Mi nombre es Aleh Tainova, soy un duque de 20 años que vio morir a su madre a manos del rey, con solo 9 años vi morir a mi madre a manos de su espada y nadie pudo salvarla, ni mis padres, ni mi abuelo y yo tampoco pude hacerlo porque solamente era un niño...
Luego de 11 años de ese incidente me he dedicado junto a mi hermana Mikaelis y mi abuelo Oleh Tainova a derrocar al rey y entronar en su lugar al príncipe heredero Julian, hemos dedicado años en moldear al príncipe Julian y hacerlo la marioneta de nuestra familia, necesitamos que confíe ciegamente en mi para lograr nuestro golpe de estado y matar al rey así como él mató a mi madre y ensucio su reputación y memoria ¿será que pueda lograrlo?
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Castigo y advertencia
...Luego del banquete al día siguiente los ministros fueron convocados por el rey, o más bien, una reunión que Aleh y el duque Oleh Tainova habían pedido que se hiciera para tomar justicia por la calumnia de una de sus miembros, no podían dejar esa humillación a la familia pasarse tan fácilmente, menos sabiendo que era obra de la familia Smith. Al ser ellos dos lograron convencer al rey de que se convocara una reunión para tomar riendas en el asunto, sobre todo porque una simple hija de un marqués se atrevió a calumniar a una general, duquesa y ahora entrenadora de la guardia real, estaba muy por encima de aquella simple señorita marqués...
-bien, ya que están todos aquí, quiero escuchar su opinión, qué deberíamos hacer con la señorita marqués que se atrevió a calumniar y ofender a un miembro de la casa Tainova?- preguntó el rey aunque realmente no tenía mucho interés, Mikaelis no le agradaba del todo por el simple hecho de parecerse a su padre
-yo opino que deberían imponerle una multa por esa falta de respeto, unas 50 monedas de plata sería suficiente, para un marqués es un buen golpe a su bolsillo, de esa forma aprenderá que no debe meterse en cosas que no le conviene y menos debería de inventar chismes sobre las demás señoritas- dijo el ministro Smith, no podía permitirse que maten a una de sus subordinadas de Coraline
-yo opino que con 10 latigazos será suficiente, es humillante y doloroso, así jamás se atreverá a ver siquiera a alguna otra señorita de mejor posición- dijo el ministro Lafayette, seguía con el rencor de que hayan azotado a su hijo en dos ocasiones, que alguien más sufra la misma humillación de su familia no estaría mal, así de paso no la matan, debería agradecer que intervienen por su miserable vida, después de todo solo es una simple chivo expiatorio
-majestad, creo que lo mejor sería encerrarla por 3 meses y que salga a hacer trabajos voluntarios en la fundación de su difunta madre la antigua reina, de este modo aprenderá a ser modesta al pasar por el calabozo y a ser más generosa cuando ayude en la fundación- dijo el ministro Volkov, era el único que pedía una solución no violenta ni que perjudique al marqués, después de todo era un subordinado, lo mejor sería tenerla a la joven bajo su cargo y luego pasar cuentas con el marqués, así de paso se beneficiaban ellos y no el rey y los Tainova. La mayoría de ministros estaban de acuerdo con la decisión del ministro Volkov y otros con la del ministro Smith, aunque nadie apoyó al ministro Lafayette ya que latigazos sería algo muy cruel para una señorita
-ya terminaron con sus estúpidas ideas?- preguntó con desdén el duque Oleh Tainova
-qué hace aquí? Ya no es ministro, este lugar no le corresponde asistir ahora duque Oleh- dijo el ministro Smith con arrogancia
