Su estadía en el hotel terminó, se encontraban en camino al jet, Enzo no tenía noticias de su familia y eso la alivia de cierta manera, ya que no eran malas ni buenas noticias.
Su mirada estaba perdida en los paisajes que veía a través de la ventana, podía apreciar por un momento lo hermoso que eran.
Se imaginaba que historias pasaron en esos lugares, que sentimientos albergaban esos caminos de tierra.
“Son jardines de la madre tierra, ¿que aventuras podrían contar si pudieran hablar?”
Se imaginaba principes en sus caballos, amantes huyendo de las tradiciones, niños jugando con mariposas o una pelea a muerte de dos persona.
Solo el lugar lo sabía.
No pudo evitar suspirar, esperaba que a partir de ahora, su vida fuera tranquila.
- Elena.
La voz de Enzo la distrajo, volteo su cabeza para verlo, tenía bolsas negras debajo de sus ojos y tenía un aspecto de tener cansancio.
- ¿Si?.
- Cuando volvamos... ¿Ya has pensado en mi propuesta?- Su voz sonaba un poco nerviosa-.
“Mierda! Mierdaaa! Mierdaaaaa! lo había olvidado por completo!"
- Todavía estoy pensando en eso - Trato de que su voz sonara sincera-
- Bien, tomate tu tiempo.
- Gracias.
“Bien, ya mentiste, ¿ahora qué?.. bien, piensa, quieres volver a casa con dinero e increíbles recuerdos o quedarte e intentar tener una relación con Enzo?... se que suena increíble, pero pongamoslo de otra manera Elena.. quieres volver a casa con la familia que te odia y desprecia, para que probablemente te quiten el dinero o quedarte y tener una relación con un mafioso que probablemente su familia quiera eliminarte.. Que ofertones tengo! ”
¿De verdad quería volver? Se que esto es un secuestro, pero sinceramente, fue lo más increíble que le pasó en la vida.
Podía volver con dinero y recuerdos de este viaje maravilloso, volver a los insultos y a su trabajo horrible con la sensación de “Y si .."
Pero no podía tomarse la propuesta tan a la ligera, bien Enzo parecía sincero, habían tenido una situación sexy, pero y si eso era todo lo que quería, después de conseguir un par de meses de diversión y después adiós.
¿Estaba dispuesta a ser usada si ese era el caso?
Enzo era coqueto, probablemente mujeriego, así que sus halagos eran pan de cada día para el.
Tendría unos meses de lujos, recuerdos inolvidables y un poco de romance, la gran mayoría de las personas nunca tenían ni una pizca.
tomo una decisión.
“No quiero arrepentimiento, no quiero que mi mente me diga constantemente que debía intentarlo.. si mi salgo lastimada, ese será el riesgo que Estoy dispuesta a tomar... la vida son dos días!"
Había tomado su decisión, aceptaría la propuesta, sería valiente y sería feliz, no importa el mucho o poco tiempo que lo sea.
Se lo diría al llegar a la mansión.
Llegaron al jet y su viaje fue tranquilo, Enzo se había quedado dormido durante el viaje.
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Ya había oscurecido al llegar a la mansión.
- Enzo, hemos llegado.
Se había vuelto a quedar dormido en cuanto subieron al auto, se despertó por la voz de Elena.
- hemos llegado.
- Ya veo.
- ¿Te encuentras bien? - Su voz sonaba preocupada -
- Si, solo que no he dormido bien, tengo mucho trabajo.
- Comprendo, de igual forma deberías tratar de no cargar con tanto trabajo.
- Suenas igual que mi abuelo - tenia una sonrisa burlona- pero lo intentaré.
- Bien.
Se bajaron del auto y entraron a la mansión.
Ella se encamino a su habitación, necesitaba otro baño.
Después de hacer asearse, se colocó una pijama de seda de dos piezas, eran solo un short y una blusa.
No quería cenar, había comido una que otra cosa en el avión.
Trato de dormir pero no tenía ánimos para estar acostada, tenía ganas de estar en el jardín y respirar el olor de las flores y rosas.
Se acercó a la puerta descalza, no quería perder el tiempo buscando unos zapatos.
Al salir de la habitación se apresuró al jardín, no quería ser vista o atrapada por Enzo.
