Por supuesto. - le digo. Amanda se acerca a mí y me susurro al oído.
- Ten cuidado con lo que haces. - me advierte.
- No te preocupes, sólo voy a bailar con él. no pasa nada. - digo y ella asiente.
Comienzo a bailar con el chico que debo ser sincera no está nada mal, muevo mi cuerpo de un lado a otro dejando que la música me lleve, segundos después el DJ cambia la música a una un poco más lenta, así que comienzo a mover mis caderas más suave y por lo tanto más sugestiva. Le doy la espalda al chico y éste me toma por la cintura aquello me alarma un poco pero aún así decido seguir moviendo mi cuerpo.
- Eres una chica muy sexy. - me susurra el chico cerca de mi oído. - ¿ Porqué no vamos a un lugar más privado? - pregunta y abro mis ojos alarmada. Me detengo doy la vuelta y me alejó unos cuantos centímetros de él colocando mi mano en su pecho.
- Mira, no sé con qué clase de tipas estás acostumbrada a juntarte y tratar, pero yo no voy por ahí a revolcandome con el primero que se me pase por enfrente. Así que es mejor que dejemos esto hasta aquí. - digo y decido irme a la mesa, me doy la vuelta lista para caminar hacia allá, pero el chico me toma por la mano evitandolo.
- Vamos No te hagas la difícil, yo sé que quieres. - dice.
- ¡Oye imbécil que te pasa suéltame! he dicho que no. - digo enojada.
- Vamos sé que tú quieres. - vuelve a decir agarrándome con más fuerza.
- ¡Suéltame sino quieres te reviente esa nariz! . - lo amenazó y él se echa a reír.
- En serio ¿ Tú? - cuestiona .
Aquello me enoja aún más , así que formó un puño con mi mano libre lista para darle un puñetazo en la nariz, pero, alguien me toma por la mano y me jala y término recostada en un musculoso y duro pecho.
- ¿Se puede saber qué estás haciendo imbécil m - escuchó la voz de Stephen.
- Tranquilo amigo, no sabía que venía acompañada. - dice el tipo subiendo sus dos manos al aire. - No quiero problemas. - asegura y se aleja. miro a mi salvador y muerdo mi labio inferior apenada.
El me mira enojado. - ¿ Y así querías venir sola. - comenta.
- Iba a golpearlo. - afirmó.
- Sí, Pero resulta que hay muchos tipos de esa calaña en este lugar. - - dice y asiento apenada. - Está no es la pequeña ciudad donde vivías Irina, no puedes confiarte. - me aconceja y asiento.
- Lo sé, lo siento. tendré más cuidado. - digo apenada , entonces una idea cruza por mi cabeza y sonrio.- ¿ Ahora sí bailas conmigo? - preguntó. Veo como rueda los ojos.
- eñEstá bien. - dice y me lleva al centro de la pista donde comenzamos a bailar. El DJ coloca otra canción electrónica y comienzo a mover mis caderas de un lado a otro disfrutando de la música y de la cercanía de el. Segundos después, decido ser un poco más traviesa y me doy la vuelta dándole la espalda, comienzo a mover mi cuerpo de manera sensual, tomo sus manos y las colocó en mi cintura, sonrió al sentir que no las quita, sigo moviendo mi cuerpo y me pegó a el, sin dejar de moverme, siento como aprieta su agarre en mi cintura y eso me anima a seguir.
Tomo mi cabello y lo hago aún lado, debido a que estoy sudando, me muevo hacia un lado y subo mi mano derecha hasta llegar a su cabello, e intrudusco mís dedos en él. Siento su respiración en mi oído y aquello eriza mi piel.
- ¿ Qué estás haciendo? - cuestiona
- Bailando. - respondo.
- Estás jugando con fuego. - susurra pegandome aún más a su cuerpo donde siento un vulto en sus pantalones.
- Tal vez quiero quemarme. - digo y nuevo un poco mi cabeza para ver su rostro. Stephen deja de bailar y yo hago lo mismo,
- Es suficiente .- dice y se va de la pista dejándome sola y frustrada.
