Luisa es una chica huérfana que tiene el sueño de casarse y tener hijos a lado de su novio Héctor, pero su sueño muere en una noche de fiesta, termina teniendo sexo con Julián un hombre al que no le gustan los compromisos, pero este último queda prendido por esa mujer, pero ahora Luisa lo odia por matar sus sueños, podrán llevar a vencer las barreras de los prejuicios y enrredos...
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NOVIO
5 meses atrás
****perspectiva de Luisa****
Me encontraba en mi trabajo como mesera de una pequeña cafetería, trabajaba ahí desde más de dos años, no pagaban mucho pero era un trabajo estable, el dueño era una persona muy estricta pero a pesar de eso me agradaba trabajar aquí.
Mi jefe no estaba contento conmigo ya que después de la noche borrosa, me había tomado dos días libres, necesitaba despejarme, meditar y sobre todo asimilar mi nueva realidad, afortunadamente para mí me sentía bastante bien y no había visto a Héctor, desde ese día no me volvió a buscar, como dice mi hermana él se lo pierde.
Ese día la cafetería no tenía muchos clientes, así que mi compañera me indico que se tomaría un descanso, para mi desgracia veo acercarse a mi ex novio Héctor con una chica a su lado muy sonriente, respire hondo antes de esbozar mi mejor sonrisa e intentar hablar de la manera más profesional y natural como pude. Me acerque a ellos para colocar el servicio correspondiente es su mesa. Y entregarle a cada uno los menús a la vez que los saludaba
-buen día, puedo ofrecerlas un café o alguna otra bebida en lo que están listos para ordenar- intente no verlos a la cara ya que todavía me dolía ver a ese hombre y más de la mano de otra mujer que no fuera yo. Era tono no después de que me humillara de esa manera.
-buenos días- respondieron al unísono- yo quiero un jugo de naranja- respondió la chica.
-sabes lo que me gusta espero que esta vez no me defraudes – contesto Héctor, trate de no pensar en nada, poner mi mente en blanco y mi rostro se mantuvo impávido.
-perfecto, me retiro les traeré sus pedidos, ¿quieren agregar algo más?- pregunte con una expresión adusta.
-si quiero uno huevos divorciados –comento la chica, mientras me miraba de arriba abajo.
-enseguida- comente y me retire no soportaba seguir interactuado con ellos, sabía que solo me trataba de cabrear y no lo permitiría soy una mujer muy orgullosa era mi única defensa que tenía para sobrevivir.
Después de que los pedidos estuvieron listos, intente que mi compañera llevara el pedido, pero era imposible para ese instante ya estaba llena la cafetería, así que sin más remedio me dirigí hacia ellos, intente controlarme porque no soportaba estar cerca. Para mi sorpresa justo cuando estaba por llegar él se acercó a ella y le dio un beso apasionado, yo no tuve más remedio que morderme el labio para controlar mis sentimientos, sabía que no podía reclamar nada ya no estaba con él. Suspire cuando la soltó para entonces termine de acercarme.
Me dirigió una mirada penetrante, y sin darme cuenta el derramo intencionalmente su tasa de café sobre de él.
-que estúpida mujer eres como puedes ser tan torpe me acabas de quemar mi pierna- dijo en cuanto se levantaba de su silla y sacudía su pantalón
-disculpe señor pero fue usted que derramo su café, no tiene por qué acusarme de tal acto- exclame alterada, ¿que pretendía hacer?.
-ha me estas llamando mentiroso, ¿es tu manera de ocultar tu estupidez?- exclamo elevando la voz
-¿no sé qué pretendes? Pero por favor detente no te voy a permitir que me vengas a hacer escenas a mi trabajo- dije ya muy alterada.
-¿escenas? de que hablas, crees que me importas tanto como para perder mi tiempo -dijo alzando todavía más la voz – esta cafetería es realmente buena lástima que su personal sea tan mediocre
-que recuerde nunca te gusto este lugar -comente de manera petulante –cuando salimos nunca pusiste un solo pie aquí- no sé cómo me las arregle para hacer tripas mi corazón y no llorar ya no lo soportaba me quería causar problemas en mi trabajo ¿con que fin?.
-señorita es por eso que derramo el café, ¿por qué no me puede superar?, madure no todo el mundo gira a su alrededor, sé que es poco pedirle para una persona que no tuvo padres que la guiaran y por eso es usted tan inútil. – en cuanto termino su frase no pude soportarlo más y le lance una bofetada muy sonora, ahora lo entendía todo esa era su manera de desquitarse conmigo de algo que yo no tuve al culpa, solo buscaba humillarme.