-no importa si ya no es ministro, los Tainova son el mayor fuerte de este imperio, aunque no tenga el título el duque Oleh puede seguir asistiendo a las reuniones y dar su opinión, así que más respeto para uno de mis subordinados más leales del reino!- reprendió molesto el rey, no podía permitir que atacaran al padre de Alicia
-Discúlpenos majestad- dijeron todos al unísono
-bien, supongo que me toca a mi dar una sugerencia no? Después de todo mi familia fue la afectada por ese estúpido e incoherente rumor de que mi hermana la general y entrenadora de la guardia real estaba haciendo cosas obscenas con un sirviente- dijo con molestia en su voz fulminando a todos los presentes, quería matarlos a todos pero sabía que no podía hacerlo por ahora, debía deshacerse de ellos uno por uno
-adelante, lo escuchamos ministro de guerra- dijo el rey
-debido a que una simple señorita hija de un marqués se atrevió a calumniar a una noble de mucho mayor rango que ella y encima inventar que estaba haciendo cosas inmorales con un simple sirviente me parece un acto deshonroso y vulgar en contra de mi familia, es un ataque directo hacia los Tainova Soleil que no pienso pasar por alto tan fácilmente, majestad le pido que le de pena de muerte a esa insolente, si se le perdona la vida los nobles de baja cuna no respetarán a los nobles de mayor autoridad y luego escalarán con su insensatez hasta el punto de faltarle el respeto a la familia real con falsos rumores y eso sería perjudicial para todos, le pido que la castigue frente al patio principal del palacio delante de todos los nobles para que quede como lección a las demás familias de marqués y duques, inclusive para familias de ministros... Majestad le pido que la pena de muerte sea bajo espada, bajo SU espada, haga justicia usted mismo frente a todos para que aprendan a respetar las reglas de jerarquías- dijo Aleh pidiendo un castigo tan severo que todos quedaron boquiabiertos, era demasiado humillante para una señorita, ese tipo de muerte solo se le daba a los peores criminales y traidores. Lo que no sabían es que Aleh pidió esa muerte bajo su misma rabia personal, ya que de esa forma tan humillante mataron a su madre, como si fuera la peor de las criminales así que todos deberían acabar de la misma forma en la que murió su madre
-majestad le pedimos que no acepte esa petición, por favor majestad es muy severo para una joven de 15 años- dijeron todos al unísono preocupados
-majestad dejará pasar esta falta de respeto a nuestra familia?- preguntó Aleh mirándolo fijamente a los ojos sin agachar la cabeza, lo miraba como un igual cosa que no se podía hacer con el rey, mientras todos estaban sorprendidos Felix solamente sonrió, la nostalgia lo invadió porque de esa misma forma arrogante, desafiante y descuidada lo trataba Alicia
-Asesor Jake Torleh usted qué opina? Después de todo su deber es asesorar al rey para tomar sabias decisiones? Qué opina de mi sugerencia para aquella falta de respeto a mi familia?- preguntó dirigiendo una mirada directa y penetrante al asesor y duque Jake, este quedó completamente sorprendido, era la primera vez que su hijo le dirigía la palabra luego de lo que había sucedido hace nueve años, su corazón se agitó ya que anhelaba el amor de su hijo que Mike le había robado, era está su oportunidad de ganarse su favor y ayudarlo, menos mal nadie sabía que era su hijo a excepción del rey, así nadie podría decir que ayudarlo era por preferencia y que debían invalidar su opinión