Al salir al jardín, sintió el frío golpear sus mejillas.
- ahhh!! que frío hace por dios! - Susurro -.
Se acercó al lugar donde acostumbra estar, se sentó en el césped para oler el perfume de las flores y rosas, miraba la luna llena y las hojas de los árboles caerse.
La brisa marina era fría, enfrió rápidamente su cara.
Era un lugar completamente tranquilo.
“Supongo que tampoco quiero dejar este lugar "
Volteo su cabeza, por una ventana se podía ver una figura moverse por el cuarto, debía ser Enzo al teléfono.
- Sinceramente ese hombre trabaja demasiado, apoyo que quiera hacer sus propios negocios pero se enfermara...
El frío ocasionó que diera un estornudo, no quería enfermar.
“Bueno, hora de irme a mi camita"
Se levantó lentamente y dió una última mirada al lugar.
Iba a darse vuelta para irse pero escucho un ruido, era como si pisaran las hojas.
Sus ojos trataban de ver en la oscuridad, ella creyó ver un movimiento.
“Debes de estar loca, esa es la respuesta más lógica".
Se dió la vuelta y dió unos pasos cuando escucho de nuevo el ruido, se detuvo, ella tenía un buen oído, siempre debía escuchar los pasos a su habitación o si alguien estaba en su habitación, el menor ruido siempre la despertaba.
Además, tenía la sensación de ser observada.
“Bien... Calma, calma, sigue caminando lentamente y entra a la casa".
Pasos lentos y cortos, no quería asustar a quien sea que esté ahí.
De pronto, escucho que daban pasos, trataban de imitar los de ella para que no se escuchen, ella lo noto enseguida.
Elena sintió miedo por no ver a la persona, tal vez era el jardinero y ella asustada.
Dió un vistazo rápido hacia atrás, había un hombre vestido de negro y una máscara solo podía ver sus ojos.
Su cara de pánico no se hizo esperar y comenzó a correr.
El hombre al ser descubierto la persiguió.
Ella corrió y grito con todas sus fuerzas, esperando que eso asustara al hombre, pero el seguía persiguiendola.
Logro entrar a la casa, cerro la puerta por la que entro y se escondió en un armario cercano, era pequeño y tenía escobas.
Su respiración era lenta y baja, por sus mejillas corrían lágrimas y su cuerpo temblaba.
Escucho como abrían la puerta del jardín, tapo su boca con su mano, no quería hacer ningún ruido.
Los pasos eran lentos, la persona estaba buscando por la habitación.
“Padre nuestro que estás en lo cielos...”
Ella no podía evitar rezar, esperando que algo la salvará.
Escucho los pasos cerca de la puerta, haciendo que se asustara y moviera una de las escobas un poco.
“Maldición!."
Los pasos se acercaron a la puerta, Elena aguanto la respiración, esperando que no la escuchará.
Sentía que su corazón saldría de su pecho por lo fuerte que latía, sus oídos retumbaban por los latidos.
Escucho como el hombre pasaba sus dedos por la puerta, ella ya no podía aguantar más la respiración, cuando escucho que el daba unos pasos atrás se atrevió a dar pequeñas respiraciones.
El lugar cayó en completo silencio.
“Tal vez ya se fue "
Sentía que llevaba horas ahí, aunque solo fueron no más de dos minutos.
Su respiración volvió a la normalidad al no escuchar a nadie.
Su mano se acercaba a la manija cuando un fuerte golpe escucho, su mirada se clavo en el puño que acababa de atravesar la puerta.
Sus ojos se abrieron y solo miro a través del agujero la mirada de aquel misterioso hombre.
-AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!
Su grito se escuchó por toda la casa.
Eso molesto aún más al hombre y colocó un arma a través del hoyo para dispararle, tenía una sonrisa burlona y dijo.
- Sogni d'oro bellezza. (Dulces sueños, hermosura).
Elena asustada, solo pudo cerrar sus ojos, esperando el disparo, las lágrimas corrían por sus mejillas.
No pensaba que su vida terminaría tan rápido, había Sido tan corta, deseó ver por última vez a Enzo, de decirle que si...
“Adios, mi querido Dios.. fuiste bueno”
Fue lo último que penso antes de escuchar el fuerte sonido de un disparo.
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