Capitulo 03

En poco tiempo tuve el nabo listo, luego lo que hice fue tomar la vela para encenderla con los fósforos de madera, luego de encender la vela tome la tapa del nabo. Sosteniendo la tapa del nabo con una mano apuntando con el lado de adentro hacia arriba dejé caer bastante cera de vela que sostenía con mi otra mano.

Cuando ya hubo bastante cera y antes de que se secara apoye la base de la vela encima y eso lo hice para que se pegue la vela a la tapa del nabo. Aunque confieso que dudé si la vela se mantendrá la verdad es que quedo bastante bien luego le puse encima el resto de la cabeza y quedo bien.

Para estar segura de todos modos apagué la luz, ya a estas horas de la noche normalmente estaría dormida y está todo oscuro así que se vio simplemente perfecta. Me acerqué y levantando la cabeza del nabo descubrí la vela para apagarla de un soplido.

Ya por fin había terminado y ahora estaba lista para irme a dormir mañana sería un gran día de Halloween donde esperaba conseguir muchos dulces así que debía descansar. Pero repentinamente algo sucedió, no sé cómo, pero lo que sucedió esa noche sería algo que no olvidaré nunca...

Pude ver mi sombra en la pared, pero todas las luces estaban apagadas.

Al voltear vi que los ojos y la boca del nabo brillaban intensamente.

-Pero yo apagué la vela. -Me dije mientras me di media vuelta para observar el nabo. El brillo era bastante intenso, incluso más de lo que brillo cuando hice la prueba.

-Deborah...

-¿Había escuchado una voz decir mi nombre? -Pensé mientras voltee a observar a cada lado. Comencé a asustarme lo primero que pensé fue que mi habitación estaba embrujada, pero... ¡No, claro que no! Me estaba comportando como una tonta, tal vez estaba tan cansada que pensé que escuchaba codas. Si, eso tenía que ser.

Me acerqué al nabo para soplar la vela a través del ojo, pero al acercarme al ojo comencé a sentir un aroma extraño. Era un fuerte olor a azufre, decidí ignorarlo pensando que el cansancio me hacía oír y ahora sentía olores extraños así que lo ignoré y soplé a través del ojo que le hice al nabo para apagar la vela.

La vela, sin embargo, continuaba prendida, observé el nabo extrañado y tomé bastante aire mientras llevaba mis manos a ambos lados del nabo para sujetarlo. Volví a dar un soplido con bastante fuerza sosteniendo el nabo para que no se cayera, pero la vela seguía sin apagarse.

-No me va a ganar la maldita vela.-Susurre llevando mis manos a mi sitúa.

Exhale un suspiro y me dispuse levantar la calabaza descubriendo la vela para apagarla así que volví a llevar mis manos al nabo, pero antes de que siquiera pudiera tocarlo vi que se movía la boca del nabo pronunciando mi nombre "Deborah".

Solté un fuerte y agudo alarido de pánico mientras de un salto caí al piso de espaldas.

-Deborah... -Dijo el nabo con una voz áspera que resonó en toda la habitación casi tanto como el grito que había dado.

Estaba petrificada de pánico y una expresión de terror se hizo presente en mi rostro junto a una agitada respiración mientras me arrastraba sobre mi espalda hacia atrás.

-Deborah Sorsone... -Insistió la voz que provenía del nabo.

-¿Q-Q-Quien es usted?-Pregunté con gran esfuerzo. El espanto que sentía era tal que casi no podía hablar, por un momento pensé que me había quedado sin habla.

-Soy Jack... -Respondió la voz.-Soy Jack-o-Lantern.

-¿Jack-o-Lantern? -Pregunté sorprendida.-No me hagas daño.

-Si, yo soy Jack-o-Lantern. -Exclamó la voz.-No tengas miedo, no estoy aquí para lastimarte.

-¿Qué quieres de mí? -Pregunté mientras intentaba acomodarme sentada.

-Vine a ayudarte... -Respondió Jack-o-Lantern.

