después de varias horas ese mismo día, Varias personas entraron a la enorme mansión, esperaron las órdenes de la persona que los llamo.
— es una enorme casa
— lo sé, está es muy grande he ido a otras pero jamás a una como está.
— lo sé, cómo será el dueño
— debe ser muy rico
— obviamente, si no lo fuera no tendría una mansión como está.
— todo el mundo en silencio, el dueño está aquí.
Dijo el líder que los guiaba, al verse abrir la puerta de la casa.
— lamento hacerlos esperar, entren.
Todos bajaron la cabeza al entrar, no debían estar fisgóneando en casas agenas.
— lo que tendrán que limpiar... Es toda la casa asegúrese de que la habitación con pintura sea la prioridad.
Dijo Amaya mientras se llevaba la paleta a la boca.
— si
Respondieron las personas de limpieza, luego se dispersaron.
" Eso es lo bueno de tener dinero, bueno aunque no el mío, ya lo pagará el jefe"
Pensó mientras salia al jardín, los gemelos, estaban en una clase de natación personalizada, ella se sentó en una estera, junto a su teléfono se puso a leer.
El tiempo pasó rápidamente, pronto era la hora del almuerzo, los trabajadores terminaron de arreglar todo.
Amaya reviso todo el lugar y se hecho el trabajo era excepcional.
— muy bien, esperen un momento, les transferiré.
Ella se alejo un poco y marco a la billetera andante.
Alejandro, miro la enorme montaña de papales.
— cómo están las sucursales, del lado de Damián.
— han tenido algunos problemas, además el lado de esa persona se empezó a moverse.
Las manos de Alejandro que recorría el portátil rápidamente, se detuvieron por un momento, luego continuo.
— lo entiendo, recuerda conseguir el contrato de las islas de la ciudad C
— Si.
El teléfono sonó en ese momento, lo puso en altavoz al contestar, ya que solo era la niñera.
— cariño
Sonó una voz un poco coqueta, la oficina se quedó en silencio.
— cariño estás ahí
El asistente tose un poco
— me retiraré un momento
Antes de que Alejandro digiera algo salió corriendo de la oficina, la puerta se cerró de golpe.
— que sucede
Dijo con voz de cansancio.
— quiero dinero.
— para que quieres dinero
— para que se utiliza el dinero, además los niños estuvieron jugando, toda mi ropa de cama quedó hecha un desastres.
Alejandro entendió lo que quería decir después de escuchar eso.
— te trasferire.
— gracias cariño.
— recuerda.
Bi..bi...
— déjame terminar de hablar.
Miro la llamada terminada y negó.
El trasfirio y se hundió de nuevo en los papeles.
Amaya sonríe al ver la enorme cantidad.
— definitivamente una billetera andante.
Ella les pago a las personas y miro a los niños que bajanban del segundo piso.
— nos vamos de compras.
Los dos se miraron y luego asintieron.
Ella subió contenta a su habitación, abrió el armario y lo volvió a cerrar rápidamente.
" Quien diría que una rata estaba entre ellos"
Se acercó a su mesa de noche y tocó los bordes, en la parte más interna había un pequeño bulto que antes no estaba.
" Je, así que el jefe tenía razón"
Ella abrió su armario y entro, en una de sus esquinas también había uno.
"Cuántos habrán puesto, tks, que molesto"
Busco en el baño y saco las cámaras en este.
"Pervertidos"
Pensó, luego se ducho tranquila.
— aidan, aiden están listos.
Los dos miraron a la mujer que llamaba a sus habitaciones, de hecho ya la estabns esperando a bajo.
— niñera estamos aquí.
Grito aiden para llamar su atención.
— entiendo, andando almorzaremos afuera.
Cuando salieron el chófer ya los estaba esperando.
— entrar.
Los gemelos entraron, Amaya miro al rededor era bastante silencioso y solo.
Ella sonríe y entro en el auto, tenía que comprar el arma para mañana, no le prestaría atención a estás personas aún.
El auto llegó rápido fuera del centro comercial, ella se bajó del auto y luego saco a los gemelos, ambos empezaron a correr.
— no corran muy lejos, nos esperas aquí, de acuerdo.
Le dijo al chófer mientras veía las espaldas de los gemelos.
— claro señora
Ella camino lentamente, les había puesto un rastreador mientras que ellos no prestaban atención, no tenía miedo de perderlos.
En la primera planta había una alta gama de restaurantes, mientras observaba el lugar vio a los gemelos sentados siendo atendidos, el camarero estaba un poco asustado, que pasa si los niños se van sin pagar, pero eran profesionales, incluso si llegara un mendigo deberían tratarlos con cortesía.
— entonces que quieren ordenar.
— quiero un postre de fresas ( aiden)
— quiero uno de chocolate, date prisa ( aidan)
El camarero Asintió y anoto su pedido.
— sin dulces hasta que almuerzen.
Al escuchar la voz delicada, el camarero se giro, la mujer que caminaba hacia ellos, llevaba un vestido rojo que llega un poco más arriba de su rodilla, su cabello era corto y llevaba aretes rojos, tacones negro y un bolso negro.
— porfavor tres almuerzo completo, dos para niños y otro para adultos.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 84 Episodes
Comments
mel
eeaaa ellos si que llegan mandando 😅🤭🤭a qué chiquillos
2025-02-20
0
Yanet Cristina Vilugron Salazar
jajaja 🤣🤣🤣
2024-12-16
0
Diana Quintero
Aidan y Aiden no tienen remedio 🤣🤣🤣 están celosos de que se case con su padre 🤭🤭
2024-02-18
8