-majestad opino que lo que sugirió el ministro y concejal de guerra es la mejor solución, de esa forma ninguna familia tanto noble como plebeya o esclava se atreverá a ofender a miembros del concejo imperial y menos a la casa real, de este modo les quedará claro que no se aceptan chismes deshonrosos que puedan arruinarle la vida y reputación a una señorita inocente, majestad opino que acepte esa sugerencia y le de su castigo bien merecido a la hija del marqués, su familia debería estar presente para que también les quede claro que si planean algo ellos serán los siguientes, de esta forma podrá controlar a los nobles de lengua larga- dijo Jake y todos quedaron atónitos ante sus palabras, no esperaban que se pusiera de parte del ministro de guerra, no es como si fueran amigos, era extraño que lo ayudará ante una decisión tan severa
-de acuerdo, escucharé a mi asesor y ministro de guerra, después de todo son hombres sabios que se han ganado su puesto, confiaré en sus buenos criterios, esta misma tarde se realizará la ejecución, ministro de decretos imperiales Volkov, haga saber mi orden a todos los nobles y que deben estar a la hora acordaba en el patio principal del palacio, ministro y concejal de guerra emita una orden de arresto a la señorita Carla hija del marqués Carlos, también emita una orden a los marqués para estar presente en la ejecución, es una disciplina y orden directa mía, así que ambos vayan ahora mismo a redactar mi orden- dijo y ambos se inclinaron y luego se retiraron del lugar para emitir la orden del rey, a los minutos salieron los demás ministros para nada contentos con la decisión del rey Felix
-asesor Jake, realmente está de acuerdo con la decisión del ministro Aleh? O simplemente le dió la razón porque es su hijo?- preguntó de forma severa mirándolo con cierto desprecio, odiaba que él si haya tenido un varón con Alicia y no lo supo aprovechar
-majestad la decisión del ministro de guerra Aleh me parece correcta, aunque sea mi hijo usted sabe que él y toda la familia Tainova Soleil no me ven como tal, así que no hay ningún tipo de relación entre nosotros, mi decisión fue imparcial, me parece que lo que dijo el ministro Aleh era lo correcto, a veces solo con severidad se puede controlar a los nobles arrogantes que creen que por entrar en la nobleza pueden hablar tan descuidadamente sin recibir ningún castigo- dijo y el rey asintió no muy convencido
-de acuerdo, puedes retirarte, quiero estar solo- dijo y Jake se retiró haciendo reverencia. Felix miraba el gran salón de reunión de ministros con mucha tristeza, recordaba cuando anhelaba entrar a esta gran habitación cerrada y acompañar a su padre en las decisiones de estado, él siempre soñaba con estar sentado en aquella mesa acompañado de su padre que lo instruyera. Ahora que estaba en el trono se sentía solo y vacío, le hacía mucha falta su padre, aunque había entrado en el lugar que siempre anhelo cuando era un niño y luego en su juventud, ahora que estaba aquí deseaba que mejor estuviera su padre y él esperarlo afuera para luego ir a cabalgar juntos... Extrañaba aquellos tiempos donde solamente era él, sus padres y Alicia queriendo estar solo a su lado y en su corazón no había otro hombre más que él
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
...Entre los nobles que entraban estaba Coraline Smith que a pesar de ir con una mirada fría y serena moría de los nervios por dentro, esperaba que esa estúpida marquesa no abriera de más la boca, esperaba que su padre se haya hecho cargo de silenciarla a esa familia para que no los arrastren en la ejecución, en lo que caminaba vio en las partes superiores del jardín al príncipe heredero Julian, iba a ir a saludarlo cuando de repente se paró frente a ella Mikaelis. Estaba con una expresión sería, desafiante y con mucha arrogancia, empuñó las manos en su vestido queriendo pasar por un lado pero Mikaelis habló antes de que diera un paso...
