Esto del amor... tal vez, si sea para mí.

Se sentía emocionada por ir a la playa, ya quería sentir la arena debajo de sus pies, rozando sus dedos, sentir el fuerte viento y la calidez del sol.

“Ahhh!!! ya quierooo iiir!! ¡¡Por qué está tardando tanto!! De seguro que lo hace a propósito... "

Se encontraba impaciente en el jardín, está vez, acostada en uno de los muebles de madera, tomando un batido de fresa.

Su mirada se desvío al lugar donde vio a su atacante, su cuerpo tembló un poco al recordar la escena.

“Tu puedes, eres una mujer fuerte e independiente, capaz de superarlo, recuérdalo"

Se dispuso a terminar su batido de fresas, uno de los empleados se lo trajo.

“Debo decirle a Enzo que me enseñe el lenguaje de señas, no quisiera que los empleados pensaran que ni las gracias doy... jajajaja ¡Quien me viera, yo, teniendo empleados!"

Una sonrisa se dibujo en su rostro por sus pensamientos, cerrando sus ojos para sentir la brisa en su rostro, muchas veces la vida puede sorprender.

-Espero que esa sonrisa sea por pensar en mi.

Se volteo para verlo, estaba parado a unos cuantos pasos.

“Joder! ni sus pasos escuché”.

- Para tu sorpresa, no lo es. -Le tendió una sonrisa burlona-.

El solo pudo sonreír, se acercó y se recostó a su lado.

-Hoy, estuve... hablando con un conocido, me ha desagradado en absoluto - Se fue acercando lentamente- pero el verte, me hizo cambiar completamente de emociones, mía principessa.

- ¿En serio? - Dijo algo apenada y un con un ligero sonrojó por la sinceridad-.

- Por supuesto, pero sabes que sería mejor.

- ¿Que será? -Pregunto dudosa-.

- Esto.

Se apresuró a juntar sus labios, besándola cómo si fuera la primera vez en tocar sus dulces y suaves labios.

Elena gimió en su boca ante la fuerza del beso. Dió batalla para que ella fuera la que mandara en el beso, haciendo que el italiano lo intensificara, No quería darle la oportunidad de separarse.

Se sentía maravillosa cada vez que el la besaba, se sentía querida y deseada, nunca había sentido algo así.

Cuando se quedaron sin aire, se separaron y juntaron sus frentes.

- ¿Y-ya ... Te sientes mucho mejor? - Pregunto con su rostro rojo como un tomate-.

- ¡Definitivamente!

El emocionado comenzó a darle pequeños besos por su rostro, ella solo podía soltar pequeñas risitas.

- Enzoooo!

Volvió a besarla al escuchar como decía su nombre, le encantaba.

Ella gustosa respondió al beso, sinceramente, podría hacerse adicta.

-Mi scusi! (¡Disculpen!)

Fueron interrumpidos por una voz, Elena apenada se limpio los restos de saliva de sus labios, enzo por su parte, molesto por la inoportuna interrupción, se volteo para ver quién se atreve a molestar.

- Signore! Mi scusi, ho portato i costumi da bagno per la signorina. (Señor! mil disculpas, he traído los trajes de baño para la joven señorita) -Hizo una ligera reverencia, mostrando su vergüenza al ser inoportuno -.

-Va bene (Esta bien) -Carraspeo- Portali dentro per vederli. (Tráelos para verlos).

El hombre se encamino a la mesa de jardín con las bolsas en las manos.

Su jefe le ordenó llevar esos trajes de baño, pero ni por un segundo le menciono que era para Enzo di Leone!. Todo el mundo en Italia sabía quién era, talvez hasta toda Europa.

Se quedó al lado de la mesa, inmóvil, esperando órdenes.

-Che cosa stai aspettando? Un invito? ( ¿Que esperás? ¿Una invitación?) -hablo molesto, odiaba a las personas incompetentes-.

- Ehh...

Seguía inmovilizado, lo que le faltaba, que le gritará, su cara debía ser un poema y efectivamente, lo era.

Elena observaba la interacción, aunque no hable el idioma, el comportamiento de ambos era obvio, además, la actitud de Enzo la hizo molestar, el pobre chico parecía apunto de desmayarse o de tener un ataque de ansiedad.