-Que está pasando aquí- dijo la voz de mi jefe por detrás, lo único que pude pensar en ese momento fue rayos mi trabajo.
-lo siento señor, discúlpeme me deje llevar pero el caballero aquí presente me humillo- deje escapar lo primero que se me vino a la mente, no sabía cómo actuar
-humillar, quien es el más humillado señorita me vacío la taza de café encima y como si fuera poco me agredio- se volvió hacia mi jefe- disculpe señor pero no volveré a este establecimiento, mientras tenga personas tan poco profesionales trabajando en el- escupió Héctor, al mismo tiempo que agarraba del brazo a la mujer con la entro y salía del lugar, cuando desapareció del paisaje, mi jefe se volvió a mí y solo dijo
-a mi oficina- lo seguí con los ojos en el suelo sabía que me quedaría sin trabajo, ya me lo había comentado, no había vuelta atrás ese hombre me culpaba por engañarlo, nunca me dio la oportunidad de dar mi versión de los hechos y como si fuera poco consiguió que me quedara sin trabajo.
Al salir de la cafetería ya como una mujer desempleada, camine nuevamente por las calles sin rumbo fijo, creo esa era mi mejor terapia cuando me sentía mal me ayudaba a meditar las cosas. Mi jefe no me dio una carta de recomendación, no tenía estudios y de ninguna manera trabajaría como mi hermana un bar con tantos borrachos yo no podría soportarlo.
¿Cómo mi vida cambio tan drásticamente? por una estúpida noche en la que no recuerdo que fue lo que paso, estaba tan sumergida en mis pensamientos, no note los semáforos cuando cruce la calle, hasta que alguien me tomo del brazo y me devolvió al mundo real.
-mujercita, ¿que no te puedes fijar?¿ acaso quieres morir?- comento un joven con el ceño fruncido. – estas en el centro de la ciudad no te puedes distraer así-
Yo no comprendía de que me estaba hablando ese joven, hasta que un hombre en un automóvil me grito –ve a otro lado si quieres morir solo no me involucres- ahí fue donde entendí lo que el joven trataba de decirme y volví a la realidad.
-si disculpe- le indique al joven que estaba a mi lado, ya que el señor del automóvil se había retirado.
- te puedo ayudar en algo- fue lo último que escuche, hasta que desperté en brazos del joven me encontraba sentada en un parque.-¿Qué paso?- pronuncie a la vez que me reincorporada un poco asustada.
-te desmayaste- dijo con un suspiro de alivio- la verdad no sabía cómo actuar me espantaste, por un instante pensé en dejarte en el parque no quería involucrarme pero no tuve el corazón- dijo con una sonrisa en el rostro
-¿hee?- no sabía que pensar –te agradezco pero ¿dónde estamos?- tenía la mente en blanco.
-calma solo estoy bromeando ya que te salve la vida no podía dejarte a tu suerte ¿no te parece?- soltó- calma solo te traje al parque que está a la esquina de donde casi te suicidas- dijo en un tono más serio.
-¿Cómo?- la verdad no entendía nada de lo ocurrido.
-mi nombre es Joaquín, solo quería ayudarte mi idea era traerte aquí, esperando que reaccionaras pronto, y estaba a punto de llamar a emergencias para que vinieran a buscarte pero no podía permanecer en medio de la calle ¿no te parece?- dijo tratando de explicarse ya que se percató de mi reacción extrañada
-muchas gracias Joaquín, mi nombre es Luisa, de verdad te agradezco- fue ahí donde entendí lo que había ocurrido.
-Luisa no soy un hombre que le gusta meterse en lo que no le importa pero te veo mal, si te puedo ayudar en algo solo dilo y disculpa por lo que te voy a comentar pero tu cara se me hace conocida - dijo entrecerrando los ojos – Luisa, Luisa, ¿Luisa Luca?- pregunto después de meditarlo un poco, al no tener repuesta de mi parte prosiguió. - soy Joaquín Olmos, del orfanato recuerdas tú y Marisol se escaparon ¿Cómo esta Marisol? - pregunto ya con mucha seguridad.
-Mi novio – dije y solté una carcajada.
-veo que me recuerdas -dijo y soltó una carcajada –un novio votado a los dos días por una novia fugitiva- dijo muy serio – ahora menos puedo déjate sola, ¿estas enferma?, vamos a un médico para que te revisen- dijo y tomo mi mano. Cuando estábamos en el orfanato, yo tenía 13 años él tenía 14 años, dos días antes escaparme con Marisol empecé una relación de novios de manita sudada, cosa de adolescentes.
