NovelToon NovelToon
El Vínculo De Escarlata

El Vínculo De Escarlata

Status: En proceso
Genre:Romance oscuro / Vampiro / Completas
Popularitas:4.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Fernanda

​El sacrificio es solo el comienzo.
​Para salvar a su hermana de una muerte segura, Elisabeth toma una decisión irrevocable: entregar su libertad y su sangre a la realeza de las sombras. Como la nueva sierva de sangre personal del príncipe Damián, su vida ahora se mide en gotas y se consume tras los muros de un palacio donde la luz del sol es un recuerdo lejano.
​Damián es todo lo que las leyendas advierten: frío, letal y poseedor de una belleza tan peligrosa como su linaje. Sin embargo, tras la máscara de heredero implacable, Elisabeth descubre a un hombre atrapado en su propia inmortalidad. Lo que comienza como un contrato de supervivencia se transforma en una atracción magnética y prohibida que desafía las leyes de la naturaleza y los prejuicios de siglos de guerra.
​Pero en el mundo de los inmortales, el amor es una debilidad que los enemigos no perdonan. Mientras su conexión crece, el destino comienza a tejer una red de traiciónes, secretos y una profecía antigua

NovelToon tiene autorización de Fernanda para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 5: propiedad de sombras de doble filo

​Damián acortó la distancia entre nosotros con una lentitud depredadora. No se detuvo hasta que su pecho rozó el mío, obligándome a inclinar la cabeza hacia atrás para sostenerle la mirada. El frío que emanaba de él solía asustarme, pero ahora, el calor que subía por mis propias mejillas creaba un contraste peligroso.

​—Silas no es como yo, Elisabeth —su voz bajó a un registro tan profundo que vibró en mi propio pecho—. Él no quiere tu sangre para alimentarse. Él quiere lo que tú representas para derrocarme.

​Sus manos, grandes y pálidas, subieron de pronto hasta mi cuello. No apretó para asfixiarme, sino que sus pulgares delinearon la línea de mi mandíbula con una posesividad que me hizo temblar. Su mirada gris se volvió oscura, casi negra.

​—Él cree que puede entrar en tus aposentos y plantar su semilla de duda. Cree que puede reclamar lo que me pertenece por contrato y por derecho de sangre.

​—Yo no pertenezco a nadie —susurré, aunque mis piernas flaqueaban.

​—Eso crees tú —gruñó él.

​De repente, me atrajo hacia él con brusquedad, pegando mi cuerpo al suyo. Una de sus manos bajó hasta mi cintura, sujetándome con una fuerza que prometía dejar marcas, mientras la otra se enredaba en mi cabello, tirando ligeramente para exponer mi cuello. Sentí el calor de su aliento justo encima de la arteria que latía desbocada.

​—Si Silas vuelve a acercarse a ti, olerá mi rastro. Sabrá que has sido marcada —dijo, y esta vez no hubo sutileza.

​Sentí el roce afilado de sus colmillos contra mi piel, pero no mordió para drenarme. En su lugar, succionó la piel sensible de mi cuello con una intensidad que me hizo soltar un gemido involuntario, una mezcla de dolor agudo y una descarga eléctrica que recorrió mi columna. Fue un beso voraz, una marca de propiedad que ardería durante días.

​Cuando se separó, sus ojos brillaban con un hambre nueva, una que no era solo de sangre. Sus labios estaban húmedos y su respiración, por primera vez, no era pausada.

​—Ahora vete —ordenó con la voz rota, soltándome como si mi contacto lo quemara—. Y asegúrate de que esa marca sea lo primero que vea mi hermano cuando intente mirarte de nuevo. Eres mi sierva, Elisabeth. Y yo no comparto mis pertenencias.

Caminaba por los pasillos a paso rápido, intentando cubrir mi cuello con el cuello de mi túnica, pero la piel me ardía como si tuviera hierro fundido grabado en ella. Cada vez que mi pulso latía, sentía la marca de Damián recordándome que, para él, yo no era más que una propiedad que proteger de su hermano.

​No llegué muy lejos. Al doblar la esquina que conducía a la biblioteca, una figura me cerró el paso. Silas estaba apoyado contra una columna de mármol, sosteniendo un libro antiguo que cerró de golpe al verme.

​—Vaya, vaya... —su voz se arrastró, cargada de una diversión que me hizo retroceder—. Mi hermano siempre ha tenido la sutileza de un animal herido, pero esto es nuevo incluso para él.

​Antes de que pudiera reaccionar, Silas se movió. No fue brusco como Damián, sino rápido como una exhalación. Sus dedos fríos apartaron mi cabello y el cuello de mi prenda con una precisión quirúrgica, dejando la marca al descubierto.

​Sus ojos de color vino se oscurecieron al ver la mancha violácea y roja en mi piel. Una sonrisa ladeada, casi cruel, apareció en su rostro.

​—Así que ha decidido marcar el territorio —comentó Silas, pasando la yema de su dedo apenas a unos milímetros de la marca, sin tocarla, pero haciendo que el vello de mis brazos se erizara—. Típico de Damián. Cree que si pone su nombre en el collar, el perro dejará de ser tentador para los demás.

​—No soy un animal, ni un objeto —siseé, apartándome de él con un manotazo.

​Silas soltó una carcajada seca, un sonido carente de alegría.

​—Oh, querida, en este palacio todos somos algo. Y tú... tú acabas de volverte la pieza más valiosa. ¿Crees que esa marca me aleja? —Se acercó de nuevo, esta vez invadiendo mi espacio personal de una manera más psicológica que física—. Al contrario. Si Damián está tan desesperado por retenerte, es porque sabe que lo que corre por tus venas es capaz de destruirlo. Y nada me daría más placer que ver cómo se desmorona por algo que intentó poseer.

​Se inclinó hacia mi oído, y su olor a sándalo me mareó.

​—Dile a mi hermano que un sello no detiene a un ladrón que sabe lo que busca. Esa marca solo me confirma que tengo razón: eres el peligro que él no puede controlar... pero que yo podría usar.

​Se alejó con una elegancia insultante, dejándome temblando en medio del pasillo. Ahora no solo llevaba la marca de un monstruo, sino que me había convertido en el premio de una guerra que apenas estaba comenzando.

1
Eliana
👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play