Se levantó enseguida y dió unos pasos hasta el hombre.

- No te preocupes, no te hará nada. - le dedicó una sonrisa tierna, quería que el hombre se calmará-.

- No creo que eso sea verdad... - Murmuró -.

Elena sorprendida por escuchar que habla español, en un atrevimiento, tomo sus manos y la entrelazó.

- ¡Ahhh! Por fin! - hablo emocionada - Pensé que me volvería loca.

- ¿Disculpa? - estaba completamente extrañado de la situación-.

- Es que yo no hablo italiano y la verdad es muy frustrante y desesperante, ya que debo esperar a que Enzo me traduzca o explique algo - Se sentía aliviada-.

- Jajaja, Si te entiendo - la revelación lo hizo calmar- Cuando llegue aquí, sentía el estrés de no hablar el idioma, pero tranquila, lo aprenderás con el tiempo.

- Oh! ¿En serio lo creés?.

- Por supuesto, además, no tienes opción, ya estás aquí.

- Jajajaja, tienes razón!.

Mientras ellos mantenían una conversación de lo más natural, el hombre sentado no podia evitar estar molesto, la veía a ella sonriendo y tomando de la mano a un hombre que no era el, era una imagen desagradable para su gusto.

Se levantó y se acercó a su lado, inmediatamente con la cercanía del hombre, el chico se soltó de las manos de Elena.

- ¿Elena?

Ella lo miro sorprendida, había olvidado por un segundo que el estaba con ellos, su emoción lo había eclipsado.

- Mía principessa, es mejor si elijes el traje de baño, de lo contrario, se hará más tarde .

Aunque su tono de voz era tranquilo, Elena ya lo conocía bastante bien para darse cuenta de que la vena en su frente iba a explotar por la molestia.

- Es cierto, lo había olvidado, lo siento - para calmar un poco al huracán Enzo, se acercó a su mejilla y le tendió un beso-.

Eso definitivamente hizo que se calmaran los deseos asesinos de Enzo por aquel joven.

- Muy bien, Me podrías mostrar los diseños, ¿Señor?...

- Oh, claro, soy Emilio, Emilio Hidalgo - Se presentó-.

-Bien, emilio, ¿Que diseños Tienes para mí?.

El chico comenzó a sacar los modelos y a mostrarlos, todos eran muy hermosos y con diseños atrevidos.

“Es que me cortó un dedo, sino es que dos, a qué el pervertido italiano los pidió para que le mostrará piel"

Al final, se decidió por uno de color negro con incrustaciones en los bordes, su diseño era sencillo, solo que los tirantes eran de oro al igual que los de la pieza de abajo.

- Muy bien, ¿Dónde deseas probarlo?.

- ¿Ah?

- Me refiero, Dónde te gustaría ponértelo y ver cómo te queda.

-Entiendo, en mi habitación.

- Bien - tomo la bolsa con el traje de baño - Guíame.

Antes de siquiera dar un paso, Enzo se colocó en frente del chico.

- ¿Cosa pensi di star facendo? (¿Qué crees que haces?) - su mirada era fría y su voz amenazante -.

- Non capisco signore. (No lo entiendo señor). - No entendía la actitud repentina del hombre y se asusto por ese cambio de humor-.

- Con lei non vai da nessuna parte, osi mancarmi di rispetto venendo a casa mia e interrompendoci e toccandola, CHI CAZZO TI PENSI? (No irás a ninguna parte con ella, te atreves a faltarme al respeto viniendo a mi casa y interrumpiendonos y tocandola, ¿QUIEN MIERDA TE CREES?).

El chico miraba asustado a Enzo, tenía miedo de lo que era capaz, sabía que era explosivo pero que lo ocultaba con una máscara de carisma.

Definitivamente, estaba muerto para el final del día.

- ¡Enzo! ¡Por Dios! - Elena tomo del brazo a su novio- ¡Deja en paz al pobre chico de una vez! solo está haciendo su trabajo.

- ¿Su trabajo? desde que llegó no ha hecho nada más que faltarme al respeto - Su voz seguía sonando molesta pero en menor medida, no quería asustarla-.