-no estoy bien, solo es que no lo estoy pasando muy bien en este momento, pero ya pasara como todo- dije resignada
-bueno si te sirve acabo de salir de trabajar y tengo la tarde libre para ponernos al día y escucharte como sabes en ocasiones es la mejor medicina.
De hecho tenía razón, después de contarle que acabada de romper con mi novio,(no sin antes jugarme la broma que eso me pasaba por haberlo dejado) y quedarme sin trabajo omitiendo lo de la noche borrada de mi memoría me sentí un poco mejor, platicamos de todo, le resumí nuestra vida en la calle como sobrevivimos, el hambre y el frío que en ocasiones pasamos, como en la basura puedes encontrar ropa, zapatos, accesorios y hasta comida, que trabajamos principalmente de meseras pero por nuestra edad éramos explotadas por prácticamente comida, nos bañávamos en los baños de los centros comerciales, vivíamos en un pequeño cuarto que encontramos abandonado hasta que lo demolieron, el me comento que al salir del orfanato, también vivió un tiempo en la calle, mientras conseguían trabajo, el y Alonso otro chico del orfanato, solo que este se dedicó a vender droga y se alejó de él, vivía con una pareja de novios también del orfanato esos chicos que se dedicaban a robar, ellos no se metían con él, ni el con ellos por eso su convivencia era tranquila, en fin nos pusimos al día de nuestras vidas, después me llevo a casa, Marisol ya no se encontraba en casa pero le contaría lo ocurrido.
Al siguiente día le comente todo a Marisol, se emocionó un poco en volver a ver a Joaquín, cuando este toco la puerta, la reunión fue muy agradable el me comento que había encontrado un buen lugar de trabajo para mí, que me presentara al siguiente día para un entrevista, Marisol me comento que sería bueno cambiar de aires para empezar una nueva vida.
Con eso en mente me presente en la entrevista todo transcurría de manera tan gratificante hasta el momento que me rechazaron lo que me impacto fue la razón por la cual fui rechazada –EMBARAZADA- decía los exámenes médicos en mis manos, como podía pasarme esto sin trabajo embarazada y de un extraño.
Joaquín se quedó a mi lado contemplándome a lo que solo atinó a decir –se lo contaras a tu ex –
Me sentí aún más humillada como podía contarle que no sabía quién era el padre, a lo que solo me limite a llorar y negar con la cabeza.
El me consoló, me dijo que podía contar con él, que sería un excelente tío y que seguramente Marisol sería una excelente tía, llore sin decir una solo palabra por lo menos 30 minutos.
Pasaron semanas desde eso y seguía sin conseguir trabajo Joaquín había sido un gran apoyo para mí, hasta que leí un anuncio –se solicita afanadora con o sin experiencia- acudí al lugar pagaban un miseria, sin servicio médico, pero era mejor que nada.
Llevaba una semana en ese lugar nos llevaban a limpiar toda clase de lugares casas u oficinas, incluso bodegas, era un trabajo muy agotador pero debía ahorrar para mi bebe, un día regresando del trabajo me llamo Marisol muy estresada no entendía nada de lo que me contaba, quedamos de encontrarnos en casa, caminado por la calle.
-vaya, vaya, a quien tenemos por aquí, a la pequeña traidora - se acercó Héctor y comento.
-déjame en paz, no te interesa- conteste de manera muy molesta e intente seguir caminando pero nos obstruyo el camino.
-claro que te voy a dejar en paz, eres una cualquiera porque me importarías- comento y yo no pude contener mi ira y escupí
-maldito que ganas con amargarme la vida –y le solté una bofetada a lo que el enfureció y me tomo por las muñecas y me iba a regresar el golpe cuando apareció Joaquín.
Tomándole la mano para impedir el golpe dijo -déjala, no seas cobarde ella está embarazada no seas animal – a lo que Héctor respondió- embarazada, vaya con la zorrita- y echo una carcajada
-vámonos Joaquín- lo tome de la mano y me eche a correr junto con él para mi fortuna, Héctor estaba como en estado de shock y se quedó parado sin decir nada más.
-¿quién era ese tipo?- me pregunto Joaquín inmediatamente después de entrar a la casa.
-mi ex- dije sin pensar a lo que el abrió los ojos como platos y pregunto – ¿el padre de tu hijo?-
Yo no supe cómo reaccionar y me solté a llorar, como le explicaba que no conocía al padre de mi hijo, me sentía estúpida embarazada sin saber cómo pasó y quien me creería que yo era inocente. Si no recordaba nada.
