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Robaste a mi prometido, seduje a tu amor

Robaste a mi prometido, seduje a tu amor

Status: Terminada
Genre:Juego de roles / Venganza de la protagonista / Amor platónico / Completas
Popularitas:24.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Mama Mia

El día de su boda, frente a cientos de invitados, el novio de Alena Balcázar no aparece: prefiere quedarse junto a su hermana, que "se desmayó" en el momento más oportuno. Otra vez. Pero esta vez Alena no llora ni suplica. Toma el micrófono, cancela ella misma la boda ante todos y se marcha con la cabeza en alto... dispuesta a no volver a mendigar amor nunca más.

Repudiada por su familia y sin un centavo, su caída dura poco. Un encuentro inesperado la lleva al lado de Nathan Villanueva, el heredero más frío, poderoso y codiciado del país, justo el hombre que su hermana siempre soñó con conquistar. Un contrato de cinco años, un jefe imposible y una regla no escrita: hacerla suya. Si ellos le robaron al prometido, ella seducirá a quien más desean.

Lo que empieza como una venganza perfecta se convierte en un juego de tensión, orgullo y deseo contenido. Y mientras Alena reconstruye su vida y devuelve cada golpe con elegancia letal, un secreto enterrado sobre su verdadero origen amenaza con cambiarlo todo: hay quienes destruyeron a su familia para robarle lo que le pertenece, y ahora tendrán que rendir cuentas.

NovelToon tiene autorización de Mama Mia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

06

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La noche se hacía cerrada cuando Alena recorría las calles para salir del exclusivo complejo residencial donde estaba la casa de la familia Balcázar. Sus pasos se sentían ligeros, pero el pecho se le oprimía cada vez más. Ahora sí sentía de verdad que no tenía a nadie, que tampoco tenía un lugar al cual volver.

Ya fuera del complejo, sacó el celular del bolso y abrió la lista de contactos, buscando a quién podría llamar. Pensó en Rita, pero su amiga seguramente seguía en el hospital. Hasta que su dedo se detuvo en el contacto de otra amiga, Nadia.

Respiró hondo antes de pulsar el botón de llamada. Esperó un buen rato y la llamada no entraba.

—¿Ya se durmió Nadia? —murmuró, suspirando. El reloj de la pantalla marcaba las diez de la noche—. Es normal, ya es hora de que la gente descanse.

Estuvo a punto de guardar otra vez el celular en el bolso cuando, de repente, el teléfono sonó: era Nadia.

—¿Aló, Len? ¿Qué pasa? ¿Estás bien? Perdón, me había quedado dormida.

—Nadia... —la voz de Alena sonaba débil—. ¿Puedo quedarme a dormir en tu casa, aunque sea solo esta noche?

Al otro lado, Nadia se quedó callada un buen rato.

—Len... me encantaría ayudarte, pero... hoy llegó la familia de mi esposo, de otra ciudad. Todas las habitaciones están ocupadas.

Alena forzó una sonrisa, aunque Nadia no pudiera verla.

—Ya, no te preocupes.

—Len, de verdad te pido perdón.

—Que no pasa nada. A lo mejor por una vez me toca disfrutar de lo rico que es quedarse en un hotel. —Alena rió, aunque por dentro estaba triste.

—¿Te fuiste de tu casa? ¿Dónde estás ahora? —la voz de Nadia sonaba preocupada—. ¿Llamo a Rodrigo para que te busque?

—¡No! —respondió Alena de inmediato. Rodrigo era un senior de la universidad que alguna vez se le había declarado. Pero Alena lo rechazó en su momento. Además de que no sentía nada por él, ya estaba comprometida con la familia Sebastián.

Nadia volvió a preguntarle dónde estaba, pero Alena siguió sin querer decírselo. Le resultaba muy incómodo aprovecharse ahora de la buena voluntad de Rodrigo. Le aseguró a su amiga que iba a estar bien.

Terminada la llamada, Alena se quedó mirando la pantalla unos instantes y luego suspiró despacio. Cuando hasta sus propios padres no se preocupaban por ella, todavía había amigos que sí lo hacían.

—Yo puedo —se dijo, dándose ánimos—. Le voy a demostrar a papá y a mamá que, aun sin sus privilegios, voy a salir adelante.

Abrió de nuevo el celular para pedir un taxi por la aplicación. Quizá, en efecto, tendría que hospedarse un tiempo en un hotel.

Con los ahorros que tenía, pensaba reservar una habitación. Pero, justo cuando iba a entregar su documento de identidad en el mostrador de recepción, el empleado negó con la cabeza.

—Disculpe, señora. Todas las habitaciones están ocupadas.

—¿Ocupadas?