- No es cierto, el está haciendo un excelente trabajo, así que me quitas esa actitud de mafioso y comienzas a tratarlo con respeto - hablo con sus manos en las caderas y su voz era firme - Ahora bien, iré con emilio a mi habitación, me ayudara con el traje de baño y tú vas a esperar aquí.

- Pero claro que no!

- No es una petición, ¡Hoy es un hermoso día y quiero ir a la maldita playa de una Vez! así que se un hombrecito y acéptalo. Emilio, vamos.

El ni siquiera se dió la oportunidad de sorprenderse por la actitud de ella con el, ya estaban en camino a la habitación para ayudarle con el traje de baño.

Enzo por su parte, se quedó sorprendido por la actitud de Elena, le encantó la fuerza y voluntad con la que hablo, sin importarle nada, si fueran otras circunstancias, talvez estarían ya en la cama, demostrándole quien es el jefe.

“Joder con Elena... ¡Al parecer es una gatita salvaje!”

...-------------------------------------------------------------------...

Mientras el chico le explicaba como debía amarrar las cadenas del traje de baño, se sentía culpable de la actitud de Enzo hacia el.

- Oye, lamento todo ese comportamiento de Enzo.

- No te preocupes, ya había oído que es algo explosivo - Le resto importancia-.

- Si, el es así - Recordó la cena con su familia, la manera explosiva de Enzo era inesperada- Pero de igual forma me disculpó.

- Si te hace sentir mejor, entonces, acepto las disculpas.

- Ni siquiera se porque se ha puesto de esa manera.

- Creo que pensaba que te estaba coqueteando.

- Hombres, Quien los entienda...

- jajajajaja, supongo que a veces todos somos difíciles de entender - tenía una sonrisa, le agradaba esa mujer -.

Al pasar los minutos, al fin había terminado.

- Listo! ya está.

Elena se acercó al espejo, se sorprendió por lo bien que le quedaba, marcaba sus pechos, haciendolos parecer un poco más grande y el diseño de los tirantes la hacían ver más voluptuosa.

“Tal vez sea cierto el dicho, no es tu cuerpo, es la ropa que usas"

Se sentía atractiva, algo difícil para alguien con poca autoestima, pero se sentía bien consigo misma.

Amarro su cabello en una cola alta y dejo unos mechones.

Se colocó un vestido sencillo y unas sandalias.

...----------------------------------------------------------...

Enzo esperaba impaciente, ya estaban tardando mucho a su parecer, ya había ordenado que tuvieran listo el sitio donde estarían en la playa.

Estaba apunto de ir a buscarlos pero los divisó bajando las escaleras hacia el jardín.

A su parecer, Elena se veía hermosa, no importa que luciera, el simplemente pensaba de esa forma.

Dió unos pocos pasos para acortar la distancia, se acercó a su amada y le tendió un beso en la frente, ella se alegro por ese recibimiento.

- Muy bien, entonces me retiro, un placer conocerte Elena.

- También fue un placer para mí, espero volver a verte.

- Bien, con il suo permesso signor di Leone (con su permiso señor di Leone ) - Hizo una ligera reverencia y se retiró, para sus adentros se alegraba de poder irse ileso.

"Espero que me den un maldito bono".

...------------------------------------------------------...

Se encontraban en el auto, al fin habían comenzado su camino a la playa, Elena miraba por la ventana emocionada.

- Pareces un perro Elena.

Ella volteo su cabeza para verlo con una sonrisa, sin importar cuántas veces Enzo la llamara perro desde que comenzó el viajé, ella no le iba a dar importancia.

Su mirada volvió al camino, ya llevaban unos 20 minutos y sentía que ya no podía esperar más.

Al ver que pasaban por un camino de piedras y un portón, se dió cuenta que habían llegado a su destino.

El auto avanzo un poco más pero tuvo que detenerse al terminarse el camino, antes de bajar del auto, decidió preguntar algo importante.

- Enzo, ¿Está playa tiene tiburones? - Pregunto sin siquiera verlo, su mirada estaba fija en el mar-.

