido en mi vida, se siente muy bien—Confeso.
—Pienso lo mismo, eres mi primer... amiga.
Niños pasaron andando en bicicleta, riendo, gritando.
Su mirada se perdió en ellos.
— ¿Te gustaba andar en bicicleta? —Le pregunte.
Ella asintió —Sientes como que vuelas a medida que aumentas la velocidad.
—Te sientes libre como un ave—Comente.
—Si—Asintió sonriendo.
—Un día podemos salir a andar en bicicleta si quieres...
—No tengo, papa la vendió, igual hubiera sido lindo.
—Oh
Me acerque más a ella—Tome su mano —Hannah— ¿Quieres cenar conmigo y mama esta noche? —Le pregunte— No sabes cómo cocina mama, es como si consumieras crack una vez la pruebas y no puedes dejarla, por eso hago mucho ejercicio necesito quemar todo lo que como—Reí
Hannah sonrió—No quiero causar molestias.
—Cuando sonríes Hannah no existen los días nublados, es tu don.
— ¿Enserio? —Sonrió observándome.
Asentí.
—No causas molestias, al contrario, yo quiero —Me rasque la mejilla—Cenar contigo.
—Se te derrite el helado Matthew—Me advirtió Hannah,
—No importa, eres especialista en desviar la conversación—Comente.
—Eres afortunado Matthew, tienes una hermana, una madre que te la envidio, tienes una familia, aunque tu creas que está rota todos se preocupan por ti, en cambio yo nunca he tenido eso, nunca supe lo que es que te hagan un pastel de cumpleaños, que te hagan una fiesta, un obsequio, un abrazo, siento que estoy de lastima en mi casa.
La agarre de un brazo y la atraje conmigo—Ella rompió en sollozos.
—Te envidio tanto.
—Me tienes a mi pequeña, siempre me tendrás a mí, como un ángel en tu vida.
Nota del Autor ¡Diablos señorito! ¿Acaso este tipo no tiene límites? ¿Qué dicen? ¿Los tiene? Te la atrofiaras broh.
Sigueme en instagram me encuentras como Danny_Perezok
Un abrazo de gol para todos los que siguen esta historia
D.P
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Comments
Eugenia Venegas Oyarzo
ojalá Hannah nunca se enamore de éste chico 😤 está Muy usado, ella merece algo y alguien mucho mejor....😂🤣😂 Steve no sé dónde saca tantas ocurrencias 😂🤣😂👏
2023-02-02
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