—Sí. Acaba de hacer una reserva un grupo que tiene un evento.

Alena asintió despacio.

—Está bien, gracias.

Salió del hotel y volvió a pedir un taxi para buscar otro. Pero pasó lo mismo. El hotel estaba lleno.

—¿Qué le pasa a la gente hoy? —Alena se apretó las sienes, ya de vuelta en el siguiente taxi—. ¿Por qué a todo el mundo le dio por quedarse en hoteles? ¿Acaso tampoco tienen casa, como yo?

El taxista, que la oyó refunfuñar, la observó por el retrovisor. Solo un instante, antes de volver a mirar la calle.

El taxi se detuvo frente al tercer hotel. Pero apenas bajó, y justo cuando el taxi ya se alejaba, Alena dudó en entrar. Un hotel de cinco estrellas como ese seguro tendría habitaciones carísimas. Y ella ya no podía gastar con la libertad de antes. Su padre le había quitado todas las tarjetas del banco. Lo único que le quedaba eran sus ahorros personales, que no eran gran cosa.

Alena soltó una risa hueca.

—Hoy no me falta una sola desgracia —dijo, riéndose de su propia mala suerte—. Boda frustrada, tendencia en todos los medios, expulsada de mi casa. Y ahora... hasta para dormir la paso mal.

Cansada, terminó sentándose en un pequeño banco de un parque frente a un centro comercial, no lejos de aquel hotel. Algunos transeúntes que reconocían su rostro, de repente viral, la miraban con extrañeza. Algunos cuchicheaban; otros, a escondidas, le tomaban fotos. Pero Alena estaba demasiado agotada para que le importara.

El estómago empezó a rugirle. Recién cayó en la cuenta de que no probaba bocado desde que despertó al caer la tarde. Buscó en su bolsito. Solo le quedaban unos pocos billetes. Sonrió con amargura. Ahora, hasta para lo más básico tenía que pensarlo mil veces.

—Tranquila, Alena. Lo importante es llenar el estómago primero. Después buscas información sobre algún alquiler barato. No te vas a morir solo por salir de la casa de los Balcázar. Tienes cerebro, puedes trabajar aunque no sea en el Grupo Balcázar. —Una vez más, la muchacha trataba de darse ánimos.

Pero, justo cuando iba a levantarse, se oyó el bocinazo de un auto cerca del banco.

Alena, sobresaltada, se volvió de inmediato. Vio un Lamborghini negro detenido no muy lejos de ella.

Se abrió la puerta trasera y bajó un hombre alto, de paso tranquilo. El traje gris oscuro que llevaba se veía sencillo, pero irradiaba elegancia. Tenía un rostro atractivo y una mirada afilada, difícil de descifrar.

Alena se quedó de piedra cuando, de pronto, el hombre se acercó y se sentó en el banco, a su lado.

—Parece que tuvo un día bastante duro.

Alena abrió los ojos de par en par e incluso tragó saliva con dificultad al reconocer el rostro de aquel hombre, tan conocido en el mundo empresarial. Un empresario famoso por su carácter frío y letal. Un empresario que jamás perdonaba ni un solo error. Un empresario respetado por amigos y enemigos por igual.

Pero, más importante que todo eso... aquel hombre apuesto era el ídolo de Selena. La figura que tanto anhelaba su hermana.

Era el joven...

1
Mirla Loyo
y que fue de la vida del ex de Alena y sus papás?🤔
Mirla Loyo
ósea que hasta la casa dónde vivían no les pertenecía?😱
Mirla Loyo
ósea que todo lo que tienen es de Alena?😱
Mirla Loyo
y cuando es que nos vamos a enterar quiénes son los padres o madre se Alena?.. porque el interes de Sebastián por qué se case Renzo?🤷‍♀️
Mirla Loyo
que guerra tan estúpida la de ésta zorra y los idiotas arrastrados por ésas estupideces 🤭
Mirla Loyo
y porque éste idiota tiene que contarle a la zorra?🤷‍♀️
Mirla Loyo
gracias por el consejo Rubén 🤣🤣 éso es lo que sucederá 🤭
Mirla Loyo
interesante el inicio, espero la autora no me decepcione.. acabo de dejar una a la mitad, por las múltiples incoherencias 😏
Lily
El destino te lo pone en bandeja de plata 🤗🤗
Lily
Es que ya no es la misma pende....ja y que crees? Te vas arrepentir 🤭🤭
Leticia Baeza Vazquez
y q la criada nunca pudo decir q ella no era solo la sobrina osea no mames la vieja
Leticia Baeza Vazquez
cómo hay padres alcahuetes y si vergüenzas q son tapaderas de hijas inutiles dan asco
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