-que lastima, tu plan salio del asco, nada salió como querías y tu subordinada morirá en unos minutos, eres tan mediocre que lo único que puedes hacer es pasearte por todos lados con tus joyas obstentonsas para captar la atención de Julian, siento lástima por ti- dijo burlándose dándole una sonrisa ladina a la morena
-mira pueblerina, será mejor que te calles antes de que- no terminó cuando Mikaelis alzó la voz
-antes de qué idiota? Quién te crees que eres para hablarme así? Se te olvida acaso el motivo por el cual morirá esa estúpida? Es porque no supo su lugar, te recuerdo que solamente eres una señorita duquesa y yo una general, duquesa y entrenadora de la guardia real, tengo un nivel mucho superior al tuyo, debes tenerme respeto Coraline Smith, amenos que quieras terminar como ella, que no conoció su lugar y su lengua larga la condenó, antes de decirme pueblerina recuerda que esta pueblerina con una sola orden puede hacer que el ejército Soleil aniquile a toda tu familia!- amenazó en voz alta haciendo que todos murmuraran y se rieran de la ingenua y odiosa Coraline Smith, las otras nobles se burlaban de que ella solo tenía una cara bonita, pero que la señorita Mikaelis a parte de bonita tenía poder. No podía seguir soportando la humillación así que iba a retirarse pero la pelirroja la detuvo del brazo
-esto es solo una advertencia estúpida, hoy fue ella, mañana serás tú quien camine hacia su muerte frente a todos los nobles, antes de hacer alguno de tus trucos baratos recuerda que no soy alguien que una simple señorita barata pueda matar fácilmente- dijo mirándola con odio para luego soltarla e irse al lado de Aleh y su abuelo. Coraline se quedó unos segundos de pie respirando irregular mientras las lágrimas querían escapar de sus ojos, se sentía humillada y deseaba matar a esa estúpida
...El rey salió frente a todos cargando su espada y rápidamente se inclinaron haciendo reverencia mientras hacían el cordial saludo al rey, la mayoría temblaba de miedo al sentir su presencia, temían hacer algo que moleste al rey y ellos ser los siguientes, su rostro se miraba severo y molesto, como que si el mínimo ruido podría hacerlo enloquecer, no les extrañaba que pudiera suceder eso ya que después de todo lo conocían como el rey loco. Mientras tanto Felix cargaba su espada mirando todos los presentes y le vinieron tantos flashbacks que le daban dolor de cabeza, sus recuerdos lo llevaron a aquel momento donde estaba de pie y Alicia de rodillas suplicando por la vida de su hija...
...La señorita marquesa Carla era llevada al lugar y su rostro de preocupación y confusión hizo que todos se lamentaran y sintieran lástima por ella, Carla vio a Coraline y le pidió ayuda con la mirada pero la morena apartó la cara fríamente dándole la espalda por completo, la joven al ver que la habían abandonado y usado como cebo no pudo evitar llorar y empezar a gritar pidiendo perdón, al ver que era solo una joven de 15 años varios no pudieron evitar sollozar al ver el trágico y drástico destino que le tocó. Mientras tanto Aleh miraba con indiferencia a esos hipócritas que hoy se compadecían de ella pero cuando él solo era un niño de 12 años nadie se compadeció de él, más bien estaban contentos por su muerte, lo odiaban solo por su apellido y era por ese mismo motivo que no sentía piedad por nadie incluso viéndolos al borde de la muerte...
-majestad perdóneme! Por favor perdóneme majestad!- empezó a rogar por su vida llorando, ver a sus padres en primera fila llorando por ella le rompía el corazón, definitivamente no quería morir
-sabes bien lo que has hecho, debes pagar por tus acusaciones sin fundamento que iban a dañar la reputación de una señorita inocente, tu lengua descuidada te llevo a tu tumba, la única culpable aquí eres tú, si no hubieras inventado que la señorita Mikaelis se estaba acostando con un sirviente hoy estarías muy a gusto en tu casa- dijo el rey con severidad, aunque se mostraba autoritario y severo por dentro su cabeza lo estaba matando al invadirle los recuerdos, Aleh lo miraba que estaba mal y sonrió amargamente, estaba contento de ver sufrir a ese maldito hombre pero también le dolía el corazón al pensar en su madre suplicando
