Irina.
Sábado por la noche y estoy totalmente aburrida y molesta, tarde de quemar energías haciendo un poco de ejercicio, pero eso no ayudó mucho, la razón por la que estoy molesta, es que son las 9:00 de la noche y Stephen aún no ha llegado, y sólo pensar que está con la estúpida de Vanessa o alguna otra chica hace que el monstruo verde de los celos me esté volviendo loca, me siento un poco inquieta, tengo que controlarme y salir de este apartamento, suspiro de irritación, entonces una idea viene a mi cabeza, tomó el celular y marcó el número de Amanda, timbra unos cuantos segundos y se va a buzón, suelto un gruñido de enojo y vuelvo a marcar el número.
- Contesta por favor contesta. - suplico, casi cuando está apunto de irse a buzón otra vez, escuchó la voz de Amanda del otro lado de la línea.
- Hola, ¿ Cómo estás? - cuestiona.
- Creí que no ibas a contestar. - reclamo.
- Estaba ocupada, ¿ Dime?
- Estoy aburrida, un sábado a las 9:00 de la noche. Vámonos a algún lado. - propongo .
- ¿ A dónde? cuestiona.
- No sé, A un bar, una discoteca. -
- Sí claro, te recuerdo que no tenemos edad para ir a esos lugares. - dice y puedo jurar que ha rodado los ojos.
- Si, pero.. ¿No creo que no tengas una identificación falsa? - pregunto .
- Sí la tengo, pero no la uso mucho, me da miedo.- responde.
- Yo tampoco la uso mucho, por esa misma razón, pero esta noche las usaremos, ¿Qué dices? - cuestino rogando que acepte Por unos segundos, la línea se mantiene en silencio, hasta que Amanda deja salir un suspiro.
- Está bien, yo también estoy aburrida.
- ¡Sí! - exclamó levantándome de el sillón. - Bueno voy a bañarme y a colocarme algo espectacular, pasa por mí, te envío la dirección.
- Muy bien.- me responde. - Pasó por ti en una hora - informa y luego cuelga la llamada.
Corro a la habitación donde me doy una ducha rápida elijo mi outfit.
Media hora después estoy lista, tomo un bolso de mano algo de dinero en efectivo y la tarjeta de créditos para emergencia que me dio Leonel, tendré que ir a un cajero y sacar algo de dinero, por si se me acaba el efectivo que traigo aquí, ya que si pago con la tarjeta de crédito se pueden dar cuenta que estuve en un bar. De sólo pensar en el sermón de mis padres me entra escalofríos, O sí, definitivamente debo llegar a un cajero a sacar dinero. Salgo de la habitación y me siento en el sofá, esperando a que Amanda llegue por mi.
Quince minutos después el celular vibra
Amanda
Ya estoy aquí.
Me levantó del sillón y tomo mis llaves de la pequeña repisa, abro la puerta dispuesta a marcharme, pero me topo con Stephen tiene su mano estirada para introducir la llave en la puerta. Le sonrío y él me mira de arriba a bajo, el brillo de apreciación en sus ojos me causa emoción, cada día estoy más convencida de que no le soy indiferente. Entra al apartamento sin decir nada y coloca su llave en la repisa, luego voltea a verme y vuelve a mirarme de arriba a bajo.
- ¿A dónde vas cuestiona?
Muerdo mi labio inferior nerviosa e insegura de decirle la verdad. Él alza una ceja esperando mi respuesta y dejó salir un suspiro resignada a contarle La verdad.
- Voy con Amanda a tomar algo en un bar. - confieso entre dientes y aprieto mi labio inferior con los dientes, gesto que hago cuando estoy nerviosa.
Stephen me mira una vez más de arriba a bajo y frunce el entrecejo. ¿Qué le pasa con mi ropa?
- ¿Vestida así? - cuestiona, alzó una de mis rojas cejas y miró la ropa que traigo puesta, pienso que no es tan atrevida. Tengo puesto un body negro de encaje, con un top negro, una falda de cuero negra de talle alto, que tiene una abertura corta, me llega a medio muslo, unas pantimedias negras y unos botines negros de tacón alto.
- Si, ¿Qué tiene de malo?- cuestionó, sin saber que hay de malo con mi outfit.
- Esa falda. - comenta, pero se detiene y coloca cara de incógnita. - ¿Cómo se supone que vas a un bar, si eres menor de edad ? Y supongo que la tal Amanda también. - cuestiona cruzándose de brazos.Coloco mis ojos en blanco y pongo los brazos en mi cintura.
-¡ Ay por favor! ¿ Me vas a decir que tú nunca tuviste una identificación falsa? - preguntó.
- Yo sí, pero no creí que tú fueras de esas personas. - comenta
-¿ De esas personas? ¿ Eso que quiere decir? - preguntó, pero no dejo que el responda. - Mira no hago nada malo con ella, sólo la tengo porqué mis amigas la tenían. Ellas conocían a alguien que las hacía, no quería ser la única rara del grupo, así que la mandé hacer, la usó muy poco, porqué me da miedo que me descubran, de hecho es la segunda vez que la voy a usar. - explicó
- ¿ Y cuándo fue la primera vez que la usaste? - cuestiona y ya esté interrogatorio me está molestando.