Hago coraje un rato y decido volver a la mesa. Término de tomar la cerveza que ya se estaba caliente, llamo la atención de una mesara, sin darme cuenta que es la zorra coqueta.
- ¿ Qué se le ofrece? - cuestiona mostrándome una falsa sonrisa.
- Tráeme otra cerveza, por favor - digo y asiente, pero mira a Stephen. -¿ Y a ti no se te ofrece nada guapo? - pregunta sonriendo coqueta.
- No preciosa yo estoy bien, gracias. - dice devolviéndole la sonrisa.
¡Uy, es que el muy idiota! Quiero ahorcarlo!
- Necesito irá al baño. - digo levantándome abruptamente.
- Te acompaño. - habla Amanda y ambas nos vamos al baño
- Idiota, idiota, idiota. - me quejo entrando al lugar.
- Ya no hagas más corajes, todos los hombres son así. - dice ella sonriendo. - Más bien, ¿ Explica que pasó en la pista de baile?
- Las cosas se estaban poniendo intensas. - digo sonriendo - Pero el muy tonto se acobardo.
Ella deja salir un suspiro y se mete a un cubículo, yo me adentro al de al lado.
- Pues creo que él está siendo sensato. - dice desde su cubículo y abro mi boca sin poder creer lo que escuchó.
Nos quedamos un rato en silencio, vacío mi vejiga y salgo del cubículo, voy al lavabo y lavo mis manos, en ese momento ella sale del cubículo y abre el grifo para hacer lo mismo.
- Te voy a dar un concejo, aunque sé que no lo oirás, porqué estás encaprichada con él y crees poder con esto. - dice y frunso el ceño. - Olvídate de él, busca un chico de nuestra edad, antes de salir lastimada, él es mayor que tú, a vivido cosas que tú no, tiene más experiencia y las chicas como tú y yo somos fáciles de manipular y engañar. - termina de decir aquello y la miro sin saber que decir, Amanda tiene una tristeza en sus ojos, que me llena de angustia, no es la primera vez que lo veo, no sé que le pasó, y tampoco creo que me lo vaya a contar pronto, pero solo espero que un día se abra y me lo diga, y que pronto la herida que tiene, sane. dejo salir un suspiro de resignación y le sonrío. Retoco mi maquillaje y salimos del baño.
Al llegar a nuestra mesa Stephen está solo y nuestras cervezas ya están en ella, le sonrió ya un poco más calmada y me siento a su lado. Tomó mi cerveza mientras hablo con Amanda sobre un trabajo que tenemos en la universidad y minutos después ella y yo nos vamos a la pista a bailar otra vez.
La música está a todo volumen y Amanda y yo nos movemos en la pista felices y relajadas, miró a Stephen quien no nos quita la mirada de encima, supongo yo vigilando que ningún idiota se nos acerque. Entonces una idea traviesa cruza por mi cabeza y tal parece que el DJ está de mi lado, porqué cambia la música movida, por una canción bailable, lenta. Entonces comenzó a mover mis caderas de un lado a otro de manera sensual, Amanda me mira y sonríe para luego mover la cabeza de un lado a otro entendiendo lo que estoy haciendo. Sigo moviendo mi cuerpo sugestivamente pasando mis manos por él, muevo mis caderas lento y sexy y miro de reojo a Stephen, veo que se acomoda en su asiento, pero no quita la mirada de mi cuerpo. entonces le doy la espalda aún moviéndome, dándole una vista de mi trasero, cuando me giro, puedo ver qué acomoda algo en su ingle y sonrió satisfecha al saber que logré mi cometido. La musica termina y voy a la mesa.
Me acerco sonriendo inocente y tomo la botella de agua, noto un brillo en sus ojos, pero su expresión me confunde, pues parece estar enojado.
- ¿Sucede algo? - cuestionó.
- No, llama a tu amiga, es hora de irnos. - dice estirando su brazo, llamando a la mesera, quién sonríe y camina hacia nosotros.
- ¿ Por qué? - cuestionó sorprendida.
- Por que sí. - responde. - llama a tu amiga. - vuelve a decir.
- Pero yo todavía no me quiero ir, es muy temp....