- No, en esta época no se ve ninguno.

Esa fue respuesta suficiente para ella, abrió la puerta y comenzó a correr hacia el mar, mientras lo hacía se quitó el vestido y las sandalias, estuvo a punto de caer algunas veces pero no le importó.

En cuanto sintió el agua en sus piernas se adentro en las aguas, estaban frías pero se sentía maravilloso, se hundió completamente bajo el agua y comenzó a nadar, se sentía libre y relajada.

Las aguas eran cristalinas y los pequeños peces eran tan hermosos, tuvo que volver a la superficie al necesitar nuevamente del aire.

Dió bocanadas de aire y cerro sus ojos recibiendo los rayos del sol, cuando los abrió se dió cuenta de que Enzo aún no había entrado, lo divisó en la orilla, estaba sentado en una silla tomando algo bajo un toldo.

También vio a algunas personas en la cabaña que estaba a unos metros, eran empleados de la casa, ni los había notado.

Volvió nadando a la orilla, aunque quería estar adentro, sin Enzo, pues, no lo encontraba tan divertido.

- Oye, ¿Princeso, eres alérgico al agua?

El no le respondió, su mirada estaba clavada en su cuerpo, las gotas cayendo por su cuerpo, la forma en qué el traje de baño le marcaba sus curvas y su sonrisa en su rostro, sencillamente, estaba maravillado.

Con un rápido movimiento, jalo su mano y la tumbó sobre el,

Se acercó un poco más y colocó su mano entre los cabellos de la chica, por su nuca, acariciando su mejilla.

los dos sentían la respiración del otro en los labios, que el deseo por encontrarse era máximo.

-¿Te gustaría que te bese ahora mismo? – Hablo con voz ronca, juntando sus frentes-.

Aquel gesto era tan íntimo para el, la cercanía y las emociones lo consumían, con ese simple gesto, el ligero roce de piel, era demasiado intimo y solo para ella.

Se estremeció por el contacto tan íntimo, la delicadeza con la que el la trataba, el cariño y la forma de hacerla sentir deseada con solo una mirada, sabía que su forma de tratarla era única, no lo fue o será con otra persona que no sea ella, se encargaría de eso.

- Me encantaría mucho...-Hablo sin miedo, no alargaría más la tensión, si con sinceridad conseguía alcanzar los labios que la hacian sentir mariposas en el estómago como a una niñata.

No esperó más y recorrió el corto camino hasta sus labios, Las manos de la mujer se movieron por inercia hasta los caballos peinados de su italiano, despeinandolo con sus dedos.

- Enzo... - susurró sobre los labios de él-

Atrapó su labio inferior delicadamente, se separó un poco y sonrió.

- Elena...

Con escuchar su nombre salir de sus labios, la motivo a seguir con el besó, se acercó nuevamente a él y volvió a juntar sus labios,

Al pasar el tiempo y necesitar el oxígeno, el apasionado beso se fue volviendo en pequeños besos suaves en los labios, haciendo que sonrían, parecían unos adolescentes.

Al separarse completamente, el entrelazó sus manos, ella se recostó en su pecho.

- ¿Por qué no has entrado al agua? - su mirada curiosa estaba dirigida al mar- ¿No sabes nadar?

- Claro que si - Rodó los ojos por las preguntas que le hacía, aún así tenía una sonrisa en el rostro - Solo quería que disfrutarás primero, te veías, sinceramente, cómo una niña.

-Jajajaja - su risa era sincera - La playa es mi debilidad, todo de ella me encanta, en mi vida he podido estar en ella unas pocas veces y la última vez fue hace demasiado tiempo.

-Entiendo, entonces, debo buscar una casa aún más cerca, con mejor acceso, hasta podrías ir cada vez que quieras.

- No, si lo haces, probablemente termine viviendo en ella -hablo con una sonrisa burlona -.

- Entonces, seguiremos en casa -Pasaba su mano por su espalda, sintiendo su calor y la brisa del mar era refrescante, se acostumbraría rápido a eso-.

-Seguiremos en casa - ella se acurrucó aún más en su pecho y cerró sus ojos por las caricias - Si sigues así, me harás dormir.