-¿Ayudarme con qué? -Pregunte con curiosidad.

-Sé que te atormentan y sé lo que sufres por eso vine. -Replicó Jack-o-Lantern.-Yo estoy aqui para ayudarte a que puedas vengarte de esos infelices y consigas el respeto que tanto deseas.

-¿Cómo? -Pregunte con una intriga mayor que el temor que sentía.

-Voy a darle el poder para que puedas asustarlos, les darás un buen susto en esta noche de Halloween y así te ganarás su respeto. -Exclamó Jack-o-Lantern. De la boca que había tallado en el nabo salió una pequeña esfera de fuego color rojo. Era como un pequeño sol rojo, apenas del tamaño de una pelota de tenis.

-Tómala, es fuego del infierno, todas sus flamas están interconectadas entre ellas es por eso que usando mi flama puedo acceder a las flamas del infierno, conseguí para ti una de las llamas eternas del infierno.

-¿El fuego del infierno? -Pregunte aún asustada, luego hice una pausa para pensar unos segundos antes de continuar:

-Increíble.-Dije con una sonrisa.

-Si la deseas tómala con tu mano izquierda, de lo contrario vas a quemarte.-Exclama Jack-o-Lantern.

-¿Por qué? -Le pregunté.

-Porque del lado izquierdo es donde está tu corazón y la entrada a tu alma, de esa manera la flama se unirá a ti.

Acerque mi mano a la flama lentamente y sujete la esfera en la palma de mi mano, al sujetarla sentí un ardor increíble en la palma de mi mano que me hizo emitir un alarido de dolor mientras abría mi mano para soltarla.

-Auch. -Dije volteando a ver el nabo, pero ya no brillaba, la vela estaba apagada y toda mi habitación estaba a oscuras.

Al abrir mi mano para ver noté que la esfera de fuego ya no estaba, y el ardor de la palma paso a mi mano, me incliné del inmenso ardor y volví a arrojarme al suelo retorciéndome.

Al ver mi mano noté que podía ver mis venas, comenzaban a formarse en mi mano. Eran unas venas rojas y brillantes que avanzaban desde mi mano pasando por mi brazo hacia mi hombro por debajo de las mangas cortas de mi camiseta gris.

En poco tiempo ese fuego que llegó a recorrerme todo el cuerpo, al bajar mi mirada pude ver que mis manos y pies relucían en la oscuridad de mi habitación por las venas rojas y brillantes que iluminaban con su color rojo.

De pies a cabeza. Me moví retorciéndome violentamente en el suelo gritando mientras ese fuego recorría todo mi cuerpo, era algo insoportable, sentía que me quemaba por dentro.

No me importaba que mi madre pudiera entrar, al contrario, quería que viniera a ayudarme porque el ardor era insoportable, tan insoportable era ese ardor que quede inconsciente en el suelo de mi habitación.

Al abrir mis ojos descubrí que estaba acostada en mi cama, bruscamente me senté y comencé a revisar mis manos, brazos los cuales se veían totalmente normales. Hice a un lado las cobijas y comencé a revisar mis pies, luego levantando las mangas del pantalón también revise mis tobillos sin encontrar nada raro.

Me levanté e inmediatamente me dirigí hacia el espejo que está junto a la puerta de mi habitación para ver mi cara. Estaba perfectamente normal, mi piel se veía intacta, mi cabello naranja seguía siendo así, seguía igual.

Todo había sido un sueño, parecía tan real que me había costado trabajo creerlo, pero solo había sido un sueño. Observé a los lados y fui a cambiarme. Hoy es Halloween, así que estoy emocionada, ya que Lara y yo siempre conseguimos muchos dulces, el plan consistía y consiste en encontrarnos en la casa de Lara para luego ir llamando casa por casa hasta ir a todas las casas del vecindario o hasta que llenemos nuestros sacos de dulces.

Normalmente, no llegamos a ir a todas, porque las personas son muy generosas en cuanto a los dulces de Halloween.

