cap 5

La noche se cernía sobre la enorme villa, solo estaba ilumidolas pequeñas luces de la camara, una sombra corrió junto a las paredes evitando satisfactoriamente las cámaras de seguridad hasta llegar al sótano, miro al rededor, paso con éxito todas las trampas que habían y llegó a la oficina del lugar.

Abrió la puerta, rebuscó rápidamente en los cajones del escritorio y en las estanterías, pero no encontró nada.

— dónde rayos está eso.

Miro su relog y frunció el seño.

— no me queda tiempo.... ¡¡ya se!!

Miro el asiento y sonríe al ver una pequeña abertura en el asiento, si no miras con cuidado no podrás verlo.

La sombra puso una pequeña horquilla y abrió el pequeño cierre, rápidamente cayó un manojo de papeles.

La sombre rebuscó rápidamente, pronto los papeles fueron puestos con brusquedad sobre el escritorio.

— no hay nada, dónde podrían estar.

Tomo los papeles y los puso de nuevo en su lugar, luego salió del sótano y regreso a su habitación.

Amaya se quitó la mascara negra y lo tiró al suelo.

— rayos, que porquería es esta, no se supone que viven aquí siempre.

Amaya se lanzó sobre la cama mirando la pared blanca.

— si no están aquí debe estar en su oficina o en la propiedad que tiene en ciudad A, tengo que hacer que pueda ir a ese lugar.

Sus párpados se volvieron pesados y pronto se quedó dormida.

Al día siguiente unos suaves pasos resonaron en su habitación, eran leves y pequeños, no tardó mucho en que se cerrará de nuevo su puerta.

Amaya se giro y bostezo, luego se levantó.

Puso sus pies en sus pantuflas y suspiro.

— pequeños demonios ¡¡Aidan!! ¡¡Aiden!! tendrán que limpiar lo que ensuciaron.

Los dos que estaban afuera de la puerta, se miraron y corrieron de nuevo a su habitación.

— cómo no molestarse, se siente pegajoso, que pusieron.

Ella saco los pies de su pantufla, era pegamento.

Dejo las pantuflas y camino hasta el baño, después de hacerlo, salió a cocinar, el día anterior habían traído su equipaje, llevaba un vestido azul y un lazo en su cabello de color rosa, tenía unos zapatos de color blanco.

Miro a los niños que estaban acostados viendo tv, se dirigió a la cocina, se estaba muriendo de hambre.

Cuando Amaya se fue Aiden miro hacia la cocina y suspiro aliviado.

— pensé que nos regañarían

Andan paso de canal.

— ella no puede hacernos nada, después de todo perdera su trabajo si nos hace algo.

Aiden Asintió.

— asi que perderé mi trabajo ¿he?

— ahhhhh

Los dos saltaron del sofá, miraron detrás, Amaya estaba sonriendo amablemente, esto les puso los pelos de punta.

— ¿de quién fue la idea del pegamento?

Ninguno hablo

— como castigo por su pequeña broma tendrán que hacer su propio desayuno, ¿entendido?

Aidan se adelantó y refuto.

— fuiste contratada para cocinar.

— no, pequeño Aidan fui contratada para cuidarlos, en mi contrato no se estipula que deba cocinarles, deben de saber que sus acciones tienen consecuencias.

Ella camino suavemente hacia ellos mientras continuaba hablando.

— por ende tendrán que cocinar de castigó, miren esto, no son lindos.

Eran dos pequeños delantales uno de color azul claro y otro de color blanco.

— jamás me podré eso

Aiden siguió a su hermano.

— yo... Yo tampoco.

— ¿por qué se niegan, no son lindos?

Volvió a mirar los pequeños delantales, los había encontrado en el armario de su habitación, tal vez alguno de las niñeras los había dejado.

Miro a los dos niños, parecían tallados por angeles, su rostro redondito y pestañas largas, su cabello un poco desordenado, sus pequeñas facciones eran exquisitas.

— sus padres deben de ser unas bellezas.

El cuerpo de los niños se tensaron, Aidan arrebató el delantal y se lo puso.

— no hables de otras cosas, no digiste que vamos a cocinar.

Amaya obviamente había notado su reacción, negó con la cabeza y puso el delantal azul en Aiden.

— muy bien vamos a cocinar.

Dijo Mientras levantaba las manos.

Ambos la siguieron a la cocina, Los ingredientes a preparar ya estaban listos, ella corrió dos pequeños muebles y empezaron a preparar los panqueques.

— primero calentamos la leche, pueden tam bien hacerla con la leche fría, no importa, luego se le hecha un poco de mantequilla, el huevo y la arina, luego ponemos esto en la batidora.

Aiden puso la mescla en el tazón, todos pusieron un ingrediente, Aidan encendió la batidora.

— ¡¡espera Aidan aún no!!

Con la batidora encendida, todo salió volando, ya que lo había puesto en una gran potencia, Amaya apagó la batidora, respiro hondo, miro a los niños.

Estos también estaban tensos, de hecho sus rostro y ropa era un desastre de masa.

— jajajajaja

Amaya no pudo evitar burlarse de sus rostros, ambos se pusieron rojos.

— no te puedes reír, tu también tienes.

— si... Si

Ella se limpio el rostro.

— ni modo, volvamos al inicio.

Aidan la observó.

— ¿no, nos regañaras?

Ella negó mientras caminaba hacia el refrigerador y saco nuevos ingredientes.

— es normal que en la cocina pasen algunos accidentes, pero recuerden no vuelvan a mi era nada sin que antes yo les de la orden.

Ambos asintieron, volvieron hacer la mescla y esta ves la batieron bien.

— por último ponemos el azúcar al gusto y cocinamos.

Después de un tiempo los niños vieron su obra de arte con orgullo.

Habían panqueques de diferentes tamaños y formas, Amaya tomo uno y le pregunto a Aidan.

— ¿que animal, es este un canguro?

El rostro del pequeño se puso rojo.

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Comments

mel

mel

eeaaa si que ella se está divirtiendo con los niños 😊🤭😅😅😂

2025-02-20

0

Susana Romero

Susana Romero

jajaja jajaja me hacen reír jajaja no

2024-03-26

9

Diana Quintero

Diana Quintero

pero la obedecen 🤭🤭

2024-02-18

1

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