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La Reina De Hielo

La Reina De Hielo

Status: Terminada
Genre:Fantasía LGBT / Completas
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Giselle Sara

Abigail Frost, princesa de la familia de hielo más poderosa del Norte.

Mis padres, el Rey y la Reina de Hielo, me mandaron a la Academia Nocturne porque mi poder nunca despertó.

En esa academia todos tienen poderes: fuego, viento, sombras, rayos. Yo no tengo nada. Me llaman mestiza, me rechazan y me humillan con la túnica gris de los débiles.

Lo que nadie sabe es que no soy una mestiza.

Soy la primera Reina de Hielo en 1000 años. La única que puede convertirse en LOBA BLANCA. Mi poder es inmenso, capaz de congelar academias enteras.

Y cuando mi loba despierte, todos los que me llamaron débil se arrodillarán.

¿Te atreves a entrar a la Academia Nocturne?

NovelToon tiene autorización de Giselle Sara para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA GUERRA DE LA LUNA ROJA

No fueron 3 días. Fue 1 día.

Mi padre mintió. Cuando sus 5 guardias volvieron humillados con mechón blanco y sin poder, se enojó tanto que mandó un cuervo de hielo a los otros 4 Reyes diciendo: "Vengan ahora, la Reina Blanca ya despertó poderes en mestizas, si esperan 3 días serán 100".

Así que al amanecer del día siguiente, el cielo de la Academia Nocturne se puso negro.

No por nubes. Por ejércitos.

Sobre la academia flotante, que estaba entre lava y nieve, aparecieron 4 fortalezas voladoras gigantes, una de cada reino.

La Fortaleza Roja de Fuego, con 1000 soldados de fuego con armaduras de lava que hacían que el aire se derritiera. Su Rey, el Rey de Fuego, un hombre de 50 años con barba de fuego real, parado al frente con una corona de magma.

La Fortaleza Blanca de Viento, con 1000 soldados de viento que flotaban sin tocar suelo, con tornados en sus manos. Su Reina, la Reina de Viento, una mujer de 40 años con cabello blanco que flotaba como si estuviera bajo agua.

La Fortaleza Negra de Sombras, con 1000 soldados de sombras que no se veían bien, solo se veían ojos dorados como los de Kieran. Su Rey, el Rey de Sombras, padre de Kieran, con una capa de noche pura.

Y en el centro, la Fortaleza Azul de Hielo, la más grande, con 2000 soldados de hielo azul, con mi padre, el Rey Elias Frost, al frente con una nueva espada de Hielo Absoluto que había forjado en la noche, más grande que la que le rompí.

4000 soldados contra nosotros.

¿Nosotros cuántos éramos?

Yo, Kieran, Kael que se quedó a pelear conmigo contra nuestro propio padre, el Director con 20 maestros que me eran leales, y mis 20 chicas plateadas que ayer despertaron poder de tierra blanca, agua blanca, fuego blanco y viento blanco con mi hielo caliente.

20 contra 4000.

En el balcón de mi Torre de la Reina, con mi vestido blanco y negro ya arreglado por las plateadas, con mi corona de hielo negro con estrellita roja flotando, miré la guerra que venía.

Kieran se paró a mi lado, con su armadura completa de sombras negras, con su espada de sombra negra gigante. Ya no era mi maestro. Era mi General.

"Mi Reina, ¿cuál es el plan? No podemos ganar 20 contra 4000."

"¿Te acuerdas lo que te dije en el baile?", le dije, con mi voz ya con eco de loba blanca. "Que mi poder no solo congela poderes, también despierta poderes. Hoy voy a hacer las dos cosas al mismo tiempo."

Afuera, mi padre gritó con su voz de Rey que hacía temblar la lava de abajo.

"¡Abigail Frost, Reina Blanca abominación! ¡Te doy una última oportunidad! ¡Entrégate y te sellaré el poder blanco y te dejaré vivir como una Frost azul normal en el Castillo! ¡Si no, hoy, bajo Luna Roja que sale esta noche, te matamos a ti y a todos los que te sigan!"

Miré al cielo. Tenía razón. La Luna Roja ya se veía chiquita y roja en el cielo azul de día. En la noche sería gigante y roja sangre. La noche donde si me transformo me puedo quedar loba para siempre. La noche perfecta para matarme.

Me transformé.

No a medias como en el baile. Completa.

Enfrente de los 4000 soldados, en mi balcón, me convertí en loba blanca gigante. Del tamaño de un dragón pequeño. Con patas de 3 metros, con garras de hielo blanco de 50 centímetros, con pelaje blanco brillante que tenía tormentas de nieve adentro, con mi corona de hielo negro gigante flotando sobre mi cabeza de loba, ahora con 3 estrellitas rojas de las lunas rojas que sobreviví.

Aullé.

El aullido no fue de sonido. Fue de poder.

La onda blanca gigante salió de mi hocico y cubrió toda la Academia Nocturne.

Y pasó lo que nunca había pasado en mil años.