-calma perdón, no debí mencionarlo ahora sé porque no querías contarle que va a ser padre fue…- fue interrumpido por la voz de Marisol.
-¿Quién va a ser padre?- cuestiono, en eso sin pesarlo respondí
-nadie- suspire – Héctor no es el padre de mi bebe, y por favor no preguntes más, me voltee a ver a Joaquín en modo de súplica no quería hablar.
-y que bueno, ese bastardo no se merece tener hijos- contesto Marisol.
-por favor dejemos este asunto- grite –mi hijo solo es mío –Marisol ¿Qué fue lo que te paso? -intente cambiar el tema
Suspiro y se le corto la voz –renuncie- dijo y empezó a llorar –estaba ahí, no lo soporte, el me vio, me dijo, no puedo –estaba tan aterrorizada que no podía formular una oración coherente.
-Cálmate ¿a quién viste?- trate de sonar lo más tranquila posible.
Cuando ella grito –mi padrastro, no quiero volverlo a ver, no tuve remedio, renuncie- gritaba
-deja intentar entender, te encontraste con tu padrastro en el bar te asustaste y renunciaste a tu trabajo ¿es así?- dije tratando de calmarla –bien, es lo correcto –
Voltee a ver a Joaquín que tenía el rostro inexpresivo – Joaquín necesitamos cambiarnos de domicilio ¿nos puedes ayudar al respecto?- solté sin mas
-si vámonos lo más pronto posible, Joaquín llevamos a tu casa necesitamos salir de aquí hoy mismo- comento Marisol
-Joaquín no tienes por qué ayudarnos, Marisol buscare un lugar lo más pronto posible por lo mientras no puedes salir de esta casa me entendiste, saldremos siempre salimos- dije para tratarla de animar
-es la segunda vez que nos pasa esto ¿Por qué?- grito Marisol con frustración –debo dejar de ser tan cobarde y matar a ese bastardo o de lo contrario cumplirá su amenaza y me matara-
-no Marisol, cálmate ya escapamos de el una vez lo haremos otra- comente
-esta vez es diferente te conoce y me amenazo contigo me dijo que a ti también te mataría, hoy escape gracias al guardia pero me encontrara si nos quedamos aquí, vámonos Luisa tú también corres peligro- chillo Marisol
-mujeres cálmense, hoy mismo empiezo a buscar un lugar donde mudarnos y si me permiten estar a su lado me quedare aquí y todo estará bien- exclamo Joaquín
-te lo agradezco, pero somos unas mujeres complicadas será mejor que te alejes de nosotras tienes una vida tranquila, vívela - comento Marisol, era impulsiva pero siempre recapacitava.
-me encanta su compañía, antes de ustedes estaba solo ahora si me permiten quiero ser un hermano más para ustedes- dijo de manera suplicante
-Joaquín eres un gran hombre, porque te aprecio comparto la opinión de Marisol no te conviene estar con nosotras, creo que somos expertas en meternos en problemas -dije de manera inexpresiva
- pero quiero estar con ustedes, no quiero vivir una vida aburrida déjenme ayudarlas- contesto a la vez que se acercaba a nosotras para tratar de abrazarnos
-si es tu voluntad bienvenido- grito Marisol.
-bienvenido-complemente y los tres nos abrazamos.
Esa noche ninguno de los 3 salió de la casa esa noche explicamos a Joaquín el motivo de nuestro miedo como siempre a grandes rasgos, al día siguiente llegamos al consenso que lo mejor sería que saliéramos a trabajar los 3 al mismo tiempo, ella me acompañaría en mi trabajo y de ser posible trabajaría por mí. Joaquín estaba tratando de cambiarse de casa ya tenía dos o tres lugares en la mira, por la premura de la situación contrato un lugar esa misma tarde.
No regresamos a la casa hasta entrada la noche a lado de Joaquín, esa noche empacaríamos y nos mudaríamos al día siguiente, sin avisarle a nadie.
El bar donde Marisol trabajaba se encontraba muy cerca de esa casa, por eso es que teníamos mucho miedo de salir sabíamos que el padrastro de Marisol no tardaría mucho en dar con nosotros.
El lugar donde trabajaba contrataban por día a los empleados, Marisol trabajo junto con migo por dos semanas, afortunadamente encontró un nuevo bar donde trabajar ella era una buena barman, en su antiguo trabajo le habían enseñado y a veces la dejan a cargo de la barra.
Por mi parte decidí quedarme en ese lugar nadie contrataría a una mujer embarazada de cinco meses por lo que tendría que esperar a que naciera mi bebe.