Cuando termine de vestirme escuche a mi madre tocar la puerta.

-¿Ya estás levantada? -Pregunto desde el otro lado de la puerta.

-Si, mami, pasa. -Le respondí mientras me agachaba para tomar mis zapatillas de debajo de la cama. -Solo falta ponerme las zapatillas.

Mi madre abre la puerta de la habitación y entra mientras tome mis zapatillas que se encontraban debajo de mi cama. Ya con mis zapatillas fui a sentarme sobre la cama para ponérmelas.

-¿Cómo te sientes? -Me preguntó mi madre.

-Estoy bien, gracias. -Le dije a mi madre mientras dejaba una de las zapatillas en el suelo para ponerme la otra.

-¿Estás segura? -Me preguntó mi madre. Pude notar preocupación en su voz así que una vez me puse la zapatilla voltee a verla para preguntarle:

-Si, ¿Por qué?

-Me asuste al verte esta mañana cuando vine a ver si ya te habías levantado para desayunar. -Explico mi madre.-Estabas durmiendo en el suelo.

-¿Yo? -Le pregunté a mi madre.-¿Cómo que estaba durmiendo en el suelo?

-Si, te desperté y fuiste a acostarte a la cama para volver a dormir. -Relato mi madre.-¿No te acuerdas?

Solté una risa en tono bromista

-Si, me acuerdo. -Mentí esperando que me creyera.-Es que estaba cansada y me quedé dormida en la silla, así que me habré caído.

-Sí, debiste haber estado muy cansada porque prácticamente te dejaste caer sobre la cama. -Exclama mi madre aguantando la risa.-Fue gracioso no voy a mentirte.

-No creo que haya sido tan gracioso.-Respondí con una sonrisa.

-De hecho ya estaba por preparar el almuerzo -Me dijo mi madre.-¿Quieres ayudarme?

Asentí con mi cabeza soltando una risita.

-Seguro, termino de ponerme las zapatillas y voy a ayudarte.

-Te espero ahora que despertaste de tu sueño Blanca Nieves. -Me dice mi madre en tono bromista antes de salir del habitación.

-¡Mamá! -Exclamé poniendo los ojos en blanco con una sonrisa. Ella siempre logra hacerme sonreír, aun así no podía evitar pensar en lo que ella dijo. Claro que yo no recordaba nada, pero si era verdad lo que había dicho eso significaba que tal vez no había sido un sueño lo que había pasado.

Lo último que recuerdo es que había quedado inconsciente en el suelo y ella me dijo que me encontró durmiendo en el suelo. Pero posiblemente era como yo dije, tal vez me quede dormida sentada en la cama o la silla. Si, claro que si, no podía haber otra explicación, me amarre las agujetas y tome mi otra zapatilla del suelo para ponerla también.

Al terminar de ponerme las zapatillas fui al baño a lavarme los dientes. Después de lavarme los dientes puse el tapón y abrí la canilla del agua para lavarme la cara como cada mañana.

Al terminar me lavé la cara para ir a la cocina.

-Aquí estoy. -Exclame entrando a la cocina donde mi madre me esperaba.

-¿Lista para algunas recetas de Halloween? -Me pregunto mi madre sonriente.

-Seguro que sí.-Le respondí llevando mis manos a mi cintura.

-Así se habla. -Exclamó mi madre sonriendo.

-Apropósito ¿Ya añadiste el nabo a la decoración? -Le pregunté a mi madre.

-Sí, está en la entrada colgada. -Respondió mi madre.-Te quedo muy bonita.

-Gracias. -Dije sonriente.

-De nada.-Responde mi madre.

Observe sobre la mesa varias cosas así que voltee a ver a mi madre y le pregunté:

-¿Qué preparamos hoy?

-Aprovechando que es Halloween estaba pensando que podríamos hacer algunas cosas terroríficas. -Respondió mi madre.-Y de paso algo para que le lleves a Lara y su madre ¿Iras en la noche haya para ir a pedir dulces?, ¿verdad?

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