Los 4000 soldados levantaron sus manos para atacarme con fuego, viento, sombras y hielo azul.

Y nada pasó.

Su fuego no prendió. Su viento no flotó. Sus sombras no se movieron. Su hielo azul se quedó como agua.

Mi campo de anti-poder de 500 metros había congelado todos los poderes de los 5 reinos al mismo tiempo.

Los 4000 soldados gritaron aterrados, cayendo del cielo porque su viento ya no los sostenía, apagándose su fuego, volviéndose visibles sus sombras.

"¡Mi poder no funciona! ¡La Reina Blanca nos congeló la magia!"

Mi padre fue el único que todavía tenía un poco de poder, porque su Hielo Absoluto era muy viejo, pero hasta su espada nueva se estaba volviendo blanca y quebrándose.

"¡Ahora, plateadas!", aullé con mi mente de loba para que mis 20 chicas plateadas me escucharan en su cabeza.

Las 20 chicas plateadas que estaban en el suelo de la academia, con sus nuevos poderes de tierra blanca, agua blanca, fuego blanco y viento blanco que yo les desperté ayer, levantaron sus manos.

Y como su poder era blanco como el mío, mi anti-poder no las congelaba. Al contrario, las hacía más fuertes.

Mara, la de tierra, hizo que 100 raíces gigantes de tierra blanca salieran del suelo de hielo y atraparan a 500 soldados de fuego sin poder.

Otra plateada de agua blanca hizo un tsunami de agua blanca que apagó a otros 500 soldados de fuego.

Otra de viento blanco hizo un tornado blanco que mandó volando a 1000 soldados de viento sin poder.

Mi ejército de 20 mestizas estaba ganando contra 4000.

Pero los 4 Reyes no se rindieron.

El Rey de Fuego se tiró de su fortaleza voladora y cayó en la academia con su cuerpo entero en fuego real, fuego que ni siquiera mi anti-poder podía congelar del todo porque era fuego de Rey.

El Rey de Viento hizo un huracán con su propio cuerpo.

El Rey de Sombras, padre de Kieran, se volvió una sombra gigante de 10 metros.

Y mi padre, con su Hielo Absoluto azul todavía un poco funcionando, corrió hacia mí en mi forma de loba blanca gigante para matarme con sus propias manos.

Kieran saltó del balcón y se convirtió en lobo negro de sombras gigante, del mismo tamaño que yo. Un lobo negro con ojos dorados, con pelaje de noche pura.

Pelearon. Lobo blanco contra 4 Reyes.

Yo contra mi padre. Mi padre me agarró del cuello de loba con sus manos de Hielo Absoluto azul.

"¡Te dije que no nacieras blanca, Abigail!"

Yo le mordí el brazo con mis colmillos de hielo blanco gigante.

Mi hielo blanco caliente, el que despierta poderes, entró en su brazo azul.

Y pasó algo que nadie esperaba.

El brazo azul de mi padre se volvió blanco. Y su poder de Hielo Absoluto azul, que era puro y frío, se volvió Hielo Absoluto blanco. Más fuerte. Más grande. Como el mío.

Mi padre gritó, pero no de dolor. De sorpresa.

"¡Mi poder... mi poder cambió de color! ¡Ahora es blanco como el tuyo!"

Sin querer, al morderlo para defenderme, le había despertado su parte blanca dormida. Porque mi padre también tenía sangre de Reina Blanca, de mi madre, pero la tenía dormida y azul.

Cayó de rodillas, con su brazo blanco brillando.

"¿Qué me hiciste, Abigail?"

"Te desperté, papá. Como desperté a las plateadas. Ahora tú también eres mestizo blanco. Como yo."

En ese momento, la Luna Roja gigante salió por fin en el cielo negro. Roja sangre, enorme, cubriendo todo el cielo.

Era la hora. Si me quedaba en forma de loba blanca bajo Luna Roja, me quedaría loba para siempre.

Pero Kieran, en su forma de lobo negro gigante, aulló junto a mí. Un aullido negro y blanco juntos.

Nuestros dos aullidos se mezclaron y hicieron un aullido gris con estrellas.

La Luna Roja, al escuchar nuestro aullido juntos, se volvió blanca por un segundo.

Y todos los poderes congelados de los 4000 soldados se descongelaron, pero ya no eran rojos, blancos, azules o negros. Eran todos blancos.

Todos los soldados miraron sus manos y vieron que su fuego ahora era fuego blanco, su viento viento blanco, su hielo hielo blanco.

Los había convertido a todos en mestizos blancos como yo.

La guerra terminó sin matar a nadie.

Los 4 Reyes se arrodillaron frente a mí, con sus poderes ahora blancos, con mechones blancos en su cabello.

Mi padre, con su brazo blanco, lloró por primera vez en 20 años con lágrimas blancas.

"Perdón, mi hija. Mi Reina Blanca. Tenías razón. La sangre blanca no es sucia. Es la sangre original."

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Kim ji sa-ra
está muy buena me gusta mucho
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