- Hace como cinco meses con mis amigas, fuimos a una discoteca, pero nos dio miedo porqué había unos hombres súper raros, así que salimos de ese lugar muy asustadas. Ahora sí ya acabo el interrogatorio, ¿Será que me puedo ir? - preguntó irritada. Él mueve la cabeza de un lado a otro mostrando esa sonrisa hermosa que me encanta.
- Tú y tu amiga no pueden ir solas a un bar, esta ciudad está llena de locos degenerados. - menciona y debo admitir que aquello me asusta. - Pero puedo ir con ustedes. - propone y abro los ojos sorprendida. - Si no te molesta claro. -
- No, para nada. - afirmó entuciasmada.
- Muy bien dame quince minutos para ducharme y ponerme algo cómodo. - dice y asiento.
- Okay. - susurro.
El sube las escaleras camino a su habitación. ¡Estoy que saltó de la emoción! Pero debo actúar de manera madura, así que mejor tomo aire.
Dame quince minutos, Stephen irá con nosotras.
le escribo a Amanda.
Amanda.
¿ Tu hermanastro ? - cuestiona.
Si.
No escribe más nada y guardo el celular en la cartera. Quince minutos después el sale del pasillo luciendo maravilloso, como siempre, lleva puesto unos vaqueros de color negro, un suéter tipo polo de color vino tinto, una chaqueta negra, y unos zapatos deportivos negros.
- Nos vamos - dice y asiento.
Salimos del apartamento y nos adentramos al ascensor.
- ¿Nos está esperando un taxi abajo? - cuestiona. - Porqué si es así, lo puedes cancelar, yo te llevo y recogemos a tu amiga.
- No, Amanda nos está esperando en su auto. - informo y el alza una ceja.
- Y si van a un bar, supongo que van a tomar, ¿Quién iba a conducir de regreso? - indaga mirándome de manera reprochable.
Abro mis ojos al darme cuenta que no había pensado en aquello . - UPS. - musito y el niega nuevamente pero no dice nada.
- Por cierto, ¿ Por qué no tienes auto? - pregunta.
- Porqué no hay dinero. - respondo.
El me mira confundido. - En casa manejaba el auto de mamá, no me lo podía traer y dejarla ella sin auto . -
- Cierto, pero, ese no hay dinero, ¿ Tengo entendido que tú padre tiene dinero? - pregunta extrañado.
- Se pudre en el dinero. - respondo. - Pero es su dinero, y de su esposa e hijos, legítimos. - digo y lo miro - No me gusta pedirle nada que supere los dos mil dolares. - él me mira nuevamente sorprendido.
- ¿ Por qué? es tu padre.
- Sí pero no quiero que su esposa e hijo legítimos se quejen y refunfuñón de que me regaló un auto, además él está súper enojado conmigo porque no estudié derecho y porque no me fui a Francia.
- ¿ Entonces Alejandra es Quién está corriendo con todos los gastos de la universidad ? - pregunta.
- No, tengo media beca. - el asiente.
- Pues yo creo que sí deberías pedirle ese auto a tu padre y para que a esas personas les duela más, yo en tu lugar le pediría uno muy costoso.- comenta y sonríe pícaro.
- No es mala idea. - digo sonriendo de la misma forma, el ascensor se abre dejándonos en el primer piso y salimos del edificio, rápidamente divisó el auto de Amanda el cual es uno muy lindo auto Ford Mustang GT convertible gris.
- Ahí está. - señaló. Caminamos hacía ella y rodeamos el auto, abro la puerta y me siento al lado de Amanda.
- Hola. - la saludó dándole un abrazo. - Amanda. - te vez regia. - la halago. Amanda va vestida con un top crot blanco de tirantes y escote en v, unos vaqueros azul claro talle alto y puedo ver unos botines de cuero, también blancos, está maquillada sut3ilemmte igual que yo, pero la sombra de ojos resalta el color de sus ojos
- Te presento a Stephen, Stephen ella es Amanda.
- Hola. - musitan los dos al mismo tiempo.
- ¿ Y qué esperamos? ¡Vámonos! - exclamó y mi amiga arranca el auto.
...
Minutos después llegamos al bar y ocupamos una mesa. Una mesera alta y toda curvilínea se acerca a nosotros y al ver a Stephen le sonríe coqueta, no puedo evitar lanzarle dardos con los ojos.
- ¿Qué van a tomar tus hermanitas Y tú guapo? - pregunta la tipa coqueta y ruedo los ojos.
- No somos sus hermanitas, ¿ Acaso crees que nos parecemos en algo? Bueno de pronto ella porqué es rubia - digo señalando a Amanda y está sonríe. - Pero yo, ¿ Crees que me parezco en algo a él - indago, la chica se sonroja un poco, pero no dice nada. - Ahora podrías dejar de poner esa carita de tonta y anotar nuestros pedidos. - término de hablar. y la chica me mira enojada, pero luego sonríe.