-Entonces, será mejor que te levantes y vayamos a nadar.

Elena se lo pensó, aunque se sentía muy bien, no quería perder el tiempo en la playa, reunió fuerzas y se separó del hombre.

El por su parte, se levantó y comenzó a quitarse la ropa, al terminar Elena no pudo apartar la mirada, su piel blanca combinaba con su bañador negro, su abdomen perfectamente marcado y su musculos la habían tomado desprevenida.

- Si sigues mirandome de esa manera, tendré que darte unas nalgadas por ser una pervertida.

-¡Quue!! -chillo nerviosa, el cuerpo de angel de Enzo la había hechizado-.

El tomo su mano y comenzó a caminar hacia el mar, la brisa marina la despertó, una sonrisa se posó en su rostro, soltando su mano, comenzó a correr hacia el mar.

- ¡El último en entrar es un huevo podrido!

Enzo sonrió por la actitud de Elena, comenzó a correr para llegar a su lado, entrando ambos al mar.

Pasaron una tarde muy divertida y placentera.

Ella cuando se cansaba de nadar, simplemente se colgaba del cuello de su novio y el le Susurraba palabras lindas en el oído, desde que era hermosa hasta que le encanta su sonrisa, disfrutaba ser tratada con ese cariño.

Al sentir el hambre apoderar su cuerpo, se encaminaron a la cabaña, tenían el almuerzo servido, ella se sentó en sus piernas y le estaba dando la comida, no sé detenía por más de las quejas, que no eran en serio, ya que no podía terminar la oración sin reír, le encantaba no estar serio y ser tratado con ternura.

Después de comer, decidieron tomar el sol, después de una pequeña discusión, Elena termino llena de protector solar de pies a cabeza y Enzo con una sonrisa triunfadora.

Cuando decidieron volver al mar, fue tomado desprevenido por la espalda, había Sido atacado por una bola de arena mojada, al darse vuelta se encontró con Elena riendo y volvió a lanzarle otra, el se dispuso a buscar "municiones" y comenzaron una batalla campal de arena.

Al estar agotados, Elena se acercó y se lanzó a sus brazos, por la fuerza en que lo hizo, perdió el equilibrio y termino en el suelo, ella lo miro a los ojos y pudo ser la diversión que sentía el, le encantó verlo de esa manera.

Al acercarse, lo hizo delicadamente antes de besarlo. Atrapó sus labios, cerrando los ojos por el placer.

Correspondió el beso enseguida, la primera vez que ella tomaba la iniciativa y quería disfrutarlo.

Al separarse, se le quedó mirando a su rostro, se veía tan hermosa bajo los rayos del sol.

- Elena...

- ¿Si?

- Estoy asustado - Confesó apenado-.

- No comprendo, ¿De que estás asustado? - Pregunta repentinamente nerviosa por enzo -.

- De esto - señalo con su dedo a Elena y a el- De nuestra relación.. - Comenzó a acariciar delicadamente el contorno de los suaves labios de ella, pasando por su mejilla- La forma en... que te deseo acariciar con dulzura, de lo que tus suaves toques producen en mi, lo que tus besos me producen ...- cerro sus ojos, se sentía avergonzado por confesar aquello-.

Es algo .. que nunca había sentido por nadie, ni siquiera había hablado de esta manera en toda mi vida, fui criado para ser un jefe, una persona sin remordimiento para matar y mucho menos sentir esto por alguien, eso sería debilidad … no tengo idea de cómo acabará todo esto, pero te juro por dios que sé que no quiero hacerte ninguna clase de daño.

Volvió a abrir sus ojos pero se encontró con Elena llorando, lágrimas corrían por sus mejillas pero tenía una sonrisa en el rostro.

Antes de poder hablar, ella junto sus frentes y hablo.

- ¡Muchas gracias por hablarme de eso! se que te costó mucho y te lo agradezco.

El tomo su rostro en sus manos y limpio las lágrimas, se sentía feliz por tenerla en su vida.

- ¡No te preocupes! ¡Cuidare muy bien de tu corazón!

Ante esa declaración, volvió a juntar sus labios en un apasionado beso.