- Nos vamos Irina- ordena con voz baja pero firme, el entrecejo y veo que a la mesera también le parece extraña su actitud.
Stephen puede llegar a ser muy intimidante.
- Está bien. - digo resignada. Camino hacia Amanda y tengo que tocar su hombro, pues está muy entretenida bailando, ella voltea a verme y al ver mi cara de molestia alza una de sus rubias cejas.
- ¿Qué sucede?
- Ya nos vamos. - respondo.
- ¿Que? ¿ Por qué? -
- Se enojó y se quiere ir. - digo rodando los ojos.
- Vale, vale. - dice y salimos de la pista de baile.
Al llegar a la mesa notó que la chica le está pasando la cuenta a Stephen, pero logró ver que en la parte de atrás de la factura hay un número de celular, Stephen, saca su tarjeta de crédito, y lo detengo.
-No nosotras pagamos. - digo, pero el hace caso omiso y le da su tarjeta a la mujer quién la pasa por él datáfono.
Te dije que nosotras pagáriamos. - me quejo, pero él no me presta atención y guarda su tarjeta.
- Vámonos. - dice levantándose de la silla y adelantándose.
- Hoy se ha portado como un idiota. - me quejo y Amanda sonríe burlándose de mí, no le digo nada y sólo suelto un suspiro de irritación.
Llegamos a dónde está el auto y él estira su mano pidiendo las llaves a Amanda, quién abre su cartera las toma y se las da. Entramos los tres al auto y el arranca, varios minutos después llegamos a la universidad, donde estacionamos el auto y los tres salimos de este Acompañamos a Amanda hasta su dormitorio y mientras vamos de regreso a la salida de la universidad Stephen pide un taxi.
Veinte minutos después entramos al apartamento, subimos las escaleras, voy directo a mi habitación, pero entonces él me toma por la mano y me jala hasta quedar en frente de él.
- ¿ Se puede saber qué fue ese espectáculo en el bar? - cuestiona entre dientes.
- ¿A qué te refieres? - pregunto nerviosa, pues noto molestia en sus ojos.
- El bailecito sensual. - responde, abro mi boca sin saber qué responderle y vuelvo a cerrarla.
- No fue ningún baile sensual. - respondo.
- No te hagas la tonta Irina, sé muy bien lo que estabas haciendo. Lo que quiero saber es, ¿ Por qué lo hiciste?- pregunta. Miro sus ojos que reflejan molestia, pero también noto deseo y eso me anima a responderle con la verdad
- Porqué sí, porqué quiero que me desees como yo te deseo a ti. - respondo y sin dejar que él me diga nada rodeo su cuello con mis brazos y juntos nuestros labios. Al principio él se queda estático pero segundos después coloca sus manos en mí caderas y corresponde al beso. Entre abro mis labios y él mete su lengua en mi boca, yo hago lo mismo, comenzando a saborearnos uno a el otro, sintiendo como mi cuerpo se enciende, y estoy segura que el suyo también.
Sabía que besarlo se iba a sentir así, mi piel está totalmente erizada, siento una presión en mi bajo vientre indicándome la excitación que me causa este beso, mis pezones se están colocando duro cual roca y mi estómago es una revolución. Detenemos el beso por falta de oxígeno y nos miramos a los ojos por unos momentos.
- Y ahora sé que lo he logrado. - digo, pero esto rompe la magia y él se separa de mí
- Esto está mal. - musita. - Tú y yo no podemos tener nada.
- ¿ Por que? - pregunto molesta - ¡Porqué tú eres una niña! - dice y se mete a su habitación dejando mi orgullo herido y mi corazón hecho trizas.
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Comments
Elena Castillo
Ella Está Preparada Para Seducirlo ... Ella Toma Pastillas Anticonceptivas ... Por Eso Llegó A Vivir Al Apartamento... Quiere Acostarse Con El Así De Fácil ... Ese Es Su Objetivo Tener Relaciones Sexuales Con Su Amor ....
2024-10-12
0
Elia Barreto
Esta niña está más que loca. Anda buscando lo que ni se ha perdido.
2024-06-07
2
LectoraPR
Bulto
2024-01-16
3