- Por supuesto, ¿Que se les ofrece? - cuestiona?
- Yo quiero una cerveza. - ordenó. - ¿y tu Amanda?
- Lo mismo. -
- - Sólo tráeme un refresco y dos botellas Con agua. - dice y lo miro confundidas.
- ¿No vas a tomar? - preguntó.
- No, si ustedes van a tomar, alguien tiene que ser responsable y no hacerlo, para conducir. - responde y abro mi boca para decir algo, pero solo asiento.
- Gracias por cuidarnos. - digo y él no dice nada.
- Ya traigo sus pedidos y es lindo que cuides a tus amigas - comenta la tipa y luego sonríe coqueta.
Estúpida. grito en mi mente
- Creo que debiste ser un poco más discreta. - me susurra Amanda en el oído. - Se te notaron los celos a kilómetros. - me dice y la miro angustiada, ella asiente
¡Oh Dios qué horror!
Minutos después la mesera coqueta regresa con nuestras cervezas el refresco y las dos botellas con agua, las coloca en la mesa inclinándose un poco, más de lo normal para que Stephen vea su escote, lo cual el muy idiota hace.
¡Ay de verdad que esta tipa quiere que yo la coja por los pelos y la arrastre por todo este sitio.
Inhaló y exhaló tratando de controlar mis celos, no puedo salir de mis casillas.
La tipa se endereza y sonríe.
- Gracias. - dice Stephen.
- De nada guapo si necesitas algo sólo llámame. - la tipa le guiña un ojo, el muy idiota le regaló una media sonrisa y asiente, y cuando ella da media vuelta puedo ver cómo le mira muy disimuladamente el trasero, colocó los ojos en blanco y agarró mi cerveza, la empino en mis labios y tomo de esta.
¡Yo tengo mejor trasero que esa tipa!
- ¡Ey , ey espera! - dice el idiota, quitando la cerveza de mi boca. - m
Más despacio, ¿ Qué quieres emborracharte con la primera? - pregunta.
- ¿ Y que te importa.- respondo molesta y se sorprende por mi respuesta. - Soy muy tolerante a al alcohol ¿ Sabes? -
- ¿ Así? ¿Que estás acostumbrada a embriagarte mucho ? - pregunta y noto un poco de desaprobación en su tono.
- Pues eso no te incumbe. - respondo, no quiero darle explicaciones, pero al ver que me mira aún desaprobadome, decido hablar, no quiero que piense que soy una alcohólica. - Sólo e tomado en exceso dos veces, la fiesta de Halloween y la fiesta graduación, y no me embriago como los otros, así que por eso digo que tengo buena tolerancia. - explicó, el asiente luciendo algo aliviado.
- Bien, pero esta noche eso no va a suceder. - dice y toma la botella con agua y me la ofrece. - Bebé - ordena y aunque me parece absurdo, obedezco. - Tú también. - le dice a Amanda. ella asiente y toma la otra botella.
Varios minutos después y con mi cerveza ya a la mitad, estoy bastante emocionada y quiero bailar, Me colocó de pie y miró a Stephen.
- ¿Quieres bailar? cuestionó estirando mi mano hacia él.
- No. - responde frunciendo el ceño. - estoy muy cansado. - dice y colocó los ojos en blanco molesta.
- Está bien, yo lo hago sola. ¿ tú quieres ir? - le preguntó a Amanda y asiente, pero antes termina de tomarse el trago de cerveza la pone en la mesa para luego levantarse e irnos las dos a la pista de baile. Está sonando una canción electrónica, así que comenzamos a mover nuestros cuerpos al ritmo de la música divirtiéndonos.
No pasado ni tres minutos, cuando miro hacia dónde está Stephen y veo que la mesera se a sentado a su ladob y además tiene una de sus manos en la pierna de él. Aquello me enoja demasiado, ¿ Cómo puede gustarle esa tipa? se le nota lo zorra que es. Es un idiota, miro a Amanda y está alza sus cejas y continua bailando, en ese momento siento que alguien toma mi cintura, volteó rápidamente y me encuentro con un chico de aproximadamente 22 años es alto, pero no tanto como Stephen, de cabello negro y ojos verdes.
- Hola preciosa. - me saluda. - ¿ Te gustaría bailar conmigo? - pregunta voy a decirle que no, pero al mirar a la mesa y descubrir que la tipa todavía está ahí sentado junto a Stephen, miró al chico y sonrío.
- Por supuesto. -
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Comments
Yizkenia
Chica eres inmadura 😵💫
2024-01-10
2
Loveless Soledad
Al principio no entendía porque la identificación falsa si ya tienen 18 ya pueden salir... Luego recordé que no funciona así en todo el mundo
2023-10-01
5
GiovannaXchelMayaCejudo
aaaayyyyyy nooooooo
2023-09-30
0