“Esto del amor... tal vez, si sea para mí ”

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Comments

Bianquita Galindo

Bianquita Galindo

Que bellooo, quiero un italiano para mí cumpleaños /Heart/

2024-02-04

3

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1 ¡Por favor dios!
2 Querido dios... ¡NI SE TE OCURRA!
3 Explicación!
4 ¡¡Aceptación de la cruel realidad de mi vida!!
5 ¡El definitivamente está loco!
6 Solo por el momento, serás bueno.
7 Estoy A-B-U-R-R-I-D-A Enzo!!
8 La propuesta y una ironía.
9 ¡Calentura y una interrupción!
10 La Vieja, digo, mi Querida suegra carismática!
11 ¡ENZO ESTABA CELOSO!
12 El amor puede curar.
13 Que se de inició a la carnicería humana!
14 Esto salió de una manera relativamente bien.
15 ¡Holis!
16 Querido dios, fuiste bueno...
17 Jugar a ser su enemigo.
18 ¡Eres mía principessa!
19 ¡Dame el nombre!
20 Esto del amor... tal vez, si sea para mí.
21 Un gesto tan simple pero tan significativo...
22 ¡Una confusión DESASTROSA!
23 ¡La representación del Amor!
24 ¡Holis!
25 Un chico diferente y especial, JA JA JA
26 ¡Tranquilo, YO TE CUIDO!
27 ¡Una travesía ESTÚPIDAMENTE difícil!
28 Por favor... cuidate mucho pequeño...
29 ¡Ups!... ¿Desde cuándo eres tan guapo?.
30 Ya no me perteneces...
31 Ya valió madres...
32 Una sola lágrima.
33 Solo un viaje tranquilo...
34 El trasero de kuzma debe ser de metal.
35 Galletas con chocolate.
36 Querido Dios, no lo arruines ...
37 No soy ninguna experta en esto kuzma...
38 Eres capaz de matarme.
39 Es solo un niño...
40 Cambio de habitación.
41 El ritual de una unión.
42 Un mocoso malcriado y Mi sultana.
43 Pensamientos interrumpidos.
44 Agua helada
45 Es difícil pero no imposible, ¿No?
46 Te extraño pequeño...
47 Nueva novela
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1
¡Por favor dios!
2
Querido dios... ¡NI SE TE OCURRA!
3
Explicación!
4
¡¡Aceptación de la cruel realidad de mi vida!!
5
¡El definitivamente está loco!
6
Solo por el momento, serás bueno.
7
Estoy A-B-U-R-R-I-D-A Enzo!!
8
La propuesta y una ironía.
9
¡Calentura y una interrupción!
10
La Vieja, digo, mi Querida suegra carismática!
11
¡ENZO ESTABA CELOSO!
12
El amor puede curar.
13
Que se de inició a la carnicería humana!
14
Esto salió de una manera relativamente bien.
15
¡Holis!
16
Querido dios, fuiste bueno...
17
Jugar a ser su enemigo.
18
¡Eres mía principessa!
19
¡Dame el nombre!
20
Esto del amor... tal vez, si sea para mí.
21
Un gesto tan simple pero tan significativo...
22
¡Una confusión DESASTROSA!
23
¡La representación del Amor!
24
¡Holis!
25
Un chico diferente y especial, JA JA JA
26
¡Tranquilo, YO TE CUIDO!
27
¡Una travesía ESTÚPIDAMENTE difícil!
28
Por favor... cuidate mucho pequeño...
29
¡Ups!... ¿Desde cuándo eres tan guapo?.
30
Ya no me perteneces...
31
Ya valió madres...
32
Una sola lágrima.
33
Solo un viaje tranquilo...
34
El trasero de kuzma debe ser de metal.
35
Galletas con chocolate.
36
Querido Dios, no lo arruines ...
37
No soy ninguna experta en esto kuzma...
38
Eres capaz de matarme.
39
Es solo un niño...
40
Cambio de habitación.
41
El ritual de una unión.
42
Un mocoso malcriado y Mi sultana.
43
Pensamientos interrumpidos.
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Agua helada
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Es difícil pero no imposible, ¿No?
46
Te extraño pequeño...
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