-majestad por favor! Mi hija es inocente, máteme a mi en su lugar!- grito la marquesa desconsolada, aquello fue la gota que derramó el vaso haciendo que el rey perdiera la razón y se enfadara recordando aquel día
-majestad piedad!- dijo la joven y Felix vio por unos segundos a Alicia recordando aquel momento, un ataque de rabia lo invadió y sin que nadie lo esperara alzó su espada clavándola en el pecho de la joven, la joven marquesa empezó a llorar sujetando su pecho, al ver su rostro el rey Felix perdió la razón entrando en un estado psicótico de recuerdos con Alicia
-malditos... Malditos!- empezó a gritar el rey furioso sacando la espada bruscamente del pecho de la jóven haciendo que muera instantáneamente, culpaba a todos de la muerte de ella, pero no de la joven, sino de Alicia, sentía que todos contribuyeron a que ella muriera, salió corriendo al palacio seguramente a su habitación
-Síguelo y quédate con él, haz que se tranquilice, dale estas hierbas medicinales, lo ayudarán a calmar la crisis en la que está, por ahora no debe estar completamente loco, no vayas a dejar que te lastime ya que está en una crisis fuerte- dijo y Aleh asintió corriendo rápidamente detrás del rey, lo vio entrar a su habitación y se apresuró antes de que cerrara, logró entrar y cerró la puerta tras de si
-majestad calmese, asustará a su pueblo- dijo en un tono calmado, aunque en el fondo disfrutaba verlo sufrir, él merecía eso y más por haber matado a su madre
-estas feliz no? Debes ser el más contento de mi sufrimiento, debes estar contento ya que yo mate a tu madre, sí... Yo la maté... Lo hice porque me traicionó! Se enamoró de otro hombre y lo prefirió a él!- gritó furioso apuntando al cuello de Aleh con su espada
-majestad tranquilo, no solucionará nada buscando culpables, lo mejor será que se recupere y descanse, el asesor Jake se encargará de todo afuera- dijo en un tono calmado sin bajar la mirada, la crisis Psicótica atacó nuevamente y vio a Alicia en Aleh, Aleh se iba transformando en Alicia hasta que era ella por completo, al ver como la mirada del rey cambiaba y lo miraba de una forma completamente extrañaba lo hizo dudar un poco, el rey bajo la espada y se acercó a él
-Alicia... Has vuelto? Lo sabía, no puedes dejarme, no podías irte sin mi- dijo acariciando el rostro de Aleh con lágrimas en los ojos, Aleh quedó atónito y algo shockeado ante esa reacción
-majestad no soy mi madre- dijo poniendo sus manos sobre las muñecas del rey para alejarlo, lo bueno es que había lanzado su espada
-Alicia no vuelvas a irte, no podría soportarlo...- dijo mientras las lágrimas no dejaban de cesar, tomó las manos de Aleh y les dió un beso ignorando lo que él le decía, era como si no escuchara
-majestad, no soy Alicia... Por favor siéntese y tome esta medicina- dijo quitándole las manos
-no dejaré que vuelvas a irte nunca más Alicia, no volverás a dejarme...- dijo y sin que Aleh lo esperara tomo su rostro dándole un beso cálido y profundo, quedó unos segundos paralizado pero no se movió porque recordó lo que dijo su abuelo, debía de fingir gustar de él
-Alicia... Aleh?- dijo el rey separándose confundido, Aleh no se había movido hasta esperar que él dejara de besarlo, le desagradaba pero debía seguir las instrucciones de su abuelo
-veo que ya recuperó algo de consciencia, por favor siéntese, le daré estás hierbas medicinales que son muy buenas, lo ayudarán a calmarse- dijo tomándolo del brazo ayudándolo a recostarse en el asiento, le echó las medicinas al agua caliente que había en la mesita y se la dió al rey, dudoso Felix dió unos cuantos sorbos, al ver que no le pasaba nada decidió bebérselo todo
-por qué me ayudas?- dijo ya algo consciente
-es el rey, mi deber es servirle- dijo desviando la mirada
-siento mucho hormigueo en mi cuerpo- dijo algo cansado
-debe ser los efectos secundarios, por favor vaya a darse una ducha- dijo y Felix asintió, se metió a su baño imperial y a los minutos llamo a Aleh
-no quiero estar solo, puede que vuelva a recaer, quédate aquí, creo que tomaré una siesta- dijo en un tono cansado
-es en serio lo que pide?- dijo disgustado
-así es- respondió
-bien...- dijo sentándose a un lado desviando la mirada